
“Cuando desperté, él estaba encima mío”: la denuncia por abuso sexual de una adolescente de 14 años contra un diputado del Partido Conservador
Orlando Niño Mateus es de Puente Nacional y es diputado por la Asamblea Departamental de Santander. Fotomontaje portada: Kim Vega - CAMBIO
Exclusivo. CAMBIO reconstruyó la noche en la que una menor de edad asegura haber sido víctima de un presunto abuso sexual por parte del diputado de Santander Orlando Niño, tras una reunión con candidatos a los consejos de juventudes. La Fiscalía ya archivó la denuncia por falta de pruebas, pero la familia cuestiona que no se tuvieron en cuenta evidencias disponibles.
Por: Lina Cuitiva
Orlando Niño Mateus es un hombre conocido en la provincia de Vélez, especialmente en Puente Nacional, el pueblo donde creció. Allí construyó durante años una carrera política que lo llevó a disputar en tres ocasiones la Alcaldía. En 2015 ganó las elecciones con 3.800 votos y se convirtió en alcalde. Años después, dio el salto a la Asamblea departamental, donde hoy ocupa una curul y se hace llamar “el diputado de la provincia”.
El poder y el reconocimiento que ha construido en la región contrastan con una denuncia que hoy pone su nombre bajo escrutinio. CAMBIO conoció en exclusiva el testimonio de una adolescente que señala al diputado de 43 años, de haberla sometido a un acto sexual cuando ella se encontraba en incapacidad para resistir. El relato de los hechos señala tres elementos centrales: el estado de intoxicación por alcohol de la menor, la posición de poder del político conservador y la cercanía de este con la familia de la víctima, a quien conoce desde que era bebé.

La denuncia fue puesta en conocimiento de la Fiscalía en Bucaramanga en octubre de 2025. Sin embargo, el caso fue archivado por la fiscal a cargo en febrero de 2026, al considerar que no había elementos suficientes para avanzar en la investigación por el delito de acceso carnal violento.
Al estar en desacuerdo, la familia pidió el desarchivo y presentó una serie de chats que fueron descartados en la investigación pese a que podrían resultar relevantes para esclarecer los hechos. CAMBIO los tiene en su poder.
A continuación, el relato de los hechos, según el testimonio de la víctima, y de una persona más que estuvo presente:
Alcohol, una habitación de hotel y el testimonio de presunta violencia sexual
A mediados de septiembre de 2025 se llevó a cabo en el hotel San Juan Internacional, en Girón, un encuentro de dos días de juventudes de Santander del Partido Conservador. Era una reunión política en la que los candidatos de varios municipios a los Consejos de Juventud, todos entre 14 y 28 años, buscaban unificar discursos y estrategias de campaña para las elecciones que se avecinaban. Orlando Niño, uno de los dos diputados del departamento por esa colectividad, participó en el evento partidista.
Mariana* tenía 14 años en ese momento. Personas que la conocen la describen como una chica dulce y algo tímida. Como era candidata, viajó al Área Metropolitana de Bucaramanga para asistir a la reunión junto a cuatro compañeros de su municipio, quienes también aspiraban a integrar las curules para jóvenes. Con entusiasmo, recuerda el evento y la campaña en la que estaba participando: “Yo estaba muy interesada. A mí me gusta mucho la política, me parece súper chévere”.
CAMBIO pudo establecer que los traslados y el alojamiento corrieron por cuenta del partido político.
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Luego de la jornada política, que se extendió todo el día, un grupo de asistentes en el que había tres adolescentes, dos hombres jóvenes mayores de edad y otros dos adultos (el diputado Niño Mateus e Isabel*, quien hacía las veces de coordinadora del viaje y que pidió no revelar su nombre) comenzaron una fiesta en una habitación del hotel en la que, según los testimonios, hubo un alto consumo de alcohol: unas siete garrafas de aguardiente.
Dos personas que estuvieron presentes aseguran que el diputado Niño pagó buena parte de las botellas.
Pasadas las horas, y ya con tragos encima, la adolescente Mariana* recuerda que fue al baño de la habitación a orinar y, según cuenta, se quedó dormida sobre el lavamanos. “Tengo muy poquitos recuerdos de eso, me sentía muy mal, yo me sentía súper borracha, no me podía ni parar”, admitió la menor de edad.
Isabel* –a la que los asistentes al evento consideraban como “la adulta responsable” del viaje– la extrañó en la reunión y, presumiendo que algo le había pasado en el baño, fue a buscarla. Al ver a la menor de 14 años en un estado de embriaguez evidente, la despertó y la llevó a acostarla a una habitación diferente, dispuesta para que durmieran solo las mujeres del grupo, mientras los demás seguían de fiesta. Los recuerdos intermitentes de Mariana* coinciden con esa versión.
Ella asegura que cerró la puerta con llave, un dato importante para esta investigación. En diálogo con este medio, Isabel* aseguró que, avanzada la noche, salió del hotel para dormir en otro lugar y les dejó la llave de la habitación donde dormía Mariana* a las demás chicas del grupo para cuando se fueran a descansar.
Luego el diputado Orlando Niño aparece de nuevo en escena. Mariana* alcanza a recordar que él la llamó por teléfono, pero no de qué hablaron. Lo que ocurrió después es el momento central de su relato:
“Después yo me dormí y cuando me desperté, él (Niño Mateus) estaba encima mío y yo tenía los pantalones abajo. Yo abría los ojos, pero no me podía mover. O sea, yo sentía todo el cuerpo como cuando a uno le da una parálisis del sueño”.
Mariana* recuerda que solo podía mover los ojos, porque se sentía medio dormida. “Luego, él se paró y me dijo: "no, otro día, otro día’, y se fue del cuarto”.
Una semana después de los hechos, Mariana* le contó lo que había pasado a su mamá, que, preocupada por su hija, se apresuró a llevarla al hospital de Moniquirá, el centro asistencial cercano con mayor capacidad de atención especializada, donde descartaron un embarazo o una enfermedad de transmisión sexual.
“Yo estaba mal y por eso mismo no debió haber pasado nada”.
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Según la historia clínica, que la familia autorizó a CAMBIO publicar, la consulta fue reportada como un “código verde”; es decir, una urgencia menor en el sistema de triage. Sin embargo, Mariana* y su mamá contaron que una trabajadora social y una psicóloga entrevistaron a la víctima y que la Policía también llegó al centro médico y les hicieron preguntas relacionadas con un protocolo contra violencia sexual, procedimientos al menos inusuales si se tratara de una “urgencia menor”.
Tras el presunto abuso, Mariana* continuó durante varios meses con un tratamiento ginecológico exhaustivo y otro psiquiátrico por un trastorno de ansiedad diagnosticado formalmente este año. Al día de hoy, se mantiene con medicación psiquiátrica.
La denuncia archivada por la Fiscalía y los chats descartados
En octubre del año pasado, la familia de la víctima interpuso una denuncia formal en la Fiscalía contra el diputado Orlando Niño Mateus por el delito de acceso carnal abusivo contra menor de 14 años.
La Unidad Especial de Investigación de delitos contra Niños (UENNA) recibió la denuncia. Esa seccional llamó a la víctima menor de edad a una entrevista forense en Bogotá y, según quedó consignado en la bitácora del caso, Mariana* no quiso revelar en esa oportunidad el nombre del presunto victimario. Además, “manifestó que no existió violencia, coacción ni aprovechamiento de un eventual estado de embriaguez; refirió haber estado consciente en todo momento, haber consumido aproximadamente tres copas y no haber sido sometida a fuerza física ni a presión psicológica”.
Tras el archivo, Mariana* quiere que su caso sea público y que se haga justicia. La menor le dijo a CAMBIO que mintió ante la investigadora de la Fiscalía porque, a pesar de su corta edad, entendía las consecuencias de señalar a alguien de un delito tan grave y “no quería meter a alguien a la cárcel”, en especial a un amigo de su familia. Además, no quería estar en medio de un caso judicial que seguramente sería largo y desgastante.
Ese miedo también quedó registrado en la entrevista forense de la Fiscalía. “La menor declaró ante la entrevistadora que no podría vivir tranquila si llegara a causar un perjuicio que pudiera llevar a esa persona a enfrentar consecuencias penales”, se lee en la bitácora oficial del caso.
Los investigadores intentaron conseguir los videos de las cámaras de seguridad del día de los hechos, pero el hotel solo conservaba las grabaciones durante 15 días. También intentaron entrevistar a la recepcionista, pero para entonces ya había renunciado. La Fiscalía no insistió ni buscó a las otras personas que participaron en el evento.
Con la entrevista en la que la menor manifestó su temor de causar problemas al presunto victimario y después de los limitados intentos por recabar pruebas en el hotel, la fiscal 02 de la Unidad Especial de Investigación de delitos contra Niños (UENNA), Magda Clarena Murillo, decidió archivar la investigación al considerar que existía una “limitación” para comprobar el delito sexual contra la menor de 14 años.
Incluso, la Fiscalía dijo en su decisión que las "tres copas" que Mariana* recordó tomar, no eran suficientes para incapacitarla y las calificó como una "cantidad reducida de licor".
En la petición para reanudar la investigación, la familia de Mariana* aportó a la Fiscalía otros elementos que consideraba relevantes, pero ninguno fue tenido en cuenta.
El principal de ellos es un chat que CAMBIO publica con el permiso de la familia, en el que Mariana* habla con una de las menores que estaban en la fiesta sobre cómo se sentía. La conversación ocurre tres días después de los hechos y antes de que el caso llegara a instancias judiciales. Ella afirma "sentirse violada" y asegura que estaba "jarta" (borracha).

En otro chat con esa misma chica, pero registrado una semana antes de la entrevista forense con la Fiscalía, la víctima escribió en referencia al diputado Niño: “Yo lo estoy ayudando mucho (…) si esto se nos sale de las manos yo me sacrifico para q no le vayan hacer nada (sic)”. Días después, negó cualquier tipo de coacción durante el acto sexual.
“¿Por qué la niña diría que se estaba sacrificando para que a él no le hagan nada? ¿Por qué la niña diría que lo está ayudando?", se pregunta la madre de la víctima, quien considera que esos chats coinciden con el relato que posteriormente la menor entregó a CAMBIO: que el acto sexual ocurrió cuando ella estaba alcoholizada y no tenía capacidad para resistir ni para dar su consentimiento.
La familia de Mariana* le pidió a la fiscal que analizara el teléfono de la menor de edad donde aún están alojados los chats que consideran relevantes porque demostrarían que la versión inicial ante la investigadora no correspondió a la verdad, sino a un relato influenciado por el miedo. También le solicitó que entrevistara a Isabel*, quien está dispuesta a dar testimonio de lo que vio. Como última medida, pidió el cambio de fiscal, al considerar que no se estaba realizando una investigación juiciosa.
Sin embargo, todas las pretensiones de la familia fueron negadas; por lo tanto, la fiscal se ratificó en mantener el caso archivado, como se lo hizo saber a la familia en febrero pasado.
Por esa denuncia, Niño Mateus nunca fue llamado por la justicia a dar explicaciones. Así se lo confirmó él mismo a CAMBIO.
Dos penalistas consultados por este medio coinciden en que la fiscal pudo haber archivado el caso al considerar que, al tener Mariana* 14 años cumplidos, los hechos ya no configuraban el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años. Sin embargo, a partir de los testimonios recogidos por este medio, los abogados consideran que los hechos sí podrían ser investigados bajo la figura de acceso carnal en persona en incapacidad de resistir y que la Fiscalía podía hacer la adecuación sin tener que archivar el expediente.
La respuesta de Orlando Niño
El pasado 27 de agosto, CAMBIO contactó al diputado de Santander. Niño respondió este martes, primero de septiembre, y aseguró que no tenía conocimiento de la investigación que adelantó la Fiscalía ni de la decisión de archivo y que solo se enteró de la existencia por el contacto de este medio.

"Por esa razón, y precisamente por respeto a las garantías que deben rodear cualquier actuación de carácter penal, no considero responsable pronunciarme sobre hechos, versiones o circunstancias que desconozco procesalmente".
El diputado agregó que no tiene interés en convertir el asunto en una "confrontación pública ni en controvertir a través de los medios" las versiones. También manifestó estar dispuesto a atender cualquier requerimiento formal de una autoridad competente.
Niño Mateus no se refirió de manera concreta a los hechos relatados por Mariana*, ni respondió de fondo a las preguntas de CAMBIO sobre el encuentro político, la fiesta en el hotel, el estado de la menor esa noche y el relato que ella entregó sobre lo ocurrido en la habitación.
Mientras tanto, la familia de la víctima teme que, a pesar de los elementos que considera relevantes para esclarecer los hechos, todo quede en la impunidad y la investigación permanezca archivada sin que se hayan practicado todas las diligencias que, a su juicio, podrían ayudar a establecer qué ocurrió aquella noche en el hotel de Girón.
Mariana*, hoy con 15 años, espera que se reactive la investigación luego de seis meses de permanecer inactiva y que sea la justicia la que determine si Niño Mateus cometió un delito.
Si usted fue o está siendo víctima de violencia sexual o de género pida ayuda en la línea 155 o 122. Si desea hacer una denuncia pública, escríbanos a denuncias@cambiocolombia.com
*Nombres cambiados para resguardar la identidad a pedido de las fuentes.
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