
Exclusivo | Sandra Ortiz rompe su silencio: 'Nada se movía en el Gobierno sin que el presidente Petro supiera'
Sandra Ortiz, exconsejera para las regiones e implicada en el caso de la UNGRD. Foto: Pablo David Gutiérrez-CAMBIO.
Tras casi año y medio de silencio, Sandra Ortiz habla con CAMBIO sobre Gustavo Petro, Luz Adriana Camargo, Laura Sarabia y Carlos Ramón González. La exconsejera presidencial cuestiona a la Fiscalía, defiende su inocencia y asegura tener pruebas para demostrar que su proceso fue una cortina de humo para ocultar a los verdaderos responsables del saqueo de la UNGRD.
Por: Sebastián Nohra
El macro caso de corrupción de la UNGRD es el que ha tenido la mayor cantidad de funcionarios para su investigación durante la fiscalía de Luz Adriana Camargo. Con tal despliegue tecnológico y de personal, su construcción probatoria tiene grietas y errores que exceden el margen razonable de la buena fe.
En el caso de Sandra Ortiz, la imputaron con un contrato falso y con un testigo cuya versión es una fantasía. Pedro Castro, el famoso “prestamista”, es un testigo fabricado según varias fuentes involucradas en el proceso.
El juicio de la exconsejera iniciará la etapa del descubrimiento probatorio en doce días. La opinión pública podrá conocer algunos de los callejones ocultos del caso de la UNGRD, de la mano de un juicio que promete ser uno de los más mediáticos en los últimos años.
Por esto y muchos motivos más, era muy importante hablar con Sandra Ortiz. Desde la última entrevista que ofreció (mayo del 2025), han pasado muchas cosas que no se pueden ignorar.
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CAMBIO: Usted lleva casi año y medio sin hablar. ¿Por qué decide hacerlo ahora?
Sandra Ortiz: Hoy estoy en mejores condiciones mentales y físicas. Estoy en libertad y, lo más importante, hay un nuevo gobierno y no tengo encima la presión del gobierno anterior. Tuve que salir del país por eso. Me fui de Colombia por seguridad y, estando por fuera, rezaba todos los días para que el petrismo no ganara las elecciones.
CAMBIO: ¿Su silencio era solo por miedo o tenía una prohibición expresa de la justicia para hablar?
S.O.: Yo no podía dar entrevistas. Soy la única mujer, la única que tiene restricciones hoy para hablar sobre el proceso. Sneyder y Olmedo han hablado varias veces e incluso hay un libro basado en varias entrevistas.
CAMBIO: Así es. Paula Bolívar hizo un libro con base en seis entrevistas a Olmedo. Pero usted no tenía permiso.
S.O.: No, yo no tenía permiso. Tengo una restricción para hablar que en este momento sigue vigente. Presentamos una tutela contra esa decisión, pero seguimos con la restricción.
CAMBIO: ¿Ha sentido un esfuerzo decidido de la Fiscalía para aislarla a usted y no a los otros investigados en el proceso?
S.O.: Sí, así es. Siento que la Fiscalía y la señora Luz Adriana Camargo han actuado en mi contra, perfilándome, para llevar el caso a esta magnitud e inflar mis delitos y así proteger a quienes realmente se robaron los recursos de las UNGRD.

CAMBIO: Usted estuvo presa durante poco más de un año en la Escuela de Carabineros. ¿Durante esos diecisiete meses de reclusión tuvo amenazas, mensajes cifrados, trataron de contactarla?
S.O.: Me pasaron varias situaciones que voy a contar. Recién llegué, recuerdo muchísimo que el mayor León me dijo en mi habitación: “Doctora Sandra, hoy trataron de sacarla de la guarnición, llegaron aquí unas personas”. Y me lo dijo como advirtiéndome de una presión.
CAMBIO: ¿El mayor León era el encargado en ese momento de la guarnición?
S.O.: Sí. Ese día me iba a sacar a las cinco y media de la mañana, diciendo que me iban a llevar al búnker de la Fiscalía. No me sacaron, gracias a Dios, porque en la guarnición el nivel de seguridad es alto; además, yo era la única que tenía un esquema allí. Dos semanas antes se habían perdido mis libros, en los que quedaban registrados mis movimientos. Desaparecieron. Intentaron secuestrarme de la guarnición.
CAMBIO: ¿Intentaron secuestrarla?
S.O.: Me iban a sacar, me iban a secuestrar, y luego iban a decir que me quería volar. No sé qué iban a hacer conmigo. Un coronel me dijo hace poco que él tenía información de que me iban a desaparecer y luego iban a decir que yo me había volado.
CAMBIO: ¿La Fiscalía estaba al tanto del nivel de riesgo de seguridad que usted corría en Carabineros?
S.O.: Así es. Yo se lo conté a mi abogado en ese momento, el doctor Oswaldo (Medina), y él le reportó la situación a la Fiscalía. Algún medio lo filtró; no recuerdo bien, pero algo salió a la luz. Siempre se filtran las cosas. Yo creo que dentro de la misma Fiscalía también hay gente decente, gente que de alguna forma ha contribuido a que se sepa la verdad, pero aquí hay otros intereses de alto nivel a los que no les conviene.
"Me iban a sacar, me iban a secuestrar, y luego iban a decir que me quería volar. No sé qué iban a hacer conmigo".
CAMBIO: Es grave lo que usted cuenta. Además de estas intimidaciones e intentos de secuestro que denuncia, hagamos un recuento de qué más pasó en su tiempo recluida en Carabineros. ¿Le mandaron emisarios con mensajes cifrados, por ejemplo?
S.O.: Sí, este año, después de que cambié de abogado, empezamos a demostrar cómo fue todo este macabro —lo llamo así— falso positivo en mi contra. Por ejemplo, me enviaron a la Guarnición a Eva Ferrer, mensajera del gobierno, supuestamente a saludarme.
CAMBIO: ¿Ella fue a saludarla en calidad de invitada suya?
S.O.: No, llegó de sorpresa. Me llevó unas revistas y, dentro de las páginas de una de ellas, venía un papelito con el teléfono del abogado José Moreno. Eva Ferrer me entregó ese número para que hablara con él. Me dijo que me querían ofrecer otra vez un principio de oportunidad, un preacuerdo, el mismo tipo de ofrecimientos. Yo le dije que no, que no me interesaba.
CAMBIO: ¿Lo que usted interpreta es que Eva Ferrer —no sé si se lo dijo así, o es su interpretación— iba en nombre de alguien, o en nombre del gobierno?
S.O.: Pues en ese momento ella estaba trabajando en la Presidencia.
CAMBIO: ¿Y usted le dijo que no le interesaba negociar?
S.O.: No me interesaba negociar. Se lo agradecí, le dije muchas gracias por el interés que tenía, supuestamente, en apoyarme y colaborarme. Al principio, cuando la vi, me emocioné, me dio alegría verla...
CAMBIO: ¿Trabajaron juntas en la Presidencia?
S.O.: Sí, trabajábamos muy cerca. Pero cuando me llevó una revista con el teléfono del abogado Moreno, el teléfono de Olmedo (López), pues eso no tenía sentido. ¿Esto qué es?
"Me enviaron a la Guarnición a Eva Ferrer, mensajera del gobierno, supuestamente a saludarme".
CAMBIO: En diciembre del 2024, la fiscal general Camargo negó que la Fiscalía tuviera acercamientos con usted para perfeccionar un principio de oportunidad. ¿Usted qué le responde?
S.O.: Después de que la Fiscalía me citó, siempre me ofrecieron un principio de oportunidad. Recuerdo que, antes de que me privaran de la libertad, se hicieron varias mesas de trabajo. En esas mesas me decían: “Dígame qué hizo para saber qué delito le vamos a imputar.”
CAMBIO: ¿Y esto era con María Cristina Patiño? ¿No estaba la fiscal general?
S.O.: No. Estaban María Cristina Patiño, Gabriel Sandoval, el procurador y Andrea Muñoz. Era una mesa. En ese momento había un coordinador de la Fiscalía —si mal no recuerdo, de apellido Barreto— que coordinaba todo el proceso. A mí me citaron y me pidieron que contara qué había pasado, porque ni siquiera sabían qué delitos me iban a imputar. Entonces me ofrecían un principio de oportunidad, y yo decía: “Pero ¿de qué? No entiendo”. A mí me parecía hasta chistoso que no supieran qué delito me iban a imputar.

CAMBIO: ¿Y usted sintió, imagino, por lo que le transmitió en ese momento su abogado Oswaldo Medina, que a estos fiscales les interesaba que se hablara de ciertos personajes y no de otros?
S.O.: Sí, así es. Ellos decían de quién hablar y de quién no hablar. Incluso eso pasó cuando estuve privada de mi libertad; en el momento previo, no; eso pasó después.
CAMBIO: ¿De qué personas, por ejemplo, no se podía hablar?
S.O.: De Laura Sarabia no se podía hablar. Ellos decían: no nos interesa nada de Laura Sarabia.
CAMBIO: ¿Se lo dijeron a usted?
S.O.: Sí. Nos lo dijeron a mí y a mi abogado.
CAMBIO: ¿Y ahí se rompen las negociaciones?
S.O.: Sí. Más adelante, se rompen las negociaciones. En cuanto al tema del principio de oportunidad, yo nunca quise uno; nunca estuve de acuerdo. Siempre dije que no, hasta el último momento. Pero, al ver la presión —y quiero decir esto con sinceridad—, el doctor Osvaldo Medina me decía que no había otra salida, que había que negociar la condena. Y yo preguntaba: ¿Por qué? Si yo no hice nada.
CAMBIO: ¿O negociaba o la condenan?
S.O.: Sí. Eso mismo pensaba yo; no importaba, esa era la presión. Los jueces empezaban a negar todas mis pruebas. La actitud de la Fiscalía conmigo también era temeraria. Me hablaban del atentado que le hicieron a Pedro Aguilar y me decían: “También era para usted”, y que tuviera cuidado con mis hijas. Empezaban a asustarme psicológicamente.
"De Laura Sarabia no se podía hablar".
CAMBIO: Entonces, según usted, la fiscal Camargo miente cuando dice que nunca se exploró un principio de oportunidad con usted…
S.O.: La doctora María Cristina Patiño, boyacense como yo, es la fiscal que ha llevado mi proceso de una manera temeraria y hostigante conmigo. Es increíble que ella se preste para ese juego de entregar pruebas ilegales en mi proceso. Tengo todas las pruebas de lo que digo y lo voy a demostrar el 18 de septiembre.
CAMBIO: ¿Qué nos puede adelantar?
S.O.: Por ejemplo, las reuniones que ella tenía en un hotel con los abogados Moreno, con sus investigadores y con Olmedo López, organizando todo esto. Eso no es decente.
CAMBIO: ¿Lo que usted nos está diciendo, Sandra, es que hubo unas reuniones de María Cristina Patiño —la fiscal titular del caso de la UNGRD— con los abogados Moreno y con investigadores adscritos al caso?
S.O.: Sí, así es.
CAMBIO: Según lo que ustedes saben, ¿esas reuniones fueron previas a la firma del principio de oportunidad de Olmedo y Sneyder (Pinilla), durante, o después?
S.O.: Previas. Toda esa historia: ellos se reunieron para armarla. Incluso todas mis pruebas —absolutamente todas—, con las que me llevaron a la cárcel y me privaron de la libertad, no las hizo la Fiscalía; las hicieron los investigadores de los Moreno. Es increíble que el búnker de la Fiscalía, con el laboratorio más grande de Latinoamérica y no sé cuántos miles de funcionarios, haya tenido que pedirles a esos investigadores que hicieran los informes, y nunca verificaron ni corroboraron esa información. Los informes por los cuales me imputaron los hicieron ellos; construyeron mi caso, hicieron la investigación con María Alejandra Benavides.

CAMBIO: A veces el público no es experto en temas judiciales, así que hay que contextualizar: a mediados de 2024, Olmedo y Sneyder firmaron un principio de oportunidad, y a usted, a finales de 2024, no la condenaron, sino que la imputaron. Así, ¿lo que nos está diciendo es que las pruebas que llevó la Fiscalía el día de su imputación, con las que pidieron su medida de aseguramiento, no salieron del laboratorio de la Fiscalía, que sería lo correcto?
S.O.: De peritos privados contratados por Olmedo. Ese tipo de pericias y actuaciones no las hizo la Fiscalía con sus propios equipos; las hicieron los abogados de Olmedo y Sneyder y le llevaron el material a la Fiscalía. Eso lo vamos a probar el 18.
CAMBIO: La Fiscalía dice que usted habría intercedido a favor del expresidente del Senado, Iván Name, para la adición de un contrato de la Ungrd por 11.000 millones de pesos para el municipio de Repelón, Atlántico. Una de las pruebas que la fiscal ha aportado es una reunión el 21 de septiembre de 2023 en Palacio, en la que usted toma del brazo a Olmedo López. ¿En qué consistió esa conversación? ¿Cuántos segundos dura?
S.O.: Son unos veinte segundos, en los que se escucha a la fiscal Patiño explicando, al momento de imputarme, que yo tomo del brazo a Olmedo. Patiño dice que yo intercedí para favorecer a Iván Name por los 11.000 millones de pesos de la Ungrd. No puedo hablar mucho del proceso porque tengo esa restricción. Lo único que les voy a decir es que voy a probar que eso es mentira. Y en ese video, en esos veinte segundos, se puede ver que ni siquiera está Carlos Ramón González, aunque dicen que yo estaba con él. Y quiero contarles que los consejos de ministros eran generalmente los lunes, y a veces los jueves; en ese caso fue un jueves. El presidente, por su agenda, nos citaba a las cinco de la tarde y llegaba a las ocho o nueve de la noche. Siempre salíamos y hablábamos todos afuera. Si muestran todos los consejos de ministros, van a encontrar esa misma reacción en todos.
CAMBIO: Hay algo que dijo su abogado en una audiencia y que incluso María Cristina Patiño aceptó, en gracia de discusión: que ese contrato no existe y que el numeral del contrato que aparece en su escrito de acusación corresponde, en realidad, a un contrato de Girón, Santander, cuya ejecución fue anterior a que usted fuera funcionaria del gobierno de Petro. Es decir, ustedes ya tienen a su favor que ese contrato no existe.
S.O.: Primero, lo que dice es cierto: no existe, y además me están acusando de un contrato del gobierno anterior; ni siquiera había llegado el gobierno del expresidente Gustavo Petro. O sea, me están culpando de un contrato de otro gobierno, porque es un contrato de Girón. No tengo ni idea.
"Las pruebas con las que me llevaron a la cárcel no las hizo la Fiscalía".
CAMBIO: ¿Tiene alguna idea de por qué Girón? Es raro, porque imputar un contrato de Repelón, que es en el Atlántico, y el contrato es de Girón, no tiene nada que ver…
S.O.: Nada que ver, porque eso no es cierto. Nosotros tenemos todas las pruebas, porque hay muchas cosas que contar sobre ese contrato; lo hemos investigado a fondo, hemos estudiado todo, y vamos a demostrar cómo funciona ese montaje. Eso no tiene sentido; ni siquiera sé de dónde sale esa prueba.
CAMBIO: Hablemos del otro delito: el de lavado de activos. La Fiscalía, y también Sneyder Pinilla, dicen que usted habría transportado, junto con él, tres mil millones de pesos para Iván Name: mil quinientos millones de pesos el 12 de octubre de 2023 y los otros mil quinientos el 13 de octubre. Todo, según la Fiscalía, se pactó en un desayuno el 25 de septiembre, en la habitación del Hotel Tequendama Suites donde usted se hospedaba. Hablemos de esos episodios del 12 y del 13.
S.O.: No puedo hablar de esto porque, como le dije, tengo una restricción, pero vamos a demostrar que todo eso es mentira el 18 de septiembre.
CAMBIO: ¿Usted se estaba hospedando en el Hotel Tequendama Suites?
S.O.: Sí, porque yo no tengo apartamento en Bogotá; a mí siempre me tocaba quedarme en un hotel. En el Tequendama Suites se hospedan todos los funcionarios y congresistas de todos los gobiernos desde hace más de treinta años.
CAMBIO: Entonces, ¿esos viajes suyos con Sneyder Pinilla no existieron?
S.O.: Sneyder jamás se subió a mi carro.
CAMBIO: ¿Nunca se subió al carro de Sneyder Pinilla?
S.O.: Jamás.
CAMBIO: Sneyder, en entrevista con Juan David Laverde, de Noticias Caracol, dijo lo siguiente: “espero que recapacite y que colabore con la justicia. Creo que es el mejor mensaje que le puedo dar. Porque ella sabe que fui con ella a llevar la plata al apartamento del señor Name. Ella sabe que al otro día le llevé la plata en la noche al apartamento también donde ella vivía.”¿Usted qué le responde?
S.O.: Le regreso este mensaje, que él colabore con la justicia. Que diga qué pasó con los dos billones de pesos que ellos manejaban. Porque es muy fácil hablar con esa tranquilidad. Yo no sé cómo puede dormir. Yo no entiendo cómo puede dormir llevando tanta gente inocente a la cárcel.

CAMBIO: Sneyder dice: “Ella sabe que yo fui con ella a llevar la plata”. Y usted dice que Sneyder nunca fue a llevar plata con usted, que nunca se montó en su carro…
S.O.: ¿Qué les digo? Acompáñeme a mi preparatoria el próximo 18 de septiembre y vamos a demostrar cómo este señor le miente al país. Es increíble. Yo lo escucho a él hablar y digo: “Dios mío, Sneyder, colabórele usted a la justicia y diga la verdad”.
CAMBIO: ¿Qué tiene que decir usted sobre el rol del señalado prestamista Pedro Castro? ¿Usted piensa desvirtuar la versión que él le ha dado a la justicia?
S.O.: Total. Es que es un testigo falso. Y no solo él. Sneyder Pinilla también.
CAMBIO: Hábleme de su cercanía con Carlos Ramón González, director del DAPRE del gobierno Petro, fundador del Partido Verde y hoy prófugo de la justicia. ¿Qué tan cercanos eran?
S.O.: Yo aprecio a Carlos Ramón y a su familia. Éramos muy amigos porque yo llevaba militando en el partido más de 15 años. Tenía mis diferencias con otras personas de otras partes. Pero a Carlos Ramón le agradezco por haberme dado la oportunidad de participar en ese partido. Ser mujer en la política no es fácil, no en un departamento machista como el mío. Él siempre salía a defender a las personas más débiles del partido. Uno tiene que ser correcto y decir las cosas como son: él me colaboró, me apoyó.
CAMBIO: Se destapa el escándalo a inicios de 2024 y, Sandra, el 20 de agosto de 2025 Nicaragua le otorga un permiso de asilo a Carlos Ramón. Es un prófugo de la justicia colombiana. ¿Cómo fueron esos meses previos a la fuga de Carlos Ramón? ¿Hablaban? ¿Por qué concluye que él termina tomando la decisión de irse del país?
S.O.: Después de que se armó el escándalo, por orden de mi abogado, que me dijo: “No puedes hablar con nadie, con ninguna de las personas que están involucradas”, yo corté toda relación con Carlos Ramón. No lo volví a ver. Cuando se fue, al principio estaba muy molesta con él. Me dolía que no enfrentara la justicia, como yo lo hice. Yo dije: “Hay que dar la cara”. Creía en la Fiscalía en ese momento, porque pensaba que no me iba a acusar. Era una fiscal elegida por este Gobierno que yo ayudé a elegir. Y siempre se hablaba de que iba a llegar una fiscal honesta, garantista, que no iba a perseguir a nadie, una mujer transparente, con la mejor hoja de vida. Confiaba en que ella iba a investigar y averiguar qué había pasado en este escándalo.
CAMBIO: Claro, fue una fiscal que salió de una terna en el gobierno.
S.O.: Sí, sale de una terna en gobierno. Yo dije: “Aquí hay garantías, al menos en mi proceso”. Entonces, Carlos Ramón se va y yo, como lo dije al principio, estaba muy molesta con él porque se había ido. Pero cuando pasa el tiempo, cuando me quitan de mi libertad y empiezo a ver todo; por ejemplo que la juez tercera, quien me dio la medida de aseguramiento, y el juez 21, que confirmó la medida de aseguramiento, son los mismos jueces que terminan negando mis pruebas. Porque quiero contar que aquí, cuando uno está en un proceso judicial en Paloquemao —a eso se llama el centro de servicios—, se hacen sorteos al azar. Pero a mí me tocaban siempre los mismos jueces, tanto para que me dieran la medida como para que me dieran las pruebas. Entonces me meten presa y me niegan mis pruebas. ¿Querían llevarme a juicio sin pruebas? Por eso me rebelé. Y entonces, cuando veo la actuación de esos jueces, digo: “Ahora sí entiendo a Carlos Ramón, porque no hay garantías”. No hay garantías.
CAMBIO: Esto se ha comentado en muchos medios y es un secreto a voces de la política colombiana: el rol de Carlos Ramón González como una suerte de mecenas del Partido Verde, de persona que financiaba a los candidatos del Partido Verde. ¿Es la verdad?
S.O.: El Partido Verde siempre nos daba una financiación, y sí, Carlos Ramón siempre nos apoyaba, nos colaboraba. Nos prestaba y nosotros regresábamos ese dinero con la reposición de votos. Él le prestaba a todo el mundo.
CAMBIO: ¿Todo el mundo es quién?
S.O.: Todo el mundo: Claudia López, Angelica Lozano, Catherine Miranda, Inti Asprilla, a todos...
CAMBIO: Era como el mecenas del partido.
S.O.: Sí, era normal que nos prestaran dinero. Son campañas costosas.
CAMBIO: Y con la reposición ustedes se lo regresaban…
S.O.: Con la reposición, regresamos la plata.
CAMBIO: Pasamos a otra figura del Partido Verde muy importante en este caso: Iván Name, expresidente del Senado. Era amigo suyo, ¿no?
S.O.: Sí, también.
CAMBIO: ¿Y ha vuelto a hablar con él?
S.O.: No, jamás...Es una tristeza lo que está pasando con él. No es justo, y voy a decir algo hoy, aquí en esta cámara: cuando salió el escándalo de corrupción, en mayo de 2024, yo hablé con el presidente (Petro) y le presenté la renuncia. En esa reunión estuvo presente Laura Sarabia y yo no hablé mucho porque no confiaba en ella, de verdad. Y cuando me fui a despedir del presidente, ya saliendo, me abrazó y me dijo: “El tema aquí es Name”. Yo en ese momento no entendía lo que me decía. Ahora, si entiendo.
CAMBIO: ¿Cuando usted se despide del presidente?
S.O.: Sí, me dice: “Oiga, el tema aquí es Name. El tema aquí es Name”. Yo en ese momento no lo entendía, pero después de estudiar tanto mi proceso de la Corte Suprema, la inspección de la Procuraduría, la Fiscalía y empezamos a armar todo con mi abogado. O sea, me metieron en todo esto por Name, por el senador Name, perdón.
CAMBIO: ¿Y por qué?
S.O.: Porque ya venían con unas peleas del pasado, cuando yo fui senadora el último año. Nosotros, por el Partido Verde, le quitamos la vicepresidencia al Pacto Histórico, que le correspondía a Gustavo Bolívar. Y quien organizó eso fue Angélica Lozano. Yo estuve ahí y fui quien postuló a Name.
"Cuando me fui a despedir del presidente Petro, ya saliendo, me abrazó y me dijo: 'El tema aquí es Name'".
CAMBIO: ¿Fue usted?
S.O.: Desde ahí ya venían haciendo una cosa contra nosotros. Cuando lo eligieron presidente del Senado fue en contra del gobierno. Nosotros no acompañamos a Iván Name. Yo quería que Inti Asprilla ganara. Pero el presidente decidió que fuera Angélica Lozano, que ella fuera la presidenta. Yo no tenía muy buena relación en ese momento con ella. Me tocó comerme ese sapo. Iván Name terminó ganándole al gobierno por tres o cuatro votos, no me acuerdo.
CAMBIO: Pero entonces, siguiendo su línea, la Fiscalía desde el principio ha defendido a unos y expuesto a otros.
S.O.: Sí.
CAMBIO: En esa división, según usted, Iván Name cae en desgracia.
S.O.: Sí.
CAMBIO: Y el presidente le dijo: “Acá el tema de la acusación es contra Iván Name”.
S.O.: Sí. Tengo un chat con el presidente en el que me dice que la acusación es contra Name.
CAMBIO: ¿El presidente le escribió eso?
S.O.: Sí. Yo lo tengo. Otra vez, antes de mi libertad, me dice que la defensa es fuerte porque el tema es Name. El presidente lo repite. Me escribe a mi un chat, que yo tengo. Después entendí que no me metían si yo me iba en contra de Name. O sea, no me iba a pasar lo que me pasó. Pero hoy no podría dormir tras acusar a una persona que está privada de la libertad. No sé cómo Olmedo y Sneyder pueden dormir. Yo no podría llevar gente inocente a la cárcel.
CAMBIO: En este viaje quiero detenerme en Laura Sarabia, pues será imputada por otro caso que nada tiene que ver con este. Usted habló de ella en la audiencia de su captura. Ha pasado el tiempo, pero quisiera que escuchara esas palabras y se oyera a sí misma. ¿Qué opina hoy de lo que dijo entonces?
Haga clic aquí para ver este fragmento de la entrevista:
“Unas alertas mensualmente, donde yo también avisé en ese momento a Laura Sarabia de 10 carrotanques que es más. Entonces, señora juez, yo nunca jamás, y soy incapaz de quitarle un vaso de agua a los niños de La Guajira. Esa persona tienen mucho poder y está al lado del presidente. Y ella fue la que me armó ese complot, señora juez. Ella fue la que armó absolutamente todo para que yo hoy estuviera acá. Ella se habla no solo con la fiscal, porque yo conozco cómo se maneja todo al nivel de Presidencia”.
CAMBIO: Han pasado casi dos años, ¿qué opina de esas palabras?
S.O.: Yo le digo a esa Sandra del pasado que honro sus palabras y que probatoriamente puedo mostrar que lo que dijo ella en ese momento, con el miedo que sentía, con el dolor de saber que le estaban diciendo que le iban a llevar presa, la voy a honrar, y vamos a demostrarle al país, en mi juicio, en mi preparatoria, que estaba diciendo la verdad.
CAMBIO: Pero Laura Sarabia qué incentivo tenía para ser la cabeza del complot contra usted o por qué cree que ella hizo eso…
S.O.: Laura Sarabia venía de un escándalo mediático grandísimo. A ella le convenían muchas cosas. Voy a adelantar algo pequeño: le estaban acusando de Marelbys Meza, de las chuzadas. La estaban culpando de unos dineros...
CAMBIO: De los audios con Benedetti.
S.O.: De los audios con Benedetti, la culpaban de la muerte del coronel. Sale Laura del escándalo mediático y entro yo. Nosotros ya habíamos tenido unas diferencias con Laura antes de eso.
CAMBIO: Ubiquémonos. El escándalo sale a la luz en el primer semestre de 2024.
S.O.: En mayo.
CAMBIO: Antes usted venía peleando con ella o tenía diferencias…
S.O.: Sí, tuvimos nuestras diferencias. Además, a ella le convenía todo. Nosotros nos enteramos, y el propio Carlos Ramón me lo dijo, que un periodista de Presidencia le contó que Laura Sarabia estaba dando recursos para que hablaran mal de nosotros y mover los medios de comunicación. Y yo le dije a él que, por favor, hablara con el presidente. Y él me dijo que lo iba a hacer..
CAMBIO: ¿ Y ahí nace parte de la diferencia que ella tenía con usted’
S.O.: Sí, por un tema también que pasó con el hermano…
CAMBIO: El hermano de Laura Sarabia, Andrés.
S.O.: Sí, Andrés. Fue una situación que yo le comenté a Carlos Ramón. A partir de ahí empezaron los problemas, las diferencias. Por la cercanía, los celos, la envidia y muchas otras cosas y sentimientos que, desafortunadamente, surgen entre las mujeres.
"Carlos Ramón me lo dijo, que un periodista de Presidencia le contó que Laura Sarabia estaba dando recursos para que hablaran mal de nosotros".
CAMBIO: Finalmente, ese audio de su audiencia de cuando la detienen, ¿al día de hoy usted no se retracta ni en una coma?
S.O.: No me retracto en nada; tampoco del montaje que me hicieron de los computadores. ¿Se acuerdan de este show mediático? Incluso, en mi medida de aseguramiento, el abogado de las víctimas, el nombre que sacaron, está defendiendo a La Guajira.
CAMBIO: Pablo Bustos.
S.O.: Sí, él también salió a defender a La Guajira y, además, ya no está en mi proceso. Yo ya no tengo nada que ver con La Guajira. La primera Fiscalía pidió que me sacaran, pero sí, para darle una medida de aseguramiento, me metieron por La Guajira. Le quitaba el agua a los niños de La Guajira.

CAMBIO: Hay un chat que publiqué en Blu Radio y encontré en el expediente. Es una conversación entre Sneyder y Olmedo en la que hablan de una reunión en la oficina de Laura Sarabia, en el Palacio de Nariño, a las 7 de la mañana, en febrero de 2024. Me llamó la atención que la Fiscalía no haya investigado el aparente rol de Laura Sarabia en esto. De lo que usted vio en los pasillos o escuchó entonces, ¿Laura Sarabia tenía contacto o reuniones con Olmedo o con Sneyder?
S.O.: Con Olmedo, sí, claro. Muchas veces.
CAMBIO: No hay elementos para afirmar que ella esté involucrada en el saqueo de la UNGRD. Pero sus reuniones con ellos dos no han sido investigadas. Esto se sabe porque, en la Fiscalía, se han negado a investigar ese asunto.
S.O.: Yo siento que todo esto se armó para legalizar esa fortuna, los 2 billones de los que habla el presidente Abelardo de la Espriella en el Libro de la Verdad, que se perdieron de la UNGRD, salieron por la puerta de atrás y nadie dijo nada. Armaron un escándalo alrededor de mí, una cortina de humo para tapar la verdad de quiénes son realmente los que se han beneficiado de la UNGRD.
CAMBIO: Quiero detenerme en un episodio doloroso para usted, pero de interés público, porque es una persona pública. El periodista Ricardo Calderón publicó hace unos días un informe sobre la aparente cercanía de su expareja, Juan Sebastián Aguilar, asesinado el 7 de agosto de 2024. Voy a poner un audio de una parte de ese informe y quisiera que usted respondiera.
Transcripción del audio del informe de Noticias Caracol: "En los registros de ingreso de visitantes a la Presidencia de la República está el nombre de Pedro Pechuga, quien estuvo en la Casa de Nariño en varias oportunidades, el 5 de junio de 2023, como quedó registrado en este video donde sale detrás de Sandra Ortiz".
CAMBIO: Y ahí aparece usted también. Está saliendo de la Casa de Nariño. ¿Cuál era el rol de él con el gobierno de Petro?
S.O.: Primero, no existía ningún rol ni cercanía con el presidente. Ese día fue porque iba a almorzar conmigo. El trabajo en la Presidencia era muy pesado y no me quedaba tiempo, así que le dije que pasara y almorzáramos. Si tuviera algo que ocultar, no lo habría hecho. Además, todo el mundo sabe que a la entrada de la Presidencia están las cámaras de todos los noticieros del país. Y hoy les pido que sea la última vez que hablo de este tema porque, además, es mi vida privada. Les pido respeto por la memoria de él. Cuando él estuvo en vida, tenía casi 60 años y, desafortunadamente, pasó lo que pasó, lo asesinaron, y nunca hubo un solo señalamiento contra él en vida.
CAMBIO: ¿Él no tenía una relación política, económica con miembros del gobierno?
S.O.: Nada, ni siquiera conmigo. Estaba en sus negocios y estaba en mi proceso político. Lo conocí siendo senadora. No es absolutamente nada.
"Armaron un escándalo alrededor de mí, una cortina de humo para tapar la verdad de quiénes son realmente los que se han beneficiado de la UNGRD".
CAMBIO: Cuando un francotirador lo asesinó, usted ya estaba involucrada en este caso y faltaban unos meses para su captura. ¿Pensó que el asesinato podía tener relación con su hipotético rol en la UNGRD?
S.O.: Pasa que, en ese momento, con todo lo que él me estaba ayudando a investigar sobre lo que estaba pasando, sabíamos que todo era mentira. El día antes de que falleciera, estuvimos hablando y me dijo: “Nos vemos el viernes. Te voy a mostrar unos documentos para que tú vayas y hables con tus amigos, porque los que te están armando todo eso son tus propios amigos”. Yo me molesté con él porque me dijo que mis amigos me estaban armando todo eso y que él me iba a mostrar las pruebas. Y lo asesinan. Empecé a pensar que algo tuvo que ver el Gobierno, porque me iba a dar unas pruebas.
CAMBIO: Según el informe de Ricardo Calderón, a él lo asesinó un sicario francotirador contratado por una disidencia de las FARC. ¿Eso no le consta a usted?
S.O.: No. Y además yo quiero decir: yo no tengo nada que hablar con ese señor, Hernando Sánchez. Nii tengo ni tuve contacto con él. Tampoco con el sector esmeraldero, ni tengo negocios, ni tengo minas. Yo vengo de un municipio minero que se llama Paz del Río. Ni siquiera mis padres tienen nada que ver con la minería. No tengo un título de carbón ni arenas.
CAMBIO: Sandra, su juicio empezará pronto y entiendo que va a ser muy mediático por todo lo que pasaba, por el peso de los nombres de los que ha hablado acá. ¿Qué nos puede adelantar de las cartas que tiene su defensa para pelear su libertad y su inocencia?
S.O.: Vamos a demostrar que a mi me metieron contratos falsos y testigos falsos. Pedro Castro, el prestamista, por ejemplo. Sus mentiras son de otro nivel. Lo van a escuchar. Es que las pruebas van a hablar por sí solas. En su momento, cuando mostraron el tema de las celdas con Sneyder, hace dos años, yo no podía desmentirlo porque no tenía las celdas. Pero yo sabía que era mentira que Sneyder hubiera estado conmigo y se hubiera subido a mi carro. No tenía cómo desmontar eso. Hoy sí tenemos la prueba. También probaremos cómo la Fiscalía armó todos los informes con pruebas ilegales, con informes ilegales. Tenemos los audios de los investigados. Tenemos todo. No puedo contar toda la estrategia jurídica porque en la Fiscalía son tan tramposos que lo que nosotros revelamos lo arman, lo organizan y lo cambian. Por eso, cuando yo escuchaba a la fiscal hace unos días.
CAMBIO: ¿La fiscal del caso de Nicolás Petro?
S.O.: Sí, todo lo que le hicieron a Nicolás Petro para protegerlo. Conmigo hicieron todo lo contrario para meterme presa.
CAMBIO: Está probado que a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres se la robaron. Lo que falta esclarecer es quién, cuándo y cómo. Pero, por la magnitud de la operación, los montos de los contratos y las personas involucradas, es difícil pensar que el entonces presidente Gustavo Petro no supiera o no estuviera al tanto de algo. ¿Usted cree que él sabía del saqueo de la Unidad?
S.O.: Solo puedo decir que allá no se movía nada sin que el presidente supiera. Nadie hacía nada. Yo no tomaba una decisión sin que él lo supiera. En la consejería, yo todo lo consultaba. Yo no era independiente. Todo se le preguntaba a Carlos Ramón, y él me decía: “tengo que consultarlo con el presidente”.

CAMBIO: Es decir, Carlos Ramón no hacía nada sin que el presidente dijera: “Lo apruebo, no apruebo”.
S.O.: No. Yo le preguntaba a Carlos Ramón: “Estos compromisos, esto y esto, ¿pasan? Compromisos que se daban”. Él a veces me decía: “espérate y yo le pregunto al presidente”. Todo se lo preguntaba al presidente. Entonces nosotros no hemos hecho nada ilegal. Yo hice mi trabajo juiciosa. Yo era el enlace con los alcaldes, con los gobernadores, con los concejales. Era normal que estuviera llamando a Olmedo todo el tiempo, porque además nunca contestaba el teléfono a nadie ni nos contestaba.
CAMBIO: Para terminar, mándele un mensaje a dos personas muy importantes del país. La primera, la fiscal Luz Adriana Camargo. Si la fiscal general estuviera acá con nosotros, así de frente, usted, ¿qué le diría?
S.O.: Señora fiscal, yo quiero que de verdad se interese por el caso de la UNGRD, y salga e investigue la verdad. No me siga utilizando como un instrumento de venganza. Investigue qué pasó con los recursos públicos de más de 2 billones de pesos que se robaron de la UNGRD y quiénes son realmente los culpables. Es la mejor forma de enviarle un mensaje al país: demostrar que tenemos una justicia garantista y justa en Colombia. ¿Usted por qué no quiere que se sepa la verdad, señora fiscal? Nosotros denunciamos a Pedro Castro, el prestamista, ya les entregamos todas las pruebas. Está en la unidad de delitos de testigos falsos. Usted lo sabe. La Corte Suprema, hace dos años, le hizo la solicitud. ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Por qué tanta protección para ciertas personas como Laura Sarabia? ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que pasó realmente en Colombia? ¿Qué es lo que pasó realmente en la UNGRD?
CAMBIO: Y, por último, Sandra, si tuviera acá enfrente al presidente Abelardo de la Espriella, ¿qué le diría? ¿Qué mensaje le gustaría mandar?
S.O.: Señor presidente, le pido protección, ya que en el gobierno anterior me dejaron sola. Nunca me han dado protección. Por favor, le pido protección. Y ya que la Fiscalía nunca quiso investigar, o no quiere investigar realmente a los culpables de los que se robaron la UNGRD, cuente conmigo para saber la verdad. Tenemos todas las pruebas para contarle al país. Necesitamos que nos escuche.
CAMBIO: Gracias, Sandra, por recibir a la revista CAMBIO. Hay muchas personas que tenían ganas de oírla y usted se había negado a hablar.
S.O.: Es que antes las condiciones eran diferentes, y por lo menos estamos en un gobierno en el que tenemos las garantías para hablar. En el gobierno anterior, no. Me metieron presa, armaron una historia conmigo para proteger a otros, hicieron daño a muchas familias y a mucha gente. No les importa nada para protegerse ellos y a los que realmente se llevaron y saquearon los recursos de la UNGRD.
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