
Disputa entre disidencias de las Farc dejó nueve muertos en zona rural de Buenaventura
Los cuerpos fueron hallados en una fosa común por uniformados de la Armada Nacional. Según las primeras investigaciones, la pérdida de un dinero producto del narcotráfico habría sido la causa de la masacre.
Por: Javier Patiño C
A comienzos de julio, integrantes de la columna Wilson González, perteneciente al frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, fueron citados a una reunión extraordinaria por parte de los cabecillas de esa estructura ilegal.
De acuerdo con información de inteligencia e interceptaciones de comunicaciones, la reunión terminó con el ajusticiamiento de nueve de sus miembros, quienes fueron sentenciados porque se había perdido un cargamento de droga y una suma de dinero que no habría llegado a manos de la organización.
Si le gusta el periodismo de CAMBIO, suscríbase aquí.
Tras varias semanas de investigación, un grupo de uniformados de la Armada, en compañía de la Personería de Buenaventura y el CTI de la Fiscalía, llegó hasta una zona rural del Bajo Calima, donde fue hallada una fosa común.
“Lo que vemos aquí es la barbarie de estos grupos armados, que han perdido toda ideología y se masacran entre ellos por dinero. Según nuestra inteligencia militar, se trataría de una lucha de poder entre dos facciones internas, donde se habrían robado dineros ilícitos, lo que desencadenó esta masacre”, indicó el coronel Ricardo Alberto Visbal, comandante de la Brigada de Infantería de Marina No. 2.
Por las condiciones geográficas de la zona y la presencia de actores armados ilegales, solo han podido ser recuperados siete cuerpos. Integrantes del CTI realizaron el levantamiento de los cadáveres, que fueron trasladados a Medicina Legal en Buenaventura, con el fin de establecer su identidad y confirmar si pertenecían a la región.

Esta zona del Valle del Cauca es un corredor estratégico para el envío de cargamentos de droga y el ingreso de armas, situación que ha generado continuas disputas entre estructuras ilegales, con consecuencias como el desplazamiento forzado y el confinamiento de las comunidades.
“El área donde se presentó esta lucha entre grupos disidentes es una zona selvática de difícil acceso, donde estas estructuras criminales mantienen campamentos. Nuestras fuerzas están intentando ubicar y desarticular estos puntos de concentración armada”, agregó el coronel Visbal.
En el Bajo Calima continúan las operaciones ofensivas para localizar el campamento donde se originó la confrontación y así garantizar la seguridad de la población civil.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios














