
Agencias de inteligencia internacionales revelan la ubicación de campamentos y pistas aéreas del ELN en Venezuela
Un documento reservado describe la existencia de al menos diez campamentos de esta estructura armada ilegal en distintos puntos del estado Zulia, donde sus integrantes se refugian, aparentemente, con el apoyo de las fuerzas armadas venezolanas.
Por: Javier Patiño C
Durante las últimas semanas, aviones no tripulados de Estados Unidos sobrevolaron varias zonas del territorio venezolano para identificar los movimientos del esquema de seguridad del régimen de Nicolás Maduro y verificar la presencia de integrantes del ELN en ese país.
CAMBIO tuvo acceso a un informe de varias agencias de inteligencia internacionales, construido con la información conseguida con esos sobrevuelos. Este documento describe diez campamentos pertenecientes al frente nororiental del ELN, ubicados en zonas rurales de varios municipios que rodean el lago de Maracaibo, en el estado Zulia, en el noreste de Venezuela.
El documento también señala que, cerca de los campamentos, hay pistas de aterrizaje usadas, presuntamente, para la salida de cargamentos de droga. Estos cargamentos ingresarían desde la región del Catatumbo, en territorio colombiano, para ser transportados hacia Europa y Asia.
Los sobrevuelos permitieron identificar que las estructuras del ELN están ubicadas en zonas boscosas y montañosas, con salidas estratégicas por ríos y caminos veredales, muy cerca de la frontera con el departamento de Norte de Santander, en Colombia. Según el informe, esta ubicación les permite realizar acciones armadas en territorio colombiano y regresar rápidamente a esconderse en Venezuela.
Para el grupo de investigadores, los sobrevuelos revelaron la presunta complicidad de altos mandos de la Guardia Nacional Bolivariana y de funcionarios del estado Zulia, quienes convivirían con la presencia de integrantes del ELN en su región.
Pistas y campamentos
El primer campamento estaría ubicado cerca de la población de Encontrados, en el estado Zulia, un punto geográfico estratégico donde confluyen los ríos Zulia y Catatumbo. De acuerdo con los organismos de inteligencia, esta zona resulta clave para las operaciones del ELN al servir como corredor entre la frontera con Colombia, en Norte de Santander, y el lago de Maracaibo, desde donde se facilitaría la salida de cargamentos de droga hacia el océano Atlántico.
La estructura ilegal se apoya en las condiciones del terreno: una combinación de bosque seco y zonas húmedas, de drenaje precario y salpicadas de ciénagas, que facilita tanto la movilidad como el ocultamiento.

Un análisis tipo OAKOC (observación y campos de tiro, cobertura y ocultamiento, obstáculos, terreno clave y avenidas de aproximación) detalla que el campamento permite la movilidad fluvial desde el municipio de Tibú, en Norte de Santander, utilizando el río Catatumbo hasta llegar a la zona rural donde se encuentra la base del ELN. El informe también resalta la baja densidad poblacional fuera del casco urbano.
Otro campamento estratégico fue identificado en zona rural del municipio Jesús María Semprún, también en el estado Zulia, en un punto cercano al corregimiento de La Gabarra conocido como El Cruce, a pocos kilómetros de la frontera con Colombia. Allí, los integrantes del grupo armado ilegal utilizarían senderos clandestinos para el ingreso de armas y la salida de cargamentos de cocaína y oro.
En este sector, el ELN contaría con dos pistas clandestinas ubicadas en zonas conocidas como Rionegro y Casa de Hierro, con longitudes aproximadas de 2.300 metros.

La inteligencia internacional también ubicó otro refugio en el municipio de Casigua El Cubo, una zona caracterizada por terrenos pantanosos, abundante suministro de agua y baja presencia de población civil. Estas condiciones permitirían al grupo armado operar sin presión constante de las autoridades, ya que el acceso terrestre es limitado y solo sería posible llegar por vía aérea.
Otro de los enclaves del ELN estaría ubicado en el municipio de Rosario de Perijá, una zona de piedemonte que ofrece condiciones óptimas para el ocultamiento y múltiples rutas de acceso hacia distintos municipios fronterizos con Colombia.
En el municipio de Valderrama, la cercanía con arroyos y afluentes del río Catatumbo sería utilizada por la estructura ilegal para el ingreso de víveres destinados a la manutención de cerca de 100 guerrilleros, así como para contar con rutas de escape ante eventuales operaciones militares.

En esta zona también se habrían habilitado varias pistas de aterrizaje, tras la deforestación de extensas áreas boscosas, presuntamente utilizadas para el transporte de droga y el ingreso de cabecillas de carteles mexicanos y albaneses, quienes llegarían a sostener reuniones para concretar negocios ilícitos.
Los dos últimos campamentos fueron ubicados en los municipios de Udón Pérez y El Guayabo, en el Bajo Zulia. Según el informe, estas zonas cuentan con múltiples rutas fluviales y carreteras que permitirían a la estructura ilegal comunicarse con varias ciudades del país, incluida Caracas, donde —de acuerdo con información de inteligencia— se encontrarían algunos integrantes del Comando Central (COCE) del ELN.
Nexos con el régimen venezolano
Hace tres meses, CAMBIO publicó un documento elaborado por las mismas agencias internacionales, en el que se señala que el ELN se habría convertido en un proxy estratégico del Gobierno venezolano. Según el informe, esta relación estaría dirigida por el régimen encabezado por Nicolás Maduro (ahora procesado judicialmente en Nueva York) y Diosdado Cabello, en coordinación con los principales cabecillas de la estructura armada.
“Esta organización, bajo el mando de Eliécer Herlinto Chamorro Acosta, alias Antonio García, Israel Ramírez Pineda, alias Pablo Beltrán, y Gustavo Aníbal Giraldo, alias Pablito, ha fortalecido su presencia en el Catatumbo, actuando como brazo armado del régimen venezolano”, señala el documento.
Los organismos de inteligencia aseguran, con base en interceptaciones, testimonios de exmilitares y documentos oficiales, que Diosdado Cabello sería quien controla gran parte del entramado ilegal que utiliza al ELN para expandir sus actividades ilícitas, especialmente el narcotráfico y el contrabando de oro.
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