
Tras una década, la SAE cerró el capítulo de la entrega de los bienes de las Farc: ¿qué avalaron?
CAMBIO conoció un informe de la Sociedad de Activos Especiales con el que dan por concluida la entrega de los bienes que prometió la extinta guerrilla, tras la firma del Acuerdo de Paz. Se han monetizado 45.978 millones de pesos. ¿Qué se logró vender? ¿Qué no? ¿Y esto qué implica para las víctimas?
Por: Ana María Cuesta
La entrega de los bienes y activos con los cuales las extintas Farc-EP financiaron más de cinco décadas de accionar criminal es uno de los puntos del histórico Acuerdo de Paz de 2016 que aún genera un sabor agridulce en una parte de la opinión pública que considera este capítulo como una “burla”.
El punto 5.1.3.7. del Acuerdo de Paz impulsado por el gobierno de Juan Manuel Santos establecía que, con los recursos de la guerra que serían inventariados, las Farc-EP procederían a la reparación material de las víctimas. Justo en enero de este año la Contraloría General de la República divulgó un informe en el que se advirtió que la limitada cantidad de bienes entregados por las extintas Farc, así como los escasos recursos que se lograron monetizar, incumplen varios aspectos de lo acordado en La Habana.
CAMBIO conoció un informe de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), la entidad encomendada legalmente para la gestión de los bienes incluidos en el inventario que la extinta guerrilla le entregó a la Misión de Naciones Unidas el 15 de agosto de 2017. Dicho inventario llegó a la SAE el 27 de agosto de 2017.
El informe, elaborado el pasado 3 de marzo, establece que la entrega de los bienes prometidos por las extintas Farc ya concluyó “definitivamente”. El cierre de ese proceso se produjo casi una década después. “En las reuniones sostenidas el 9 de septiembre de 2025 y el 4 de febrero de 2026 se acordó suscribir el acta de cierre de la etapa de entrega material de bienes inventariados, toda vez que no existen más activos disponibles por entregar”, señala el informe de la SAE conocido por CAMBIO.
El informe de la entidad dirigida por Amelia Pérez contiene el detalle del inventario que entregaron quienes hoy están agrupados en el Partido Comunes, Así mismo, se señalaron las dificultades que impidieron que la cifra de monetización fuera significativa, quedando en apenas 45.978 millones de pesos, muy lejos del billón de pesos que en su momento las Farc habían anunciado públicamente.
“Esta semana, a propósito de un informe sesgado de la Contraloría a inicios de este año, la SAE cerró, diez años después, la entrega de bienes producto de la economía de guerra producto de las Farc-EP. Es un informe oficial que da cuenta del cumplimiento integral de sus compromisos lo que ha permitido que, producto de esos bienes, se haya reparado a 2.300 víctimas”, dijo ante la Comisión Primera del Senado el abogado de las extintas Farc, Camilo Fagua.
Crédito: SAE.
El inventario
Desde el 4 de junio de 2025, el Consejo Nacional de Reincorporación del Partido Comunes le pidió expresamente a la SAE que iniciara el capítulo del cierre de la entrega de los bienes. En septiembre y el pasado 4 de febrero, se efectuaron reuniones en las que se concretó la decisión de dar por concluido el proceso que algunos actores reclaman: que las exFarc entreguen los bienes que aún tienen. ¿Qué implica eso? Que ya no tienen obligación legal de entregar ni una sola moneda más.
“Así las cosas, al suscribirse la mencionada acta, se concluyó y cerró definitivamente la primera etapa de entrega material de bienes relacionados en el inventario de las extintas Farc-EP. No obstante, aún queda pendiente por finiquitar las etapas subsiguientes verbigracia, monetización y disposición final de activos transferencia de recursos al patrimonio autónomo para la reparación a las Víctimas del Conflicto Armado”, señala el informe de la SAE.
El documento de 87 páginas en poder de CAMBIO revela todo lo que las exFarc prometieron en el inventario, los ajustes que tuvo el mismo y lo que finalmente llegó. Por ejemplo, los insurgentes inventariaron armas y municiones y 698 inmuebles, entre ellos 447 fincas. Prometieron 450.000 dólares y 2.000 millones de pesos en efectivo. Además, 267.520 gramos de oro, 23.174 semovientes, 200 medios de transporte, 102.456 muebles y enseres. Incluso sumaron inversiones que hicieron en las comunidades, que avaluaron en más de 204.000 millones de pesos.
Una comisión transitoria de verificación de bienes, en la que participó la SAE, depuró los listados. Incrementó el dinero prometido en más de 12.000 millones de pesos; el oro, en 440.020 gramos; los inmuebles, en 722, y los semovientes, en 24.456, entre otros. Pero también eliminaron los bienes no susceptibles de monetizar como las inversiones en trochas y hasta en cirugías que los excombatientes acreditaron dentro de su gestión con las rentas ilícitas.
También se excluyeron bienes que, según los firmantes, habían sido hurtados por las disidencias o incautados por el Ejército. Así, se concluyó que el monto estimado susceptible de monetizar sería de poco más de 548.000 millones de pesos, excluyendo el 43 por ciento de lo reportado que ascendía a 419.698.130.200 pesos.
Crédito: Sociedad de Activos Especiales.
De todo lo anterior, no ha habido la posibilidad de ubicar la gran mayoría de bienes. No hay información para hallar los vehículos, muchos semovientes no tienen información útil y, sobre el dinero prometido, luego se alegó que el Ejército incautó 5.210 millones, que los desertores se robaron 4.360 millones y que aparecieron 1.500 dólares falsos. Los inmuebles susceptibles de monetización corresponden al 57 por ciento de lo que reportaron, pero en casi ninguno presentaron registros formales.
Lo que se logró monetizar
El informe de la SAE advierte que, de los 45.978 millones de pesos que han podido monetizar, el 86 por ciento proviene de la venta de 18 lingotes de oro que salieron de lo que se fundió con cuanto encontraron en las caletas. Los lingotes los vendieron, el 15 de diciembre de 2020, en una subasta internacional por 38.970.998 peos.
De los semovientes prometidos, no se entregaron más de 24.000 ; tampoco 288 medios de transporte. Muchos de ellos eran chatarras. En 2018, la SAE vendió 221 semovientes por 133.218.650 pesos y, posteriormente, los excombatientes vendieron unos cuantos más, retornando los recursos a la entidad.
De los muebles y enseres, de más de 51.000 prometidos, solo aparecieron 1.830. Quizá el bien al que más provecho se le sacó fue una planta eléctrica, que inició su subasta en 17 millones de pesos y terminó vendiéndose por 31 millones.
Respecto de los bienes inmuebles, se entregó uno formalmente y otros 132 se recibieron, con la mala suerte de que 121 de ellos no les pertenecían a las Farc, pues resultaron baldíos. Así, no entregaron 590 predios. El único predio que se logrará monetizar tiene 20.9661 hectáreas y es conocido como ‘Naranjal’, ubicado en Dabeiba, Antioquia.
Crédito: Sociedad de Activos Especiales.
Las conclusiones de la SAE
El informe de la SAE hace varias precisiones. En primer lugar, establece que con los bienes entregados por las extintas Farc no se financiarán las sentencias que dicte la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), como la opinión pública piensa equivocadamente; financian solo la reparación de las víctimas, a cargo de la Unidad de Víctimas.
También deja claro que, legalmente, los exintegrantes de las Farc debían responder por los bienes hasta su entrega material, mientras que la SAE solo asumía esa responsabilidad una vez los recibiera formalmente. Sobre ese punto, debe tenerse en cuenta que Pastor Alape, integrante de Comunes, demandó ante el Consejo de Estado la disposición que los responsabiliza a ellos como custodios de sus propios bienes. La demanda lleva años en estudio y sin decisión.
La SAE advierte que con los recursos monetizados se han indemnizado individualmente a 2.335 víctimas del conflicto, con un total de 21.186 millones de pesos; que se han dado 21 indemnizaciones colectivas por 7.874 millones de pesos y que la Unidad de Víctimas ha adquirido bienes, con los 16.447 millones de pesos restantes, bajo nueve líneas de inversión relacionadas con víctimas.
Crédito: Sociedad de Activos Especiales.
En un momento en que los Comunes juran que no tienen nada más que entregar, y con una institucionalidad que se justificó en sus ensayos y errores en el histórico Acuerdo de Paz, la SAE advierte varias reflexiones para futuros procesos. Una es que en adelante no se permita lo que se toleró con los listados de las exFarc. “El inventario no debe limitarse a un documento enlistando bienes muebles, inmuebles y recursos líquidos, en este se debe precisar detalladamente todas las condiciones que permitan ubicar, localizar y aprehender materialmente los bienes muebles e inmuebles que pertenecieron a la organización con quien se pacte el Acuerdo”, puntualiza la SAE.
“El inventario debe inspeccionarse, revisarse, examinarse y verificarse por quien designe el Gobierno nacional, antes que se entienda formalizada y perfeccionada su entrega, ya que en la práctica se presentan múltiples problemas, obstáculos e impedimentos con la entrega material de los activos”. Algunos dirán: ‘ya para qué’.
ana.cuesta@cambiocolombia.com.
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