
“Una lucha de cuatro años”: la nueva cara de la Institución Educativa Técnico Superior de Neiva
Con el apoyo de la Contraloría General de la República y gracias a la contundente veeduría de una neivana, uno de los colegios más importantes de la región logró renovarse. Ahora, más de 2.200 estudiantes potencian su formación técnica y tecnológica en nuevas instalaciones modernas y completamente equipadas.
Por: Luis Chía
La desesperanza se había apoderado de los estudiantes de la Institución Educativa Técnico Superior de Neiva (Huila). La emoción por fortalecer sus habilidades tecnológicas poco a poco iba desapareciendo, y con ella, la ilusión de ver en pie una nueva imagen del colegio que los recibió desde la infancia. El disgusto no era para menos: el polvo y el paso del tiempo estaban haciendo estragos en los equipos de alta tecnología que habían recibido con tanto anhelo.
“Es espectacular ver cómo el colegio ahora cuenta con las herramientas que tanto se necesitaban. Hoy los niños y jóvenes están descubriendo sus sueños y vocaciones en estas aulas”, dice, con firmeza, la veedora ciudadana María del Rosario Rivas Calderón, quien durante años alzó su voz contra la inoperancia institucional y las irregularidades alrededor de la obra que prometía llevar a otro nivel la formación educativa de los neivanos y neivanas.
La señora veedora María del Rosario, decidida y sin titubeos, abanderó la causa de los estudiantes y padres de familia que reclamaban ver culminados los nuevos espacios, aulas y herramientas de esta institución educativa ubicada en el barrio Tenerife, en la zona céntrica de la ciudad. Con una inversión de 13.421 millones de pesos, provenientes de recursos del Sistema General de Participaciones (SGP), esta obra buscaba no solo mejorar la infraestructura física y tecnológica del colegio, sino también adaptar ambientes y espacios complementarios para la formación técnica en áreas como mecatrónica y autotrónica.

Un nuevo comienzo
El retraso del proyecto, que había comenzado su construcción en 2019 y fue suspendido en 2021 por falta de recursos, alertó a la comunidad. Los días pasaban y las salas interactivas que iban a recibir a más de 2.200 estudiantes no abrían sus puertas. De forma paralela, los niños, niñas y jóvenes de Neiva asistían a sus clases y talleres de formación técnica en salones viejos, incómodos, diminutos y víctimas del polvo que se levantaba de los pupitres y estanterías.
A pesar de las dificultades y de la incesante incertidumbre originada por la pandemia, también se despertó una ilusión entre los más jóvenes de la comunidad, quienes vieron reflejados sus reclamos en la incómoda voz de María del Rosario. Su objetivo era claro: vigilar de cerca el avance de la obra para que Carla María, su hija, quien en 2019 cursaba sexto grado, también conociera dichos equipos de alta tecnología.
“Por fin pude ver a mi hija disfrutar lo que tanto estuve luchando. Ella, y muchos otros niños, lograron salir del colegio como mejores profesionales gracias a todas estas nuevas herramientas. Gracias a Dios cumplimos el objetivo: después de cuatro años de lucha, pelea e insistencia, niños, jóvenes y maestros están gozando de los equipos y las salas. Para todos ha sido una gran alegría porque en muchas ocasiones no veíamos un avance real”, cuenta Rivas, satisfecha por ver realizadas no solo las ilusiones de su hija, sino las de los más de 2.000 estudiantes de la Institución Educativa Técnico Superior de Neiva.
El esfuerzo fue enorme. Cuando el proyecto ingresó a la estrategia Compromiso Colombia de la Contraloría General de la República, la esperanza floreció en Neiva. De acuerdo con Martha Lucía Corredor, coordinadora de la Oficina de Participación Ciudadana de la entidad en el Huila, después de dos reuniones de seguimiento, dos recorridos de obra, una actualización de normas de diseño, el desarrollo de mesas de trabajo con la comunidad y con el apoyo de la administración local, en abril de 2024, la nueva cara del colegio finalmente abrió sus puertas.
“Lo más atractivo de este colegio, sin dudarlo, son los equipos de alta tecnología. Ahora, cuando los estudiantes terminan su bachillerato pueden ingresar a la universidad con una formación más completa. Hay de todo para los jóvenes: autotrónica, mecatrónica, ebanistería o carpintería”, relata Corredor, quien también destaca el papel de la veeduría ciudadana.

“De no ser por la insistencia y la vigilancia de la señora María del Rosario, esto no sería posible. Hoy su hija también quiere dedicarse a la ingeniería”, añade.
Para los estudiantes la alegría es infinita. Se trata de escenarios que les permitirán explorar los diferentes campos multidisciplinarios de la ingeniería. No es solo una mejora de infraestructura, sino un vehículo para la formación técnica y tecnológica de los neivanos. “Yo nunca había visto una institución que tuviera esos equipos de alta tecnología. El compromiso ahora es cuidarlos para que muchos más jóvenes sigan disfrutando de este logro”, dice, entusiasmada, Martha Lucía.

Para María del Rosario, ver en pie las salas que durante años solo fueron planos, diseños y renders es una hazaña inmensa. “Es espectacular ver el colegio renovado. Estamos a un nivel como el de las universidades. Ahora un estudiante se va a defender mucho más cuando salga del bachillerato. El colegio es una bendición y son ahora los profesores quienes llevan la batuta. Estoy muy orgullosa y satisfecha”.
El impacto se evidencia en la emoción de los jóvenes de Neiva, quienes ven más cercano su futuro en la educación superior y su inmersión en el campo laboral. A más de un año desde que la obra fue entregada, la Institución Educativa Técnico Superior de Neiva se posiciona como uno de los centros de formación más importantes de la región, demostrando que valió el esfuerzo para que no se convirtiera en un elefante blanco más.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Contraloría General de la República.
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