
Más allá del aguardiente: así contribuye la Industria Licorera de Caldas al desarrollo regional y nacional
Con acciones enfocadas en el crecimiento de las regiones, la compañía va más allá de la producción de bebidas alcohólicas. Gracias a una visión clara de innovación, tradición y compromiso social, ha logrado convertirse en ejemplo de desarrollo sostenible y social para el sector.
La industria Licorera de Caldas (ILC) es motivo de orgullo para los caldenses no solo por su papel como productora de bebidas alcohólicas, sino también por su firme compromiso con la economía del departamento y su contribución al desarrollo regional y bienestar de sus habitantes. Más allá de buscar posicionarse como una empresa líder en la producción de licores, la compañía busca aportar a la construcción de país.
Para lograrlo, año a año la Industria Licorera de Caldas (ILC) transfiere recursos al departamento como resultado de las utilidades de su operación. Así, el éxito empresarial de la compañía se ha traducido en el desarrollo e inversión directa en proyectos con gran alcance que mejoran la calidad de vida de los habitantes de la región.
Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC, explicó cómo el impacto de la compañía ha trascendido la dimensión comercial: “En 2024 estos recursos alcanzaron los 39.347 millones de pesos, de los cuales el 51 por ciento se destinó a salud y educación y el 49 por ciento restante benefició a otros sectores como deporte, infraestructura, mejoramiento malla vial, medio ambiente, cultura, turismo, ciencia, tecnología, seguridad y fortalecimiento al tejido social”.
Según cifras de la empresa, entre 2023 y julio de 2025, la Gobernación de Caldas recibió 155.994 millones de pesos por impuesto al consumo de la Industria Licorera de Caldas, que también se destinan para inversión social. Sin embargo, el impacto va más allá de Caldas, pues en los últimos dos años y medio, la ILC entregó 1,57 billones de pesos a todas las regiones de Colombia a través del impuesto al consumo que se aplica a sus productos.
El fallo histórico de la Corte Constitucional que puso fin al monopolio de los aguardientes en el país también marcó un antes y un después para la Industria Licorera de Caldas (ILC). La decisión tomada por el tribunal en febrero de este año tras una demanda presentada por la compañía al artículo 28 de la Ley 1816 de 2016 o Ley de Licores, creó un ambiente de libre competencia y libertad de elección por parte de los consumidores. En el caso de la ILC, marcas como el Aguardiente Amarillo de Manzanares han expandido su presencia en diferentes regiones del país.
“Este nuevo contexto también representa una ventaja significativa para las finanzas públicas, ya que, con una mayor circulación de aguardientes en distintos departamentos, aumentará la recaudación del impuesto al consumo, lo que significa más recursos disponibles para inversión social en cada territorio”, afirmó el gerente de la Industria Licorera de Caldas (ILC).
En otras palabras, este crecimiento en el mercado trajo para la compañía no solo oportunidades económicas, sino de financiación de programas en sectores como la salud, educación, deporte y cultura.
Tradición, innovación y compromiso social
La Industria Licorera de Caldas (ILC) tiene claro que para seguir conquistando a consumidores tanto en Colombia como en el exterior, la innovación y tradición van de la mano. Esto, sumado a un compromiso firme con la sostenibilidad, han permitido que la empresa crezca con una visión clara de desarrollo integral.
Con una estrategia alineada al cumplimiento de 12 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, que tienen como meta para 2030 mejorar las condiciones del planeta y habitantes, la Licorera ha diseñado diferentes iniciativas. Una de las más emblemáticas es Mi Escritorio ILC, que en 2024 benefició a 810 niños de escuelas de los 27 municipios de Caldas, con mobiliario escolar elaborado con material reciclado de envases y empaques de productos de la empresa. Para este 2025, el programa espera impactar positivamente en la educación de 1.080 niños del departamento.
Con el apoyo de la Gobernación de Caldas y en alianza con Proplanet, este proyecto transformó 4,8 toneladas de Tetra Pak y 480 kilos de shots de plástico para fabricar 270 kits compuestos por un escritorio y tres sillas, y 225 canecas para la separación de residuos en instituciones educativas.
Asimismo, gracias a las acciones de conservación que la compañía adelanta en su reserva natural que cuenta con 68 manantiales de los cuales obtiene el agua para su producción, la Industria Licorera de Caldas (ILC) se convirtió en la primera empresa de licores del país y una de las diez primeras del mundo en contar con verificación de Huella de Agua.
Esta es una importante verificación que realiza Bureau Veritas, que indica el impacto ambiental relacionado con el agua en el ciclo de vida de productos y servicios. Según la organización el proceso de producción de la ILC es sostenible ambiental, social y económicamente.
De esta forma y con el impulso de nuevos mercados, las transferencias a las regiones, sus acciones de sostenibilidad y la solidez de su gestión, la Industria Licorera de Caldas busca seguir consolidándose como un aliado estratégico en la construcción de un país más justo y equitativo.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Industria Licorera de Caldas (ILC).
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