
Petróleo, gas y dólar: el impacto del coletazo de la guerra en el Medio Oriente en Colombia
Los bombardeos de Estados Unidos e Israel en Irán y las represalias que ha tomado ese país contra varias naciones de esa región han golpeado los precios internacionales de los combustibles. Aunque puede parecer un conflicto lejano, ¿qué efecto tiene esto en el país?
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana generaron rápidamente la escalada de un conflicto bélico en varios países de Oriente Medio. La muerte del líder iraní, el ayatolá Alí Jameneí, tras una ola de bombardeos en varios puntos de la República Islámica de Irán, desencadenó la respuesta de esa nación, que atacó también a Israel e inició una ofensiva sobre los países árabes que acogen bases militares estadounidenses.
Además de Israel, Irán envió misiles a Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Jordania y Chipre, aunque algunos de ellos fueron interceptados.
Teherán también anunció el cierre del estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico, un canal marítimo clave por el que circula 20 por ciento del crudo mundial, y a lo largo de esta semana ha intensificado su respuesta militar con bombardeos a aeropuertos, refinerías y otras infraestructuras claves para el transporte de petróleo y gas.
Por ello, cientos de buques petroleros y transportadores de gas natural licuado o GNL han quedado varados ante la imposibilidad de seguir transitando, mientras que grandes empresas productoras en esa región han ido mermando sus operaciones, o incluso, frenándolas por completo.

El mercado petrolero y su impacto en Colombia
Irán tiene una posición clave en el mercado petrolero internacional, con una producción mensual de cerca de 3,5 millones de barriles, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Además, el país también concentra alrededor de 16 por ciento de las reservas mundiales de crudo.
Todo esto ha impactado directamente los precios del petróleo a nivel internacional. En particular el precio de referencia Brent, que estaba alrededor de los 72 dólares antes de los primeros bombardeos y hoy se acerca a los 80 dólares por barril. Algunos analistas consideran que podría llegar a los 100 dólares si persiste la guerra.
A pesar de estar al otro lado del mundo, América Latina y Colombia ya comienzan a sentir el coletazo de la guerra en el mundo árabe. Colombia produce al día alrededor de 744.000 barriles de petróleo, y aunque el país no es un gran exportador, el crudo sí tiene un peso importante en las exportaciones colombianas, y por ende en los recursos que recibe el país al venderlo al exterior. Por eso los expertos señalan que Colombia podría beneficiarse por el aumento de los precios del petróleo.

“El país va a tener un precio de referencia cada vez mayor. Actualmente está cercano a los 79 dólares por barril, lo cual beneficia a los ingresos de la nación, que estaban previstos con un precio de 63 dólares en el último marco fiscal de mediano plazo”, comenta Oscar Ferney Rincón, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet).
Rincón considera que este efecto también puede ser positivo para las regalías en los territorios. Por cada dólar que sube el petróleo podríamos decir que se irriga la economía en general de la industria casi 734.000 dólares, que es lo que se produjo en el mes de enero de acuerdo con las cifras de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Pero en contraste, el país también podría ver un efecto negativo en los combustibles. Con el incremento de los precios del petróleo también se proyecta que la gasolina y el diésel van a subir. El director de Acipet asegura que esto afectaría al país en la medida en que tenemos un diésel subsidiado a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y se van a tener que poner mayores recursos para compensar ese precio del diésel frente al diésel importado.
“Actualmente estamos con precios altos de la gasolina, pero en la medida en que el precio suba y la tasa de cambio también, como está sucediendo en estos días, tendremos un menor espacio para pensar en reducciones del precio de la gasolina a futuro”, comentó Rincón.
El gas, el problema que podría complicar la situación para el país
El control del estrecho de Ormuz no solo impacta al petróleo, sino también al gas. Buena parte del energético que se exporta a nivel internacional también transita por este corredor, y por eso sus precios se dispararon.
Catar e Irán son de los mayores productores de gas en el mundo. El conflicto está afectando la producción en ambos países y las exportaciones de gas licuado de Catar, un factor que seguirá presionando el precio internacional del gas. En Europa, por ejemplo, se registraron aumentos del 40 por ciento en los precios de ese combustible, ante el freno en la producción de Qatar Energy, uno de los principales proveedores.
En el caso colombiano, a diferencia del petróleo, el país importa gas para cubrir parte de la demanda esencial de los hogares, comercios e industrias. De acuerdo con cifras del Gestor del Mercado de Gas Natural en Colombia, entidad encargada de recuperar y hacer pública la información del sector, en el mes de enero el 21 por ciento del gas que consumimos fue importado. Por ello se esperan presiones si siguen subiendo los precios.
El dólar, el otro efecto en la economía
Las tensiones geopolíticas de los últimos días también han tenido un impacto sobre el dólar. En Colombia la tasa de cambio mostró una apreciación durante las dos primeras jornadas de la semana. El martes el dólar cerró en el mercado colombiano con un precio promedio de 3.796 pesos, y alcanzó a cotizarse en 3.800 pesos.
Jonnathan Torres, banquero de inversión de Values AAA, entidad financiera con presencia en Estados Unidos y Colombia, reconoce que si bien el dólar en el país ha mostrado una relativa estabilidad en su moneda con respecto a semanas anteriores a nivel internacional, la divisa ha sentido un impacto más marcado.

“Se ha fortalecido a nivel global en los últimos días, dado al impulso por factores geopolíticos como la guerra y la tensión en medio oriente. Esto hace que las economías busquen migrar a la moneda refugio, el dólar como divisa sólida, incrementando su valor en el mercado”, explica el experto.
De igual forma, Francisco Chaves, gerente de Análisis de Mercados de Banco de Bogotá, comenta que a medida que se han encrudecido las condiciones del conflicto en el Medio Oriente “también se ha evidenciado una fuerte aversión al riesgo y el comportamiento del dólar a nivel internacional y la volatilidad al alza por el escalamiento del conflicto geopolítico”.
Los expertos señalan que el impacto de esta guerra en Colombia y la región dependerá de qué tanto escale el conflicto. Aunque parezca algo lejano, el mercado internacional está sintiendo esos efectos y América Latina y Colombia no son ajenas a él.
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