
Elecciones presidenciales: ¿podría ser Daniel Quintero el elegido de Petro?
Daniel Quintero, Gustavo Petro.
La más reciente encuesta de Guarumo y EcoAnalítica muestra un notorio ascenso en la intención de voto del exalcalde de Medellín. Según esta medición, además, cuatro de cada diez colombianos califican la gestión del presidente como “buena” o “excelente”. Análisis.
Por: Armando Neira
Durante la campaña presidencial de 2022, Gustavo Petro dijo que la izquierda necesitaba al menos dos mandatos consecutivos para dejar sentadas las bases de las reformas sociales que requería el país en su propósito de construir una sociedad más equitativa. Como la reelección está prohibida, se le preguntó al entonces candidato quién creía que debía sucederlo si ganaba las elecciones en 2026: “Daniel Quintero”, respondió sin dudarlo.
A solo diez meses de la primera vuelta —será el próximo 31 de mayo—, Petro no ha dicho quién puede llevar las banderas de la izquierda, pero sí ha hecho gestos significativos que favorecen a Quintero. Al punto de que Carlos Carrillo, director general de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres, UNGRD, dice: “Me duele que el presidente Petro le dé juego a Daniel Quintero; es un tóxico”.
Petro se ha mostrado al lado de Quintero, quien se aprovecha para exhibirse. Por ejemplo, el pasado 21 de junio, estuvo con él en ‘tarimazo’, el controvertido acto en la plaza de La Alpujarra, corazón del poder político y administrativo de Medellín.
El acto fue polémico porque allí estaban poderosos exmiembros de estructuras criminales que operaban en el Valle de Aburrá. Todos los sujetos fueron trasladados desde la cárcel de Itagüí bajo custodia estatal. Estaban Juan Carlos Mesa Vallejo, ‘Tom’; Jorge de Jesús Vallejo Alarcón, ‘Vallejo’; José Leonardo Muñoz Martínez, ‘Douglas’; Freyner Alfonso Ramírez García, ‘Carlos Pesebre’; y Walter Alonso Román Jiménez, ‘El Tigre’, entre otros.
En primera línea en el 'tarimazo'
Junto a ellos, Quintero y otros líderes del Pacto Histórico. Aunque el encuentro fue presentado como un capítulo más en la búsqueda de la Paz Total, está claro que no fue solo un acto de gobierno, sino también un hecho político: un desafío a las autoridades de la ciudad —con las que, en cambio, la comunicación es nula— y un mensaje electoral para los barrios populares donde estos personajes aún imponen su ley.

Es en este contexto que se publica ahora la encuesta de Guarumo y EcoAnalítica, cuya muestra fue recogida entre el 1° y el 5 de julio. La encuesta ofrece varios elementos que resultan positivos tanto para Quintero como para el presidente Petro. A la pregunta “En un escenario hipotético de posibles consultas de candidatos a la presidencia de Colombia en 2026, seleccione solo una consulta y escoja un candidato dentro de esa consulta por el cual votaría”, las respuestas fueron:
• Pacto Histórico: 25,8%
• Centro Democrático: 18,9%
• Candidatos de centro: 14,6%
• Candidatos de centro-derecha: 11,9%
Es decir, según la preferencia ideológica de los encuestados, la izquierda lidera.
A este ítem se le podría sumar el dato de satisfacción con la gestión presidencial: es de cuatro de cada diez colombianos. A la pregunta sobre cómo califica la gestión de Petro, el 30,3% respondió “buena” y el 8,4% “excelente”. Qué un presidente, a tres años de estar en el gobierno, atravesado por varios escándalos y en vísperas de empezar a despedirse, mantenga estos índices es un hecho sobresaliente.
'El que diga Petro'
Aunque en Colombia los votos no suelen ser endosables, también es cierto que el capital político del presidente Petro es un activo importante que puede incidir en las elecciones si la valoración de su gobierno se mantiene como lo refleja esta encuesta.

De hecho, la misma medición indica que el 23,8% de los colombianos “votarían por el candidato que diga Petro”, mientras que el 18,6% lo haría por el “que diga el expresidente Álvaro Uribe”. La influencia de los demás exmandatarios en el electorado no supera los diez puntos.
Al poner la lupa en otros ítems los resultados son llamativos. En una consulta interna del Pacto Histórico, Gustavo Bolívar lidera con el 29,2%. El obstáculo para él es que Petro considera que no debe ser el candidato —como se lo ha hecho saber reiteradamente— al estimar que no suma votos y por su experiencia fallida en las elecciones de Bogotá.
En los comicios del domingo 29 de octubre, en los que ganó Carlos Fernando Galán, Bolívar ni siquiera obtuvo el segundo puesto, siendo superado por el exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo. Bolívar, que contó con todo el aparato del Gobierno para impulsar su campaña, apenas alcanzó 571.948 votos.
Ahora lo tendrá más difícil sin el afecto del presidente, a pesar de que él le declaró su amor en un consejo de ministros televisado y luego lo regañó en público.
Quintero, imputado y sube
Quintero, por su parte, subió en la encuesta de Guarumo al segundo lugar con un 20,0% de intención de voto, superando a la senadora María José Pizarro (16,7%) y al senador Iván Cepeda (10,7%).

Los demás candidatos del Pacto Histórico mencionados en la encuesta —Carolina Corcho, Susana Muhamad, Camilo Romero y Carlos Caicedo— marcan menos de diez puntos.
Pizarro, quien ha expresado su interés en ser candidata, se encontró de frente con un obstáculo: Bolívar le dijo a la periodista Patricia Lara, de CAMBIO, que nunca votaría por ella. Eso, naturalmente, la desconcertó.
• Peculado por apropiación a favor de terceros. Se investiga un posible sobrecosto en la valoración de un lote que, según la Fiscalía, ya era propiedad del municipio de Medellín, y que se intentó adquirir o se le dio un valor superior para beneficiar a sus anteriores propietarios.
• Interés indebido en la celebración de contratos: este delito se configura cuando un funcionario público interviene de forma indebida, directa o indirectamente, en un contrato relacionado con su cargo.
• Prevaricato por acción. En este caso, se alega que Quintero firmó un decreto para cambiar el uso del suelo del lote Aguas Vivas sin la autorización requerida del Concejo Distrital, lo que habría permitido una negociación favorable para los antiguos dueños del terreno.
La Fiscalía sostiene que se intentó pagar por un bien que ya pertenecía al municipio, mediante un acto administrativo contrario a la ley, lo que habría beneficiado económicamente a terceros. El Distrito de Medellín ha sido declarado víctima en este proceso.
Cuero duro para las controversias
No es el primer proceso contra Quintero. La Procuraduría General de la Nación le abrió cargos por presunta participación indebida en política, por grabar y difundir videos y fotografías apoyando la campaña de Petro en 2022, con la frase del “cambio en primera”. Por este hecho, ya había sido sancionado con seis meses de inhabilidad y una multa.
Quintero manifiesta que estas imputaciones hacen parte de una “persecución política” en su contra, y ha denunciado lo que denomina el “Cartel de Lotes” en Medellín.

La cosa no es solo en los estrados judiciales. Quintero ha sido víctima -como se aprecia en varios videos virales- cuando se moviliza en avión o se encuentra en lugares públicos. Sin embargo, no se inmuta. Al contrario, permanece tranquilo y responde sin subir el tono de voz. “Cínico”, le dicen. Él sonríe.
Como sonríe ahora con las encuestas. En la más reciente, titulada Percepción país, que consultó a 2.122 personas en cerca de 30 ciudades principales e intermedias de todo el país, Quintero afirmó que, aunque no cree en las encuestas, esta refleja el sentir de los colombianos de cara a 2026.
“Estamos subiendo porque la gente quiere un reseteo en la política: que cerremos un Congreso corrupto, que llamemos a una constituyente, que arreglemos lo que está mal —la salud, la seguridad— y acabemos con las mafias corruptas que nos han condenado al pasado”.
“Necesito que sigamos empujando, que me sigan apoyando. Vamos a ganar la Presidencia y vamos a hacer historia juntos”, dijo Quintero.
La advertencia de Carlos Carrillo
No la tiene fácil porque en su propia colectividad tiene detractores de peso. Carrillo, de la UNGRD, dice que Quintero lo bloqueó en las redes sociales, y él interpreta que podría deberse a que ha señalado su cercanía con figuras vinculadas al escándalo de entidad, como Wadith Manzur, o porque le ha recordado su participación en los nombramientos políticos durante la gestión de Olmedo López.
“Quintero está en la puerta de la cárcel, y no se trata de una persecución; son acusaciones muy serias las que hoy lo tienen imputado”, dice Carrillo, al tiempo que advierte: “Nuestro proyecto político no puede abrirles la puerta a quienes, con antecedentes tan cuestionables, buscan acercarse a punta de adulación”.
“Es un grave error subir a este imputado a la tarima, tan cerca del presidente. Quienes estamos dispuestos incluso a jugarnos la vida por esta causa no podemos quedarnos callados por temor a incomodar. Gente como 'Pinturita' no caben en un proyecto que pretenda representar una idea de cambio”, dice Carrillo usando un apodo que se usa contra Quintero.
Constituyente y cierre del Congreso
Quintero también respalda esta idea e incluso va más allá. “Si gano la Presidencia, cierro el Congreso y convoco a una constituyente”, le dijo a CAMBIO en abril de este año.
—¿Si usted llega a la Presidencia, llevaría al país a una constituyente? —se le preguntó.
—Sería mi primera acción. Estoy convencido de que este país necesita renovar su Constitución. Lo hicimos en 1991, y en su momento fue importante para el país que teníamos. Aunque hay defensores a muerte de esa Constitución, ya está desactualizada. No está preparada para enfrentar los retos actuales, y mucho menos los del futuro. ¿Qué se viene, no solo para Colombia, sino para el mundo? Lo que está pasando en Estados Unidos no es casualidad. Las tarifas y los aranceles que están imponiendo no son casualidad. Estamos entrando en una nueva era.
—¿Y cómo se puede transformar y enfrentar esas realidades con una nueva Constitución?, se le inquirió.
—Lo primero es cerrar el Congreso. Este Congreso no cambia ni permite que el país cambie. Solo se une para lo malo. Cuando hay que aprobar algo perjudicial para la gente, piden 3.000 millones de pesos. Y para algo bueno, piden el doble. Es un Congreso que no representa al país. Gano la Presidencia, cierro el Congreso y convoco a una constituyente para reiniciar este país, porque, así como está, no funciona. No hay que tenerle miedo a esta generación. Esta generación está lista para plantear una nueva institucionalidad.
Con estos argumentos, Quintero avanza en las encuestas, mientras algunas de sus fichas clave durante su alcaldía en Medellín alcanzan altas posiciones en el Gobierno nacional.
Por eso, la pregunta para muchos ya tiene respuesta: ¿será Daniel Quintero el elegido de Gustavo Petro?
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