
¿Es legal el concurso para asistir al Mundial que lanzó Abelardo de la Espriella en plena campaña presidencial?
Un viaje en vuelo privado, un cierre de campaña y un día con el candidato. Estos son los premios que Abelardo de la Espriella dejó claro que dará a quienes participen en un concurso en sus redes sociales. Lo que no es tan claro es si la actividad es legal o ilegal. CAMBIO consultó a expertos.
Por: Juan David Cano
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella lanzó recientemente un concurso en las redes sociales de su movimiento Defensores de la Patria. El premio mayor es un viaje con el abogado en vuelo privado a México para ver el partido inaugural de la Selección Colombia en el Mundial 2026. El segundo lugar incluye asistir a su cierre de campaña con acceso al camerino. El tercero es un día completo junto con el candidato entre reuniones, giras de medios y comidas.
“Compatriotas, el tigre hoy lanza un concurso espectacular con tres premios para todos aquellos colombianos que están comprometidos en la defensa de la democracia, la libertad y la institucionalidad”, dijo De la Espriella.
La mecánica funciona por referidos. Quien ya pertenece al movimiento obtiene un enlace personal en una plataforma, debe conseguir que al menos tres personas se registren con ese link y comentar en la publicación respondiendo qué es para esa persona ‘La Patria Milagro’. Gana quien tenga más referidos válidos entre los diez comentarios con más likes. Quien aún no sea miembro puede registrarse y participar de la misma forma. El concurso aplica únicamente en el Instagram de Defensores de la Patria y en el Facebook personal del candidato.
Para algunas personas, el concurso es una buena estrategia para motivar a quienes apoyan al candidato; otras, por el contrario, han cuestionado la legalidad de la actividad. CAMBIO consultó a varios expertos sobre el tema.
¿Con o sin delito electoral? La posición de los abogados
El primer elemento que surge al analizar el concurso es la figura de corrupción al sufragante, el delito que sanciona ofrecer algo a cambio del voto. La ley no prohíbe que un candidato convenza, incentive o movilice al elector. Eso es, por definición, lo que hace una campaña. Lo que sanciona es el intercambio de dinero o cualquier contraprestación a cambio del voto. El vínculo entre el beneficio y el sufragio tiene que ser explícito o al menos demostrable.

Así lo explicó el abogado Juan Felipe Criollo a CAMBIO: “Lo que reprocha la ley penal en el caso de la corrupción al sufragante es que se le dé dinero o una contraprestación a cambio del voto. Aquí esa mención es ausente y, por ende, faltarían requisitos para que la conducta fuera delictiva. Claro que influenciar al elector es absolutamente válido, de eso se trata precisamente la campaña: ese es uno de los fines que tiene una candidatura, incentivar, influenciar, inclusive sugerirles a las personas que voten por ese candidato”.
El abogado penalista Iván Cancino llegó a la misma conclusión. Para Cancino, quienes vieron una irregularidad partieron de una lectura equivocada del tipo penal: “Es absolutamente legal, no tiene absolutamente nada de ilegal, no comete ninguna falta electoral, no comete ningún acto de constreñimiento ni corrupción, porque jamás está supeditado a un voto. El tipo penal es clarísimo, la ley electoral es clarísima, aquí no hay absolutamente nada irregular. Que a otros no se les ocurrió es otra cosa”.
El marco aplicable en el que se mueve el concurso
Ahora bien, desde lo penal, todos los abogados concuerdan en que no hay delito. Juan Carlos Martínez, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, dijo que el concurso no tiene problemas penales ni electorales, pero eso no significa que opere sin ningún marco jurídico. Significa que el marco aplicable es otro.
Para el experto, el primero es la Ley de Protección de Datos Personales. El concurso funciona incentivando a personas a registrarse en una plataforma política y a vincular a terceros a través de sus redes. Cada registro implica la entrega de datos personales. Bajo la Ley 1581 de 2012, cualquier organización que recolecte, almacene o use datos personales debe informar con claridad para qué los usará, obtener el consentimiento del titular, garantizar que esos datos no serán usados para fines distintos a los declarados y permitir que el titular los consulte, corrija o elimine.
Si la plataforma Defensores de la Patria no cumple esas condiciones con suficiente claridad, la Superintendencia de Industria y Comercio tiene competencia para investigar y sancionar con millonarias multas.

El segundo es el Estatuto del Consumidor. Cuando una empresa o campaña lanza una promoción con premios, quien participa tiene derechos. Las reglas deben ser claras, completas y suficientes desde el inicio: cómo se gana, bajo qué condiciones, quién verifica los resultados y cómo se entregan los premios. Si las bases del concurso son ambiguas o incompletas, el organizador queda expuesto a reclamaciones.
“El concurso puede llegar a estar sometido a la Ley de Protección de Datos Personales e incluso puede tocar las puertas del Estatuto del Consumidor, en la medida en que no está tan claro, por ejemplo, cómo se mide el número de referidos reales”, dijo Martínez.
Y añadió una nueva arista y es si el concurso se debe acoplar a las reglas de las rifas y juegos de azar en Colombia, vigiladas por Coljuegos. Para Martínez, tampoco es el caso. “El concurso que está promoviendo De la Espriella en sus redes sociales carece de los presupuestos que el marco legal colombiano establece para que sea regulado por juegos de suerte y azar, en la medida en que no se trata de un juego del azar, sino que está fundado principalmente en una habilidad”, concluye.
¿Qué dice Coljuegos?
La mención de Martínez a los juegos de suerte y azar dejaba abierta la duda de si Coljuegos tenía o no jurisdicción sobre este concurso. CAMBIO consultó directamente a la entidad y una fuente afirmó:
“No es un sorteo, sino un concurso de habilidad y destreza donde no se tiene en cuenta el azar, sino la capacidad de los participantes para obtener los likes. Por ese motivo, no requiere autorización por parte de Coljuegos”, sentenció.
Crédito: Colprensa.
Así las cosas, de acuerdo con los expertos entrevistados por CAMBIO, todo parece indicar que el concurso de De la Espriella no incumple la ley. Lo que ahora deberá garantizarse es que cumpla con los estándares de protección de datos y del consumidor de quienes se registren y participen.
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