
Defensoría alerta por discursos violentos en la campaña: Paloma y Abelardo aún no han suscrito el compromiso de paz electoral
La entidad reportó un incumplimiento del 42 por ciento del pacto electoral y advirtió que, casi un año después del lanzamiento de la iniciativa, los candidatos de derecha que lideran la intención de voto siguen sin firmar los acuerdos establecidos.
Por: Jonathan Beltrán
En junio de 2025, mientras arrancaban los primeros movimientos de la carrera presidencial y varios precandidatos comenzaban a recorrer el país en busca de firmas, la Defensoría del Pueblo impulsó un “Compromiso por un proceso electoral libre y en paz” para bajar el tono de la contienda y blindar el debate democrático frente a la violencia. Sin embargo, casi un año después, el más reciente informe de seguimiento muestra que figuras que hoy lideran la contienda siguen sin suscribir los compromisos promovidos por la entidad.
Hasta ahora, campañas como las de Iván Cepeda, Claudia López, Sergio Fajardo y Roy Barreras se han adherido al compromiso respaldado por la Misión de Verificación de Naciones Unidas. En la lista de quienes se mantienen al margen de la iniciativa, se suman al abogado y a la senadora del Centro Democrático figuras como Miguel Uribe Londoño, Santiago Botero y Carlos Caicedo.
Para la elaboración de su más reciente informe, la Defensoría rastreó durante casi cuatro meses más de 28.000 publicaciones y noticias relacionadas con las 13 candidaturas presidenciales. El monitoreo incluyó 15.892 trinos publicados desde las cuentas oficiales de los aspirantes y más de 12.000 menciones en medios nacionales y regionales. El resultado encendió las alarmas: a menos de dos semanas para la elección presidencial, persisten altos niveles de discursos violentos, lenguaje estigmatizante y desinformación.

Aunque el nivel general de cumplimiento del acuerdo se ubicó en 58,3 por ciento, la mayor preocupación de la entidad está en los puntos relacionados con la violencia verbal y la calidad del debate público. La difusión de información veraz apenas alcanzó un 3,8 por ciento de cumplimiento, mientras que el uso de lenguaje constructivo y libre de estigmatización llegó solo al 14,1 por ciento.
La diferencia también quedó marcada entre quienes firmaron el acuerdo y quienes decidieron mantenerse por fuera. Según el informe, las campañas suscriptoras alcanzaron un nivel general de cumplimiento del 86,4 por ciento, mientras que las que aún no lo han hecho apenas llegaron al 40,2 por ciento. Para la Defensoría, esa brecha refleja cómo el tono de la contienda se ha endurecido especialmente entre candidaturas que no asumieron públicamente el compromiso de reducir la violencia política en campaña.
La campaña se radicaliza en redes sociales y los ataques personales persisten
Lo que más preocupa a la Defensoría no es solo que varias campañas sigan sin firmar el acuerdo, sino la forma en que se está desarrollando la contienda en redes sociales y espacios públicos. El informe advierte que buena parte de los hechos analizados estuvieron relacionados con ataques personales, señalamientos sin pruebas, discursos estigmatizantes y mensajes difundidos sin verificación.

La defensora del Pueblo, Iris Marín, detalló que uno de los hallazgos más inquietantes corresponde al contraste entre el tono agresivo de la campaña y el alto respaldo discursivo a la democracia. Mientras la defensa de las instituciones y el diálogo democrático superaron el 97 por ciento de cumplimiento, la entidad encontró que esos mensajes conviven cada vez más con ataques personales y dinámicas de confrontación en redes sociales.
> “En los últimos meses se registró una disminución en el cumplimiento de la incorporación de protocolos para atender la violencia política y garantizar la participación segura de mujeres en estos espacios. (...) El país necesita reconocer las diferencias políticas sin discursos que profundicen el odio y pongan en riesgo la vida”, sostuvo la defensora del Pueblo.
La entidad también advirtió que ese deterioro se reflejó en otros puntos del acuerdo. La adopción de una política de no violencia y el respeto a las manifestaciones pacíficas registraron niveles bajos de cumplimiento, en medio de una campaña donde la confrontación y los señalamientos han ganado cada vez más espacio. Para la Defensoría, el riesgo es que el debate electoral termine desplazándose de los planes de gobierno hacia la agresión permanente.

Frente a ese panorama, la Defensoría insistió en que las campañas aún tienen margen para corregir el rumbo en la recta final hacia las elecciones. La entidad invitó a las candidaturas que siguen por fuera del pacto a suscribir el compromiso y pidió fortalecer la verificación de la información difundida en redes, rechazar el hostigamiento digital y promover un debate centrado en propuestas para reducir los ataques personales y las descalificaciones.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios










