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La incidencia de la religión en el debate electoral colombiano
Abelardo de la Espriella y su fórmula a la vicepresidencia, José Manuel Restrepo, se han mostrado en campaña como miembros de la iglesia católica. Crédito: Colprensa.
Elecciones Colombia 2026

La incidencia de la religión en el debate electoral colombiano

Las religiones son estructuras determinantes en las sociedades, con impacto en los más diversos aspectos de la vida humana. Los actores políticos, reconocen esta realidad, se posesionan ante ellas y buscan influir en la sensibilidad religiosa de los ciudadanos a quienes van a solicitar el voto. En la actual contienda electoral colombiana ambos candidatos -Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda- también y de manera diversa se han acercado a creyentes y organizaciones religiosas. Cada uno con su manera de hacer y concebir la política.

Por: Jeison Oviedo, Ana María Bidegain

En la actual contienda presidencial, Abelardo de la Espriella ha dado especial relevancia al componente religioso de su campaña. El candidato se presenta como un convertido reciente, experiencia que atribuye a la pérdida de una familiar. Hoy se identifica como cristiano católico y publica videos rezando el Rosario en compañía de su familia. Sin embargo,  ha recibido “la bendición” en la iglesia evangélica del Pastor Cesar Castellano, temprano adherente a su campaña. Lo que implica una especie de entrada oficial en tal comunidad religiosa.

Cuenta con un amplio respaldo en los círculos cristianos evangélicos/pentecostales, donde lo llaman “el Ciro de Colombia” en alusión a Ciro el Grande, gobernante extranjero de origen persa, que en el relato bíblico, es escogido por Dios para salvar al pueblo de Israel, y a quien Isaías llama “pastor” y “ungido”. El mismo Abelardo de la Espriella, con ocasión de la adhesión de lideres evangélicos,  ha manifestado: “Colombia es de Cristo, y con El seré el Ciro que guíe a la Patria”.

La campaña de Abelardo de la Espriella cuenta con lo que denomina un “gerente de la fe” y con un grupo de líderes religiosos a los que se refiere como “defensores de la fe”, en paralelo a los Defensores de la Patria, como ha denominado a su movimiento político.  Reconocidos líderes evangélicos que cuentan con muchos seguidores como el pastor Enrique Gómez Montealegre, fundador del Centro misionero Bethesda, Miguel Arrázola pastor de Rios de Vida de Cartagena y de John Milton Rodríguez, de Justa Libre han adherido a de la Espriella. 

En este marco, los “defensores de la fe” tendrían la misión de orar por el candidato y promover en sus comunidades la idea de que su gobierno convertirá el país en una “patria milagro”. Este concepto funciona como un eje articulador de su narrativa de campaña, pues cada una de sus propuestas está enmarcada bajo ese horizonte, desde el discurso sobre seguridad, hasta las aspiraciones a un “patriotismo constitucional”.

Aunque ha tratado de retractarse, pero en consonancia con sus apoyos de sectores evangélicos conservadores, afirmó que es necesario “volver a meter a Dios en las clases“ y ha remarcado la división de roles en la familia “para defender los principios y valores fundacionales del judeocristianismo”. Igualmente ha manifestado no estar de acuerdo con la adopción homoparental, aunque respeta esa decisión por estar amparada en la ley colombiana. También ha sugerido que las personas con orientaciones o identidades sexuales diversas deberían recibir atención psiquiátrica. 

Otro sector religioso que apoya a Abelardo de la Espriella provienen del judaísmo, aunque la Confederación de Comunidades Judías de Colombia no ha tomado una posición de endoso a ninguna candidatura.   El programa de A. de la Espriella asegura lo que gran parte de la comunidad judía colombiana han defendido como:  el mercado libre, la seguridad jurídica, la lucha contra el narcoterrorismo y de forma unánime el mantenimiento de las relaciones con Israel.

Pero, además la relación entre Abelardo de la Espriella y la comunidad judía del país está marcada por temas relacionados con política exterior y seguridad. Frente a la ruptura diplomática del gobierno de G. Petro con Israel,  De la Espriella afirmó en  su cuenta en X después de una reunión con el Canciller de Israel: 

"Vamos a renovar una alianza estratégica con el Estado de Israel para enfrentar con decisión el narcoterrorismo (...) Reconocemos y valoramos profundamente a la comunidad judía. En mi gobierno, Colombia dará un paso claro en su política exterior: estableceremos nuestra embajada en Jerusalén y fortaleceremos una relación directa, firme y estratégica con Israel".

En el caso del judaísmo la alianza se da por razones geopolíticas, de seguridad y de tipo económico.  Con sectores evangélicos por que A. de la  Espriella  apoya la agenda “moral” propuesta por estos sectores.

Con seguridad también debe contar con votos de católicos conservadores pero no contamos con información de movimientos católicos, así sean de laicos, que hayan manifestado una adhesión a este candidato.

Iván Cepeda, por su parte, no es un político que hace referencia a sus convicciones de fé, ni basa su discurso político en una identidad religiosa específica. Tampoco ha negado que su niñez  y su primera juventud estuvo marcados por la participación  en organizaciones comunistas,  de la que el candidato  se demarcó  en los años 80 cuando vió sus limitaciones. Deja entrever que es un no creyente,  pero le da suma importancia  al pensamiento y doctrina social católica. En una entrevista sobre su biblioteca personal, preguntado sobre qué libro le regalaría a un joven en Colombia, no dudo en responder las Encíclicas del Papa Francisco Laudato si y Fratelli tuti  . Lo que volvió a confirmar en la última entrevista de Daniel Coronel  que sus referentes hoy eran las encíclicas de los Papas Francisco y León XIV.

A comienzos de su campaña fue invitado por diversas iglesias y comunidades de fe a exponer su programa de gobierno sobre la libertad de cultos, donde se comprometió públicamente a garantizar y promover la libertad de cultos y creencias en la sociedad colombiana sin ambages y siguiendo lo establecido por la Constitución de 1991 en el artículo 19 .  Ha expresado tener “profundas convicciones humanistas” , nacidas de  su lucha por los derechos humanos desde la perspectiva de las víctimas, donde ha estado acompañado por personas religiosas,  por las que ha manifestado un profundo respeto por su trabajo por la paz y acompañamiento de las víctimas.

Su programa de gobierno plantea cinco propuestas que permitirían fortalecer el diálogo interreligioso, la defensa de  la libertad religiosa y de conciencia como componentes estratégicos para la paz, el pluralismo y la democracia. El programa anima a las entidades religiosas a “ponerse del lado de la vida, la dignidad humana y la paz con justicia social”.

Más que adhesiones de grupos religiosos Cepeda apela al reconocimiento de los contenidos éticos de las religiones, particularmente de  la doctrina cristiana y su necesaria acción social que están en consonancia con su propuesta política para atraer a católicos, cristianos no-católicos y de otras religiones minoritarias Por eso,  es posible que cuente con el apoyo individual  de muchos católicos que priorizan problemas relacionados con las políticas sociales y la defensa de la libertad religiosa y  de fieles del protestantismo histórico (anglicanos, presbiterianos, metodistas)  y de  evangélicos y también de  otras minorías religiosas. 

Así  que aquí,  no hay un endoso explícito  de grupos religiosos sino miembros de comunidades que participan libremente en la contienda electoral. Pero no hay un voto amarrado de las organizaciones religiosas.

Comportamiento electoral y credo

Aunque las encuestas en Colombia no cruzan datos de intención de voto con la filiación religiosa, existen estudios académicos especializados que revelan dinámicas claras en el comportamiento de creyentes en las contiendas electorales. La Encuesta de Opinión Pública sobre Religión, Política y Sexualidad (respaldad por IPSOS) de los profesores de la Universidad Nacional William Beltran y Sonia Larrota revela que aunque el 96% de la población colombiana se declara creyente,  hay  un rechazo amplio del 67%  a que los pastores o sacerdotes llamen a votar a favor o en contra de un candidato político y prefiere una separación entre guía espiritual y decisión en las urnas.  

Sin embargo, el mismo estudia revela que el voto Evangélico/ Pentecostal (Aprox. 15-17% de la población)  es donde hay más evidencias  de una orientación electoral definida y en elecciones pasadas han apoyado la derecha y centro derecha. El MIRA (Movimiento Independiente de Renovación Absoluta) que en las elecciones pasadas ha tenido  una votación aproximada del 3.5%, los fieles votan en bloque de acuerdo a las orientaciones que da la Iglesia Ministerial de Jesucristo Internacional, que dirige María Luisa Piraquive. Lo cual le da una fuerte capacidad de hacer alianzas y de negociación con los sectores  que apoya, en pasadas contiendas de derecha.  En el caso de Colombia Justa libre los líderes religiosos suelen negociar apoyos a candidatos presidenciales a cambio de que incorporen en las agendas políticas las agendas religiosas.

El voto católico (Aproximadamente  entre el 71 y 78% de la población), esta fragmentado y reproduce las divisiones de la sociedad en general. Sin embargo, aunque varía de la realidad, social , étnico y regional y la propia orientación política de los creyentes, hay que mirar la recepción de los documentos pontificios sobre todo por la alusión directa que ha hecho a ellos el candidato Iván Cepeda.

Receptividad a los mensajes del Vaticano 

Mientras que la jerarquía eclesiástica (la Conferencia Episcopal) asume estos textos de forma institucional y unificada, la base de fieles se divide notablemente debido a que la realidad social y política del país interactúa con los mensajes del Vaticano de manera muy distinta.

La Encíclica Laudato sí (sobre el Cuidado de la Casa común)

En la Colombia rural, en los territorios ha sido adoptada como una verdadera carta de navegación,  sobre todo en las zonas profundamente afectadas por conflictos ambientales (Choco, Amazonia, Norte de Santander) es usada como soporte teológico pastoral por los párrocos y organizaciones laicales para respaldar la defensa del territorio frente a la minería ilegal, la deforestación y articulándose con los movimientos sociales. 

En las ciudades y entre los políticos se vio una gran división. Los sectores católicos de centro-izquierda y progresistas acogieron el texto para justificar agendas de transición energética y justicia ambiental. En contraste, los sectores católicos más conservadores o vinculados a gremios económicos y de la producción rural recibieron el documento con cierta cautela, argumentando en ocasiones que el mensaje ecológico podía ser instrumentalizado políticamente por movimientos de izquierda o que afectaba el desarrollo económico tradicional.

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Catedral Primada de Colombia en la celebración de Semana Santa de 2025. Crédito: Colprensa.

La Encíclica Fratelli Tutti (Sobre la fraternidad humana)

Tuvo también una recepción fragmentada al tocar  el núcleo central de la realidad colombiana al abordar los temas de la paz y declarar que no existe ninguna guerra justa, el perdón y la necesaria  reconciliación. 

Los sectores pastorales y organizaciones que trabajan por los derechos humanos y la resolución del conflicto encontraron en ella un soporte teológico para continuar los procesos de reconciliación y dialogo, la atención integral a las víctimas del conflicto, esclarecimiento de la verdad, memoria y no repetición.

Entre los sectores católicos tradicionales y vinculados a la derecha  les molestó la crítica del texto  al neoliberalismo  y las fallas estructurales del mercado global.  De igual manera rechazaron como excesivamente ideales las propuestas de dialogo y reconciliación  distanciada de la realidad de seguridad nacional.

Magnifica Humanitas Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de Inteligencia Artificial. 

Dado que acaba de ser publicada  a fines de mayo del  presente año se encuentra en su fase de difusión institucional  y debate académico . La conferencia  Episcopal de Colombia, la de Religiosos/as y diócesis como las de Bogotá,  se han movilizado para socializarla organizando foros y debates teológicos pero sobre todo difundiendo subsidios pastorales claros para su rápida asimilación  e incorporación a la vida de los feligreses. A la luz de los desafíos éticos que señala la Encíclica sobre  la IA y aterrizada en el contexto colombiano  se ha destacado el problema de la exclusión, dado que un numero altísimo de comunidades rurales no tiene ningún acceso a las tecnologías de la información e incluso a necesidades vitales como el agua potable y la energía.

La Conferencia Episcopal Colombiana, siguiendo la normativa del Concilio Vaticano II no endosa a ningún candidato, ni partido político, solo pide que los católicos hagan un discernimiento sereno ante la enorme responsabilidad  que tienen de votar en la segunda vuelta pues deben cumplir con una exigencia central de la búsqueda del bien común, es decir los llama a cumplir con el derecho y obligación de votar.  Alertan a los ciudadanos sobre la violencia  verbal y la  instrumentalización de las emociones en la contienda política para que tomen decisiones reflexionadas, no llevadas por las emociones y bien informadas.

A los candidatos les ha pedido reducir el máximo posible comentarios polarizantes que fracturen y dividan más al país. Los invita a desarmar la palabra siguiendo las orientaciones de León XIV. Pero al mismo tiempo pide a los ciudadanos  a hacer un discernimiento sereno sobre los programas de los candidatos ya que no se elige a un mesías, ni a un salvador sino a quien sea capaz de  responder por el bien común, en la defensa de la vida y la paz. Estos mensajes han motivado por un lado el uso en las redes sociales a favor de uno u otro candidato tergiversando las orientaciones pastorales, lo que ha motivado que la Conferencia vuelva a manifestar su neutralidad ante la contienda.

Las iglesias evangélicas de  la lucha por la libertad religiosa a la participación en el poder político.

Aunque un preciado predicamento histórico del protestantismo colombiano y de otras partes del mundo, fue la separación estricta de la Iglesia y el Estado,  la libertad religiosa, y la igualdad ante la ley de todas las confesiones pareciera que paulatinamente han ido cambiando de  orientación muchas de estas iglesias.  En particular aquellas nacidas del tronco histórico de la reforma, en los Estados Unidos a inicios del siglo XX,  conocidas como pentecostalismo y neo -pentecostalismo y que genéricamente  se autodenominan iglesias evangélicas.

Estas iglesias se organizaron políticamente y  participaron en la Constituyente de 1991. En el artículo 19 se consagró la libertad religiosa, como parte de los derechos de las personas a profesar libremente su religión y a difundirla, de manera individual o colectiva y que ninguna confesión religiosa o iglesia tenga privilegios legales sobre otra ni pueda imponer sus creencias  y el estado protege este derecho  como fundamental. Luego  hubo desarrollos legales importantes en el 92 y 93  que permitieron fundamentar estos derechos garantizando la libertad religiosa  y la neutralidad del  estado ante las diversas  religiones. Pero en el 94 se estableció la ley estatutaria 133 , basada en el articulo 19. A partir de allí el decreto 782 que es un decreto reglamentario para el reconocimiento de las personerías jurídicas de las  confesiones religiosas. En el  97 con el decreto 354 se  aprueba lo que  hemos llamado “los concordatitos” con algunas confesiones cristianas no católicas.  

Las iglesias evangélicas en lugar de apoyar que se  terminara con un sistema que siempre habían criticado  y al que el catolicismo hubiese  aceptado renunciar, fundamentados en el Concilio Vaticano, lo que hicieron fue tratar de obtener los privilegios que criticaban al catolicismo. Por ejemplo en lugar de fortalecer el sistema nacional del registro civil buscaron que sacramentos  como los matrimonios, administrados por las  diversas confesiones religiosas tuvieran efectos civiles, temas relacionados con la libertad de enseñanza no católica  en planteles educativos públicos, incluidos textos, la asistencia espiritual en hospitales, cárceles y  capellanes para la fuerza pública. Todo coordinado por la Subdirección de libertad  religiosa y de cultos adscrita al  ministerio del Interior, que fue fortalecida en el 2018 como Dirección de asuntos religiosos con un presupuesto para desarrollar actividades entre el estado y entidades religiosas y fortalecer la libertad religiosa. Si bien esta dirección estuvo mayormente todos estos años bajo la orientación de miembros de  iglesias evangélicas, bajo el actual gobierno, en el 2025,  se nombró una persona que se presenta  como  de formación rabínica pero no es reconocido por las comunidades judías colombianas. Dice ser rabino liberal  antisionista, por tanto  de acuerdo con los lineamientos de política exterior del presidente  Petro. Ha concitado mucha resistencia entre las diferentes confesiones porque no ofrece tampoco garantías para el desarrollo del  diálogo interreligioso  y lo que este podría representar para bajar el nivel de la polarización y las confrontaciones.

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Simpatizantes del senador John Milton Rodríguez y miembros del partido Colombia Justa Libres en una manifestación a las afueras de las instalaciones de la Registraduría en 2022. Crédito: Colprensa. 

Realidad  político- religiosa en Estados Unidos y su influencia en Colombia.

La realidad  político- religiosa en Estados Unidos también influye en la realidad política colombiana  y es un enorme desafío. Así como debemos tomar en cuenta la  recepción de los documentos emanados desde el Vaticano hay que mirar la participación política de los cristianos evangélicos en los Estados Unidos y sus correlatos en America Latina  y aquellas propuestas y corrientes religiosas que acompañan al poder en la Casa Blanca en la actualidad.

El Nacional Cristianismo es una propuesta política que se fundamenta en una particular interpretación del cristianismo que idealiza la identidad, la historia, símbolos y valores de los Estados Unidos con una cultura basada en la supremacía blanca, el patriarcado y la heteronormatividad junto con el control autoritario y el militarismo. Es tan étnica y política como religiosa. Eso ayuda a entender las políticas migratorias y deportaciones masivas- particularmente señaladas por su perfil racial, las propuestas políticas para la limitación del voto femenino  a través del voto de la cabeza del hogar, o las decisiones de la Corte Suprema que dieron inmunidad total a los actos del presidente.

Sectores importantes del partido MAGA (hagamos a  los Estados Unidos grandes de Nuevo) pretende usar la religión para llevar a Estados Unidos y otras naciones “a Cristo” y enfrentar al liberalismo por medio del fundamentalismo religioso y establecer un régimen teocrático. Trump aparece no sólo como líder político, sino que se lo presenta como el elegido de Dios para guiar a la nación. Por eso la figura de Ciro, que mencionan tanto de la Espriella como Trump aunque no provenía de la tradición religiosa judía fue el ungido. La misma figura la han adoptado otros líderes políticos del continente afines con el conservadurismo cristiano y que como Ciro, no solían ser parte de esa misma tradición religiosa, pero luego pasaron a ser ungidos como sus líderes. Pasó con Donald Trump en Estados Unidos, Daniel Noboa en Ecuador y Jair Bolsonaro en Brasil.  

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El candidato Abelardo de la Espriella en Semana Santa junto a su familia. Crédito: tomado de redes sociales.

En la Biblia no hay elementos que sustente estas ideas basadas en la supremacía blanca o en la creencia  en un mandato divino para el control autoritario o el militarismo. La libre interpretación literal de la Biblia, que se inicia con la Reforma y  contrapuesta a la hermenéutica bíblica seguida por las iglesias católica y ortodoxa, ha posibilitado  que en las iglesias evangélicas en los Estados Unidos surjan múltiples interpretaciones y variedad de corrientes con impacto en la vida política o también que proyectos políticos utilicen el ropaje de las religiones.  

Nació en los 60s para confrontar el avance de derechos civiles en Estados Unidos y las transformaciones culturales y sociales que se estaban produciendo. Se consolidó con lo que se llamó la Nueva derecha en los 80 y llevó al poder a Ronald Reagan. Es un plan de acción política que busca el establecimiento de un régimen teocrático.   Su fundamento ideológico se encuentra en  El Manifiesto Cristiano de  Francis Schaeffer  muy difundido también en America Latina entre los grupos evangélicos que  han venido  apoyando a los partidos  de derecha.

En el 2022 en un documento titulado “Conservadurismo nacional: declaración de principios”  se lee: “Si existe una mayoría cristiana, la vida pública debe centrarse en el cristianismo  y su visión moral, la que debe ser honrada por el Estado y todas las instituciones públicas y privadas”. Relegando automáticamente a personas que no son cristianas a una segunda categoría y va totalmente encontrar de la Primera enmienda constitucional, ya que impondría una deferencia  obligatoria hacia el cristianismo. El problema no es solicitar la participación política de los cristianos, sino la creencia de que los valores y visión del mundo cristiano, son los que deben  tener prioridad para definir políticas y  reorientar el derecho.

Se expresó en el proyecto 2025, de la Heritage Foundation para un rediseño del gobierno federal de lo Estados Unidos para consolidar el poder ejecutivo en favor de las políticas de derecha y formar el cuerpo de funcionarios del estado leales al presidente para facilitar el gobierno por medio de órdenes ejecutivas. Dentro de este rediseño institucional  y aduciendo la necesidad de reducir los costos fiscales, hay  que entender  los cortes realizados por Elon Musk a gran parte de las entidades federales, provocando el despido de una enorme masa de funcionarios  y la eliminación de la Secretaria de Educación  y sus servicios, porque también pretenden la imposición de una nueva hegemonía cultural.  Se sustenta en una teología que afirma el derecho del cristiano a gobernar pero no con el objetivo de lograr paz y justicia sino  que el objetivo es el dominio.  Si dominan tienen el derecho de imponer una particular interpretación de las leyes, como está pasando con la Corte Suprema dominada por miembros  elegidos y leales a Trump. Imponer un fuerte revisionismo educativo  que va desde el control de los programas de cursos en colegios de secundaria y en  las universidades  públicas, la eliminación de cursos orientados al estudio de  hechos históricos como la esclavitud, analizar la diversidad de género, los derechos de las mujeres,  la eliminación de las cátedras de  introducción a la sociología hasta, la prohibición  de una lista de más de 600 títulos (que incluyen a todos los autores del Boom de la Literatura Latinoamericana) que estén disponibles en las bibliotecas  de  colegios y universidades públicas; como ha sucedido en la Florida. El movimiento dominacioncita considera que los cristianos deben gobernar las siete instituciones claves: la familia, la Iglesia, la educación, los medios, las artes, los negocios y el gobierno.

Según una encuesta sobre nacionalismo cristiano del  a American Values Atlas publicado por  el Public Religiion Research Institute PRRI  realizada en 2023 los nacionalistas cristianos comprometidos constituían tan solo el 10% de la población estadounidense. Sin embargo los miembros de una minoría tan pequeña pueden obtener un enorme control y crecer cuando tienen  acceso directo al poder de la nación. La Pastora Paula White,  asesora personal de Donald Trump, y directora de la oficina de fe de la Casa Blanca. creada  recientemente por Trump  hace parte de este movimiento  y de su expansión. Uno de los representantes más destacados de esta corriente fundamentalista  es el Secretario de Defensa ( o como le gusta Secretario de Guerra) es Pete Hegseth quien ha sido central  en la difusión del nacional cristianismo  dentro del aparato estatal. Como lo demuestran los datos para 2025 existe un crecimiento de apoyo  a esta corriente, que alcanza al 32 % de la población en general  sea adhiriendo directamente o apoyando como simpatizante, particularmente entre la población masculina evangélica blanca que constituye el 67%   de ese total. Entre los protestantes tradicionales blancos  “White Mainline” tienen 35% de apoyo. Entre los Latinos evangélicos -protestantes el apoyo llega al 54%. Entre los Evangélicos Protestantes Afroamericanos cuentan con el 43% de apoyo. 17% son adherentes y 30% simpatizantes. Las iglesias históricas protestantes no evangélicas (como metodistas, episcopales o presbiterianos tradicionales) muestran niveles considerablemente menores: sólo un 8% son Adherentes y un 27% Simpatizantes.  La mayoría de este bloque se ubica entre los escépticos y  que rechazan.

Entre los católicos también tienen apoyo alcanzando el 35% entre católicos blancos, el 26 % entre los católicos latinos,  aunque la gran mayoría de los católicos de origen latino en EE. UU. rechaza explícitamente la idea de fusionar la identidad nacional con un credo religioso particular. Entre los Judíos un 11% de apoyo (4% adherentes y un 7% como simpatizantes).
Los judíos  al igual que otras minorías religiosas son los que más rechazan esa identificación  entre política y religión y perciben al movimiento Nacional Cristiano como una amenaza directa  a su seguridad jurídica y libertad de cultos y son los mayores defensores de la separación de la Iglesia y el estado. Pero como parte del conglomerado de movimientos político religiosos dentro del evangelismo merece especial atención  el surgimiento del cristianismo sionista dada la importancia geopolítica  que puede llegar a tener.

El retorno a Sion por parte del pueblo judío comenzó desde inicios del siglo XX y después de la Segunda Guerra Mundial y el reconocimiento del terrible holocausto que habían sufrido los judíos, contó con el apoyo de la opinión publica occidental. Se consolidó  la propuesta  de crear el estado de Israel y fue apoyada  por las Naciones Unidas. Pero actualmente,  dentro de la diversidad evangélica de Estados Unidos,  surgió una nueva corriente,   que afirma que como en el Génesis Dios hizo un pacto con Abraham prometiéndole que sus descendientes heredarían la tierra entre el Éufrates y el Nilo,  ese es un derecho para la existencia de Israel y la reconstrucción del Tercer Templo en Jerusalem para que llegue el verdadero Mesias.  Este templo consideran que deben construirlo justo encima de la Mesquita del Domo.  Aseguran que la creación del Estado de Israel en 1948, es parte de las profesáis bíblicas y un paso necesario para la segunda venida de Jesucristo y fundamental para esta interpretación  porque además considera que el cristianismo sionista reemplazará  a Israel en el plan divino y que hay que hacer todo lo posible para precipitar el Armagedón final y la instauración del  nuevo reino.

Esta corriente ha influido tanto en la política estadounidense, como en nuevos gobiernos de derecha en America Latina como el de Milei  y su reconocimiento y alianza con el estado de Israel, o el de Bolsonaro.  En línea también con lo propuesto por el candidato  de la Espriella  referente a su apoyo al estado de Israel y el traslado de la embajada a Jerusalem. Al mismo tiempo desafía a  las creencias cristianas  católica, ortodoxa y  protestantes históricos  pues  el cristianismo universal y  mayoritariamente  afirma que el propio Jesús no solo fue el mesías esperado, sino hijo de Jehová y su cuerpo , cuerpo de Cristo, que  forjó una Nueva Alianza y un nuevo templo inmaterial y espiritual, por tanto no hay necesidad de construir un Tercer Templo.  

La inmensa mayoría de los ciudadanos en Estados Unidos y fuera de él,  no conocen las implicancias geopolíticas y la amenaza a la paz mundial de tales debates teológico- políticos  en los más altos niveles del poder.

Conclusiones

Ambos candidatos encarnan dos modelos distintos de relación entre política y religión. El primero apela de forma explícita a los valores judeocristianos y los presenta como base de su propuesta política. El segundo, en cambio, ha defendido la libertad religiosa, el pluralismo y la laicidad estatal como condiciones para una democracia incluyente. Estas estrategias para conectar con los sectores religiosos del electorado reflejan distintas visiones sobre el papel de la religión en la esfera pública.

El crecimiento del protestantismo de corte pentecostal que en America Latina se autodenomina evangélico, no es reciente y se debe a múltiples factores, sin embargo no se puede obviar  que su crecimiento está  ligado a la búsqueda, no sólo de libertad religiosa sino también de poder  aunque se  diga que se trata solo de la equiparación de derechos y privilegios de los que históricamente gozaba el catolicismo.  Que este proceso no obedece solo a transformaciones históricas de cada estado sino  que hay vasos comunicantes y apoyos internacionales.

Mientras la iglesia católica ya no apoya ni partidos, ni candidatos, la mayoría de las iglesias evangélicas no dudan de endosar los votos que puedan mover entre sus feligreses al candidato que les promete agendar sus postulados religiosos lo que de alguna manera confronta la propia legalidad  colombiana en dos sentidos: uno porque pueden estar violentando la libertad individual  de los ciudadanos al orientar sus votos hacia un candidato  en particular  y dos porque la legislación no permite  que las agendas religiosas  de unas confesiones se impongan sobre el resto.


El respaldo que recibe Abelardo de la Espriella  de núcleos cristianos conservadores (evangélicos y católicos) y  sectores judíos no puede entenderse como una suma de adhesiones religiosas o simplemente como un cálculo electoral. Forma parte de una corriente política más amplia  que se conecta con el Nacional Cristianismo que desde finales del siglo XX ha buscado devolver a la religión un lugar central en la esfera pública y convertirla en una fuente explícita de legitimidad política. Frente a modelos liberales que conciben la fe como un asunto estrictamente privado, esta visión entiende las creencias religiosas como un fundamento legítimo para decidir sobre el orden nacional e incluso interpretar conflictos políticos contemporáneos.

El ascenso de este tipo de fundamentalismos ha puesto en evidencia los límites de lecturas secularistas de intelectuales liberales y marxistas que desestimaron el estudio de la realidad religiosa y la redujeron al ámbito privado. El vacío que dejó el liberalismo intelectual frente a la problemática religiosa, al tratarla  como un asunto personal  disociado de la realidad social,  ha sido copado por propuestas ultraconservadoras. Al mismo tiempo, se quedó sin elementos para entender el poder de movilización social y político de algunas identidades religiosas. En ese contexto, figuras como Abelardo De La Espriella no representan una excepción, sino una expresión local de la articulación del nacional cristianismo en las democracias contemporáneas. 

Referencias  

Abelardo De La Espriella y el encuentro con Dios que transformó su vida
https://delaespriellastyle.com/blog/post/abelardo-de-la-espriella-no-es-ateo-asi-fue-su-encuentro-con-dios 

Abelardo De La Espriella
Tweet: https://x.com/ABDELAESPRIELLA/status/1969776315470360619 

Defensores de la patria:
https://defensoresdelapatria.com/nosotros/ 

La campaña de Abelardo de la Espriella se refugia en la fe religiosa
https://cambiocolombia.com/elecciones-colombia-2026/articulo/2026/6/la-campana-de-abelardo-de-la-espriella-se-refugia-en-la-fe-religiosa 

Los libros de Iván Cepeda: ¿Cómo es la Biblioteca de alguien que puede ser Presidente de Colombia?
https://www.youtube.com/watch?v=mVq9dOART3s  

Iván Cepeda en entrevista con Daniel Coronell | El Reporte Coronell
https://www.youtube.com/watch?v=52zPvES2jcI&t=50s 

Iván Cepeda rompe el silencio y habla sobre religión y política
https://www.youtube.com/watch?v=BM_EMumezW0&t=254s 

Conferencia  Episcopal Colombiana
https://www.cec.org.co/sistema-informativo/actualidad/tras-primera-vuelta-electoral-en-colombia-obispos-alertan-sobre-la 
https://www.cec.org.co/sistema-informativo/actualidad/obispos-de-colombia-rechazan-manipulacion-de-sus-mensajes-y-reiteran 
https://www.cec.org.co/sites/default/files/2026-06/COM-CEC-047-26%20Mensaje%20a%20los%20Candidatos%20y%20Candidatas%20a%20la%20Presidencia%20y%20Vicepresidencia%20de%20la%20Repu%CC%81blica%20de%20Colombia.pdfPRRI 
David French  Divided We Fall: America’s Secession Threat and How to Restore Our Nation. New York Times.

Michelle Goldberg Kingdom Coming: The Rise of Christian Nationalism, W.W. Norton, 2006

Whitehead, A., and Perry, S., Taking America Back for God: Christian Nationalism in the United States, Oxford University Press, 2020.

https://www.prri.org/wp-content/uploads/2023/02/PRRI-Jan-2023-Christian-Nationalism-Final.pdf 

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