
Así era la cárcel de Sednaya, en Siria, que ha sido llamada 'el matadero humano'
Esta prisión militar, construida en 1987 y situada a unos 30 kilómetros al norte de Damasco, se convirtió en un verdadero símbolo del horror para los sirios. Dentro de sus muros se cometían torturas, violencia sexual y ejecuciones extrajudiciales. Una de sus reglas más crueles: guardar silencio absoluto, incluso mientras los presos eran golpeados. Así era vivir en esta cárcel en la que el terror era el plato de cada día.
Por: Gabriela Casanova
En la prisión militar de Sednaya, en Damasco, Siria, se encontraron al menos 35 cadáveres en descomposición, con señales de tortura, sin extremidades ni cabeza. "Están desfigurados. Descuartizados. No podemos decir quién es quién”, señaló Ahmad Shouman, funcionario local, a la agencia Reuters. No se sabe con certeza cuántos murieron en este lugar.
Los cuerpos encontrados fueron trasladados al hospital de Damasco, donde los médicos hacen su mejor esfuerzo por ayudar a las familias a identificar a sus seres queridos mediante rasgos distintivos como tatuajes y heridas.
Tras 13 años de guerra civil en Siria y la caída del régimen de Bashar Al Assad, los rebeldes abrieron las puertas de la cárcel que ha sido llamada campo de exterminio y “matadero humano”.
Torturas, ejecuciones extrajudiciales, abusos sexuales, enfermedades por falta de saneamiento, privación de comida. Todo ocurría en absoluto silencio, pues era una de las reglas principales de la prisión.
Mientras algunas familias buscan en los hospitales y otras se aventuran a entrar a la prisión, otras preguntan por los suyos entre los liberados, pues durante años no supieron nada de ellos. Y así han salido a la luz escalofriantes testimonios, y también información falsa de cómo era la vida en Sednaya.
Esto es lo que se sabe hasta ahora de lo que ocurría tras los muros de la que se ha convertido en un símbolo de horror para los sirios.
Las celdas subterráneas
Entre el río de información sobre Sednaya surgieron rumores sobre la existencia de celdas secretas de la Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea y celdas ocultas en el lugar. Sin embargo, los Cascos Blancos, también conocidos como la Defensa Civil Siria, informaron que no encontraron zonas ocultas en las instalaciones.
La Asociación de Detenidos y Desaparecidos de la Prisión de Sednaya (ADMSP) aclaró, basándose en inspecciones de campo en prisiones de dicha dirección, que estas cárceles han sido vaciadas y que todos los detenidos han sido liberados, negando la existencia de personas atrapadas bajo tierra.
De todas formas, hace pocos días, a petición de Damasco, la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía (ASAD) retomó la búsqueda de posibles celdas subterráneas aún no descubiertas:
• Şam Büyükelçiliği koordinasyonunda yerel otoritelerin talebi üzerine başladı
— Anadolu Ajansı (@anadoluajansi) December 17, 2024
• Arama kurtarma çalışmaları, 120 personel, 43 araç ve 4 arama köpeğiyle sürüyor
AFAD'ın Sednaya Hapishanesi'ndeki arama kurtarma çalışmaları devam ediyor https://t.co/HNWMt57C8o pic.twitter.com/tPZtnaIBL5
Mounir Al-Fakir, exdetenido de Sednaya y socio fundador de ADMSP, comentó a CNN que las instalaciones incluían un nivel subterráneo de celdas, pero afirmó que no cree que haya algo más abajo de la estructura.
¿Quiénes eran los presos de Sednaya?
El diario The New York Times explica que la prisión militar de Sednaya, construida en 1987 y situada a unos 30 kilómetros al norte de Damasco, alojaba en su mayoría a islamistas que combatieron con Al Qaeda en Irak y que, al regresar a su país, fueron encarcelados por Al Assad. Sin embargo, por las crecientes protestas contra el Gobierno en 2011, el régimen liberó a varios de estos yihadistas y comenzó a encarcelar a manifestantes, disidentes políticos, defensores de derechos humanos, periodistas y médicos, entre otros.
En 2017, Amnistía Internacional, organización no gubernamental que trabaja por la defensa de derechos humanos, publicó un informe basado en una investigación realizada entre 2015 y 2016 sobre las torturas y las ejecuciones extrajudiciales en Sednaya. La organización entrevistó a 31 exprisioneros, cuatro guardias que trabajaron allí, tres exjueces sirios, médicos del Hospital Militar de Tishreen, abogados sirios, expertos en detención en Siria y familiares de personas detenidas.
La 'fiesta de bienvenida' de Sednaya
Según el informe, exprisioneros le dijeron a Amnistía Internacional que los camiones blancos que los transportaban a Sednaya eran llamados ‘frigoríficos de carne’. Una vez allí, los recién llegados eran sometidos a palizas, comúnmente llamadas 'fiesta de bienvenida'.
“Llegaba el camión blanco y, por lo general, dentro había entre 50 y 60 prisioneros. Por supuesto, con los ojos vendados. Dos guardias se acercaban al vehículo y empezaban a tirarlos afuera. Les quitaban los anillos, los relojes, todo. Mientras registraban sus nombres, empezaban a darles patadas y a golpearlos. Teníamos que mostrarles que los detenidos no tienen derechos en Sednaya”, dijo uno de los exfuncionarios de la prisión a Amnistía Internacional.
El edificio rojo
De acuerdo con Amnistía Internacional, en Sednaya hay dos centros de detención que pueden albergar entre 10.000 y 20.000 personas. Uno de ellos, llamado el ‘edificio rojo’, alojaba a la mayoría de los civiles arrestados desde 2011. El otro, conocido como 'edificio blanco', era a donde iban principalmente oficiales y soldados del ejército sirio, también encarcelados desde 2011.
Mientras el edificio blanco tiene un diseño en forma de L, el edificio rojo cuenta con una torre central y tres corredores largos y rectos. “Su inusual forma de tres puntas ha llevado a antiguos guardias y detenidos a describirla como 'la rueda de Mercedes'”, en referencia al logo de la marca de autos, agrega el informe.
Estas son fotografías actuales del edificio rojo:
AA, Suriye'de devrilen Beşşar Esed rejiminin işkence merkezi olarak nitelendirilen Sednaya Hapishanesini havadan görüntüledi pic.twitter.com/g4iigMPmje
— Anadolu Ajansı (@anadoluajansi) December 9, 2024
El informe señala que las personas en el edificio rojo eran torturadas brutalmente, abusadas sexualmente y privadas de comida, agua, medicinas y saneamiento adecuado, lo que provocó la propagación de infecciones y enfermedades.
“El golpeteo era muy intenso. Era como si tuvieras un clavo y trataran una y otra vez de clavarlo en una roca. Era imposible, pero seguían golpeándome. Deseaba que me cortaran las piernas en vez de golpearme más”, relató un exdetenido entrevistado por Amnistía Internacional.
Los 'solitarios' y las 'salas de grupo'
Según testimonios de exdetenidos y exfuncionarios, al llegar a Sednaya los prisioneros eran llevados en grupos de entre cinco y quince personas a pequeñas celdas subterráneas conocidas como los 'solitarios'. En estos espacios cerrados los obligaban a desnudarse y amontonarse en una pequeña zona de duchas de la celda, permaneciendo allí por horas o días.
Posteriormente, dice Amnistía Internacional, los trasladaban en grupos de 30 a 35 personas a celdas más grandes, conocidas como 'salas de grupo'. Allí se les ordenaba elegir al líder de la celda, quien debía designar a un compañero para ser torturado por los guardias cada día. Si no lo hacía, el líder debía soportar la tortura él mismo.
Syria's Human Slaughterhouse is no more. Now survivors of detention and tens of thousands of families still searching for their forcibly disappeared loved ones must be supported.
— Amnesty International (@amnesty) December 17, 2024
It's time for truth, justice and accountability. pic.twitter.com/UjgCMYem6R
Las reglas para los presos
Según la investigación de Amnistía Internacional, algunas de las reglas que debían cumplir los detenidos eran:
- Mantener el silencio absoluto en todo momento, incluso durante las torturas.
- Al llegar los guardias, arrodillarse, de cara a la pared, cubriéndose los ojos con las palmas de las manos.
- No mirar a los guardias en ningún momento.
Las ejecuciones extrajudiciales secretas de Sednaya
Amnistía Internacional denunció en su informe que detenidos del 'edificio rojo' fueron asesinados en ejecuciones extrajudiciales secretas. Las víctimas eran condenadas a muerte en 'juicios' en el Tribunal Militar de Campaña en Damasco, que duraban entre uno y tres minutos.
Según el informe, las autoridades penitenciarias recogían a los presos de sus celdas, diciéndoles que serían trasladados a una prisión civil. En realidad, los llevaban a un calabozo en el sótano del 'edificio rojo', donde los golpeaban durante dos o tres horas. Luego, en la noche, con los ojos vendados, eran transportados en camiones al edificio blanco, donde eran ahorcados en una sala del sótano.
“Esto ocurre una o dos veces por semana, y en cada ocasión entre 20 y 50 personas son ahorcadas. Durante todo este proceso, las víctimas permanecen con los ojos vendados. Solo se les dice que han sido condenadas a muerte minutos antes de que se lleven a cabo las ejecuciones. Nunca se les dice cuándo se realizará ni cómo morirán hasta que se les coloca la soga alrededor del cuello”, detalla el informe.
Los detenidos recluidos en el edificio blanco, en los pisos superiores a la 'sala de ejecuciones', relataron a la organización que a veces oían los ruidos de los ahorcamientos. “Se oía el sonido de algo que se sacaba, como un trozo de madera, no estoy seguro, y luego se oía el ruido de la estrangulación… Si ponías los oídos en el suelo, podías oír una especie de gorgoteo. Esto duraba unos diez minutos… Dormíamos con el sonido de la gente asfixiándose. Para mí, en aquella época, era normal”, dijo un exoficial militar detenido entre 2012 y 2013.
Después de las ejecuciones, los cuerpos eran cargados en camiones, trasladados al Hospital Tishreen y enterrados en fosas comunes situadas en terrenos militares cerca de Damasco.
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