
Comunidad Andina ordena a Colombia y Ecuador desmontar aranceles en diez días
La tensión comercial entre Colombia y Ecuador provocó una fuerte caída en el intercambio binacional y afectaciones económicas en la frontera. Empresarios y gremios alertaron sobre pérdidas millonarias, riesgos para el empleo y un aumento del contrabando en la Región Andina.
La Secretaría General de la Comunidad Andina ordenó a Colombia y Ecuador retirar, en un plazo de diez días hábiles, los aranceles y restricciones comerciales que ambos gobiernos impusieron durante los últimos meses en la tensión diplomática y comercial entre Quito y Bogotá. La decisión quedó consignada en las resoluciones 2581, 2582 y 2583, en las que el organismo concluyó que las medidas vulneran el Acuerdo de Cartagena, base jurídica del proceso de integración andino desde 1969.
Según la CAN, tanto los aranceles recíprocos como las limitaciones en los pasos fronterizos afectan el libre comercio dentro del bloque y contradicen el Programa de Liberación Comercial que rige entre los países miembros. El organismo señaló que los Estados no solo están obligados a eliminar gravámenes entre sí, sino también a abstenerse de imponer nuevas medidas que encarezcan o restrinjan el intercambio regional.
La disputa comercial entre Quito y Bogotá
El conflicto comenzó el 21 de enero de 2026, cuando el gobierno del presidente Daniel Noboa anunció una “tasa de seguridad” del 30 por ciento para productos provenientes de Colombia, argumentando problemas de control fronterizo y seguridad. Con el paso de los meses, la medida se endureció hasta alcanzar un arancel del ciento por ciento desde el pasado primero de mayo.
En respuesta, el Gobierno del presidente Gustavo Petro adoptó medidas recíprocas y fijó aranceles de hasta el 75 por ciento para productos ecuatorianos. La CAN determinó que ambas decisiones constituyen restricciones incompatibles con las normas de libre comercio que existen entre los países andinos.

CAN cuestionó restricciones fronterizas de Ecuador
En la resolución 2581, la Secretaría General también cuestionó la decisión ecuatoriana de habilitar únicamente el Puente Internacional de Rumichaca como punto de ingreso terrestre para mercancías colombianas. Para el organismo, esta medida también representa una restricción al comercio subregional.
El secretario general de la CAN, Gonzalo Gutiérrez Reinel, exhortó a ambos gobiernos a fortalecer la cooperación bilateral en materia de control fronterizo y seguridad “sin afectar el normal desarrollo del comercio subregional”. El organismo insistió en que los desafíos relacionados con narcotráfico y criminalidad deben abordarse mediante acciones coordinadas y no a través de barreras comerciales.

La guerra comercial entre ambos países ha encendido las alarmas entre empresarios y gremios de la región. De acuerdo con cifras expuestas por la CAN, las restricciones han provocado pérdidas superiores a 340 millones de dólares y una caída de más del 70 por ciento en el comercio bilateral. Más de 2.600 empresas colombianas y cerca de 2.000 ecuatorianas se han visto afectadas por las medidas.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Bruce Mac Master, aseguró que la decisión de la CAN busca frenar el “inmenso daño” generado por las restricciones comerciales y pidió a ambos gobiernos cumplir el fallo. Hasta el momento, ni Colombia ni Ecuador se han pronunciado oficialmente sobre la orden del organismo regional.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios












