
El bahareque: la técnica de construcción tradicional que es sismorresistente y ecológica
Un grupo de ingenieros de la Universidad Javeriana está investigando el bahareque, un método de construcción tradicional utilizado en varias regiones de Colombia que sería ecológico y sismo resistente. Le contamos sobre los resultados.
Por: Valentina Giannini
Desde hace cinco años, un equipo de ingenieros de la Universidad Javeriana en Cali y Bogotá ha estado investigando las propiedades del bahareque, una técnica de construcción tradicional. Según el profesor Daniel Ruiz, uno de los investigadores líderes, al combinar tierra, guadua o madera, el bahareque ha demostrado ser un material liviano, flexible y capaz de resistir movimientos sísmicos.
“El entramado de la estructura con elementos verticales y horizontales permite una buena disposición de energía”, dice el investigador que, añade, lo convierte en un material sismo resistente.
Para obtener estos resultados, los investigadores estudiaron las estructuras de bahareque de Jamundí, municipio del Valle del Cauca, e hicieron cinco réplicas en el laboratorio de estructuras de la universidad. Los prototipos, construidos con distintas composiciones de material (algunos reforzados con cemento), fueron sometidos a varias pruebas de resistencia con actuadores hidráulicos que simulan los movimientos de un terremoto.

Estos resultados llegan en un momento clave luego de que el pasado 8 de junio un sismo de magnitud 6,4 en Paratebueno, Cundinamarca, dejara más de 350 viviendas afectadas. Ante la vulnerabilidad estructural de muchas construcciones en el país, el bahareque podría convertirse en una técnica aliada, especialmente en zonas rurales y de autoconstrucción.

“En pruebas de laboratorio realizadas por nuestro equipo de trabajo, ciertos muros de bahareque con relleno de tierra y refuerzos horizontales alcanzaron desplazamientos de hasta 5 por ciento de su altura y resistencias de casi una tonelada, mostrando un comportamiento dúctil y estable ante cargas laterales simuladas”, afirma Ruiz.
¿Cómo funciona una construcción en bahareque?
El bahareque se ha utilizado en Colombia desde la época precolombina. Es una técnica que combina entramados de guadua o madera con fibras naturales entretejidas, que luego se recubren con tierra, barro o incluso excremento animal. Aunque en las grandes ciudades ha sido desplazada por materiales como el ladrillo y el concreto, sigue vigente en comunidades rurales, donde también cumple un rol social: es una arquitectura colaborativa que involucra a las personas en el proceso de construcción.
Desde Jamundí, investigadores de la @UniJaveriana y la @javerianacali exploran el potencial del bahareque: una técnica tradicional, sostenible y resistente a sismos, que podría cambiar la manera en que se construye vivienda en zonas rurales.
— Pontificia Universidad Javeriana (@UniJaveriana) June 14, 2025
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Más allá de su valor cultural, su desempeño estructural también es destacable. “El bahareque tiene un bajo peso, y si se construye con buenas conexiones y refuerzos, puede disipar bien la energía de un sismo”, afirma Ruiz. Además, como se adapta a los materiales disponibles en cada región, es una alternativa económica y ambientalmente sostenible.
¿Por qué no se usa más?
A pesar de sus ventajas, el bahareque aún enfrenta varios prejuicios. Además, también tiene problemas de desconocimiento, según el experto: “Muchos ingenieros y arquitectos no conocen estas técnicas en profundidad”. Así mismo, dice que “es fundamental que [las técnicas] se incluyan en los planes de estudio y en procesos de capacitación, para que dejen de verse como algo del pasado y empiecen a valorarse como lo que son: sistemas eficientes, ecológicos y resilientes”.
Además, el bahareque tradicional no está pensado para construcciones de varios pisos. “Su mejor aplicación es en viviendas de uno o dos niveles”, aclara el docente. Las limitaciones mecánicas de los materiales y la falta de normativas específicas dificultan su uso en edificaciones más grandes, al menos hasta el momento.
¿Qué falta para que esta técnica se masifique?
Ruiz es claro al afirmar que aún queda camino por recorrer para que el bahareque pueda ser una alternativa real utilizada en grandes edificaciones o en ciudades. Para empezar, se necesita una fuerte inversión en investigación: “Hacen falta estudios a gran escala, como los que hacemos en el laboratorio de estructuras de la Javeriana, donde contamos con tecnología de punta como la mesa bi-axial que simula sismos reales”.
También es urgente avanzar en la reglamentación, ya que hoy en día, el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente (NSR-10) permite técnicas no convencionales, pero solo si se sustentan con estudios técnicos rigurosos. “No existe aún una norma específica para el bahareque tradicional, y eso es un freno importante”, dice el ingeniero.

Finalmente, el profesor afirma que se necesita voluntad política y se requiere una política pública que promueva el uso de materiales locales y sostenibles en la vivienda rural o de interés social. También advierte que eso debe hacerse con responsabilidad técnica, y que durante los últimos años, la Javeriana ha estudiado otros “materiales como el adobe, la tapia pisada o el bahareque pero muchas veces no contamos con los recursos necesarios”. Todo esto con un mismo objetivo: aportar evidencia científica para que Colombia pueda avanzar en soluciones habitacionales seguras, sostenibles y adaptadas a su diversidad territorial.
La investigación sobre el bahareque aún está en marcha, pero sus resultados hasta ahora son prometedores. Con el respaldo institucional, esta técnica podría convertirse en una estrategia clave en la lucha contra el riesgo sísmico y la escasez de vivienda.
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