
¿Qué impacto tendría el fenómeno de El Niño en Colombia?
Con una probabilidad que supera el 90 por ciento a partir de septiembre, el fenómeno de El Niño amenaza al país con una temporada de temperaturas más altas.
Por: Juan David Cano
Colombia debe alistarse. En eso coinciden el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Ministerio de Ambiente ante la creciente probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide en el país durante el segundo semestre de 2026.
Según el Ideam, la probabilidad de condiciones tipo El Niño ya alcanza el 61 por ciento entre mayo y julio, y escala por encima del 90 por ciento a partir de septiembre. Para el último trimestre del año, los modelos climáticos internacionales proyectan un evento de intensidad moderada o superior, con un índice de anomalías de temperatura superior a 1,5 grados centígrados.
El Ideam precisó que El Niño funciona reduciendo las lluvias por debajo de lo normal y elevando las temperaturas del aire, con mayor impacto en las regiones Andina, Caribe y Pacífica. Los efectos más críticos se esperan hacia finales de 2026 y comienzos de 2027, cuando estas condiciones coincidan con la primera temporada seca del año.

Cuatro riesgos concretos para el país
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, enumeró las consecuencias que este escenario traería sobre el territorio nacional: riesgo por incendios forestales, olas de calor, estrés hídrico y afectación a la producción de alimentos.
“Los impactos inminentes en el clima en nuestro país incluyen riesgo por incendios forestales, olas de calor, estrés hídrico y afectación a la producción de alimentos. Este es un momento para anticiparnos, por eso hacemos un llamado a las autoridades y los sectores a prepararnos desde ya”, dijo.

Vélez también explicó que los hogares deben hacer uso eficiente del agua; los acueductos y prestadores del servicio deben organizarse para su gestión racional; los territorios y autoridades locales deben fortalecer la prevención de riesgos; y el sector de generación de energía hidroeléctrica debe actualizar sus modelos operativos con base en escenarios de cambio climático. Para el sector agropecuario, el llamado fue a adecuarse a una menor disponibilidad hídrica.
Tanto el Ideam como el Ministerio de Ambiente anunciaron que continuarán monitoreando la evolución del fenómeno y orientando acciones para enfrentar este escenario de manera oportuna.
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