
La guerra declarada entre Yahir Acuña y Los Norteños por la seguridad de Sincelejo
El alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, dio declaraciones en contra de los grupos armados ilegales.
El grupo criminal señaló al mandatario de montar su propia organización paramilitar y de trabajar de la mano del Clan del Golfo, sus enemigos acérrimos. El mandatario local se defiende diciendo que no tendrán contemplación con ninguna estructura criminal en la ciudad.
Por: Rainiero Patiño M.
La polémica sobre el tema de la seguridad en Sincelejo está muy delicado. Después del informe publicado el pasado domingo en CAMBIO sobre los claros y oscuros alrededor del modelo de seguridad desarrollado por el alcalde Yahir Acuña y las preguntas sobre las cifras de delitos difundidas por su administración, en redes sociales empezó a circular un panfleto, firmado por el grupo armado autodenominado como Los Norteños, con un mensaje directo al mandatario.
Un par de rifles cruzados acompañan a lado y lado un emblema redondo negro con una calavera y la frase: “Resistencia Militar Sucre y Norte - Los Norteños”.
No es la primera vez que los habitantes de Sincelejo ven un documento así. Según fuentes consultadas por CAMBIO, los difunden para extorsionar a los comerciantes y amenazarlos de muerte si no pagan.
En su comunicación, Los Norteños señalan a Acuña de montar sus propias estructuras paramilitares y de hacer que hombres del Clan del Golfo –sus enemigos– trabajen de la mano de agentes del Estado.
En el panfleto, Los Norteños calificaron como “una declaración de guerra” los más recientes pronunciamientos del alcalde y le advirtieron sobre posibles acciones violentas en las calles de Sincelejo “para demostrarle cuál es la seguridad que usted o nosotros les podemos brindar”.
“Señor alcalde Acuña queremos hacer claridad sobre su pronunciamiento sobre la seguridad de Sincelejo, usted puede poner policías a cuidar la Llanera La 21 y La 31, pero porque no les explica tanto a ellos como al resto de comerciantes y personas que frecuentan estos establecimientos, ¿hasta cuándo los va a poder cuidar?, ¿dos o tres meses?, ¿y de ahí en adelante qué pasará? (sic)”.
El grupo criminal da a entender, en otra parte del mensaje, que tiene la capacidad para permanecer durante mucho más tiempo en Sincelejo que lo que dura el periodo administrativo de Acuña y “con mucha más fuerza cada día”.
“Así que tenga por seguro que les vamos a dar más seguridad nosotros que usted, y sus declaraciones el día de hoy son tomadas como una declaración de guerra (...), ya que actuamos por encima de la ley y lo hacemos en cualquier momento, día, noche, y madrugada”, puntualizan Los Norteños.
En el final de la comunicación, la banda delincuencial insiste en la supuesta relación de Acuña con el Clan del Golfo e, incluso, dicen que el mismo Bloque de Búsqueda creado por el alcalde “le va a servir para cuando lo capturen a usted que quiso montar su propio grupo paramilitar”.
También dicen tener “pruebas contundentes de dicha relación. “Así que no trate de tapar el sol con un dedo, o por qué no cuidó el Tembeleque que le metimos esa granada y tuvieron que salir a decir que fue una pipeta de gas, siga engañando a la gente y no tenemos miedo como dice usted, si nos cogen dos, llegan 10 nuevos” (sic), remata en forma retadora, haciendo referencia a un hecho violento registrado recientemente en la capital de Sucre.
El 11 de octubre, Los Norteños habían difundido otro panfleto en el que advertían a los sincelejanos el posible riesgo que correrían aquellas personas que decidieran asistir a un negocio específico, ya que este había sido declarado como objetivo militar.
“A partir de la fecha se les recomienda no ingresar ni acercarse al establecimiento Llanera La 21, de propiedad del señor Luis Jarava, ya que son declarados objetivos militares, y por lo tanto se empezarán acciones en contra (...) así que no responderemos por los daños colaterales que pasen”, se puede leer textualmente en el mensaje publicado por la organización al margen de la ley.
En respuesta a los mensajes, el alcalde Acuña no solo visitó el negocio Llanera La 21, sino que, además, dio declaraciones en las instalaciones del mismo, rodeado de altos mandos de la Policía y del Gaula. Ahí dijo que desde la institucionalidad no van a permitir que se atemorice a los comerciantes.
“No vamos a permitir que cabalguen sobre la posibilidad de construir sus rentas criminales o fortalecerlas, serán judicializados; tendrán ustedes que contar con el peso de la ley para que la aplicación de la ley permita el desarrollo de las actividades comerciales se dé de manera tranquila”, señaló Acuña.
El alcalde anunció que serán instalados 200 botones de pánico para personas a la redonda del negocio y otras alarmas comunitarias en cerca de 40 comercios que están alrededor del punto. Y que, adicionalmente, el lugar será monitoreado por cámaras comunitarias.
Acuña, además, insistió en que las autoridades van a establecer líneas fuertes de investigación, con la intención de que en muy poco tiempo puedan tener “resultados contundentes contra todas las organizaciones que tengan presencia o pretendan tener presencia en Sincelejo sin importar si son Los Norteños, el Clan del Golfo, Rastrojos, Costeños o cualquier otro, que tenga o pretenda hacer presencia en la ciudad de Sincelejo”. E hizo un llamado a la ciudadanía para que no paguen ningún tipo de extorsión ni se dejen atemorizar.
La polémica general
El tema de la seguridad en Sincelejo tomó relevancia nacional a mediados de junio, cuando el alcalde Acuña anunció la entrada en operación de un frente de seguridad motorizado, para prestar servicios de vigilancia privada en varios puntos públicos.
El anuncio tuvo como respuesta una contundente negativa del Gobierno nacional, en cabeza del presidente Petro y del ministro de defensa, Iván Velásquez.
Luego, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada hizo una visita extraordinaria de inspección a la sede de la empresa Vipers Ltda., con la que la Alcaldía firmó el contrato para el servicio de vigilancia.
Durante la inspección revisaron las condiciones de prestación de las actividades de vigilancia y seguridad privada contenidas en el contrato LP-001-2024, suscrito entre Vipers y el municipio, por un valor de 24.878 millones de pesos y una vigencia hasta finales de 2027.
La Supervigilancia, entonces, emitió medida cautelar, el 28 de junio, ordenando la suspensión inmediata de actividades de patrullaje y de todas aquellas que implicaban la conservación y restablecimiento del orden público, señalando que se trataba de actividades exclusivamente reservadas a la fuerza pública en ejercicio de su misión constitucional.
Ante la suspensión de las actividades, Vipers presentó recurso de reposición en subsidio de apelación contra la decisión de la Supervigilancia. Pero, hace tres semanas, la Supervigilancia confirmó la medida cautelar en contra de las actividades de patrullaje de la empresa, y anunció que adelanta una investigación administrativa sancionatoria contra la compañía de vigilancia, dadas las situaciones que conllevaron a la aplicación de la suspensión.
Dichas sanciones, según el decreto Ley 356 de 1994, pueden ir desde simples amonestaciones, pasando por multas de hasta 100 salarios mínimos legales vigentes, la suspensión de la licencia de funcionamiento hasta por seis meses y la cancelación definitiva de la licencia de funcionamiento de la empresa.
Las dudas sobre el modelo
Desde ese momento, el alcalde Acuña ha desarrollado una campaña mediática para la difusión de lo que él considera una disminución histórica de los indicadores de los delitos más relevantes en la ciudad. Algunos de esos han sido reconocidos también por el Gobierno nacional.
Sobre la cabeza y el pasado del hoy alcalde están también los juicios e investigaciones que se le han seguido en el pasado por señalamientos en su contra de relaciones con grupos paramilitares y bandas delincuenciales, como Los Rastrojos, que ponen un manto de duda sobre su nuevo modelo de seguridad.
La difusión de las cifras y la 'venta' de los resultados ha sido tanta, que mandatarios de otros departamentos han coqueteado con replicar el modelo de Sincelejo en sus territorios. Pero, dichas cifras, como lo contó CAMBIO en su informe anterior, requieren de una lectura más profunda para entender su comportamiento.
Según los informes, con corte al 23 de agosto, el hurto a residencias en la capital del departamento de Sucre pasó de 144 en el mismo periodo de 2023 a 108 en 2024; el hurto a comercio pasó de 196 a 139; y el hurto a personas “cayó de 1.038 casos en agosto de 2023 a 473 hasta la primera quincena del mes actual, una reducción de más del ciento por ciento”.
Pero los datos, sobre todo las correspondientes a homicidios entre los años 2023 y 2024 merecen un análisis especial, porque Sincelejo vivió el año pasado una situación de orden público única, la cual fue documentada por las mismas autoridades locales, precisamente por el enfrentamiento entre el Clan del Golfo y Los Norteños, los mismos grupos por los que esta semana empezó agitada en las calles de Sincelejo.
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