
Ministro de Trabajo: “El Gobierno está listo para el diálogo y la concertación con los empresarios”
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo.
Antonio Sanguino dice que llega al gabinete en representación del Partido Alianza Verde, se muestra optimista en que el Congreso apruebe la reforma laboral y explica por qué la Corte Constitucional no debería tumbar la reforma pensional. Al referirse a Armando Benedetti, deja en claro que su jefe directo es el presidente Gustavo Petro.
Por: Armando Neira
Antonio Sanguino Páez se mueve como pez en el agua en la política. Esa es su pasión desde su adolescencia, cuando estaba en el Colegio Nacional Loperena, en Valledupar, donde asumió el liderazgo estudiantil. De allí se trasladó a Bucaramanga a estudiar sociología en la Universidad Cooperativa de Colombia e historia en la Universidad Industrial de Santander (UIS). En esa etapa comenzó a militar en el Frente Estudiantil Sin Permiso, de donde surgió el movimiento político A Luchar.
Fue concejal de Bogotá, senador de la república, jefe de gabinete en la alcaldía de Claudia López, excandidato a la Gobernación del César y compañero de luchas en varias ocasiones del presidente Gustavo Petro. Ahora llega a su gabinete, a la cartera de Trabajo, en medio del impacto generado por el controversial desembarco de Armando Benedetti.
CAMBIO: Llega usted al gabinete del presidente Petro, como ministro de Trabajo, con el eco de las turbulencias creadas por el desembarco de Armando Benedetti. ¿Cómo se siente?
Antonio Sanguino: Bien, muy bien, animado y con la convicción de que las cosas salgan bien.
CAMBIO: ¿No le incomoda sentarse en la misma mesa con Armando Benedetti?
CAMBIO: Pero, ¿cómo será esa relación?
A.S.: Normal. Si tengo que interactuar con él, no tengo inconveniente en hacerlo. Pero, sobre todo, está absolutamente claro que mi jefe directo es el presidente de la república.
CAMBIO: De entrada, se muestra usted con un tono conciliador.
A.S.: Siempre he sido así. Quienes me conocen saben que soy un defensor del diálogo. Hay una sintonía con el presidente Petro en insistir en un Acuerdo Nacional en beneficio de todos los colombianos.
CAMBIO: ¿Eso incluye a los empresarios?
A.S.: Por supuesto. Ellos son clave para alcanzar las reformas que el país necesita. Las reformas sociales que ha propuesto el presidente Petro son, sin duda, las más significativas para el Estado y la sociedad colombiana en los últimos años, por lo menos en este siglo. Y en ese sentido, la contribución de todos es esencial.

CAMBIO: Mencionó usted el Acuerdo Nacional. Cada tanto se habla de él, pero poco se ven los avances. ¿Por qué?
A.S.: En el caso de mi cartera, hay que buscar acuerdos porque tienen que ver con el mundo del trabajo. De eso vivimos todos. Para ello, es fundamental lograr consensos entre trabajadores, empresarios, fuerzas políticas, sociedad y academia. Creo que el ministerio puede desempeñar un papel de liderazgo en ese esfuerzo de concertación. Mi propósito es que, en los 18 meses que restan del Gobierno de Petro, el ministerio cumpla un papel clave en la concertación y la ejecución.
CAMBIO: En concreto, ¿cuál es su llamado desde el ministerio a los empresarios?
A.S.: Mi mensaje es claro: estamos dispuestos al diálogo y a la concertación para mejorar los derechos y condiciones de los trabajadores. Esto, a su vez, impacta positivamente en el crecimiento económico y en el desarrollo del aparato productivo. Los acuerdos en el mundo del trabajo deben incluir también los intereses de las empresas.
CAMBIO: En algunos sectores de los trabajadores hay desencanto porque tenían altísimas expectativas con este Gobierno, pero aún no se han cumplido. ¿Qué les dice a ellos?
A.S.: Fíjese que en el Gobierno del presidente Petro ha habido un incremento sustancial del salario mínimo, una de las principales reivindicaciones de los trabajadores y del movimiento sindical. Incluso, cuando no ha habido concertación, el presidente ha expedido el aumento por decreto sin que esto afecte indicadores como la inflación. También se ha avanzado en otros aspectos, como las tasas de empleabilidad, de manera progresiva. Durante mi posesión, el presidente lo reiteró: vamos a seguir trabajando en la mejora del salario y los ingresos de los trabajadores.
CAMBIO: ¿Es suficiente?
A.S.: Siempre se puede mejorar. Pero le doy otros datos. La reforma laboral ha contado con la participación de los trabajadores e incorpora muchas de sus demandas. Además, adopta estándares internacionales de la OIT y de la Ocde, y recupera derechos que habían sido eliminados en Colombia.
CAMBIO: ¿Como cuáles?
A.S.: Por ejemplo, el derecho a la estabilidad laboral, la regulación más estricta de la subcontratación y la recuperación de los recargos dominicales, festivos y nocturnos, así como el pago de horas extras. Esperamos que el diálogo con los trabajadores nos permita seguir mejorando sus condiciones, garantizando sus derechos y haciéndolos partícipes de las decisiones que impactan su vida, su empleo y el desarrollo del país.
CAMBIO: ¿Su premisa será el diálogo?
A.S.: Sí. Mi primera reunión pública será con las centrales sindicales y las organizaciones de pensionados, precisamente para mantener un canal de comunicación permanente con ellos.
CAMBIO: Hablando de la reforma laboral, usted conoce bien el Congreso. ¿Cree que hay ambiente para que sea aprobada?
A.S.: Estoy muy optimista. He hablado con varios congresistas y creo que hay un buen ambiente. En la Comisión Séptima estamos esperando que inicie la discusión. Este jueves habrá una audiencia pública en el Congreso y el viernes otra en Cali. Además, asistiré a la Comisión Séptima para entablar un diálogo directo con todos los sectores políticos.
CAMBIO: ¿Usted está satisfecho con el texto?
A.S.: Se puede mejorar el articulado que viene de la Cámara, consolidar el acuerdo y los consensos que se han logrado, y tener un trámite exitoso en la comisión y luego en la plenaria del Senado.
CAMBIO: El magistrado Jorge Enrique Ibáñez presentó ante la Sala Plena de la Corte Constitucional un proyecto de fallo sobre la reforma pensional aprobada en el Congreso, que, de acuerdo con la información exclusiva divulgada por CAMBIO, es negativa. ¿Cómo se siente al llegar al Gobierno con esta situación?
A.S.: Sí, leí la información de CAMBIO, pero no he escuchado las declaraciones del magistrado. Entiendo que era una ponencia supersecreta, pero bueno, los periodistas hacen su labor y ustedes la hicieron. En todo caso, una ponencia no es una sentencia. Esperemos a ver si hay otras ponencias; habrá una discusión en la Corte Constitucional, a la que estaremos muy atentos, compareciendo cuando sea necesario. Los trabajadores, supongo, también desarrollarán acciones de movilización. Esperemos que así sea, en defensa de la reforma pensional porque el desbarajuste sería enorme.
CAMBIO: ¿Por qué?
A.S.: Ya hay algunas circunstancias de la realidad que están en marcha. La gente se está pasando de los fondos privados a Colpensiones. Nosotros ya expedimos el decreto reglamentario principal, hemos expedido dos más y acabamos de publicar el decreto más integral y completo de reglamentación de la reforma, que estará disponible para observaciones de la ciudadanía hasta el 2 de marzo.
CAMBIO: ¿Para ustedes la reforma ya está en marcha?
A. S.: Nosotros no paramos; seguimos avanzando en la materialización y reglamentación de la reforma pensional, así que esperemos que esos elementos sean considerados por la Corte y, sobre todo, que la Corte sea guardiana de un concepto que le debemos a la Constitución de 1991: un Estado social de derecho. Lo social no es ningún adorno; lo social significa derechos de los ciudadanos, como el de una pensión digna.
CAMBIO: Ministro, usted dice que los trabajadores se van a manifestar, y el presidente, durante su posesión, también invitó a las movilizaciones. ¿Eso es una presión a la Corte Constitucional?
A.S.: No. La movilización es un derecho de los ciudadanos y no es la primera vez que la gente se expresa ante discusiones y decisiones de la Corte. Cuando hay asuntos polémicos, la gente se manifiesta en redes sociales, en las calles o directamente ante la Corte, como ocurrió con los temas de las corridas de toros o el aborto.
CAMBIO: Pero, ¿ustedes van a respetar el fallo de la Corte?
A.S.: Por supuesto. La Corte deliberará y tomará las decisiones que considere convenientes. Ojalá sean las mejores para el país.
CAMBIO: Usted llega al gabinete con los ecos del ya histórico consejo de ministros televisado, en el que el presidente dijo que no era de izquierda sino un humanista. Usted, que sí es de izquierda, ¿cómo encaja allí?
A.S.: El presidente Petro va a mantener la presencia de la izquierda y de los sectores progresistas en el Gobierno. Su agenda es una agenda de izquierda. Las reformas que está proponiendo son reformas de izquierda; son banderas que históricamente han estado ligadas a la izquierda liberal en el siglo XX.

CAMBIO: ¿Cómo cuáles?
A.S.: Recuerde que toda la legislación laboral arrancó con la Revolución en Marcha, con la llegada del Partido Liberal al poder en 1930. Estas reformas, guardadas las proporciones, se convirtieron en banderas del mundo de la izquierda. Creo que, en la recomposición que el presidente hará, se mantendrá esa presencia.
CAMBIO: Es decir, ¿usted llega como un ingrediente del “sancocho nacional”?
A.S.: El “sancocho nacional” es una metáfora del legendario Jaime Bateman, una metáfora presente en el papel de la Alianza Democrática M-19 durante el proceso constituyente. Ahora, en estos tiempos en los que la izquierda asume la responsabilidad del Gobierno, con mayor razón cobra sentido, sobre todo en un Congreso donde la izquierda no es mayoría.
CAMBIO: En su concepto, ¿es bueno, entonces, llamar fuerzas de distintos idearios al Gobierno?
A.S.: Llamar a otros sectores y consolidar coaliciones plurales, con la dirección de la izquierda y del propio presidente, es aconsejable para viabilizar los cambios y reformas que queremos dejarle al país.
CAMBIO: A propósito, ¿usted llega en condición de qué? ¿A título individual o en representación de los verdes?
A.S.: Primero, le recuerdo que el presidente y yo tenemos una larga y especial relación. Hemos tenido una relación personal desde comienzos de los noventa. Él nos acompañó en el proceso que hicimos junto con León Valencia y otros compañeros en 1994, cuando era congresista. Hemos estado juntos en muchas campañas, lo hemos respaldado en varias de sus aspiraciones electorales, hemos hecho política juntos. Estuvimos cuatro años en el Senado, en el periodo de gobierno anterior, haciéndole oposición a Duque. También fui concejal durante su alcaldía en Bogotá. En fin, hay una razón personal: él me conoce y sabe quién soy. Hay una relación de confianza basada en la lealtad a unas ideas de izquierda, a unas ideas transformadoras para el país.
CAMBIO: ¿Llega usted a nombre de los verdes?
A.S.: Quiero dejar claro, para que sea de conocimiento público, que hay una representación política del Partido Alianza Verde en el gabinete. Es natural. La Alianza Verde se declaró como partido de Gobierno desde el primer día del mandato del presidente. Muchos, o casi todos, acompañamos al presidente, unos en primera vuelta; otros en segunda vuelta. La mayoría de los congresistas en Senado y Cámara han estado apoyando al Gobierno y su agenda. Así que, en ese sentido, sí hay una representación de la Alianza Verde en el gabinete del presidente.
CAMBIO: Pero, su llegada al gabinete provocó una implosión enorme en el Partido Verde. ¿Es así? ¿Por culpa suya se fueron varios congresistas?
A.S.: Usted se ha dado cuenta de que, progresivamente, casi desde el inicio del Gobierno, varios congresistas del partido, que representan una minoría –respetable, pero minoría al fin–, han asumido un papel opositor ante el presidente. Incluso, en algunos casos, con un tono más fuerte que el del uribismo o la oposición de derecha en el Congreso. Entonces, esta no es una situación nueva. Ahora, sobre la declaración de este miércoles ya es competencia del partido y de su dirección nacional.
CAMBIO: Pero, ¿usted forma parte de la dirección nacional del Partido Verde?
A.S.: Ya no formo parte de la dirección nacional del partido, al menos mientras ejerza estas funciones públicas como ministro. Espero que el partido tenga la sabiduría para tramitar la solicitud que hagan estos compañeros y compañeras.
CAMBIO: Ministro, ¿cuál es su relación hoy con Claudia López?
A.S.: Es una relación cordial. Hemos sido compañeros y amigos durante mucho tiempo. Ella se retiró del partido el año pasado. Yo estuve en su gobierno, así que espero que esa relación de cordialidad se mantenga.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios











