
Bogotá entre bolsas de basura: radiografía de una crisis que se acumula como los desechos en las calles
La Procuraduría alertó por los problemas en el servicio de aseo de la ciudad, que en los próximos meses afectarían a 400.000 personas en condición de vulnerabilidad. En febrero de 2026 vence el actual contrato para la recolección de residuos y, sin un plan claro, podrían levantarse nuevas montañas de basura en la capital.
Por: Jonathan Beltrán
*Esta nota fue actualizada el 08/10/2025
En los últimos meses, la basura se acumula en bolsas negras en cada esquina de Bogotá, como reflejo de advertencias, demoras y problemas de gestión. Cada una de las montañas de desechos, que para muchos capitalinos se han convertido en una imagen cotidiana, son, en realidad, muestra de las debilidades de un sistema que permanece en crisis.
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Desde la gestión de Andrés Pastrana como alcalde de Bogotá, cada administración de la capital ha enfrentado nuevos retos por implementar un modelo capaz de manejar las más de 9.000 toneladas diarias de basura que se producen actualmente. Ahora, la Alcaldía de Carlos Fernando Galán tendrá que darle un giro a la política de residuos ante una crisis que amenaza con desbordar el sistema.
La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) ha reconocido que la ciudad presenta 666 puntos críticos para el manejo de residuos, pese a los más de 51.000 millones de pesos invertidos anualmente en su atención. En esos espacios se recogen cada día más de 814 toneladas de basura, pero la capacidad de respuesta actual sigue siendo insuficiente.

Mientras las bolsas de basura se acumulan, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) rechazó la solicitud presentada por la UAESP para mantener el modelo actual de Áreas de Servicio Exclusivo tras considerar que la extensión de la vigencia del esquema carecía de los componentes técnicos, jurídicos y financieros requeridos.
Ante la decisión de la CRA, el Distrito presentó un recurso de reposición en el que argumenta que el sistema actual garantiza la cobertura a los usuarios de menores ingresos y traslada los beneficios de la aglomeración a mejores servicios. Sin embargo, la comisión de regulación reiteró que se identificaron inconsistencias en el esquema, como la incorporación en las tarifas de actividades que no se podrían cobrar a los usuarios.
Las causas de los problemas actuales de recolección de basura en Bogotá
Un mes después de que la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico confirmara su resolución, el alcalde Galán solicitó la renuncia a la entonces directora de la UAESP, Consuelo Ordóñez. Según el secretario general de la Alcaldía de Bogotá, Miguel Silva Moyano, la decisión correspondió a la necesidad de cambiar el perfil a cargo de la entidad ante los problemas con el servicio de aseo.

En diálogo con CAMBIO, la concejal Diana Diago explicó que una de las principales causas de la actual crisis corresponde a la ausencia de control y liderazgo en la UAESP. Para la cabildante, los problemas de gestión en la entidad podrían derivar en mayores afectaciones para los bogotanos debido a que los actuales contratos finalizan en febrero de 2026, por lo que el Distrito solo tendrá cinco meses para implementar un nuevo modelo.
“La UAESP se ha convertido en una entidad que no ejerce la autoridad que debería. Tiene las herramientas para exigir el cumplimiento de las obligaciones de los contratos, pero no las usa. Falta supervisión real de rutas, kilómetros recorridos y cumplimiento de horarios. Y lo más grave: les tiembla la mano para sancionar a los operadores que están incumpliendo”, explicó Diago.

La reciente decisión de la CRA obliga a la administración distrital a implementar un modelo de libre competencia en el que otras compañías podrían sumarse a los cinco operadores encargados actualmente de la recolección de residuos en las 20 localidades de la ciudad. Por eso, hay preocupación sobre las nuevas tarifas definidas por cada compañía y la calidad del servicio ejecutado.
Ante la cuenta regresiva para implementar el nuevo modelo, el vicepresidente del Concejo de Bogotá, Juan David Quintero, explicó a CAMBIO que una de las principales causas de los fallos en el manejo de residuos en la ciudad corresponde a la falta de articulación entre diferentes entidades distritales para coordinar la recolección, el tratamiento y la disposición final de los desechos de manera eficiente y oportuna.
“La administración distrital debe enfrentar la crisis desde ya porque la ciudad quedará inundada de basura si el gobierno limita la discusión del cambio de esquema en 2026 cuando finalicen los contratos vigentes. Los cambios al interior de la UAESP no pueden ser solo pañitos de agua fría que resultan insuficientes para evitar una crisis aún mayor”, aseguró Quintero.
¿Los más vulnerables pagarán los platos rotos?: las alertas de la Procuraduría
El pasado 25 de septiembre, el Ministerio Público pidió detalles de las medidas inmediatas adoptadas por la Alcaldía de Bogotá para mejorar la recolección en puntos críticos y la atención de comunidades afectadas. Según el órgano de control, en recientes visitas se ha identificado a personas habitando caños en condiciones de vulnerabilidad debido a la acumulación de basuras.

En respuesta a denuncias ciudadanas recibidas en las últimas semanas, funcionarios de la Procuraduría se reunieron con el nuevo director de la UAESP, Armando Ojeda, tras alertar por riesgos en la continuidad de la recolección de basuras en la capital a partir del próximo 12 de febrero. Al cierre del encuentro, el Ministerio Público advirtió que la eliminación de las Áreas de Servicio Exclusivo afectarían a 400.000 personas en condición de vulnerabilidad.
La Personería de Bogotá halló que las acciones adoptadas por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) han resultado ineficaces para atender los puntos críticos del manejo de residuos en la capital. De hecho, en el primer semestre del año se detectaron más de 23.400 puntos de arrojo clandestino en las 20 localidades de la ciudad.
El órgano de control detalló que el alcance reducido de campañas pedagógicas se ha reflejado en la escasa separación de residuos y en su posterior disposición inadecuada. En ese sentido, el personero distrital advirtió que más de 25.000 cestas de basura, correspondientes al 29 por ciento de las instaladas en la ciudad, no han sido reemplazadas ante robos, daños o vandalismo.

La entidad distrital reiteró la necesidad de dar prioridad a las sanciones contra los operadores que no han cumplido con sus obligaciones. Además, advirtió sobre los retrasos en la ejecución de iniciativas incluidas en el Plan de Desarrollo, entre ellas la caracterización de la población recicladora y la implementación de proyectos para fortalecer su trabajo en los Centros Temporales de Acopio y Separación (CTAS).
Una de las mayores alertas corresponde a que la recolección en algunas localidades de la ciudad resultarían menos atractivas para los nuevos operadores. Además, los cambios en las tarifas y la ausencia de mecanismos de apoyo a quienes no podrán costear el valor del servicio podrían agravar los riesgos sanitarios en los barrios más vulnerables de la capital.

El concejal del partido Alianza Verde, Leandro Castellanos, enfatizó en que el nuevo director de la UAESP deberá presentar un plan de contingencia robusto con sustento jurídico y financiero. "Los operadores se van a centrar en lugares en los que su servicio resulta más rentable y sectores periféricos podrían pasar días a la espera de la recolección”, subrayó.
Entre las iniciativas planteadas en el Concejo de Bogotá para evitar un colapso en los servicios de aseo se encuentran medidas rigurosas para exigir que los operadores cumplan sin excepción con sus obligaciones en cada localidad. En ese sentido, el cabildante Juan David Quintero pidió garantizar la administración de sanciones a quienes arrojen basura en el espacio público, impulsar campañas masiva de cultura ciudadana y definir horarios específicos para la recolección en zonas críticas.
Los riesgos sanitarios del problema estructural en el manejo de residuos que enfrenta Bogotá
La Procuraduría pidió a la UAESP y a la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico retomar los diálogos sobre la permanencia de las Áreas de Servicio Exclusivo en la ciudad. Sin embargo, los concejales consultados advierten que el plazo resulta muy limitado para corregir las falencias identificadas en la solicitud y obtener una respuesta favorable.

Herman Martínez, activista y exdirector del Jardín Botánico, le explicó a CAMBIO que la acumulación de la basura favorece la proliferación de roedores. En ese sentido, advirtió que la presencia de estos animales pone en riesgo a comunidades cercanas debido a que facilita el desarrollo de enfermedades como malaria, cólera y problemas gastrointestinales.
El ambientalista reiteró que uno de los problemas más complejos corresponde a la contaminación del agua debido a que los residuos terminan en el alcantarillado y los cuerpos de agua cercanos. Según Martínez, los puntos críticos de basura también afectan a los humedales en temporadas de lluvia y provocan afectaciones a la fauna y flora de la ciudad.

Ante las problemáticas sanitarias provocadas por los problemas en el manejo de residuos, la concejal Diana Diago indicó que la administración distrital debe promover campañas sobre cultura ciudadana, separación en la fuente y hábitos de disposición responsable. “No basta con recoger basura; tenemos que producir menos. Hoy cada bogotano genera entre 0,8 y 1,13 kilos de basura al día. Eso es insostenible”, explicó.
El concejal Leandro Castellanos reiteró la importancia de apostarle a la economía circular debido a que solo el 16 por ciento de las miles de toneladas de residuos producidos cada día en la ciudad se aprovechan para reciclaje, compostaje y recuperación de materiales para poner el foco del sistema en la reducción del impacto ambiental.
En definitiva, expertos y cabildantes coinciden que ante el manejo ineficiente la ciudad seguirá enfrentando acumulación de basura en las calles, presión sobre los rellenos sanitarios y un riesgo creciente para la salud pública y el medio ambiente.
El plan de la UAESP para garantizar el adecuado manejo de las basuras en Bogotá
El director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Armando Ojeda, explicó a CAMBIO que a corte de agosto de 2025 se ha logrado una reducción en los puntos críticos en los que se arrojan elementos clandestinamente. Además, reveló que cada día se dejan en las calles cerca de 980 toneladas de residuos de manera irregular.

Con el apoyo de los cinco operadores de las áreas de servicio exclusivo, la UAESP ha implementado un sistema de control satelital para realizar seguimiento a los vehículos de recolección. Asimismo, se han intensificado las labores de lavado de zonas públicas y promovido medidas de contención adicionales en sitios con un alto volumen de residuos.
“La ciudadanía puede tener la tranquilidad de que se garantizará la cobertura al 100 por ciento de los habitantes de Bogotá, independientemente del esquema de prestación. La redistribución de costos mediante el esquema de subsidios y contribuciones asegura la sostenibilidad financiera y permite cubrir de manera adecuada a los sectores más vulnerables”, explicó Ojeda.

De acuerdo con el director de la UAESP, quien se posesionó oficialmente el pasado 23 de septiembre, el trabajo coordinado con la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios ha permitido garantizar las labores de inspección, vigilancia y control. Además, en los últimos días se han logrado destacados acercamientos con la CRA para respaldar el modelo de las áreas de servicio exclusivo con la incorporación de un nuevo marco tarifario.
Ante los incumplimientos en rutas, horarios y coberturas, CAMBIO conoció que actualmente se desarrollan 11 procesos administrativos sancionatorios contra operadores. En ese sentido, Ojeda destacó que la nueva directriz corresponde a promover una revisión más detallada de conductas que podrían derivar en sanciones y garantizar una mayor celeridad en los trámites de los procesos en curso.

Finalmente, la UAESP anunció que se fortalecerán las alianzas estratégicas con recicladores de oficio para mejorar las cifras de aprovechamiento de residuos como cartón, papel y vidrio, que en lo corrido del año corresponden a cerca de dos millones de toneladas. Además, se reforzarán los procesos de aprovechamiento de residuos orgánicos generados en plazas de mercado de la ciudad mediante procesos de compostaje y lombricultura.
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