Ir al contenido principal
Carlos Ramón González y su futuro político
Carlos Ramón González, hoy prófugo en Nicaragua. Fotoilustración de Yamith Mariño.
Elecciones Colombia 2026

Carlos Ramón González S.A 'en reorganización': la transformación política y empresarial del prófugo y ‘exduro’ de los verdes

En cuestión de un año, el nombre del prófugo exdirector del Dapre pasó de abrir puertas a ser sinónimo de mala suerte política. Por ello, las próximas elecciones en Santander, tanto las atípicas en Bucaramanga como las de Congreso, serán una prueba de fuego para una estructura electoral y empresarial que tocó el cielo del poder.

Por: Mateo Muñoz

En algún lugar de Nicaragua, de cuyo nombre alguien debería acordarse, hace un tiempo que vive el otrora dueño del aviso del Partido Verde. Un empresario electoral con todas las letras: contratista, prestamista y exmano derecha del presidente Gustavo Petro. Tuvo bajo su control el Departamento Administrativo de la Presidencia y la Dirección Nacional de Inteligencia, la misma que no le faltó para salir del país ante una investigación apremiante por el escándalo de la UNGRD. Y aunque el declive de Carlos Ramón González parece inevitable, su influencia en los negocios y la política sigue viva. Por delante están las elecciones atípicas en Bucaramanga y las legislativas de 2026, que serán la prueba de fuego para una estructura que alcanzó lo más alto del Estado.

De todos los salpicados de alto rango por el saqueo a la Unidad de Gestión del Riesgo (UNGRD), Carlos Ramón González cuenta con el peor panorama hasta el momento. Tiene una medida de aseguramiento en su contra, una circular roja de Interpol y una solicitud de extradición de Colombia a Nicaragua. Se le acusa de ser uno de los determinadores de la entrega de contratos a congresistas para mover las reformas del Gobierno de Petro. Como pruebas hay chats, ubicaciones y el testimonio del corrupto confeso Olmedo López. Sin embargo, González ha insistido en su inocencia:

‘Mi inocencia es irrefutable (…) mi historia de vida es de compromiso con el cambio y la transformación del país hacia el progreso’, dijo Carlos Ramón González hace unos meses.

Y en eso último, González puede tener razón. Su compromiso ha sido con el progreso, pero principalmente personal. En los últimos 20 años consolidó a pulso un formidable emporio político y empresarial sin que nadie lo referenciara como un cacique o jefe político. El país vino a conocer de su relevancia apenas en 2022, cuando se montó en la campaña Petro Presidente junto con una gran parte del Partido Alianza Verde.

Por ello, aun en su época más oscura, el capital político y económico de Carlos Ramón González sigue vivo, aunque parece necesitar de un cambio de dolientes.

Niégame tres veces

En los últimos meses el distanciamiento de la figura de Carlos Ramón no ha parado dentro del Partido Verde. En la colectividad que ayudó a fundar, y que alguna vez lo llamó “el dueño del aviso”, el nombre de González ya no es rentable. En público y en privado, voces fuertes y alguna vez cercanas al exdirector del Dapre han puesto un vidrio blindado para librarse de todo mal, más cuando el mismo presidente Petro ha usado la estirpe verde de González para criticar a la facción opositora de ese partido. 

“Yo entré al Verde con Antanas Mockus, con la ola verde, en la que nunca hicimos un acto de corrupción. En cambio, usted (Petro) se llevó a una pequeña ala petrista del Verde a su gobierno y se los llevó a robar”, dijo la exalcaldesa Claudia López.

Otras dos fuentes en el partido le contaron a CAMBIO que en los más recientes encuentros nacionales y de la bancada en el Congreso “es imposible encontrar a alguien que abogue por él (González)”. Sin embargo, reconocieron que las suspicacias persisten por su cercanía con figuras influyentes como el copresidente Rodrigo Romero y el senador León Fredy Muñoz. 

“Obviamente lo que vende hoy es el distanciamiento, pero en el fondo sigue teniendo amigos, aliados y socios que lo mantienen informado de lo que pasa adentro”, dijo un congresista del grupo de los incrédulos, quien no cree que la renuncia de González al Verde y su residencia en Nicaragua sean suficientes para mantenerlo por fuera de la colectividad.

Esta ambivalencia parece todavía más palpable en el escenario regional. Santander, el departamento natal de González, ha sido durante 20 años su base electoral. En los noventa fue representante a la Cámara por la Alianza Democrática M-19 y luego dos veces concejal de Bucaramanga. Esa experiencia en la capital del departamento le trajo su primer problema con la justicia. González fue condenado en 2004 por falsedad en documento privado. En la investigación se demostró que había contratado irregularmente con la ciudad a través de una fundación. Según el expediente, esa plata fue a parar a una de sus campañas políticas.

En ese caso también se mencionó a Luz Dana Leal, esposa de Carlos Ramón, que lo ha acompañado en su crecimiento político y empresarial. De hecho, en 2021 Leal apareció como cabeza de lista a la Cámara por Santander del Partido Verde con una fuerte disputa de poder detrás. “Él la impuso desde el principio como primera en el tarjetón y casi logra mandar su propia lista, con los nombres que le parecían, todos cercanos al petrismo”, dijo un militante verde que conoció del proceso para las legislativas de 2022. La fuente agregó que la justificación para la llegada de Leal era su militancia tradicional en el Verde y la capacidad para financiar su campaña.

Al final, Luz Dana Leal se quemó en las elecciones, pero cayó de pie. En septiembre de 2022, un mes después de la llegada de Petro a la Presidencia, el director general Jorge Londoño, cuota del Partido Verde, la nombró directora de Empleo y Trabajo del Sena. En su paso por la entidad, Leal se ganó la enemistad de algunos sindicatos de la entidad que aseguraron que, aunque su cargo era de orden nacional, estaba dedicada a influir en nombramientos de la regional Santander.

‘Leal fijó sus ojos en el departamento de Santander, el bastión político de su marido, al punto que desde el primer día de su posesión ha estado despachando desde allí’, dijo Setrasena en enero de 2023.  Luego, en octubre de ese mismo año, el sindicato volvió a alertar por la supuesta presión a contratistas y funcionarios para apoyar la campaña a la Asamblea de Giovanni Leal, hermano de Luz Dana y cuñado de Carlos Ramón. Medios nacionales y regionales profundizaron en las denuncias recogiendo testimonios de funcionarios.

De hecho, el hoy diputado Leal está próximo a perder su curul porque, según el Consejo de Estado, incurrió en una inhabilidad para ser candidato por el cargo que ejercía su hermana durante la campaña electoral de 2023. “Estoy esperando la aclaración del fallo y después viene la notificación y ejecución de la sentencia”, le dijo Giovanni Leal a CAMBIO.

Por su parte, Luz Dana Leal renunció el 6 de marzo de 2025 a su cargo en el Sena. En un video argumentó que tomó la decisión después de una “profunda reflexión personal, familiar y profesional”, justo cuando su esposo empezó a ver más enredada su situación jurídica. No obstante, Leal también renunció justo antes de la fecha límite para evitar una inhabilidad de cara a las legislativas de 2026. 

Las suspicacias sobre una nueva aspiración de Luz Dana Leal al Congreso se han incrementado por su presencia en redes sociales. La exfuncionaria ha fortalecido su estrategia en plataformas como Instagram. Desde su salida del Sena, anunció que su nuevo camino era el de iniciar la “ruta por la mujer emprendedora”, un recorrido por todo el país para “apoyar y luchar por los sueños de las colombianas”, lo que sea que eso signifique. 

Desde entonces, Leal ha mezclado contenidos. Promocionó eventos del Sena, aunque ya no trabaja allí. También da consejos a mujeres emprendedoras y apoya al Atlético Bucaramanga y a la Selección Colombia femenina. Además, retomó su podcast, donde entrevista a mujeres con historias potentes. Sin embargo, la esposa de Carlos Ramón González ha desmentido que esté en campaña al Senado o a la Cámara…por ahora.

“Hoy no existe una candidatura oficial al Congreso y, cuando haya decisiones, las comunicaré con claridad por los canales correspondientes”, dijo Luz Dana Leal en un comunicado. CAMBIO intentó comunicarse con ella, pero al cierre de este artículo no fue posible.

Por su parte, la ‘campaña no campaña’ de Leal sí ha agitado la política en el departamento, pues algunos conocedores del poder santandereano ya tienen el olfato entrenado para identificar aspirantes. “Si algo le enseñó el fenómeno Rodolfo y el de JotaPe Hernández es que aquí se pueden ganar elecciones por redes sociales”, dice una fuente en la región. En ello coincide Giovanni Leal, el diputado verde y hermano de Luz Dana, quien dijo desconocer si su familiar va a aspirar a algún cargo y agregó que él sí se va a marginar de los procesos electorales que vienen. 

“Aquí funcionan las personas reconocidas en redes (…) estamos analizando qué viene, lo importante es seguir apoyando las causas sin ninguna aspiración. Pero no voy a participar ni en las elecciones atípicas ni en las de Congreso”, dijo el diputado saliente.

Santander en campaña larga

Las legislativas del próximo año están moviendo la política departamental. Los partidos ya ajustan listas y aspirantes, con las primeras polémicas a la vista. Por ejemplo, el aval del Partido Liberal a Richard Aguilar tiene a esa colectividad con tensiones que incluso llegan al directorio nacional.

No obstante, en el medio hay otra competencia crucial: la elección del nuevo alcalde de Bucaramanga luego de la destitución de Jaime Andrés Beltrán por doble militancia en la campaña de 2023. La fecha será el 14 de diciembre, lo que pone a los partidos y grupos políticos en un correcorre para encontrar quién pueda aprovechar la oportunidad. 

En medio de la naciente campaña atípica el nombre de Carlos Ramón González volvió a salir al baile. En las últimas semanas han circulado en redes y cadenas de WhatsApp, publicaciones que vinculan al abogado Carlos Barajas con González en una supuesta alianza para buscar la Alcaldía de Bucaramanga. Barajas fue uno de los juristas que participó en la demanda contra Beltrán y militó en el Partido Verde. Aunque reconoce que tuvo alguna relación con el exdirector del Dapre, asegura que desde hace mucho tiempo ni siquiera habla con él.

“El año pasado había filas para tomarse fotos con él (Carlos Ramón González), y hoy todos las están borrando. Tuve una relación normal, es más, le apoyé a su esposa en la campaña a la Cámara. Pero el doctor Carlos ya cumplió un ciclo en la política y yo ya no pertenezco al Verde”, le dijo Barajas a CAMBIO.

Según el abogado, el rumor de que esté buscando al grupo de Carlos Ramón es infundado y obedece a una campaña de desprestigio de sus adversarios políticos a quienes ha denunciado. Además, aseguró que otros sectores políticos sí lo han buscado para que sea candidato, pero que todavía no hay nada claro. 

Para los detractores de Barajas, su relación con González no es cosa del pasado. Si bien advierten que hechos como el famoso homenaje en el Concejo al hoy prófugo que impulsó Barajas ocurrió en 2022, hay algunos lazos que todavía los unen. Por ejemplo, una propiedad a nombre de Marcela Estupiñán, esposa de Barajas, aparece hipotecada a favor de Dansgold, la empresa de préstamos de Carlos Ramón y Luz Dana.

Certificado inmueble

Estupiñán ha sido recientemente asesora de la Gobernación de Santander y de la Contraloría departamental. En esa última posición es llamativo que no haya manifestado ningún conflicto de interés para tomar decisiones respecto al municipio de Piedecuesta, para el cual trabaja su esposo como asesor jurídico. Por ejemplo, el pasado 9 de septiembre, Estupiñán respondió al radicado de una denuncia sobre ese municipio actuando como asesora de la Contraloría. Por esa época, Carlos Barajas estaba vinculado a la oficina jurídica de la Alcaldía a través de un contrato por prestación de servicios para “representar judicial o extrajudicialmente al municipio”.

Contrato de Carlos Barajas

Otros posibles aspirantes a la Alcaldía que han sido objeto de rumores y asociaciones con Carlos Ramón González para frenarlos en campaña son Luis Ordóñez y el concejal verde Carlos Parra. Sin embargo, ninguno ha manifestado tener vinculación con la estructura del hoy prófugo.

Pero más allá del ‘_va de retro_´ que al parecer todos quieren hacerle al nombre de Carlos Ramón González, en Santander es claro que también hay que esperar lo que suceda con las empresas del exdirector del Dapre. Tanto él como su esposa han seguido activos en Dansgold, su principal compañía familiar que ha sido habitual prestamista de candidatos y partidos políticos. De hecho, en 2022, entre la empresa y el mismo González le prestaron 1.700 millones de pesos al Partido Verde.

El movimiento más reciente se produjo hace ocho meses, quedando la composición accionaria así: Luz Dana Leal (45 por ciento), Tania América González Millares (18,50 por ciento), Danna Camila González Millares (18,25 por ciento) y Juan David González Leal (18,25 por ciento). 

En Santander creen que llegó el ocaso del superpoderoso Carlos Ramón González, pero, los votos desaparecen más rápido que la plata. Como apuntó una fuente consultada: “Las fotos se pueden esconder, pero las facturas y los pagarés no”.

Finalización del artículo

Comentar este artículo

Aún no hay comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales