
Llueven críticas a Augusto Rodríguez, director de la UNP, por atentado a Miguel Uribe: ¿qué responsabilidad tiene?
El día que atentaron contra su vida, el senador Miguel Uribe Turbay no estuvo acompañado por todo su esquema de seguridad. Augusto Rodríguez, director de la UNP, dijo que no renuncia hasta que el presidente Petro se lo pida y ha dado algunas explicaciones de lo que pasó ese día. Más allá de las posibles fallas del esquema y de si estas dan para un proceso penal, hay responsabilidad política y el país espera respuestas. Análisis.
Por: Redacción Cambio
“Yo renuncio cuando el presidente me lo diga, yo creo que hemos cumplido”, con estas palabras el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez, negó de tajo la posibilidad de salir del cargo tras el atentado del que fue víctima el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay el 7 de junio, que lo tiene en estado crítico en un centro hospitalario.
Rodríguez, hombre del seno del presidente Gustavo Petro, se ha limitado hasta el momento a reconocer que los esfuerzos de seguridad no fueron suficientes en el parque El Golfito del barrio Modelia, donde Uribe Turbay tenía un mitin programado. El sicario, un joven de 15 años, estuvo frente al candidato, escuchándolo en calma, por varios minutos antes de sacar un arma Glock 9 milímetros y dispararle a corta distancia.
En los videos que registraron el hecho, se aprecia solo a uno de sus escoltas. En medio del caos, se escucharon tiros que hizo el sicario, así como los de respuesta de agentes que estaban en el lugar. Las explicaciones de Rodríguez se han limitado a explicar que, para ese momento, la tarde del sábado, el esquema no estaba completo. Ese esquema, en términos normales, se compone por cuatro policías y tres agentes de la UNP. Es mixto por tratarse de un senador.
Según Rodríguez, Uribe Turbay terminó su día de trabajo en la madrugada del viernes y el jefe del esquema fue el que dispuso quiénes iban a estar con el protegido. “Lamentablemente, coincidió con que el senador terminó su día laboral a las tres de la madrugada y las personas del esquema tuvieron que ir a sus casas y luego regresar. Concretamente, el de la UNP tuvo que regresar a recogerlo al sitio donde había una actividad que no había sido coordinada con las dos entidades de protección”.
“El servicio fue pedido de nuevo hacia las dos de la tarde. El escolta que estuvo presente tuvo que repetir y se modificó un poco el tema de la programación de los escoltas. Había dos personas de protección. Consideramos que son insuficientes. El caso es que el vicecomisario, que es el jefe del esquema, ordena cómo disponerlo”, agregó en W Radio.
Esa versión será clave a la hora de determinar qué fallas se presentaron en el esquema de seguridad, que pudieron contribuir a que Uribe Turbay pudiera ser víctima del joven sicario. ¿Por qué? Hay varias aristas.
Primero, fue el propio presidente Gustavo Petro el que dijo que, para el sábado, el esquema “fue disminuido extrañamente el día del atentado. De siete a tres personas. Pedí en el consejo de seguridad, la máxima profundidad en la investigación de este hecho”. El esquema, como se indicó, se reparte con la familia. ¿Cuántos escoltas acompañaban ese día al senador?
Hasta el momento se sabe que Uribe Turbay estaba con un conductor, que estaba en la camioneta que lo llevó, y al menos dos escoltas más, uno de los cuales se ve en los videos que registraron el atentado. ¿Por qué no estaba la escolta completa? ¿Fue decisión del senador pedir menos acompañantes –algo que puede hacer un protegido–? ¿Hubo fallas en la coordinación de los turnos?
El concejal Andrés Barrios, del Centro Democrático, y quien estaba con Uribe Turbay en el lugar, pidió la renuncia de Rodríguez: “La UNP se hizo la sorda, la muda, miró para otro lado, no tomó cartas en el asunto. Acá lo mínimo es que el director de una Unidad de Protección se vaya”. Su punto y el de la defensa del precandidato reside en el hecho de que Miguel Uribe es el senador más votado del país y a que hay un mandato constitucional que exige un estándar de protección mayor a la oposición.
Es en este contexto y con Uribe Turbay luchando por su vida, que se extiende el reclamo de la defensa de la familia por las solicitudes de refuerzo de protección que habría hecho solo este año a la UNP, que se refieren a peticiones de apoyo para traslados fuera de la ciudad, entre otros. El abogado de la familia, Víctor Mosquera, asegura que la última petición se hizo el 5 de junio, dos días antes del atentado.
“Esto es muy grave. Tenemos que identificar si fue por omisión que sucedieron estos hechos, porque desde el 5 de junio del presente año, vuelvo y repito, se sabía que al candidato había que reforzarle su seguridad. Y lo más grave es que simplemente recibía respuestas con un copy-paste (copiar y pegar) de todo lo mismo que le habían contestado desde enero de 2025”, afirmó Mosquera.
Por su parte, en entrevista con W Radio, Rodríguez dijo que Uribe no solicitó ampliar su esquema. “Él nunca más solicitó nuevas ampliaciones. Lo que en alguna oportunidad hizo fue pedir apoyos en otras ciudades cuando ha tenido viajes, pero el convenio (con el Congreso) dice que ese servicio no se presta. Ese servicio queda a cargo de la Policía Nacional”.
En ese sentido, siguen surgiendo preguntas: ¿cómo funciona el puente entre la UNP y la Policía para los traslados de los protegidos? ¿Qué pasa si la UNP no tiene camionetas en las regiones a las que acuden? ¿Qué tan ágil son estos trámites? ¿De quién es la responsabilidad?
Otro elemento a tener en cuenta es el tipo de evento en el que estaba Uribe. Era un parque. El senador estaba subido sobre una caja de madera, con sonido instalado desde algún lugar cercano, hablando con la comunidad. Se trata de eventos que son normales para los políticos, que suelen hacer correrías los fines de semana. Esos eventos, que hoy se catalogan de precampaña, son usuales. Según Rodríguez, el acto no estaba reportado.
¿Basta ese hecho para librar de responsabilidad política a Rodríguez? ¿Basta las posibles fallas de coordinación dentro de esquema para que Rodríguez diga que se han hecho las cosas bien? Ya el esquema de seguridad está siendo investigado por la Policía, Rodríguez fue denunciado penalmente y la fiscal, Luz Adriana Camargo, dijo que citará al director de la UNP a entrevista dentro del curso normal de las investigaciones.
Rodríguez dijo a medios que, en su criterio, los funcionarios de la UNP actuaron con “eficiencia”. “Lo que no está acorde con la situación es el número de personas. Él inició sus actividades proselitistas, un hecho que debió comunicarnos para reforzar el esquema. El evento fue programado por un edil y no se le avisó al esquema”.
Lo cierto es que en momentos en que la vida de Miguel Uribe Turbay pende de un hilo, estas explicaciones parecen insuficientes. Si eran tres o siete escoltas, si el evento fue avisado o no, será la justicia la encargada de determinar si se incumplieron los protocolos y si las posibles fallas tienen responsabilidad penal o no. Pero la discusión política es otra.
Seguramente, el Congreso tendría que citar a debate a Rodríguez para que dé sus explicaciones. No hay antecedentes recientes sobre cómo manejar este tipo de hechos en el país, pero sí a nivel internacional.
El 23 de julio de 2024, diez días después que el expresidente y entonces candidato Donald Trump fuera víctima de un atentado en un mitin en Pensilvania, Estados Unidos, la directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, renunció. Su dimisión llegó luego de varias peticiones de los legisladores de ese país y de una audiencia ante el Congreso en la que representantes de ambos partidos le reclamaron de forma airada que un tirador se hubiera podido acercar tanto al expresidente durante el evento al aire libre. Fue una de las fallas más graves del servicio de protección presidencial y Cheatle asumió “toda la responsabilidad” por las fallas en el esquema.
¿Qué hará Rodríguez? ¿Mantendrá el presidente Petro a su amigo de toda la vida en la UNP?
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios










