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Presidente de Ecopetrol y gerente de la campaña de Gustavo Petro a la presidencia. Ilustración: Jorge Restrepo H.
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CAMBIO revela las cuentas ocultas de Ricardo Roa durante la campaña Petro

Presidente de Ecopetrol y gerente de la campaña de Gustavo Petro a la presidencia. Ilustración: Jorge Restrepo H.

Un informe reservado de la UIAF y reportes bancarios obtenidos en exclusiva por CAMBIO muestran cómo Ricardo Roa mezcló sus cuentas personales con las de la campaña presidencial de Gustavo Petro. Existe un desfase de 7.000 millones de pesos entre la cifra reportada como gasto oficial y el valor total que ingresó a las cuentas de Roa. Esta es la historia.

Por: Federico Gómez Lara, Sylvia Charry

Un audio filtrado del hoy ministro del interior, Armando Benedetti, fue la primera pista sobre las irregularidades en la financiación de la campaña de Gustavo Petro. En la grabación, el entonces embajador en Venezuela amenazaba a Laura Sarabia con hacerlos caer a todos si hablaba sobre los 15.000 millones de pesos que había conseguido para la campaña. 

Desde entonces, el Consejo Nacional Electoral, la Fiscalía y la Comisión de Acusaciones han abierto distintas líneas de investigación para determinar si en efecto entraron recursos irregulares a la aspiración presidencial de Petro. Sin embargo, ninguna de ellas encontró rastro de los famosos 15.000 millones mencionados en el audio de Benedetti. Hasta hoy la justicia ha establecido que lo ocurrido en la campaña se limitó apenas a errores contables y descuidos en la facturación que llevaron a la violacion de los topes. 

Así, todo apuntaba a que el 7 de agosto de 2026 llegaría sin que se tuviera pista alguna de la plata. Pero antes de vencerse ese plazo, CAMBIO encontró la ruta que lleva a las cuentas secretas de Ricardo Roa. Lo que ustedes van a leer es el resultado de un complejo cruce de información que permitió encontrar las transferencias en las cuentas personales de Roa durante la campaña de Gustavo Petro. El ejercicio deja un resultado evidente: el entonces gerente manejó su contabilidad personal, la de la consulta interpartidista y la de la campaña de Petro como si fueran una sola

La campaña de Petro a la consulta interpartidista reportó gastos por casi 8.757 millones de pesos. La presidencial, por su parte, registró gastos por 41.583. Es decir, un total de 50.340. Sin embargo, en el año 2022 por las diferentes cuentas personales de Roa circularon 58.323 millones de pesos. Más allá de las irregularidades que pueden derivarse del manejo de las platas de una campaña en las cuentas personales de su gerente, hay un desfase de 7.000 millones de pesos entre lo reportado a las autoridades y los montos que recibió Roa en el 2022. 

Esta investigación periodística se desarrolló a partir de un informe de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) que fue contrastado y corroborado con los movimientos bancarios de Ricardo Roa, el expediente de la Fiscalía, fuentes de los distintos procesos y los registros presentados al CNE. 

El misterio de la cuenta 057

El 20 de enero de 2022, Gustavo Petro llegó a la Registraduría Nacional en Bogotá para formalizar su inscripción como precandidato presidencial. Seis días después, el 26 de enero, en la Cooperativa Financiera Confiar, en Medellín, se abrió una cuenta de ahorros terminada en 057 a nombre de Ricardo Roa Barragán. Esa entidad financiera, muy apreciada en Antioquia, es una vieja conocida de las causas progresistas y hoy financia la aspiración de Iván Cepeda a la presidencia. 

Cuando se abrió la cuenta todavía faltaban dos meses para el 25 de marzo, día en el que Ricardo Roa firmó su contrato como gerente de la campaña de Petro. Entre febrero y esa fecha, el hoy presidente de Ecopetrol recibió en su cuenta personal 057 dos transferencias que suman 11.406 millones de pesos. La primera fue por 6.975 millones y la segunda, por 4.431. 

Durante ese mismo mes, Roa sacó 3.549 millones de pesos y, así, quedó un saldo de 3.425 millones. Luego, en marzo, le entraron otros 4.431 millones. Con ese ingreso el saldo de la cuenta quedó en 7.856 millones de pesos. Unos cuantos días después de la inscripción de Petro como candidato —25 de marzo—, el saldo quedó en 1.667 millones, pues se hizo un retiro de 6.189 millones. Finalmente, la misteriosa cuenta 057 se vació en abril, cuando su titular retiró la totalidad de los fondos.

Ni los registros bancarios ni el informe de la UIAF, ambos en poder de este medio de comunicación, explican por qué Roa recibió esos astronómicos ingresos en su cuenta personal en plena época de electoral. 

De hecho, la entidad de inteligencia financiera dejó consignada una conclusión que podría, perfectamente, ser el titular de esta historia: “no se logra identificar si dichos recursos tengan que ver con ingresos laborales, de honorarios y/o servicios”. En otras palabras, y en lenguaje menos técnico, la inteligencia financiera del Estado logró seguir el dinero, pero no pudo establecer su origen o, tal vez, no quiso averiguarlo.

A partir de ese momento la cuenta quedó cerrada y no volvió a registrar movimiento alguno. 

La cuenta 057 no fue la única que Roa manejó en Confiar durante aquel año electoral. El 6 de abril abrió una segunda cuenta, terminada en 053, por la que circularon 31.388 millones de pesos. Los movimientos siguieron el ritmo de la campaña: en abril ingresaron 9.679 millones; en mayo, el mes de la primera vuelta presidencial, llegaron 21.706 millones, el mayor ingreso mensual registrado en toda la historia financiera de Roa según la UIAF, y en junio, el mes en que Gustavo Petro ganó la Presidencia, apenas entraron 2 millones de pesos. 

La historia se repitió una vez más. El 1 de junio, el mismo día en que arrancó formalmente la segunda vuelta, Roa abrió una tercera cuenta en Confiar, terminada en 054. A ella ingresaron 11.754 millones de pesos: 11.594 millones en junio, durante la recta final de la campaña, y otros 160 millones en julio, el último mes con movimientos relevantes. Desde agosto de 2022 la cuenta quedó prácticamente congelada: recibió menos de mil pesos mensuales en rendimientos y nunca volvió a operar. 

Sumadas, las tres cuentas de Confiar movieron 54.550 millones de pesos durante el año electoral. 

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Los movimientos financieros de Roa en las cuentas con Confiar

 

Los otros 3.773 millones en cuentas personales de Roa

Aunque los movimientos registrados en la cuenta 057 son dignos de un magnate, no fueron las únicas movidas millonarias hechas por Ricardo Roa en sus cuentas personales en plena época electoral. El informe de la UIAF revela que en 2022 el gerente de la campaña recibió 3.397 millones de pesos en una cuenta de Bancolombia y 376 millones en cuentas de Davivienda. Es decir, además de los 11.406 millones de la cuenta 057, Ricardo Roa recibió 3.773 millones. 

Ese dinero no aparece registrado como gasto de la campaña en ninguna de las investigaciones en curso y, aunque Roa era el gerente, se debe reiterar que las transacciones se hicieron a sus cuentas personales. 

No obstante, los registros bancarios obtenidos por CAMBIO permiten ver, mes a mes, cuándo llegó ese dinero y qué ocurría en el calendario electoral en ese momento.

Los registros muestran que Roa recibió los 3.397 millones de pesos en la cuenta de Bancolombia así: en enero, 7 millones; en febrero, 55 millones; en marzo, cuando arrancó la campaña, 81 millones; en abril, 141 millones; en mayo, mes de la primera vuelta, 217 millones; y en junio, el mes en que Petro ganó la presidencia, 1.833 millones de pesos. Después de las elecciones, esa misma cuenta recibió 195 millones en octubre, 222 millones en noviembre y 617 millones en diciembre, que fue el mes en que Roa compró el apartamento 901 en la Calle 92.

En las cuentas de Davivienda los datos bancarios muestran que Roa recibió 376 millones así: la mayor parte pasó por la cuenta terminada en 046, que en enero recibió 17 millones. Luego, en febrero, marzo y abril, permaneció prácticamente inactiva y recibió apenas unos pesos en rendimientos. La cuenta volvió a activarse justo cuando arrancó la campaña: en mayo, mes de la primera vuelta, recibió 70 millones; en junio, el mes en que Petro ganó la presidencia, 100 millones, y en agosto, 64 millones más. Los 109 millones restantes, para completar los 376, corresponden a una segunda cuenta de Davivienda —terminada en 005— con movimientos regulares de entre 6 y 17 millones mensuales durante todo el año, sin picos anómalos. 

Por supuesto, Roa puede argumentar que hay dineros que entraron a sus cuentas personales que no tienen ninguna relación con los de las campañas. Pero hay un problema con esa explicación y es la siguiente: desde enero del 2022, él fue designado como gerente de la campaña del Pacto Histórico y, luego, en marzo, se convirtió en el responsable de autorizar cada gasto, cada compra y cada operación contable de la campaña de Petro a la presidencia. 

Si parte de los dineros corresponden a pagos por su labor como gerente, tiene la obligación de explicar a cuánto ascendió ese honorario, cuándo se pagó y por qué no hay registro de esos ingresos ni en las cuentas de campaña ni en la declaración de renta de Roa en 2022, que muestra ingresos brutos de apenas 949 millones de pesos.

Es un hecho que, durante el 2022, por las cuentas de Ricardo Roa pasaron 58.323 millones de pesos. Los gastos registrados por ambas campañas suman 50.340 millones. Es decir, queda un saldo de 7.983. Si a eso se le restan los 949 millones que Roa reportó como ingresos ante la DIAN para ese año, quedan 7.034 millones que no están registrados ni en las cuentas personales de Roa ni en las de la campaña. ¿De dónde salieron y para qué se usaron?

Las investigaciones de la Fiscalía y del CNE tienen montos diferentes y cifras que no cuadran. No obstante, las dos llegaron a la misma conclusión: la campaña presidencial de Gustavo Petro violó los topes electorales. El ente acusador estableció que el gasto real de la campaña fue de 43.547 millones de pesos, 1.664 millones más de lo que la ley permitía. El organismo de control electoral dice que la campaña gastó 44.926 entre las dos vueltas, 3.043 más. Sin embargo, el monto de la violación de topes sería exorbitante si la justicia llegase a establecer que las transferencias a Roa, reveladas en exclusiva por CAMBIO, en efecto llegaron a las arcas de la campaña

La respuesta de Ricardo Roa: "esa cuenta 057 nunca ha existido"

Consultado por CAMBIO, el abogado de Ricardo Roa, Juan David León, respondió por escrito en dos ocasiones. En ambas rechazó la existencia de la cuenta terminada en 057. En la primera respuesta fue categórico: “Desconozco la cuenta terminada en 057”. En la segunda desarrolló el argumento y sostuvo que ese número no aparece en ninguno de los soportes de las campañas que revisó. Según explicó, la cuenta que sí existe es una de la Cooperativa Financiera Confiar terminada en 575, utilizada para la consulta interpartidista del Pacto Histórico.

León aseguró que los montos identificados por CAMBIO podrían corresponder –porque se parecen– a dos desembolsos de crédito realizados durante esa consulta: uno por 7.000 millones de pesos girado por Confiar el 10 de febrero de 2022, y otro por 3.983 millones desembolsado por el Banco GNB Sudameris el 10 de marzo del mismo año. En total, se usaron 8.757 millones de pesos que, según su versión, fueron reportados ante el Consejo Nacional Electoral, sometidos a auditoría y utilizados dentro de la financiación legal de la consulta. “Si efectivamente la publicación se refiere a estos recursos, es importante precisar que correspondían a créditos legalmente otorgados”, concluyó.

Sin embargo, los registros bancarios y el informe de la UIAF contradicen esa versión en dos puntos concretos. Primero, la cuenta 057 existe en sus registros financieros, aparece en el informe de la UIAF —página 6— mencionada por número exacto, y en los registros bancarios está abierta a nombre de Ricardo Roa Barragán, desde el 26 de enero de 2022, con siete meses de historia transaccional. La cuenta 575 que propone el abogado como alternativa no aparece en ninguno de los dos documentos. Segundo, los montos no coinciden: el abogado suma 10.983 millones entre los dos créditos que describe, pero los registros de la cuenta 057 muestran 11.406 millones —una diferencia de 422 millones que no tiene explicación en su versión. Pero, quizás, como dice León, es solo un error en el número de cuenta y en los valores y corresponder a las mismas transacciones para la consulta interpartidista.

Toda persona es inocente hasta que se le demuestre lo contrario y ese principio también aplica aquí. Si la explicación del abogado es correcta y los 6.975 millones de pesos recibidos en febrero corresponden al crédito de Confiar para la consulta interpartidista del Pacto Histórico —un crédito que sí aparece reportado en Cuentas Claras— esa parte de la historia tendría una explicación. Pero quedan varias preguntas. La primera: ¿de qué son los 4.431 millones de pesos que ingresaron en marzo? Ese dinero no aparece en los reportes públicos de la consulta y la respuesta de la defensa no lo explica. La segunda: si esos recursos correspondían a actividades de campaña, ¿por qué circularon por una cuenta de ahorros abierta a nombre de Ricardo Roa y no por una cuenta oficial habilitada para recibir recursos electorales? No es un detalle menor. La ley exige que el dinero de las campañas transite por cuentas únicas precisamente para garantizar su trazabilidad. Y, finalmente, ¿cómo explica los otros 7.000 millones que llegaron a sus cuentas y no aparecen reportados ni como gastos de campaña ni como ingresos personales ante la DIAN?

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La cuenta 057 la acredita la UIAF


La vista gorda de la justicia 

Mucha de la información en poder de este medio de comunicación fue entregada a la justicia competente en distintos momentos. En particular, el informe de inteligencia financiera —referencia MT-DIR 100060412024— fue producido por la UIAF en diciembre de 2024 y entregado a la Fiscalía 26 Especializada contra la Corrupción, en cabeza de Claudia Emilia Garrido. La fiscal había solicitado el análisis mediante un oficio de apoyo en el que pedía información sobre personas naturales y jurídicas influyentes en el sector petrolero, posiblemente vinculadas a interés indebido en contratos, tráfico de influencias y cohecho. El detonante, según el propio oficio de la Fiscalía recogido en el informe, era la compra del apartamento 901 en la calle 92 de Bogotá y la historia de la remodelación pagada, según subcontratistas, con dinero del empresario William Vélez entregado en efectivo y en cajas. Una historia que un mes antes, en noviembre de 2024, había revelado el periodista Daniel Coronell en su columna Misterios del 901, publicada en CAMBIO.

La UIAF tomó esa investigación como punto de partida y al rastrear las cuentas de Roa encontró sus inexplicables movimientos financieros en año electoral.

El pasado 3 de junio, la Comisión de Acusaciones de la Cámara concluyó la etapa preliminar de la investigación sobre la financiación de la campaña presidencial de Gustavo Petro sin lograr una posición unificada. Alirio Uribe, representante del Pacto Histórico y coordinador del grupo investigador, propuso archivar el expediente mediante una decisión inhibitoria. Sus colegas Gloria Arizabaleta —también del Pacto Histórico— y Wilmer Carrillo, del Partido de la U, salvaron voto y pidieron exactamente lo contrario, es decir, vincular formalmente al presidente al proceso y llamarlo a indagatoria, al considerar que la etapa preliminar había reunido elementos suficientes para avanzar. Uno de ellos es el informe de la UIAF.

Con lo narrado en este artículo, los testimonios y los cientos de elementos materiales probatorios, la Fiscalía tiene información de sobra, desde hace un año y medio, para tomar decisiones de fondo sobre Ricardo Roa. La opinión pública no acepta ni entiende la demora. 

En sus más de cien años de historia la Comisión de Acusaciones nunca ha tomado una decisión trascendental para el país. No en vano se ha ganado el apodo de comisión de absoluciones. En los próximos días los integrantes de esa corporación deberán decidir si archivan definitivamente el caso contra Gustavo Petro o si, por el contrario, vinculan formalmente al jefe de estado al proceso.

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