
Los efectos de la “difícil” relación de los alcaldes con el Gobierno de Gustavo Petro
Galán, Gutiérrez, Éder y Petro
Aumenta la distancia de la Casa de Nariño con los mandatarios de Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena. Cali, en cambio, muestra la importancia de trabajar en equipo: La COP16 es un propósito conjunto. Análisis de CAMBIO.
Por: Armando Neira
Se veía venir. El distanciamiento del presidente Gustavo Petro respecto a los mandatarios seccionales ha comenzado a generar tensiones, al punto que estos se reúnen en público y confiesan de manera abierta que la relación con él es “difícil”.
Esto quedó en evidencia en el Congreso de Fenalco, cuando uno a uno los alcaldes de Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena expresaron sus quejas por el trato recibido. A renglón seguido, manifestaron que la situación no cambiaría, por lo que la única opción que quedaba era trabajar de forma autónoma.
“Este país lo sacamos adelante desde las regiones”, dijo Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, en una frase que fue aplaudida al unísono.
Gutiérrez reveló que la última vez que habló con el presidente Petro fue en mayo, durante una convocatoria a mandatarios en Bogotá.
“Esa vez me dijo: ‘Fico, nos vemos en las próximas elecciones’. Yo le dije: ‘¿Cuáles elecciones? Yo me voy a quedar como alcalde por cuatro años. Hice la promesa de sacar a Medellín adelante y desde ahí vamos a aportar para sacar al país del hueco en que estamos’”.
El presidente no suelta el tema del metro
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, aseguró que la relación con el Gobierno ha sido “difícil” debido a su intención de adoptar medidas que no logró materializar mientras Petro fue alcalde de la capital.

“Hay cosas que ellos quisieron hacer, que no pudieron y ahora quieren hacer desde la Presidencia, cuando ya no les corresponde, porque están en otro nivel. La ciudad toma sus decisiones y ese es un reto grande”, dijo Galán.
Por su parte, Alejandro Char, alcalde de Barranquilla, aseguró: “Yo no paso el día pensando si el Gobierno me apoya o no. Nosotros estamos enfocados en las necesidades de nuestra gente, porque ellos fueron quienes nos eligieron”.
Dumek Turbay, alcalde de Cartagena, comentó que Petro pasaba por la ciudad sin tener la cortesía de llamarlo. “Cuando, en la visita número 13 del presidente a Cartagena, ni me llamó ni me invitó a la Casa de Huéspedes, dije: ‘Aquí no hay nada que hacer’. Ya no puedo esperar nada, y mucho más cuando en un tema como la energía, el presidente va solo a un barrio popular de la ciudad y habla de energía, cuando es un problema que padecemos en la ciudad”.
La otra cara de la moneda está en el Valle. Alejandro Éder, alcalde de Cali, explicó que, por ahora, mantiene una buena relación con el Gobierno central debido a la necesidad de trabajar en equipo para la realización de la COP16.
Con las elecciones, se pintó un nuevo mapa político
Esta fractura se evidenció desde el 29 de octubre de 2023, cuando se eligieron 1.102 alcaldes y 32 gobernadores, lo que generó un nuevo mapa político. Los electores optaron por opciones distintas, en unos casos, y abiertamente contrarias a las presentadas por el Pacto Histórico.

En este nuevo escenario, Jorge Iván González, exdirector del Departamento Nacional de Planeación, ha manifestado su desazón, pues sabe que el éxito del Plan Nacional de Desarrollo depende de la articulación entre el poder central y los poderes regionales.
El analista Gabriel Cifuentes señala que en este pulso “todas las partes tratarán de obtener beneficios”. Según él, es sabido que los alcaldes de Bogotá, Medellín y Barranquilla han sentado posiciones contrarias al presidente, y su elección en las principales capitales fue, en parte, un mensaje en contra del Gobierno.
Incluso algunos analistas interpretaron los resultados como un voto castigo aunque el presidente, en su momento, trató de matizar con un mapa en el que mostraba más mandatarios electos afines.
Causas y consecuencias de las peleas con Petro
Sin embargo, es desafortunado que, en lugar de tener una relación armónica, se esté trasladando el debate a las disputas políticas cotidianas.
¿Cuáles son las consecuencias? La distancia entre los mandatarios solo afecta a la ciudadanía y a los proyectos importantes en los territorios, como el metro de Bogotá.

Así es. De nuevo se presenta la disputa pública entre Galán y Petro por esta obra. El Gobierno nacional reclama sus derechos con el argumento de que ha aportado el 70 por ciento de los recursos. Para la Alcaldía, el propósito de entorpecer su ejecución es evidente.
Cifuentes dice que el presidente está claramente en modo campaña y, fiel a su estilo, ataca a sus opositores sin considerar el impacto de sus acciones.
¿Cómo reaccionarán los alcaldes? Ellos, por su parte, no cederán, pues estar en conflicto con el presidente les genera réditos políticos en lo que, por ahora, les interesa que son sus ciudades. “Pero, reitero, las peleas solo perjudican a la ciudadanía, ya que están guiadas por cálculos políticos”, dijo el analista.
En una línea similar está Carlos Arias, docente de la Universidad Javeriana. Él señala que esta situación fragmenta aún más a los ciudadanos y a los electores.
¿El presidente gana o pierde? “Este tipo de enfrentamientos puede hacer que el Gobierno de Petro retrase o incluso obstaculice la ejecución de proyectos importantes, como la seguridad, infraestructura o el desarrollo de vías, temas en los que el Gobierno nacional es responsable”, dijo Arias. Los electores, sin duda, tomarán nota de esto de cara a las elecciones de 2026.
Arias también consideró que, aunque la situación genera polarización, es positivo que el debate público se abra. Esto permite que la gente entienda que gobernar y hacer política deben ir de la mano, pero no puede anteponerse la política a la gobernanza. Los ciudadanos esperan que se resuelvan los problemas, no que se prolongue la retórica.
Entre los discursos y la ejecución
Así, figuras como Galán y Gutiérrez han sido contundentes en sus críticas. La gente empieza a ver quiénes hacen y quiénes no, y qué es más importante: el discurso o la ejecución, dijo este experto en comunicación política.
Es evidente que las consecuencias de esta situación incluyen una mayor polarización, lo que fragmenta y dificulta la concertación.

El también analista político, Gonzalo Araújo, por su parte, afirmó que la tensión entre los alcaldes y el presidente ha aumentado desde las elecciones territoriales y que seguro irá en aumento.
Él aborda un tema más profundo. Dice que la responsabilidad de esta tensión recae en el hiperpresidencialismo del país, que lleva al presidente a inmiscuirse en asuntos locales, mientras que la falta de poder real de los mandatarios regionales exacerba la situación.
Una situación que ha dado pie a voces que piden nuevas reglas de juego en las que los mandatarios locales tengan más poder decisorio y autonomía fiscal.
“Si algo debe cambiar en Colombia después de Petro, es la concentración excesiva del poder y el escaso margen de acción de los gobernantes regionales. La reforma que requerimos no es política, sino territorial, y ojalá avance en el Congreso”, dijo Araújo.
Mientras que en el ambiente gravita la palabra “difícil”, un término diplomático para definir un divorcio absoluto.
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