
¿Por qué Petro atacó a la prensa tras firmar directiva para no estigmatizarla?
El presidente Gustavo Petro y Pedro Vaca, relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en la Casa de Nariño.
“Lamentablemente, en el extenso discurso que siguió a la firma, la incumplió en diversas ocasiones. Incomprensible”, “fue una oportunidad perdida”, dicen los representantes de los medios sobre lo sucedido en la Casa de Nariño. Análisis.
Por: Armando Neira
El presidente Gustavo Petro incumplió en la noche de este lunes una directiva que él mismo firmó, con la cual, en teoría, el Gobierno busca reafirmar el compromiso de Colombia con los estándares interamericanos de libertad de expresión y libertad de prensa.
Se esperaba que el documento, que establece lineamientos sobre los deberes de los funcionarios públicos en el ejercicio de la libertad de expresión y el respeto a la libertad de prensa, en sintonía con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los estándares en la materia, fuera un bálsamo ante la postura cada vez más tirante desde Palacio hacia los periodistas.
Pasó lo contrario. En la mañana de este martes, queda la evidencia de que la brecha abierta se amplió: “Petro firma directiva para no estigmatizar a la prensa. Luego, la viola”, titula La Silla Vacía; “Lo que hace con las manos, lo borra con el codo: Petro expidió directiva sobre libertad de prensa, pero señaló a medios por supuesto golpe de Estado”, dice El Colombiano; “Petro arremete contra medios en pleno evento sobre la libertad de prensa”, informa El Heraldo; “FLIP califica de desafortunado el discurso de Petro sobre la prensa en firma de directiva”, afirma Blu Radio en referencia a la posición de la Fundación para la Libertad de Prensa.
Jonathan Bock, director de esta organización, le cuenta a CAMBIO su desazón porque siente que el presidente “desbarató en minutos el logro de una directiva en la que trabajaron los periodistas y todo el equipo de comunicaciones de la Casa de Nariño”.
En efecto, cuando Germán Gómez, quien venía de ser periodista de El Espectador, llegó a la Secretaría de Prensa, empezó a analizar una directiva que pudiera establecer canales más rápidos e institucionales para que Petro tramitara sus diferencias con los medios. Bock dice que precisamente su redacción se tardó tanto porque se muestra lo difícil que era la concertación del texto, “pero también lo importante de la idea”.

La oficina de comunicaciones de Palacio sintetizó la importancia del documento. Este, dice, alcanza a todos los servidores públicos que interactúen con medios de comunicación, incluyendo altos funcionarios del Estado.
Entre los puntos clave de la directiva, agrega, se cuentan la prevención de la estigmatización; el fomento del debate público inclusivo; la garantía de acceso a la información; el deber de diligencia en la verificación de hechos de los servidores públicos al emitir pronunciamientos; medidas de protección de la integridad de los periodistas, y la continua capacitación en la administración pública sobre libertad de expresión y prensa.
Petro dice que lo maltratan y lo calumnian
Petro, que llegó tres horas tarde a la firma, hizo todo lo contrario: “Yo firmo eso (la directiva) porque debe haber libertad de expresión, pero al mismo tiempo debe haber libertad de crítica. Si se calumnia, alguien debe defenderse porque es su dignidad y su derecho”, argumentó.
Para el presidente, la prensa, además, oculta esta información y la de un supuesto golpe en curso en su contra, porque hay sectores de los medios que participan en este.
Y aseguró que hay una “ausencia de comunicación democrática”, pues dijo que eso es lo que está sucediendo actualmente: “Hay un golpe (blando) en camino, financiado por la mafia política, y se silencia, como se silenció ante (Salvador) Allende: ¿Por qué el silencio ante el golpe de Pinochet en Chile? Pinochet comenzó el golpe con la hora del silencio: mandó sus aviones a bombardear las emisoras de radio para que el Gobierno no se pudiera comunicar con su pueblo”.
Ante esto, Pedro Vaca Villarreal, relator de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), le dijo que él, como jefe de Estado, debería dar ejemplo y ser el primero en el cumplimiento de la directiva. “Esta directiva empieza por usted, para decirle que el principal guardián de esta directiva es usted y que lo pueda incorporar en su práctica cotidiana es usted”.
Las afirmaciones del presidente Petro llegan cuando aún están vigentes sus ofensas contra las periodistas a las que calificó de “muñecas de la mafia”. En ese momento, la FLIP le dijo: “Calificar y reafirmar que hay comunicadoras al servicio de “poderes oscuros” perpetúa los estereotipos de violencia contra estas profesionales”.
A mayor poder, mayor responsabilidad
Bock cuenta que en la reunión que sostuvieron hace unos días con el presidente en Palacio, el pasado 20 de agosto, le dijeron del cuidado extremo que debe tener en cada una de sus palabras porque su voz tiene un impacto general precisamente por la posición que ocupa. Él, como presidente, es hoy la persona más poderosa de Colombia, le recordaron.
El analista político Héctor Riveros dice que la Corte Constitucional es clara sobre esta materia. A mayor poder, mayor responsabilidad a la hora de emitir sus mensajes. En ese punto está el error del presidente Petro. El mandatario aduce que tiene el derecho a defenderse de las calumnias que los medios hagan en su contra, lo cual es absolutamente válido; lo que no puede hacer, en su condición de jefe de Estado, es calumniar a quienes lo calumnian. “Esa es la tesis que dio origen a los paramilitares”, dice Riveros en referencia a la práctica de “ojo por ojo”. Se espera de él es cuidado extremo, con pruebas fácticas si es el caso de denuncias, en cada una de sus palabras.
En el discurso de la noche de este lunes, el presidente mezcló varios temas: el poder que “está atravesado por la mafia”, los “poderes mafiosos, poderes económicos dominando el poder y la política en Colombia”, el software Pegasus –“¿Entonces hay que decir que Petro violó la confianza de un centro de Inteligencia israelí para que la discusión sea: ¿cómo es que el presidente viola la confianza, y no cómo el poder en Colombia usó Pegasus para asesinar jóvenes? ¿Dónde está la verdad?”–, los derechos de la mujer, Gaza –“En Colombia han sido asesinadas centenares de miles de personas, según la Comisión de la Verdad, 700.000 desde el 9 de abril de 1941. En Gaza son 40.000 muertos. No son los únicos países, ni son los únicos silencios”– y la desigualdad, entre otros asuntos.
“La directiva tiene 11 directrices para los funcionarios públicos. Petro, en lugar de acogerlas y exaltar el paso que acababa de dar, las incumplió con un discurso deshilvanado que mencionó desde el filósofo alemán Jürgen Habermas hasta el cineasta Bernardo Bertolucci, pasando por Hitler, los arcadios, el último mohicano y Jamal Khashoggi, entre otros”, asegura La Silla Vacía.

Werner Zitzmann, director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI), añade: “A la firma de la directiva anotamos que, para continuar avanzando en el arraigo y cumplimiento de estándares interamericanos de libertad de prensa en Colombia, es fundamental, en primer lugar, el compromiso del presidente Gustavo Petro con el cumplimiento de la misma directiva. Lamentablemente, en el extenso discurso que siguió a la firma, la incumplió repetidas veces. Incomprensible”.
Los expertos consideran que la prensa hoy se queja, como piensan varios militantes del Pacto Histórico, es que el presidente tiene el valor para enfrentarse a la prensa, llamada el cuarto poder. No se trata de eso, sino de que, precisamente con sus palabras, se alimenta la estigmatización que genera violencia, algo que tanto el presidente Petro como muchas personas de izquierda han sufrido.
“Desde que fue pronunciado su discurso (en Nuquí), se han publicado múltiples mensajes en redes sociales que hacen eco de las palabras del presidente, para emitir contenidos violentos o que reproducen estereotipos de género contra las mujeres periodistas. En ocasiones, usan hashtags como #MuñecasDeLaMafia”, dice la FLIP, organismo que dice haber recogido la indignación de decenas de voces, individuales y colectivas, que públicamente han rechazado este mensaje y han tenido que defender su trabajo.
La nueva defensora del Pueblo, Iris Marín, afirmó que “no hay espacio para estigmatizaciones o agravios frente a las periodistas. Nada lo justifica”. Además, organizaciones de la sociedad civil y gremios como el Círculo de Periodistas de Bogotá, Red de Mujeres de Ibagué y del Tolima, Prisa Media, El Veinte, entre otras, también han reiterado la gravedad de esta narrativa que puede conducir a otro tipo de violencias, aseguró la FLIP.
“Desde la Fundación, le reiteramos al presidente Petro el urgente llamado de que se abstenga de hacer afirmaciones estigmatizantes, en especial bajo el antecedente de la reunión sostenida entre la FLIP y la Presidencia de la República (la del 20 de agosto), donde se expuso el aumento de las estigmatizaciones y agresiones por parte de funcionarios públicos. Como vocero del Estado colombiano, el presidente se debe comprometer a garantizar los derechos de las mujeres periodistas y a que no sean agredidas por la labor que hacen. Además, instamos al Ministerio de Justicia y al Ministerio de Tecnologías de la Información a que avancen en el desarrollo e impulso del proyecto de ley para prevenir y atender la violencia digital contra las periodistas”, dijo la FLIP tras las palabras de Petro en Nuquí.
La respuesta de él fue en otra vía y escaló la confrontación. “Quieren ocultar la existencia de un Estado asesino que acribilló a 6.402 jóvenes inocentes, desplazó a millones de campesinos y se llevó once millones de dólares en avión, rompiendo todas las normas para comprar un software que les permitiera interceptar los teléfonos para cazar a jóvenes líderes en los barrios, detenerlos y desaparecerlos en el estallido social. Por eso quieren tumbar este gobierno, no solo para ocultarlo con su prensa, sino para volver a repetirlo desde el poder. Volver a provocar un derramamiento de sangre en Colombia. Por favor, reproduzca este mensaje por todos los medios que tenga disponibles”, dijo Petro en un mensaje en X este domingo.
Su contenido de inmediato fue replicado por buena parte de los alfiles del presidente, como el ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, y el director de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar.
“Este caso demuestra que el presidente sigue alimentando una narrativa para sus seguidores, que hoy pueden ser el 30 por ciento o menos de los colombianos. En esa dinámica, alimenta la confrontación con quienes lo critican, como la prensa, por lo que en lugar de avanzar retrocedemos. No es de extrañar que cada día se torne más radical”, concluye el analista Pedro Viveros.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios













