
Día Mundial de la Alimentación: Colombia desperdicia casi 10 millones de toneladas de comida al año
En Colombia, millones de toneladas de comida terminan en la basura mientras millones de personas pasan hambre
Mientras millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria, el país pierde un tercio de los alimentos que produce. Según datos del Departamento Nacional de Planeación, el desperdicio no solo tiene consecuencias sociales, sino que también agrava la crisis ambiental y económica.
Por: Valentina Giannini
Este 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una fecha promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que invita a reflexionar sobre el valor de los alimentos y sobre los desafíos que implica garantizar la seguridad alimentaria.
Según el Informe Mundial sobre Crisis Alimentarias 2024 (GRFC), más de 295 millones de personas en 53 países enfrentan hambre aguda, una cifra que aumenta por sexto año consecutivo. Al tiempo, el mundo enfrenta el desperdicio masivo de alimentos, otro extremo del mismo problema.

Cada año se pierden cerca de 1.000 millones de toneladas de comida, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Las pérdidas ocurren en todas las etapas de la cadena, van desde los cultivos que nunca llegan al mercado hasta los productos que se dañan en supermercados o terminan en la basura.
¿Cuánta comida se desperdicia en Colombia?
Según datos del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) recopilados entre noviembre de 2022 y octubre de 2024, las 23 principales ciudades del país movilizaron cerca de 11.922.850 toneladas de alimentos a través de sus centrales de abastos.

De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en Colombia cada año se pierden 9,76 millones de toneladas de alimentos, el equivalente al 34 por ciento de toda la oferta nacional disponible.
La entidad advierte que de esa cifra:
- 6,1 millones de toneladas son frutas y verduras
- 2,4 millones, raíces y tubérculos
- 772.000 toneladas, cereales
- 269.000, carnes
- 148.000, legumbres y oleaginosas
- 50.000, pescado.
- 29.000, productos lácteos
De acuerdo con la Red de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco), esa cantidad de comida que termina en la basura podría alimentar a ocho millones de personas durante un año.
Para dimensionar el problema, la red calcula que cada día se desperdician en el país alimentos equivalentes a 805.000 latas de atún, 2.340 vacas en carne o 42 millones de porciones de arroz.
¿Dónde se pierde más comida?
De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), casi el 64 por ciento de los alimentos se desperdicia en las primeras fases de la cadena productiva, es decir, durante la producción, la poscosecha, el almacenamiento y el procesamiento industrial. El 36 por ciento restante se pierde en las etapas de distribución y consumo, especialmente en los hogares.
La producción agropecuaria es la parte más crítica, con un 40,5 por ciento de las pérdidas, seguida por la distribución y el retail, que representan un 20,6 por ciento. Estas cifras reflejan que gran parte del desperdicio ocurre incluso antes de que los alimentos lleguen a los consumidores.

Según el DNP, las causas son múltiples: infraestructura deficiente, transporte ineficiente, fluctuaciones de precios, rechazos estéticos (las personas deciden no comprar un producto por su tamaño, forma o color) y políticas de mercado que priorizan la apariencia sobre el valor nutricional.
Mientras que en zonas rurales parte de los restos de comida todavía se reutilizan para alimentar animales o producir compost, en las ciudades la mayoría de esos alimentos termina en los vertederos, afectando a las poblaciones cercanas y generando una sobreproducción de basura.
Un problema que también afecta al planeta
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la pérdida y el desperdicio de alimentos generan entre el 8 y el 10 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, casi cinco veces más que el sector de la aviación.
Esto ocurre porque, cuando los alimentos llegan a los vertederos y se descomponen, liberan metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono.
No obstante, el impacto no se limita a las emisiones: según el PNUMA, el 30 por ciento de las tierras agrícolas del planeta se utilizan para producir comida que nunca se consume, y esa producción demanda el 21 por ciento del agua dulce disponible en el mundo.
Es decir, cada alimento desperdiciado representa una pérdida de energía, agua y recursos naturales empleados en su cultivo, transporte y empaque. El costo económico global de este fenómeno se estima en un billón de dólares al año.

En Colombia el valor económico de los alimentos desperdiciados supera los 4,7 billones de pesos anuales, según estimaciones del DNP y el Ministerio de Agricultura.
Producir más alimentos de los que se consumen presiona innecesariamente los ecosistemas, amplía las fronteras agrícolas, incrementa la tala de bosques y agota los suelos, lo que reduce la biodiversidad y aumenta la erosión. El uso intensivo de fertilizantes y pesticidas también deja residuos que contaminan fuentes hídricas.
Bancos de alimentos: una red que rescata comida y esperanza
Frente a este panorama, organizaciones como la Red de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco) cumplen un papel esencial para reducir el desperdicio y mitigar el hambre en el país.
Conformada por 26 bancos de alimentos distribuidos en las principales ciudades y regiones, Abaco articula esfuerzos entre empresas privadas, entidades públicas, productores, supermercados y organizaciones sociales para recuperar alimentos aptos para el consumo que, de otro modo, terminarían en la basura.
🍊 Cada alimento recuperado es una nueva oportunidad para transformar vidas.
— Banco de Alimentos de Bogotá (@BancoAAlimentos) October 8, 2025
Gracias al trabajo en campo y a la solidaridad de nuestros donantes y aliados, lo que antes era desperdicio hoy se convierte en esperanza.
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En 2024, esta red rescató más de 41.000 toneladas de alimentos, equivalentes a más de 120 millones de platos servidos, y benefició a 1,4 millones de personas en condición de vulnerabilidad en 220 municipios del país.
Entre los bancos más grandes y consolidados están:
- Banco de Alimentos de Bogotá
- Banco de Alimentos de Medellín
- Banco de Alimentos del Valle del Cauca
- Banco de Alimentos de Barranquilla
- Banco de Alimentos de Bucaramanga
- Banco de Alimentos de Cúcuta
- Banco de Alimentos de Pereira
A estos se suman bancos regionales en ciudades como Ibagué, Manizales, Neiva, Popayán, Pasto y Tunja, todos articulados a través de la red nacional Abaco.
Además del rescate de alimentos, los bancos promueven programas de educación alimentaria, nutrición comunitaria y aprovechamiento sostenible de los recursos.
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