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Menores rescatados
Menores rescatados en Ciudad Bolívar, Bogotá
País

Así fue el rescate de dos niños que habrían sido abandonados en una casa en Ciudad Bolívar

Vecinos escucharon el llanto, la Policía llegó, luego bomberos. La puerta estaba asegurada y los niños estaban solos. Esta es la historia de cómo los sacaron y qué pasó después.

Por: Juan David Cano

En el barrio Villa de los Alpes, en la parte alta de Ciudad Bolívar, el silencio de la tarde se rompió por un llanto insistente. No era el llanto corto de un niño que pide un juguete o reclama comida: era un llanto largo, desesperado, que llevó a los vecinos a salir a la calle, a mirar hacia la misma casa, a entender que algo no estaba bien. Fue entonces cuando alguien llamó a la Policía.

Minutos después, dos patrulleros de la Seccional de Protección llegaron y se detuvieron frente a la vivienda. Golpearon la puerta. Nadie respondió. Golpearon otra vez. Desde adentro se escucharon voces pequeñas, pero ningún adulto. La casa estaba cerrada con llave y pasador y al darse cuenta de que los niños estaban solos, la escena se volvió más urgente.

Con apoyo de los bomberos y de la propietaria rescataron a los niños

Para entrar, era necesario apoyo. Llegaron las unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos y el grupo de Infancia y Adolescencia. La propietaria del inmueble fue ubicada y, con su autorización, comenzó la maniobra: retirar una de las rejas sin causar daños mayores, pero lo suficientemente rápido como para no prolongar la angustia adentro.

Menores rescatados ciudad bolivar
Crédito: Policía Metropolitana de Bogotá.

“Una vez llega la zona de atención al lugar de los hechos, nota que se encuentran estos dos menores al parecer en un estado de abandono, situación que generó de inmediato la coordinación con la Policía de Infancia y Adolescencia y los bomberos para lograr el rescate de los mismos”, explicó el teniente coronel Norberto Caro, jefe de la seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Al lograr abrir espacio y entrar al pequeño comedor de la casa, los encontraron: un niño de 3 años y una niña de 6 . Estaban asustados, pero ilesos. Se acercaron a los uniformados sin resistencia, como quien encuentra ayuda justo cuando ya no sabe cómo pedirla.

Los niños fueron entregados a la autoridad correspondiente

Afuera, los esperaban cobijas, agua y una revisión médica preliminar. También un acompañamiento emocional, porque más allá del hambre o del frío, había miedo. Luego, los niños fueron trasladados a la autoridad administrativa encargada de restablecer sus derechos, como lo ordena el Código de Infancia y Adolescencia.

El teniente coronel envió un mensaje claro: “Es importante destacar que se reitera a todos los cuidadores y padres de familia, especialmente en estas fiestas que se aproximan, no dejemos bajo ninguna circunstancia abandonados a nuestros niños, niñas y adolescentes”.

La Policía reiteró que, ante cualquier sospecha de abandono o maltrato, la ciudadanía puede comunicarse con la línea 123 o con la línea 141 del ICBF. Porque a veces, como en esta historia, una llamada lo cambia todo.

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