
“Estamos decepcionados de ver que hay procesos que se han estancado, como el del ELN”: embajador de Suiza en Colombia
En entrevista con CAMBIO, el representante del gobierno suizo en el país, Eric Mayoraz, habló sobre la cooperación de los dos países, el apoyo económico que hace esa nación a Colombia y su visión sobre los procesos de paz.
Suiza es conocido internacionalmente como un país cuya política exterior es neutral. Desde hace más de dos siglos, puntualmente desde 1815, esta nación en el corazón de Europa no ha participado en ningún conflicto internacional. Por eso mismo, Suiza es un aliado fundamental para Colombia, que por el contrario lleva siglos en conflicto.
Suiza ha sido garante en varias negociaciones con grupos armados, ha asistido a Colombia en varios procesos de derechos humanos y ayuda humanitaria, y su acompañamiento económico y la relación comercial es cada vez más importante.
El embajador suizo en Colombia, Eric Mayoraz, conversó con CAMBIO sobre la cooperación que hace la nación europea con el país. Habló de los recursos directos que recibe Colombia, del papel del sector privado y su visión sobre la política de paz total del presidente Gustavo Petro.
CAMBIO: ¿Cómo está actualmente la relación entre Suiza y Colombia y qué tan estratégica es para su país?
Eric Mayoraz: Es una relación de largo plazo que empezó en 1908 con un tratado de amistad y el establecimiento de relaciones diplomáticas. Desde entonces tenemos una relación muy diversa en temas económicos, de cultura, políticos y desde hace 25 años en cooperación internacional.
Hace unos días presentamos nuestro nuevo programa de cooperación 2025-2028, con los tres pilares que ya habíamos desarrollado en los años anteriores que son el apoyo a la paz y a los derechos humanos, la ayuda humanitaria y la cooperación económica.
CAMBIO: ¿En qué están trabajando en temas de paz y ayuda humanitaria en Colombia?
E.M.: Este es el primer pilar de nuestro programa de cooperación. Estamos apoyando la implementación del acuerdo de paz de 2016, soportando a la JEP, y próximamente habrá un traslado del informe final de la Comisión de la Verdad. Es decir, una copia digital de seguridad que se va a integrar en el Archivo Federal Suizo en Berna.
También estamos apoyando los procesos de paz actuales y probablemente futuros. Somos acompañantes en el tema del ELN, que lamentablemente está estancado, pero también acompañamos otros procesos como lo de la EMFF (Estado Mayor de los Bloques y Frente) y esperamos que aún se puede hacer unos progresos en estos otros temas.
La cooperación en términos de ayuda humanitaria, que también está vinculada con el conflicto, es apoyo a las víctimas básicamente, en relación a personas desaparecidas, pero también desplazados, migrantes, desminado humanitario, acceso al agua y otros temas.
CAMBIO: En materia económica, ¿cómo está la relación binacional?
E.M.: Desde hace casi 15 años ofrecemos apoyo económico, pero se va a transformar en una cooperación económica para lograr más desarrollo y más comercio bilateral. Esto tomando en cuenta que ya Colombia es miembro de la OCDE y nuestra cooperación económica tiene que evolucionar también más hacia el apoyo al sector privado y las empresas.
En el tema económico, aparte de la cooperación, tenemos una relación bilateral bastante importante con un comercio de 1.000 millones de dólares más o menos al año, una balanza comercial bastante equilibrada que siempre está en una proporción 50- 50 o 40-60, y con inversiones importantes de empresas suizas aquí. Hay más de 50 que son miembros de la Cámara de Comercio. Además, Suiza es el quinto inversor en el país desde hace varios años y las empresas suizas dan trabajo a más de 30.000 personas en Colombia.

CAMBIO: ¿A cuánto asciende el apoyo económico de Suiza a Colombia y qué significa este nuevo programa de cooperación para los próximos años?
E.M.: Para los próximos cuatro años se estima que el apoyo será de 80 millones de dólares, o 20 millones de dólares al año. Es un poco menor que el programa anterior que teníamos de 2021-2024, pero es bastante positivo en mi opinión, porque hay una competencia muy aguda en el tema de cooperación internacional, especialmente por los países europeos que estamos enfrentando un conflicto en Europa con la guerra en Ucrania. Son conflictos mucho más cercanos como el Medio Oriente en África, así que yo veo esto como un compromiso de Suiza a largo plazo el de seguir apoyando a la paz en su término general en Colombia.
CAMBIO: ¿Cuál es la base del comercio entre Colombia y Suiza? ¿Qué productos colombianos están consumiendo ustedes y qué recibimos nosotros de Suiza?
E.M.: Colombia exporta a Suiza materias primas como oro y otros metales y también muchos productos agrícolas. En los últimos años hemos apoyado a los productores de cacao y café para adaptarse al mercado suizo, que es bastante exigente en términos de calidad, de especificaciones de origen y que demanda muchos productos orgánicos. Hoy hay productores colombianos vendiendo sus productos de calidad en Suiza.
En sentido contrario, Suiza es una economía de muy alta plusvalía. Tenemos una economía básicamente de servicios, pero una industria también de muy alta calidad y los productos que exportamos son, por ejemplo, maquinaria de alta calidad medtech y fintech y también productos especializados.
CAMBIO: Con el gobierno de Donald Trump, hace unas semanas Colombia perdió un apoyo económico importante de Estados Unidos, a través de Usaid. En esta coyuntura internacional, ¿qué rol puede tomar Suiza? ¿Es una oportunidad para tomar el liderazgo en ayuda internacional?
E.M.: No voy a comentar en detalle sobre la situación de Usaid, pero sí nos toca a todos. Toca a muchas ONG suizas que trabajan en varios países del mundo y que recibían apoyo también de Estados Unidos. Lo que puedo decir es que Suiza sigue comprometida con sus cooperaciones y con el multilateralismo, porque para un pequeño país como Suiza los problemas del mundo se deben de arreglar en el seno de las Naciones Unidas, de la OCDE y de los organismos internacionales y la ley del más fuerte no va a llegar a resultados muy positivos.
CAMBIO: ¿Cómo ve la implementación del acuerdo de paz en Colombia y los nuevos diálogos con otros grupos armados, como la política de paz total del presidente Petro?
E.M.: Son procesos a largo plazo. A pedido de varias partes empezamos en 2002 o 2003 a apoyar procesos a través de varios gobiernos, con altos y bajos. Suiza tiene una expertise de siete siglos de convivencia entre pueblos que no hablan el mismo idioma, que no tienen la misma religión, y hemos podido practicar buenas labores gracias a nuestra neutralidad en otras partes del mundo.
Al principio del gobierno actual nos invitaron a apoyar el proceso de paz total, siendo acompañante en el proceso de ELN, luego garante en proceso de las disidencias de las Farc y también acompañamos otros procesos urbanos. Estamos, por supuesto, decepcionados de ver que hay unos que se han estancado o suspendido, como por ejemplo el del ELN, pero seguimos optimistas. Necesitamos una misión a más largo plazo que el gobierno de turno, siempre lo hemos hecho así. Todos los progresos y conocimiento que podemos traer a estos procesos pueden pasar a otro gobierno y estamos haciendo una política de estado frente a Colombia más que con el gobierno actual.
Hubo esfuerzos muy valiosos, pero lamentablemente parece que no están dando los frutos que se esperaban hace tres años. Sin embargo, seguimos convencidos de que Colombia no puede seguir eternamente como un país en conflicto. Por eso trabajamos en varios frentes, como el desarrollo económico de los territorios y la educación de los jóvenes. Estamos convencidos de que la integración laboral de los jóvenes es un elemento clave de la lucha contra el reclutamiento de los jóvenes en grupos criminales, urbanos o grupos armados.
CAMBIO: Suiza es considerado por muchos como un ejemplo de nación en estándares de calidad de vida, calidad educativa, libertades y bienestar. ¿Qué se puede aprender de la cultura suiza?
E.M.: No estamos acá para dar lecciones a nadie: la historia de Suiza y Colombia es diferente. Pero lo que sí estamos promoviendo en nuestra relación es el diálogo. Estamos convencidos de que el diálogo es la única forma de manejar los conflictos, y no solo los conflictos armados, sino también los cotidianos.
Lamentablemente, Colombia es un país que ha sido marcado por el conflicto. Nosotros hemos podido, a través de 700 años de convivencia, desarrollar este sentido de búsqueda de compromiso, de consenso, de diálogo. Cuando hay un problema con tu vecino, hay que sentarse y tomarse un café con él y hablar antes de sacar la pistola o el abogado.
CAMBIO: ¿Cómo está un poco también esa relación binacional entre Suiza y Colombia en términos de intercambios educativos y culturales?
E.M.: Tenemos programas culturales bastante activos. Aquí hay un interés grande de artistas y músicos, y hay también un fondo cultural apoyado por varias empresas suizas presentes en el país que nos apoyan en estos programas culturales. Tuvimos en marzo el Mes de la Francofonía con varias embajadas de la Organización Internacional de la Francofonía, donde hubo cine y conciertos.
En lo referente al sector educativo estamos apoyando programas y pilotos de educación dual, y hay una voluntad también de desarrollar este modelo de integración laboral de los jóvenes. Y tenemos también temas horizontales, como el género y la lucha contra el cambio climático.
CAMBIO: ¿Qué tanto interés tienen los suizos por el turismo en Colombia?
E.M.: Vienen mucho. Hay un gran interés y hoy las cifras son más altas que antes desde la pandemia. El año pasado, por primera vez, se abrió una línea aérea directa entre Zurich, Bogotá y Cartagena, dos veces a la semana. Los aviones están llenos y hay un montón de interés de los suizos que vienen al país. El suizo viaja mucho porque somos una nación pequeña y es bastante aventurero: le gusta una mezcla de turismo cultural y balneario y aquí en Colombia encuentra de todo. Puede venir a Bogotá unos días, se va al Eje Cafetero y tal vez termina en una playa o en Cartagena, por el aspecto histórico.
Pero los colombianos también viajan a Suiza. Sé que a veces es un destino que es caro, pero tenemos más de 6.000 residentes colombianos. Hay muchos que van a ver a sus familiares y hay muchos estudiantes también colombianos en Suiza. Por suerte, no imponemos obligación de visado sino hasta los 90 días y por eso creo que hay un interés bastante importante del colombiano para viajar a Suiza también.
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