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País

Gustavo Petro sacó a la luz una profunda fractura en el interior de su Gobierno

El presidente Gustavo Petro en la noche de este martes

El presidente exhibe su frustración con sus ministros, a quienes señala de no conocer su programa de Gobierno, y anuncia un nuevo remezón para enfrentar su último año de mandato. Hasta ahora ha tenido 55 ministros. Análisis.

Por: Armando Neira

En la noche de este martes, los colombianos vieron, a través de la televisión, a un presidente irritado, desencantado y desconfiando de su propio equipo de Gobierno. Al punto de que anunció un nuevo remezón ministerial para afrontar el cuarto y último año de un Gobierno elegido por las mayorías con la ilusión del cambio.

El presidente Petro se dirigió al país en una alocución transmitida por todos los canales, y posteriormente en un consejo de ministros televisado por los canales públicos.

En ambos espacios, que en total sumaron casi cinco horas, utilizó una narración deshilvanada, con datos errados y frases delirantes que hoy son motivo de memes en redes sociales, pero que, en el fondo, evidenciaron una fractura en el Gobierno que ha dificultado su gestión.

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Presidente Petro en el consejo de ministros de este 15 de julio. Foto: Ovidio González - Presidencia de Colombia.

Fue especialmente crítico con la vicepresidenta Francia Márquez, con quien ahora mantiene una ruptura que causa desazón entre quienes vieron en esta dupla –ella, lideresa social, hecha a pulso, e hija de una empleada doméstica; él, un rebelde de toda la vida– la posibilidad de construir un país distinto.

“A mí nadie que sea negro me dice que hay que excluir a un actor porno que creó un sindicato de trabajadores en París”, dijo en alusión directa a un desacuerdo con la vicepresidenta sobre los nombramientos cuando ella estaba al frente del Ministerio de Igualdad.

La frase fue pronunciada en defensa de Amaranta Hank, actriz de entretenimiento para adultos, y de Juan Carlos Florián Silva, viceministro de Igualdad. Ambos gravitan alrededor de los movimientos de inclusión y reivindicación de derechos sexuales y de género.

Según Petro, Márquez amenazó con renunciar si se concretaba el ingreso al ministerio. “La señora vicepresidenta me dijo que se iba si yo ponía a Florián y a Amaranta Hank. Pero si estamos hablando de igualdad, entonces ¿quién excluye a quién?”, cuestionó Petro.

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Vicepresidenta Francia Márquez. Foto: Colprensa.

Ministros en el limbo

El mandatario también arremetió duramente contra sus ministros. Los acusó, sin precisar nombres, de desobediencia y de venderse “al gran capital”. Aseguró que él dedica el 80 por ciento de su tiempo a resolver conflictos internos, señalando que la principal debilidad de su Gobierno es “la pelea de vendetta a muerte” entre funcionarios.

En consecuencia, dijo que debía volver a modificar su gabinete. “Anuncio que voy a hacer cambios radicales, porque parece que me critican los cambios que yo he hecho en estos tres años, que son hartos; porque no encuentro el gabinete que cumpla el programa de Gobierno, y el programa de Gobierno es un mandato popular”.

Petro suma 55 ministros y 120 viceministros. Este nivel de rotación lo convierte en el presidente con más cambios de gabinete en décadas recientes.

Un exministro del Gobierno de Petro, que prefirió reservar su nombre, afirma que, en condiciones normales, deben transcurrir al menos dos meses desde la llamada del presidente ofreciendo el cargo, pasando por el empalme y la conformación del equipo de confianza, para que el trabajo comience a desarrollarse de manera eficiente.

Pero no solo se trata del funcionamiento de los ministros, encargados de ejecutar las políticas públicas en los territorios, sino también de lo que ocurre en el interior de la propia Casa de Nariño, donde los cambios en el personal también avanzan a velocidad de crucero.

El Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), que estructura el funcionamiento del despacho presidencial y su círculo más cercano de asesores, ha tenido cinco directores: Mauricio Lizcano, Carlos Ramón González –hoy prófugo de la justicia–, Laura Sarabia, Jorge Rojas Rodríguez y Angie Rodríguez.

La dificultad de armar equipo

Algunos relevos han sido sorprendentes, como el de Rojas, uno de los más antiguos y leales compañeros políticos del presidente Petro, quien solo duró cinco días en el cargo. Salió luego de que el mandatario afirmara, en otro consejo de ministros televisado, que “por poco acaba con el Gobierno”.

En este caso, además, hay una inestabilidad en los equipos de trabajo porque, claro, cada uno de los directores llega con su equipo y despide a buena parte de los anteriores. Toda una contradicción en un Gobierno que se esforzó al máximo por una reforma laboral que diera estabilidad a los trabajadores.

Y ahora, puso a todos sus ministros en el limbo. ¿Cómo se levantaron hoy miércoles a trabajar los ministros a los que les dijo que su tiempo en el Gobierno ha terminado? ¿Quiénes se quedan? ¿Cuáles se irán?

La única certeza es que Petro dijo: “Ministros y ministras han pasado por aquí sin saber cuál es el programa de Gobierno; y yo no puedo tener mi último año con gente que no sepa el programa de Gobierno y no lo aplique, sea cual sea su color de piel, sector político o lo que sea”.

La decisión la va a tomar, según argumentó, porque no va a permitir que se burlen del pueblo que lo eligió presidente de la república y que “votó por unos objetivos”.

Un presidente que se siente traicionado

“Tengo que decir aquí que muchos ministros y ministras me traicionaron a mí, traicionaron el mandato popular y están llevando los recursos al gran capital, engañados o no”, agregó.

Además, el mandatario dijo que: “La base democrática es el voto popular; la Presidencia ordenó unas cosas y el gabinete está haciendo lo contrario”.

Igualmente, el presidente cuestionó el proyecto de ley del presupuesto de 2026, al considerar que no cumple con la política social de su Gobierno:

“Ustedes están disminuyendo el gasto social en el presupuesto de 2026, (de modo) inconstitucional. Eso no puede ser. Así el presidente no firma un proyecto de ley donde se disminuya el gasto social”, les dijo a sus ministros.

“He pedido que demanden los presupuestos, que son contrarios a la Constitución de Colombia”, porque priorizan el pago de la deuda y relegan el gasto social.

La reforma de la salud debe aprobarse

Esta fue una de las jornadas más controversiales que en principio estaba programada para tratar el tema de la salud. Sobre este particular se mostró tajante: “El informe de la Contraloría ratifica la necesidad de aprobar la reforma a la salud”.

Al término de su intervención desde la Casa de Nariño, precisó: “Conclusión final, volviendo al informe de la Contraloría que tergiversó la prensa del gran capital, volteándolo completamente: se debe aprobar la reforma a la salud o esto se hunde. O intervenimos a las EPS que no cumplen, que son todas menos dos. No hay otra opción”.

“Si no, esto se hunde, y los que mueren son los colombianos y las colombianas”, porque “está demostrado que se robaron los dineros de la salud: entre más damos, más se lo roban”, sostuvo.

El jefe de Estado consideró que el modelo actual es: “Un sistema de utilidades perverso contra la salud y el pueblo de Colombia”, lo cual “no puede seguir, por el bien de la nación, por nuestro futuro y el de nuestros hijos”.

El país se despertó este miércoles con los ecos de unas intervenciones que muestran a un mandatario que le ha costado encontrar un rumbo fijo, que usa un lenguaje que en ocasiones se pierde, que se convierte en blanco de burlas de sus opositores, pero, sobre todo, según sus propias palabras, que no siente confianza en su equipo de trabajo. Y eso, en el fondo, es muy grave para la marcha de un país.

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