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Concierto Green Day.
País

Green Day en Bogotá: Vive Claro respondió a quejas por graderías y contaminación auditiva

La empresa se pronunció luego de los reclamos por afectaciones ambientales y problemas con la instalación de graderías en el concierto de Green Day el pasado domingo 24 de agosto.

Por: Carolina Calero

Después de las múltiples quejas por el exceso de ruido durante el concierto de Green Day, realizado el domingo 24 de agosto, Vive Claro emitió un comunicado en el que aseguró que cumple con todos los protocolos establecidos tanto en materia de seguridad como en control de sonido.

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Los vecinos de barrios como Salitre El Greco, Pablo VI, La Esmeralda y Quirinal, se quejaron del ruido y la vibración, que según se ve en videos compartidos en redes, el sonido llegaba de forma clara a las casas. De acuerdo con la plataforma ciudadana ActivosxElRuido, el volumen habría superado los límites permitidos por la norma (65 decibeles (dB) en el día y 55 dB en la noche), al alcanzar mediciones de hasta 90 dB.

Queremos adaptarnos y generar un diálogo con los residentes de la zona. Nuestros eventos cumplen con la normatividad vigente en seguridad y sonido, y revisaremos nuestros protocolos para mejorar de manera continua”, indicó la organización.

La Ley 2450, conocida como Ley contra el Ruido, establece que las autoridades territoriales, ambientales y la Policía deben garantizar la reducción de la contaminación sonora para proteger la salud pública.

En Bogotá, esta función recae en la Secretaría de Ambiente, en coordinación con alcaldías locales y la Policía, que tienen la tarea de vigilar y controlar actividades que generen niveles de ruido excesivos que puedan afectar o incluso desplazar a los residentes.

Como parte de su plan de mitigación de ruido, Vive Claro destacó las siguientes acciones:

  • Calibración del sistema de sonido según los límites recomendados por la OMS.
  • Uso de diseños y equipos especializados para reducir emisiones sonoras.
  • Instalación de barreras acústicas temporales.
  • Monitoreo permanente en zonas sensibles.

La compañía recalcó su intención de ofrecer experiencias memorables a los asistentes sin afectar la convivencia con los vecinos.

Adicional a las quejas de los vecinos del sector, muchos de los asistentes, más de 50.000 se han pronunciado en redes sociales para criticar las graderías que vibraban de manera constante y de la ubicación de carpas que dificultaban la visibilidad.

“Si tienen la oportunidad de ir a gradas en el Vive Claro, desaprovéchenla. Tambalea tanto que deberían registrarlo en la cuenta del Servicio Geológico Colombiano”, escribió un usuario. Otro añadió: “Las graderías se mueven horrible”.

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