Ir al contenido principal
photologuephotos2025-08diseno_sin_titulo_12png
Desde el confuso trazado de fronteras tras la independencia, hasta la guerra de 1932 y los tratados que definieron el acceso de Colombia al Amazonas, la historia demuestra que las delimitaciones fronterizas en la zona han sido más conflictivas de lo que parece.
País

Guerra entre Colombia y Perú: un conflicto que revivió 93 años después

Entre 1932 y 1933 ocurrió la única guerra que Colombia ha tenido con una nación extranjera. Conocida como “la guerra colombo-peruana” o “el conflicto de Leticia”, la reciente disputa entre Colombia y Perú por la isla Santa Rosa (Amazonas) revivió este conflicto de años por el territorio. ¿Qué pasó entre los dos países hace 93 años?

Por: Valentina Giannini

En 1932, un grupo de civiles y militares peruanos tomó por sorpresa la población de Leticia. Lo que empezó como una invasión, terminó en una guerra de ocho meses que puso a dos países amazónicos frente a frente, y obligó a la comunidad internacional a intervenir. Hoy, casi un siglo después, esa disputa reaparece luego de que el cambio de curso del río Amazonas haya puesto a la pequeña isla Santa Rosa en el centro de una nueva disputa por el territorio.

Suscríbase aquí si le gusta el periodismo independiente. CAMBIO, la verdad siempre

El inicio del conflicto amazónico

Las tensiones entre Colombia y Perú ya eran una realidad a finales del siglo XIX, sin embargo, se intensificaron en agosto de 1902. En ese momento uno de los periódicos nacionales publicó un artículo denunciando la explotación cauchera en Putumayo y Caquetá por parte de la empresa peruana Casa Arana, que operaba sin avisar al Gobierno colombiano y sin los permisos correspondientes.

De acuerdo con los archivos del Banco de la República, en julio de 1903, Enrique Olaya Herrera denunció que Perú había establecido una dominación militar sobre los ríos Napo (en Ecuador) y Putumayo (en Colombia), dos afluentes del río Amazonas.

Según el archivo, en 1904 ya se hablaba de un “conflicto amazónico”, sin embargo, a finales del periodo de gobierno de José Manuel Marroquín se logró concretar un “tratado de amistad y límites” con el gobierno peruano, firmado el 16 de septiembre por los cancilleres de ambos países y por el ministro colombiano en Lima.

Con este acuerdo, conocido como el tratado Calderón-Velarde-Tanco y ratificado en septiembre de 1905, Colombia y Perú se comprometían a retirar todos sus militares de la frontera y a establecer una forma de coexistencia aceptable para las dos naciones.

En ese entonces, Perú reconoció la soberanía colombiana en las zonas en disputa, a pesar de que la explotación de caucho siguió a cargo de la empresa peruana Casa Arana. No obstante, el conflicto amazónico por el territorio estaba lejos de haberse resuelto.

Ocupación del Caquetá: un nuevo capítulo del conflicto

A pesar del acuerdo radicado en 1905, seis años después varias tropas peruanas invadieron el Caquetá. Frente a la situación, el gobierno de la época envió de inmediato una expedición al territorio y, aunque fue de manera pacífica, se reavivó el conflicto entre ambos países.

Según el archivo del Banco de la República, el 7 de julio de ese año la tropa expedicionaria colombiana se encontró de frente con los invasores peruanos y tres días después se dio un combate entre ambos ejércitos, conocido como la batalla de La Pedrera. El ejército colombiano fue derrotado.

Antes de que la noticia de la derrota se conociera en Bogotá, Colombia y Perú acordaron suspender las hostilidades. El 16 de octubre las tropas peruanas desocuparon La Pedrera y regresaron a su territorio, Colombia reasumió su soberanía en el Caquetá y el 6 de noviembre se normalizaron las relaciones entre ambos países sin saber que 19 años después empezaría una nueva guerra entre ellos.

El único conflicto internacional de Colombia: la guerra colombo-peruana

El historiador Carlos Camacho en su libro El conflicto de Leticia (1932-1933) y Los ejércitos de Perú y Colombia, señala que, en el primer siglo de independencia de Perú y Colombia, las cancillerías de ambos países no lograban ponerse de acuerdo acerca de las líneas que debían separarlos y, por lo tanto, delimitarlos.

Es por eso que el primero de septiembre de 1932 la fiebre por la explotación del caucho y el discurso nacionalista del entonces presidente de Perú, Luis Miguel Sánchez Cerro, impulsó a un grupo de civiles peruanos a tomarse la ciudad de Leticia y reclamarla como peruana. En ese momento se desconocieron todos los acuerdos binacionales firmados anteriormente.

Aunque en ese entonces el deseo del presidente de Colombia, Enrique Olaya Herrera, era resolver el conflicto desde la diplomacia, gracias a la constante presión del vecino país, en noviembre de 1932 el Gobierno nacional envió tropas y armamento militar a Leticia para vigilar la zona.

Según el archivo del Banco de la República, durante enero y febrero de 1933 continuó la presión del ejército peruano. En ese momento miles de mujeres alrededor del país donaron sus joyas y bienes al gobierno, que compró aviones, barcos y armas, y envió al ejército a Leticia, por lo que se intensificó el conflicto y la violencia en el territorio.

tropas_colombianas_en_tarapaca_1933.jpg
Imagen de la guerra colombo-peruana (1933) | Crédito: Wiki Commons

La guerra finalizó en abril de ese año con el asesinato del presidente de Perú Luis Miguel Sánchez Cerro. Su sucesor, el general Óscar Benavides, llegó a acuerdos diplomáticos con el gobierno de Colombia para el cese de hostilidades y la devolución de Leticia. Representantes de ambos países se reunieron en Río de Janeiro para pactar la paz y ratificar el Tratado Salomón-Lozano.

Un tratado para delimitar las fronteras amazónicas

En 1922, Colombia y Perú firmaron el Tratado Salomón-Lozano, que otorgó a Colombia el llamado Trapecio Amazónico, una cuña de territorio que le garantizaba salida al río Amazonas. El acuerdo fue mantenido en secreto durante cinco años y su entrega efectiva solo ocurrió en 1930, en medio de fuertes críticas en Perú.

mapa_leticia_isla_santa_rosa_1.png
Mapa de la isla en disputa | Crédito: CAMBIO

Según las labores de demarcación que se realizaron en ese entonces, la isla Chinería, ubicada en el río Amazonas, fue asignada a Perú. Sin embargo, años después, en la década de 1970, un fenómeno natural causó la desviación del cauce del río y dividió la isla en su parte sur. Así se creó la isla Santa Rosa, localizada justo frente a la ciudad colombiana de Leticia.

Desde entonces, la cancillería de Perú sostiene que esta formación es parte del mismo territorio originalmente asignado a ese país como isla de Chinería, mientras que la Cancillería de Colombia afirma que Santa Rosa no ha sido asignada a ningún país porque surgió después del proceso de asignación realizado hace más de 90 años.

.

Finalización del artículo

Comentar este artículo

Aún no hay comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales