
Cumbre presidencial amazónica en Bogotá
Los jefes de Estado de los países que tienen territorio en la selva amazónica se reunirán este 22 de agosto en Bogotá. El encuentro es un mensaje para que se asuma un mayor compromiso con la conservación de esta zona.
Por: Guillermo Rivera
Este 22 de agosto tendrá lugar en Bogotá un encuentro de los jefes de Estado de los países que tienen territorio en la selva amazónica: Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Surinam y Guyana. Dicha reunión fue pactada por los presidentes de los 8 países hace dos años en Belem do Para y Colombia ofreció ser su sede. La llegada a Bogotá de Luis Ignacio Lula da Silva, el presidente de Brasil, el país más grande y poblado de la zona, está programada para el jueves en la noche.
La cumbre tiene, por lo menos, tres aspectos importantes por destacar :
El primero es que se reafirma la importancia que adquirió la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica OTCA con la llegada de Petro y Lula al poder en los años 2022 y 2023. Dicha organización se vino a menos durante los gobiernos de Duque y Bolsonaro, por cuenta del paralelismo que intentaron establecer a través del llamado pacto de Leticia, en el que no participaron la totalidad de los países de la región. Si bien la OTCA no ha sido un organismo que haya tenido el mismo reconocimiento de otros en sur América como la CAN o Mercosur, la crisis climática y las alarmas sobre los fenómenos de deforestación y minería ilegal en la selva amazónica han puesto de presente la necesidad de una actuación regional. La declaración que los presidentes suscribieron en agosto de 2023 en Belem estableció compromisos muy ambiciosos en materia de lucha contra los crímenes ambientales, preservación del bosque amazónico y protección de sus pueblos originarios, entre otros. En la jornada de mañana, los mandatarios harán un balance del estado del arte de la implementación de dicha declaración.
Lo segundo que vale la pena destacar es que la cumbre de Bogotá se desarrollará a solos tres meses de la COP 30 sobre clima, que tendrá lugar en la Amazonía brasileña. Martín VonHildebrand, el colombiano que se desempeña como secretario general de la OTCA, ha venido preparando una propuesta para que sea examinada por los presidentes y cuyo propósito central es lograr llegar a la cita mundial del clima con un planteamiento regional de ampliación sustancial de las figuras de áreas de protección de la selva. Esa idea está acompañada, además, de un pedido al mundo entero para que se cumplan los compromisos establecidos en el acuerdo de Paris frente a la reducción de emisiones y de un considerable aumento de los compromisos de inversión destinados a la conservación de los bosques tropicales.
Finalmente, no fue casualidad que se escogiera a Bogotá como sede de esta cumbre. La capital de la República soportó hasta hace unos meses un duro racionamiento de agua como consecuencia de la disminución de los embalses ubicados en el Páramo de Chingaza. Esa merma fue el resultado de la reducción de las lluvias y su principal causa estuvo asociada a la deforestación ocurrida en la selva amazónica. Las corrientes de vapor de agua que se desplazan por la atmósfera desde el océano Atlántico hacia el interior, especialmente en dirección a la cordillera de los Andes, comienzan cuando los vientos alisios arrastran la humedad de ese océano hacia la selva amazónica, cuya vegetación desempeña un papel esencial: los árboles liberan grandes cantidades de vapor de agua a través de la transpiración. Esta humedad adicional se suma al vapor que ya viene desde el Atlantico, creando enormes flujos de aire cargados de agua que, al chocar con las montañas de los Andes, ascienden, se enfrían y se precipitan en forma de lluvia. Por lo tanto, si disminuye el numero de árboles en pie en la selva amazónica, disminuye la frecuencia de las lluvias en los páramos de nuestras cordilleras, entre ellos Chingaza . Así las cosas, la cumbre amazónica en Bogotá es también un mensaje a la ciudadanía colombiana, que en su mayoría vive sobre las cordilleras y los valles ubicados entre ellas, para que como sociedad asumamos un mayor compromiso frente a la conservación de la selva amazónica .
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