
Luto en Medellín: murió niño de 4 años tras brutal golpiza de su padrastro, alias Lámpara, señalado cabecilla de Los Mondongueros
Nairkel, de apenas cuatro años, falleció después de tres días en cuidados intensivos. Su caso destapó denuncias de manipulación y violencia sistemática ejercida por el agresor, conocido como alias Lámpara, vinculado a la estructura ilegal Los Mondongueros.
Por: Juan David Cano
En la tarde de este 16 de septiembre de 2025, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó lo que gran parte de la ciudad temía: el pequeño Nairkel, de cuatro años, murió tras resistir durante tres días a las graves heridas que le ocasionó su padrastro. El niño, que había sido ingresado en estado crítico al hospital, “no pudo más”, dijo mandatario local.
El brutal ataque ocurrió en el barrio Castilla, donde, según la Fiscalía, el hombre golpeó al menor, lo lanzó al piso y lo agredió con un machete. La madre del niño intentó detenerlo, pero también fue agredida.
Alias Lámpara y sus nexos criminales
El presunto responsable, identificado como alias Lámpara, ya había sido capturado y enviado a prisión preventiva por delitos de tentativa de homicidio y violencia intrafamiliar. Sin embargo, con la muerte del niño, los cargos seguramente se agravarán.
Alias Lámpara es señalado de ser miembro de la banda Los Mondongueros, con injerencia en el norte de Medellín. Su prontuario criminal no solo lo vincula a hechos de violencia urbana, sino también a dinámicas de control social en barrios populares, lo que amplifica el rechazo por este crimen.
Un hombre señalado de golpear y atentar contra la vida de su hijastro de cuatro años en una vivienda del barrio Castilla, en Medellín (Antioquia), deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario. La Fiscalía le imputó los delitos de homicidio en grado de tentativa y… pic.twitter.com/JCbWsSu8WG
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) September 16, 2025
La voz del padre biológico de Nairkel
Rafael Adrián Botía, padre de Nairkel y de nacionalidad venezolana, rompió el silencio un día antes de la tragedia. En una entrevista con Telemedellín, denunció que el agresor no era un desconocido: había “trabajado” con él en actividades delictivas y, según sus palabras, tanto él como su expareja fueron manipulados y forzados a vivir bajo su control.
“Yo no sabía nada de mi hijo, ya que no había quedado tampoco en una muy buena relación con mi expareja, y su pareja actual le prohibía que yo tuviera o pudiese ver a mi bebé. Ese sujeto tiene contactos y mucho poder en la calle. Yo fui como su peón, el que vendía sus mercancías”, declaró.
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