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alias Balin
El cabecilla de la banda Sam 23, llevaba varios meses escondido en Medellín, donde fue ubicado por las autoridades.
País

¿Qué hacía en Medellín el cabecilla de una de las bandas más violentas de Panamá?

La Policía Nacional de Colombia, en coordinación con autoridades de Panamá, capturó a Jean Carlo Valderrama, alias Balín, junto con cinco integrantes de su círculo de seguridad.

Por: Javier Patiño C

La afición de Jean Carlo Valderrama, alias Balín, por la ropa de marca y la compra de licores de alto valor fueron algunas de las principales pistas que permitieron a las autoridades rastrear sus movimientos, quien es requerido por la justicia panameña e identificado como uno de los cabecillas de una de las estructuras criminales más violentas del país vecino.

Durante más de dos meses, unidades de Interpol Colombia y Panamá realizaron labores de seguimiento que incluyeron sus frecuentes salidas a centros comerciales y establecimientos nocturnos en Medellín, lugares que visitaba con regularidad sin sospechar que sus desplazamientos ya habían sido plenamente identificados por las autoridades.

Valderrama era requerido mediante circular roja de Interpol, catalogado como un individuo peligroso y violento, por el delito de asociación ilícita (pandillerismo), conducta que, según la legislación panameña, no prescribe y contempla una pena máxima de hasta 18 años de prisión.

Luego de varias semanas de labores de inteligencia, los uniformados establecieron que el señalado delincuente se ocultaba en un apartamento ubicado en el sector de El Poblado, en Medellín (Antioquia). Allí se escondía el cabecilla de la estructura criminal conocida como Los SAM 23 o Jordan 23, organización con fuerte injerencia en el distrito de San Miguelito, donde ejercía control territorial mediante intimidación sistemática a la comunidad, consolidándose como un actor clave del fenómeno de violencia urbana en Panamá.

De acuerdo con información de la Dirección Nacional de Inteligencia Policial (DNIP) de Panamá, esta organización criminal mantenía un control territorial violento y se dedicaba de forma sistemática a la comisión de homicidios, sicariatos, delitos relacionados con el tráfico de drogas –principalmente la venta al menudeo–, robos y hurtos, generando una grave afectación a la seguridad colectiva.

Medellín - Balín
El cabecilla panameño tenía una circular roja de la Interpol.

La estructura utilizaba símbolos de identidad criminal, como tatuajes y grafitis con las inscripciones ‘SAM 23’ y ‘Jordan 23’, como mecanismos de cohesión interna, marcación territorial y control social, consolidando su influencia delictiva en las comunidades afectadas.

“Su relevancia criminal se fundamenta en su capacidad para regular economías ilícitas locales, principalmente el microtráfico de estupefacientes, el sicariato, las extorsiones, los robos y hurtos, así como su presunta responsabilidad en múltiples homicidios selectivos asociados a disputas por el dominio territorial”, afirmó el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional de Colombia.

capturas Balin
Alias Balín fue capturado junto a otros cinco integrantes de la estructura ilegal.

En la operación binacional también se logró la incautación de tres armas de fuego y cinco teléfonos celulares, así como la captura en flagrancia de cuatro personas adicionales, entre ellas un ciudadano panameño y tres ciudadanos colombianos, quienes quedaron a disposición de la autoridad competente.

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