
Autoridades desmantelaron depósito estratégico para la distribución y tráfico de armas en Medellín
Un taller subterráneo fue descubierto por la Policía, la Fiscalía y el FBI, donde se ocultaban piezas de armas, equipos tecnológicos y dinero en efectivo.
Por: Javier Patiño C
En un operativo conjunto, la Dijín de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con el apoyo de la Oficina Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos, ubicó y desmanteló un centro de operaciones de una organización criminal transnacional dedicada al tráfico ilícito de armas de fuego y material bélico en Medellín, Antioquia.
Según las investigaciones, varios inmuebles en la ciudad estaban al servicio de esta estructura ilegal, que facilitaba y dinamizaba el tráfico de armas hacia el Frente 36 de las disidencias de las Farc, el Grupo Armado Organizado Ejército Gaitanista de Colombia y otras estructuras de delincuencia organizada que operan en el departamento.
Tras varios meses de seguimiento, un grupo especializado se desplazó a la capital antioqueña para ejecutar tres órdenes de registro y allanamiento. En uno de los predios intervenidos fue hallado un taller subterráneo especializado en modificar, reparar y ensamblar fusiles, que funcionaba como un nodo logístico para abastecer a organizaciones criminales.

Durante el procedimiento judicial, las autoridades incautaron un importante arsenal de uso privativo de las Fuerzas Armadas, así como tecnología avanzada y dinero en efectivo. Entre los elementos encontrados se incluyen tres fusiles Galil calibre 5.56, 22 cañones para ametralladora, 17 proveedores y más de 350 cartuchos de diferentes calibres (5.56 y 7.62).
Asimismo, fueron decomisados componentes de precisión, entre ellos cientos de piezas especializadas como cerrojos, disparadores, miras, rieles Picatinny y mecanismos para fusiles Galil. También se halló un dron de última generación, con capacidad de carga de hasta 10 kilogramos, presuntamente utilizado para transporte táctico o vigilancia, además de 199 millones de pesos en efectivo y tres equipos de comunicación celular.

Según las autoridades, este operativo permite afectar significativamente la cadena de suministro de armas de largo alcance que alimenta las actividades delictivas y los enfrentamientos territoriales en la región. Con ello, se reafirma el compromiso de Colombia y Estados Unidos en la lucha contra el crimen transnacional.
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