
Una de las bibliotecas más bellas de Colombia está en riesgo por inundaciones: la joya de guadua del Cauca
Interior de la Biblioteca pública 'La Casa del Pueblo', un tesoro arquitectónico del Cauca que urge por ayuda. Foto: Cortesía.
La Casa del Pueblo, premiada como la mejor biblioteca pública del país por su impacto cultural y aclamada por su arquitectura original, transformó una vereda golpeada históricamente por la violencia en el Cauca. Hoy, ese sueño construido en guadua y levantado por campesinos está en riesgo por las constantes inundaciones lo que, según sus habitantes, está relacionado con malos manejos en la construcción de una vía nacional.
Por: Lina Cuitiva
En Colombia es común que los pueblos y ciudades crezcan y se ordenen alrededor de una iglesia. No es el caso de la vereda Guanacas, en Inzá, cuyo núcleo es una de las bibliotecas más lindas de Colombia, que ha traído un cambio educativo y cultural tangible para esa comunidad.
Pero esa edificación se está debilitando, se inunda con frecuencia y los campesinos locales alertan que estaría en riesgo de colapso.
Se trata de la Casa del Pueblo, un santuario público de los libros que se terminó de construir hace 22 años para que los jóvenes de la vereda tuvieran más opciones además de la guerra que se potenciaba en el Cauca. Desde entonces, se ha convertido en punto de encuentro clave para niños, jóvenes, adultos, indígenas y campesinos que encontraron en la biblioteca un refugio para la literatura, el arte y las ideas.

Desde afuera de la biblioteca son visibles su techo en forma de hoja y las composiciones geométricas que respetan el entorno rural; desde adentro, se destacan las columnas y estructuras de guadua, un material ecológico y poco frecuente, que llevó a esa obra del arquitecto bogotano Simón Hosie, construida de la mano con la Junta de Acción Comunal y mano de obra campesina, a ser merecedora del Premio Nacional de Arquitectura en 2004.
En el centro del primer piso hay un gran espacio con una mesa ovalada grande que funciona como centro de estudio y conversación y alrededor están los pasillos con los anaqueles que guardan los libros, desde El principito y rondas infantiles, hasta grandes clásicos de la literatura universal. No solo es biblioteca, sino también una casa de la cultura, salón de ensayos, un museo y galería.

Duván Andrés Morales, el bibliotecólogo rural, le contó a CAMBIO que el impacto tras más de 20 años de funcionamiento de la biblioteca es concreto: en cada una de las 50 familias que hay en Guanacas hay, al menos, un miembro que alcanzó a nivel de estudios universitarios, una cifra asombrosa que supera ampliamente la media nacional que se ubica en un profesional por cada tres hogares.
Ese inusual dato para una vereda alejada y con vocación agrícola puede explicarse con el acercamiento constante que los niños y jóvenes de ese lugar tienen con la cultura y los libros, a pesar del contexto de violencia que rodea el departamento.
El agua sucia que le cae a la biblioteca Casa del Pueblo
Los campesinos de Guanacas alertan por una realidad que hasta el momento había pasado desapercibida. Irregularidades en la construcción y mantenimiento de la Transversal del Libertador, una vía que conecta los departamentos del Cauca y Huila estarían causando graves afectaciones a las instalaciones de la biblioteca pública Casa del Pueblo, así como a la cancha de fútbol de la vereda, viviendas y otros predios.
Como la vereda se ubica en la parte baja de los kilómetros 85 y 86 de esa vía nacional que se abrió paso en la montaña, recibe —literalmente— toda el agua sucia. Líderes de la comunidad hablaron con CAMBIO y le contaron las afectaciones que, según consideran, no sólo ponen en riesgo las infraestructuras rurales sino sus propias vidas.

Derrumbes con piedras, avalanchas de lodo y acumulación de aguas lluvia, de sedimentos y de residuos de la obra a cargo del Invías y los consorcios ‘PCP’ y ‘Transversal del Libertador 2022’, desembocan en Guanacas cada vez que llueve en el ese punto del norte del Cauca, el segundo departamento más lluvioso de Colombia después de Chocó.
Esas aguas enlodadas y a veces con rocas bajan por la montaña, saturan el acueducto local y terminan inundando buena parte de la vereda. En videos y fotos tomados por la comunidad se ven los daños: casas embarradas, carreteras veredales encharcadas, terrenos anegados y cultivos de café echados a perder.
> “Cuando la biblioteca se inunda pone en peligro no solo el material bibliográfico, sino a las personas niños, jóvenes y adultos que se ven benefician de las actividades”
Las imágenes más impactantes quizá sean las de la biblioteca pública inundada, la cara más dramática de la situación que vive esa pequeña población del nororiente del Cauca. Ver los pasillos empantanados en ese edificio especial aclamado por su arquitectura original y por su amplio valor comunitario y social (Premio Nacional de Bibliotecas Públicas en 2017) angustia a la comunidad ante la posibilidad de que un día se inunde tanto que los daños sean irreparables.
“Hemos perdido una gran cantidad de libros, algunos expuestos y otros muchos que estaban en el almacén. La biblioteca se nos está hundiendo: cuando uno entra, parece que el suelo tuviera ondas. Una de las ventajas es la construcción en guadua, que ha permitido que las paredes no se resquebrajan tan fácil, pero ya empezamos a tener partes de la guadua que se están cayendo”, detalla Duván, quien vive de cerca la crisis estructural de ese espacio que es como su segunda casa.
Se estima que, aproximadamente, se han perdido 500 libros por la humedad y las goteras en el almacén y unos 150 por la inundación dentro de la biblioteca, incluida la colección literaria de Tierradentro, única en el departamento y tal vez una de las colecciones especializadas más grandes sobre la historia de los municipios de Inzá y Páez.
> **“**Ya es complejo para algunos niños ir a la biblioteca porque es un peligro. O me ha pasado que me gritan: ¡Córrale Duván, porque se viene la montaña!”
Carlos Arias, campesino y líder comunitario, asocia directamente a las obras de la Transversal con las afectaciones que hoy mantienen en alerta a Guanacas cuando cae una lluvia simple y ni hablar si se trata de un aguacero. Él y otros miembros de la comunidad urgen al Invías (Instituto Nacional de Vías) y a los consorcios involucrados para que se tomen medidas preventivas y se eviten más daños lamentables.
Líderes de la comunidad y la Junta de Acción Comunal han elevado sus preocupaciones a instancias legales. En 2023, un juez de Popayán falló a su favor para Invías tomara cartas sobre el asunto y se hicieran los estudios necesarios para mejorar el manejo de las aguas de escorrentía y drenajes de la vía nacional, sin embargo, tres años después, no se han tomado medidas en terreno y la comunidad y la biblioteca laureada siguen en riesgo.
Aunque la biblioteca hace parte de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP), ni la Biblioteca Nacional de Colombia ni el Ministerio de Cultura han llevado a cabo acciones para proteger los bienes materiales bibliográficos, ni la estructura debilitada.
CAMBIO se comunicó con el Invías para conocer un pronunciamiento sobre esta denuncia, pero hasta el momento no recibió respuesta.

Mientras las lluvias siguen bajando cargadas de barro desde la montaña, en Guanacas persiste el miedo de que una próxima inundación termine por destruir no solo una biblioteca premiada, sino uno de los pocos espacios que durante años le ofreció a toda una generación una alternativa distinta a la guerra.
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