
¿Dónde están 1,3 billones de pesos destinados a los Equipos Básicos de Salud? Contraloría destapa nuevo lío en el programa bandera de Petro
Una auditoría conocida en exclusiva por CAMBIO revela desvíos, falta de control y otras irregularidades en el manejo de los dineros girados en 2024 por el Ministerio de Salud para este programa. Los hospitales recibieron billonarios recursos, pero no se sabe cómo los ejecutaron. La Contraloría abrió indagación preeliminar por el caso que ha sido investigado por este medio.
Por: Paola Herrera
En el hospital local de San Martín de los Llanos, el municipio más antiguo del Meta, ubicado a 70 kilómetros de Villavicencio, recibieron en enero de 2024 más de 1.000 millones de pesos del Ministerio de Salud para implementar el programa bandera del gobierno de Gustavo Petro: los Equipos Básicos de Salud (EBS).
Los recursos debían destinarse para contratar personal médico y promotores de salud que se encargarían de organizar brigadas y brindar atención preventiva a las comunidades de esa región, tal como lo plantea la iniciativa con la que el Gobierno ha sacado pecho y que se ha convertido en su principal carta mientras logra que el Congreso le apruebe la reforma a la salud.

Sin embargo, un año después de que el dinero llegara a esa Empresa Social del Estado, la Contraloría General de la República descubrió que el gerente desvió la mitad de esos recursos a gastos no autorizados por la resolución que ordenó la transferencia.
Lo ocurrido en San Martín de los Llanos no es un caso aislado. Por el contrario, hace parte de un patrón preocupante que la Contraloría General de la República (CGR) está detectando a nivel nacional. Según una auditoría financiera realizada al Ministerio de Salud y conocida en exclusiva por CAMBIO, durante 2024 esa cartera dispuso cerca de 1,3 billones de pesos para financiar la implementación de los Equipos Básicos de Salud, dotación e infraestructura.
El dinero fue asignado mediante una serie de resoluciones administrativas a hospitales públicos, entidades territoriales y Empresas Sociales del Estado en todo el país. Sin embargo, el informe de la Contraloría revela que no hay evidencia clara del seguimiento que se le ha hecho a esos recursos, no se sabe cómo se han materializado y lo más grave es que, como en el caso de San Martín, hay dudas sobre si la ejecución fue conforme a su objetivo. Es por eso que ya se abrió una indagación preliminar por parte de esa entidad de control.
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¿Dónde está la plata de los EBS?
En mayo de este año, la Contraloría le envió un oficio al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, en el que le pide explicaciones sobre el control y seguimiento que la cartera le ha hecho a los recursos destinados, entre otras cosas, al programa de Equipos Básicos de Salud. En esa comunicación, el órgano de control da cuenta de los hallazgos en algunos hospitales del país donde no se sabe qué pasó con esa plata.

Dos meses antes, el órgano de control le había solicitado al Ministerio de Salud la información y los soportes sobre los giros que había hecho para el desarrollo del programa de los equipos básicos. En la respuesta que esa cartera le dio a la Contraloría se evidenciaron cuatro casos que prendieron las alarmas. Uno de esos fue el del hospital San Martín de los Llanos en el Meta al que le asignaron, el 22 de enero de 2024, 1.117 millones de pesos para que conformara los EBS.
Luego de una visita in situ que hizo la Contraloría al hospital, los investigadores encontraron que de los giros hechos por la cartera de salud, un total de 514.422.000 de pesos fueron utilizados para realizar pagos diferentes a los autorizados.
Al revisar los extractos bancarios y otros documentos del hospital, la Contraloría pudo establecer que el representante legal del centro médico local en San Martín de los Llanos “realizó diferentes pagos con los recursos que habían sido asignados por el Ministerio de Salud para la conformación de los Equipos Básicos de Salud. Estos pagos estuvieron relacionados con deudas adquiridas con proveedores, pago de nómina del talento humano de la ESE (el hospital), pago de equipos biomédicos y prendas de identificación”.

Más casos: no hay pistas del dinero
En el documento, la Contraloría advierte de otros tres procesos en los que no hubo seguimiento del Ministerio a la forma en que de ejecutó la plata. Las evidencias de falta de control se hallaron en los hospitales de San Jacinto, en Bolívar, el de Soacha, en Cundinamarca, y en el hospital local de Cartagena de Indias. El propio ministerio, cuando creó el programa de los EBS, estableció que esa cartera monitorearía la ejecución de los recursos asignados a las Empresas Sociales del Estado y las entidades territoriales.
No obstante, como resultado de las visitas y las entrevistas realizadas por la Contraloría en esos tres hospitales, se encontró que la cartera dirigida por Jaramillo no ha hecho un control adecuado y por eso no se sabe qué está pasando con la plata ni cómo se la están gastando.
En el programa de los EBS quedó establecido que, en algunos casos, los recursos girados pueden generar utilidades, las cuales deben ser transferidas al Gobierno nacional. Sobre este tema, la Contraloría alertó que en estos tres hospitales no se estarían reintegrando los rendimientos financieros que las ESE deben hacerle al Ministerio cada mes. Para la Contraloría, esto afecta negativamente la eficiencia en el uso de los recursos destinados a implementar el programa.
Este medio conoció que en el hospital San Jacinto, de Bolívar, el mismo día de la visita de la Contraloría a las instalaciones, el 24 de abril de 2025, se consignaron 129 millones de pesos al Ministerio de Salud correspondientes a los rendimientos financieros que se debían desde 2024.

Sobre lo sucedido en el hospital del Meta, la Contraloría dice que el hallazgo tiene una presunta incidencia disciplinaria, lo que significa que será trasladado a la Procuraduría General de la Nación. El hecho es tan grave que también tiene un alcance penal y será puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación.
Equipos Básicos de Salud: un nuevo problema en el sector
Lo que está ocurriendo con la plata de los Equipos Básicos de Salud, y que ahora está bajo la lupa de la Contraloría, ya había sido advertido desde el Congreso. En marzo de este año, el representante a la Cámara por el Centro Democrático, Andrés Forero, denunció que el Ministerio de Salud le perdió la pista a 1,2 billones de pesos destinados en 2024 al programa y que solo podía dar cuenta del destino de 300.000 millones. Esa cifra, que corresponde a los mismos recursos destinados el año pasado al programa, es muy parecida a la que hoy le preocupa a la Contraloría.
En ese momento, Forero dijo: “esta ha sido la gran apuesta del Gobierno nacional, pero ni ellos saben en qué se están gastando los recursos. Es muy probable que estos se estén utilizando para pagar favores políticos o comprar votos de cara a 2026”.
Justamente sobre el posible uso político de estos recursos, CAMBIO reveló en junio que exasesores del ministro Guillermo Alfonso Jaramillo lideraron una estrategia para repartir los Equipos Básicos de Salud en los 32 departamentos del país a cambio de respaldo al Pacto Histórico.
Las nuevas revelaciones y hallazgos de la Contraloría ponen en duda las cifras que ha defendido públicamente el presidente Gustavo Petro, quien ha afirmado en diferentes escenarios que hay más de 10.000 Equipos Básicos de Salud recorriendo el país, gracias a la inversión de su gobierno.
El problema es que, como está revelando la Contraloría, no todo el dinero girado se ha destinado realmente a la conformación de equipos. Además, según bases de datos del propio Ministerio conocidas por CAMBIO, a febrero de este año solo había 1.201 Equipos Básicos de Salud contratados y en funcionamiento.
¿Qué responde el Ministerio de Salud?
CAMBIO conoció que la Contraloría está revisando este tema para precisar la contratación y su estado de ejecución. La indagación preliminar que abrió esa entidad tiene también el propósito de establecer, ante un eventual incumplimiento, quiénes son sus posibles responsables.
Aunque el proceso en esta etapa es reservado, este medio pudo establecer que ya le pidieron al Ministerio toda la información sobre la gestión que ha hecho para proteger los recursos y les pidieron explicaciones a los posibles involucrados. El Ministerio de Salud tiene seis meses para atender los requerimientos del ente de control, los cuales fueron solicitados apenas en mayo de este año.
Por esa razón, la cartera de salud le dijo a CAMBIO que primero darán respuesta a la Contraloría y después se pronunciarán en los medios de comunicación.
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