
¿Quién sucederá a Álex Char en Barranquilla? Samuel Tcherassi y Ana María Aljure se perfilan como contendores
Ni siquiera han pasado las elecciones presidenciales y en Barranquilla ya se mueven nombres para suceder a Álex Char en la Alcaldía. El candidato confirmado es Samuel Tcherassi, quien anunció hace algunos meses que será opositor a la administración del Clan Char. Pero en el radar también toma fuerza el nombre de Ana María Aljure, gerente de ciudad y la cara visible “de las cosas buenas que pasan” en la capital del Atlántico. Aunque sus cercanos no confirman una candidatura, está siguiendo los pasos de anteriores alcaldes. ¿Coincidencia?
Por: Claudia Quintero
“Una ciudad de cemento”, dicen quienes critican la estrategia del clan Char en la gestión de Barranquilla. Pero ellos se defienden y dicen que cualquier otro cambio pasa por tener una casa, no tener arroyos y espacios de mostrar. Así que en la capital del Atlántico las banderas son las obras, porque en materia de seguridad las cifras no son buenas.
Lo cierto es que esa estrategia le ha funcionado al clan que ha gobernado la ciudad los últimos 15 años. “Roban, pero hacen”, es la excusa de algunos habitantes que votan por Álex Char -que ya está en su tercera administración- o por el nombre al que le den la bendición, como Jaime Pumarejo o Elsa Noguera.
En la actual administración de Char en Barranquilla, las obras siguen siendo una de las principales estrategias para mover votos. En ese plan hay un elemento adicional que resulta llamativo: además de Álex, el de la gorrita en las fotos y videos en los que están entregando obras y gestionando a la ciudad, se ve a una mujer alta y que habla con vehemencia. Se llama Ana María Aljure Rosales y es la gerente de ciudad. En palabras de barranquilleros: es “la vicealcaldesa”.
“Miren este espectáculo”, dice ella en un video en el que inaugura la entrega de un corredor y unas sillas anfibias en las playas de Puerto Mocho. La apuesta de esta obra es que las personas en silla de ruedas puedan disfrutar del mar. En otro video se la ve junto al alcalde Char en la entrega del nuevo Mercado de Granos en el centro de la ciudad. Fue ella la encargada de presentar la llegada de los nuevos buses que se sumarán a la operación del sistema de transporte de la ciudad, Transmetro.
Esas son solo un par de entregas recientes.
En síntesis, ella es “la encargada de llevar las buenas noticias”, como dijo un concejal de la ciudad. Pese a que ha trabajado con el alcalde hace años, el protagonismo que hoy tiene “la vicealcaldesa” es nuevo y ha llevado a concejales charistas, opositores y a expertos a decir, casi con certeza, que será la próxima ficha de Álex Char para la Alcaldía de Barranquilla, aunque ella nunca lo ha sugerido en público. Pero, si esto ocurre, el camino no será sencillo, porque esta vez hay un contendor que promete “sacar al clan Char del Gobierno de Barranquilla” y cambiar el modelo de ciudad. Se trata de Samuel Tcherassi, el empresario que fue amigo de Char y que hoy calienta motores para la campaña. ¿Quién es quién, de dónde vienen y qué se podría anticipar de la contienda de 2027?
Ana María Aljure: la experiencia, el trabajo y el protagonismo

Aljure es abogada de la Universidad Libre (Barranquilla), tiene una especialización y una maestría en Derecho Administrativo, una maestría en Administración de Negocios y está cursando una en Innovación en Derecho Digital y Legal Tech.
Según personas que han trabajado con ella y políticos de Cambio Radical, Aljure se ha hecho desde abajo. Nació en Calamar, un municipio del departamento de Bolívar. No viene de una familia tradicional de Barranquilla, sino que comenzó su ejercicio público escalando. En la Alcaldía de Barranquilla comenzó como asesora y fue creciendo en distintas administraciones de la casa Char.
De hecho, el partido del alcalde dice que ella tiene claro el modelo de ciudad que quiere Char. “Nunca se controvertían sus decisiones, porque se sabía que era de la entera confianza del alcalde”, le dijo a este medio una persona que trabajó bajo la dirección de Aljure como gerente de ciudad.
Además, ha estado en cargos a nivel nacional. Fue directora del Instituto Geográfico Agustín Codazzi entre noviembre de 2021 y julio de 2022, fue viceministra de Talento y Apropiación en el Ministerio de Ciencia entre abril y octubre de 2021, en el Gobierno de Iván Duque, en donde recibió críticas porque no tenía la experiencia requerida en ese sector, y adónde habría llegado como cuota del clan Char a la administración Duque, como aseguró el analista Diógenes Rosero. Además, fue directora de contratación en el Instituto Nacional de Vías (Invias) entre 2015 y 2016, fue asesora legal en el Ministerio de Transporte y estuvo en otras entidades.
Una característica que le destacan a la gerente de ciudad es que asume una gran responsabilidad en la gestión de las políticas públicas, lidera proyectos clave y evalúa la gestión de los secretarios. Incluso, en Cambio Radical aseguran que ella fue una de las que lideró la estrategia para lograr que el Foro de Desarrollo Local de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se hiciera en Barranquilla.
En otras palabras está en todo, porque además es el puente entre el alcalde y los concejales de Barranquilla.
Su papel como gerente de ciudad y el protagonismo que ha tenido en los dos años de administración de Álex Char son claves y no parecen ser una coincidencia. Primero, porque en Barranquilla está claro que el que tenga ese cargo en alguna administración charista se pinta como el próximo alcalde de la capital del Atlántico. Pumarejo, que hoy está distanciado de Char y de Cambio Radical, asumió ese papel antes de convertirse en alcalde. Además, el gerente de ciudad de Pumarejo, Carlos Acosta Juliao, renunció a ese cargo para intentar competir en las territoriales. Sin embargo, el conocido Álex Char le salió al paso.
Es un cargo en el que Aljure se puede mostrar. Con esa dignidad puede ir a barrios a pintar bordillos, inaugurar obras sola y con el alcalde, hablar de la ciudad con actores nacionales e internacionales y aparecer en los videos que los influencers hacen de la administración. Incluso, hasta se le ha visto en algunos videos con gorra, un símbolo de Álex Char. Por todo eso, Aljure es, dos años antes, “la alcaldeable” del clan.
Incluso, medios como Contratopedia han rastreado que Ana María Aljure es una de las caras que se visibiliza en las pautas que influencers hacen sobre la administración de Alejandro Char. Y eso, en plata blanca, no es un dato menor.
A ese protagonismo se suma que Aljure, a diferencia de los Char, en general, sí se atreve a hablarle a los medios. Sale en emisoras como La W Radio y hace unas semanas le dio una entrevista a La Silla Vacía.
“En mi entender, hoy no hay una mejor opción que Ana María Aljure. Ella tiene carácter, conoce el proyecto de ciudad de Álex Char, es una ejecutora, tiene experiencia y es una mujer incansable”, le dijo a CAMBIO el concejal de Cambio Radical Santiago Arias.
Es cierto que ella no ha hablado de una candidatura y en su círculo cercano tampoco lo confirman, pero un sector en el partido ya la ve con buenos ojos.
Sin embargo, hay otro grupo del partido que cree que no tiene el recorrido político necesario para reemplazar a Char. Primero, porque no viene de una familia de la élite barranquillera. Además, no está cómodo con su ascenso y el protagonismo que ha tomado, porque algunos otros alfiles charistas han quedado un poco relevados.
Samuel Tcherassi, de amigo a enemigo del proyecto de ciudad

En el otro bando está Samuel Tcherassi, empresario en el sector de la moda infantil y con una tradición en Barranquilla. Es hijo de José Tcherassi Guzmán, quien fue gobernador del departamento del Atlántico, y es hermano de la conocida diseñadora de modas Silvia Tcherassi. Además, es accionista mayoritario del diario La Libertad, el segundo más leído en Barranquilla.
Con un dato adicional, el ahora contradictor de la casa Char fue contratista en el megaproyecto del Malecón, que es la obra de mostrar en Barranquilla y se hizo durante administraciones de ese grupo político.
Tcherassi no tiene experiencia en política. Su recorrido está en el sector empresarial y su cambio de opinión llamó la atención porque llegó justo cuando no quedó en un contrato de 20.000 millones de pesos para hacer una noria en el Malecón. Tcherassi dice que no continuó en esa negociación porque “el alcalde le solicitó una coima del 10 por ciento del contrato”. Pero asegura que su cambio de opinión no tiene nada que ver con esa obra. Eso dijo en diálogo con CAMBIO. Sin embargo, hay audios que sugieren otra postura.
Hay quienes sugieren que mi postura obedece a una inconformidad personal por no haber obtenido el contrato de la rueda de la fortuna. Quiero aclarar lo siguiente:
— Samuel Tcherassi (@tcherassi2) April 24, 2025
La única razón por la que no continué con ese contrato es porque el señor Alejandro Char me solicitó una coima del… pic.twitter.com/KLrqRR8XU9
Ahora, el candidato cuestiona el modelo de ciudad de Char, la deuda de Barranquilla, las escandalosas cifras de inseguridad, la tasa de homicidios, la dinámica de solo cemento y, según él, las artimañas por hacer obras a costa de cobrar coimas. En otras palabras, por parte de Tcherassi hay una disputa marcada.
Sería injusto decir que El #KHARDASHIAN solo pide coima.
— Samuel Tcherassi (@tcherassi2) May 2, 2025
También ofrecen:
– Pago por cuotas
– Tasa preferencial del 5% mensual
– Recaudo con servicio personalizado
– Recordatorio de vencimientos
– Y un asesor que te sonríe…
(Khardashian: un espectáculo de encuestas, maquillaje… https://t.co/T1MB53MSq1 pic.twitter.com/y6dzGvNLfd
Lo que muestra la anticipada disputa: el charismo vs. el anticharismo
Es claro que Tcherassi propone una diferencia marcada frente al modelo de ciudad que se ha sostenido en Barranquilla en los últimos 15 años. Ese, por ejemplo, es un discurso que sin duda estará en la contienda de 2027. Además, es evidente que estará la ficha de Char para mantener ese modelo de ciudad. Ellos mismos lo reconocen.
Uno de los retos está en la definición de Cambio Radical, que es la colectividad que pone candidato en Barranquilla. Es cierto que allí tiene voz figuras como Fuad y Arturo Char, los mayores del clan y quienes han tenido más incidencia a nivel nacional. No obstante, “en Barranquilla manda Álex”, como dijo un congresista de esa colectividad que prefirió no ser citado.
Entonces, como aseguró el concejal Santiago Arias, de Cambio Radical, en esa colectividad Aljure lleva ventaja. Primero, por su cargo, y, segundo, porque tiene la confianza de Álex. Con ese respaldo, cuenta con el capital político que ha puesto alcalde en los últimos 15 años.
Además, como dice el profesor Luis Fernando Trejos, el distanciamiento de Pumarejo y de Elsa Noguera ha generado un ambiente para que Aljure ascienda en el proyecto Char.
“No es una campaña anticipada, pero sí son los pasos de la fórmula que se aplicó en administraciones anteriores con figuras como Pumarejo o Elsa Noguera”, enfatizó el analista Rosero en diálogo con CAMBIO.
Ese punto es justo uno de los principales retos que tiene el empresario: lograr las alianzas necesarias para consolidar un fortín electoral capaz de romper con la hegemonía y la estructura política regional que tienen los Char. Eso sí, tiene la ventaja de ser casi que uno de los pocos opositores que ha tenido la administración.
A dos años de las elecciones regionales y con la contienda presidencial y del Congreso en medio, la política en Barranquilla se mueve. La apuesta, entonces, está en encontrar el reemplazo de Álex Char, ‘el man de la gorrita’ en el despacho del Paseo Bolívar. Lo que sí está claro es que la disputa será entre un alfil del charismo, y Samuel Tcherassi —hasta ahora—, que se vende como el anticharista que busca arrebatarle los 15 años de hegemonía a los Char.
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