
Colombia regresa al Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente: ¿qué implica su participación?
El país aseguró una silla en uno de los órganos más poderosos de la Organización de las Naciones Unidas. El Gobierno nacional tendrá voz y voto en temas de paz y seguridad que marcarán la agenda internacional durante los próximos dos años.
Por: Jonathan Beltrán
Colombia volvió a sentarse en la mesa donde se toman algunas de las decisiones más determinantes del orden internacional. Desde el 1° de enero de 2026, el país asumió su mandato como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), un órgano con poder vinculante en asuntos de paz y seguridad global.
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El rol de Colombia en el Consejo de Seguridad se definió el pasado 3 de junio de 2025, cuando el país fue elegido por octava ocasión como miembro no permanente. Con 180 votos recibidos en la sesión de la ONU, el país aseguró su lugar en ese órgano hasta el 31 de diciembre de 2027 y reforzó su posición como uno de los Estados latinoamericanos con mayor trayectoria en el escenario multilateral.
El regreso de Colombia al Consejo de Seguridad se da 12 años después de su última participación en esa instancia, en el período 2011-2012. En este nuevo rol en el espacio internacional, el país compartirá su espacio como miembro no permanente con Bahréin, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, República del Congo y Somalia.

La entonces ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia, explicó en su momento que la participación de Colombia el órgano permitirá asumir durante los próximos dos años un rol protagónico en la defensa del Derecho Internacional, los derechos humanos y la Carta de las Naciones Unidas para exigir garantías a la convivencia pacífica y la resolución de conflictos.
En el anuncio del inicio oficial de su participación en el Consejo de Seguridad, la Cancillería detalló que participará en discusiones sobre temas relacionados con conflictos armados, crisis humanitarias y actividades para la promoción de la paz. A su vez, la ONU indicó que el próximo periodo será clave para fortalecer mecanismos de prevención ante la escalada de disputas a nivel internacional.
¿Qué implica la participación de Colombia en el Consejo de Seguridad de la ONU?
La participación de Colombia en el Consejo de Seguridad de la ONU implica, en primer lugar, tener voz y voto en el principal espacio de toma de decisiones sobre paz y seguridad internacional. Las resoluciones que se adopten en ese mecanismo son de obligatorio cumplimiento para los Estados miembros y definen la acción colectiva frente a conflictos activos.

La atribución del poder de veto, que permite bloquear unilateralmente cualquier resolución del órgano, está contemplada de forma exclusiva para los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido. Sin embargo, Colombia tendrá un rol clave en la negociación de textos resolutivos, la presentación de propuestas y la construcción de consensos.
Luis Felipe Vega, miembro del grupo de investigación Estado, Conflictos y Paz de la Universidad Javeriana, explicó a CAMBIO que la participación del país en el órgano internacional tras 12 años de ausencia resulta fundamental para promover la política de paz. Con ese enfoque, el Estado podrá aportar su visión desde el sur global sobre alternativas diplomáticas a conflictos que hoy concentran la atención de la comunidad internacional.

“Estar en el Consejo de Seguridad le permite a Colombia incidir en las discusiones más sensibles sobre la paz mundial, no solo desde una posición política, sino desde su propia experiencia en la negociación de conflictos armados y en la implementación de acuerdos de paz. También tendría que favorecer el cumplimiento del Acuerdo de Paz”, explicó Vega.
Paz y multilateralismo: los ejes de la participación de Colombia en el Consejo de Seguridad
El Ministerio de Relaciones Exteriores detalló que la presencia del país en el órgano multilateral permitirá fortalecer la proyección de la política exterior del Gobierno de Gustavo Petro. En ese sentido, la cartera sostuvo que se comprometió a ejercer una postura diplomática para evitar que recientes disputas entre naciones deriven en escaladas armadas.

El pasado 31 de octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó por un año más el mandato de la Misión de Verificación para el Acuerdo de Paz con la extinta guerrilla de las Farc. La renovación del mecanismo creado para evaluar el cumplimiento de los puntos acordados en La Habana recibió 13 de los 15 votos posibles en el organismo.
Las abstenciones de Rusia y Estados Unidos, que rompieron con la unanimidad de la renovación por primera vez en ocho años, reflejaron las tensiones que se presentan con respecto al cumplimiento del Acuerdo Final. Por eso, Colombia tendrá que aprovechar su nuevo rol para insistir en la importancia de mantener el respaldo internacional al proceso de paz y articular apoyos diplomáticos que permitan sostener la cooperación multilateral.

Antonio Lozano, profesor de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional, explica que la participación del país en el Consejo de Seguridad debería facilitar la promoción de la paz en territorios afectados por la violencia. Para el analista, ese espacio permitirá la presentación de experiencias locales de construcción de paz, impulsar enfoques integrales de seguridad y reforzar el respaldo internacional.
Los temas que marcarán la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU en 2026
El órgano con mayor poder dentro del Sistema Multilateral de Naciones Unidas se reúne cada vez que se identifican amenazas a la paz y la seguridad. Solo en 2025, los 20 miembros emitieron 44 resoluciones sobre conflictos armados activos, misiones de mantenimiento de la paz, regímenes de sanciones, crisis humanitarias y amenazas asociadas al terrorismo internacional.

Uno de los temas que marcará la agenda del Consejo de Seguridad en 2026 serán las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, en las que el Gobierno de Gustavo Petro ha intentado interceder. El pasado 23 de diciembre, el órgano recibió una advertencia sobre el aumento de las operaciones militares ordenadas por Donald Trump frente a las costas venezolanas.
El Consejo de Seguridad confirmó, en la última semana de 2025, que ha recibido denuncias formales del régimen venezolano sobre operaciones que podrían representar amenazas a su soberanía e integridad territorial. Por eso, Colombia participará en las discusiones sobre la prohibición del uso o la amenaza de la fuerza en aguas internacionales o en el país vecino.

La situación en Oriente Medio también seguirá centrando la atención del Consejo de Seguridad. El órgano ha advertido que el plan del expresidente Donald Trump para un gobierno transitorio en Gaza y el posible despliegue de una fuerza internacional en el territorio palestino generan preocupaciones sobre un eventual aumento de la violencia con posibles afectaciones a la estabilidad regional.
Otro foco de atención serán las crecientes tensiones en Asia, en particular el aumento de la presión militar de China sobre Taiwán y el riesgo de un conflicto con participación indirecta de Estados Unidos y Japón. Colombia tendrá que aportar perspectivas desde América Latina sobre la guerra entre Ucrania y Rusia, y las alertas internacionales sobre el aumento de acciones terroristas.
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