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Wadith Manzur y María Alejandra Benavides
Wadith Manzur y María Alejandra Benavides. Fotoilustración: Yamith Mariño-CAMBIO y Colprensa.
Poder

Caso UNGRD: la reunión de Wadith Manzur con María Alejandra Benavides cuando el escándalo ya había estallado

Un encuentro en un centro comercial de Bogotá es evaluado por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia para determinar la necesidad de enviar o no a prisión al congresista, ahora electo senador, por el escándalo de corrupción de la UNGRD.

Por: Alejandra Bonilla Mora

El 5 de agosto de 2025, María Alejandra Benavides, exasesora del exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, dio detalles de un encuentro que sostuvo con el congresista Wadith Manzur a mediados de 2024 cuando el escándalo de desvío de recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ya se había tomado los titulares de prensa.

Benavides no precisó la fecha exacta, pero indicó que entre mayo y junio de 2024 se reunió con Manzur en el Centro Comercial Santa Ana en Bogotá. Según ella, Manzur se refirió a la investigación y dijo: “ahí no hay nada… Los contratos nunca se dieron. Lo que yo estaba gestionando nunca pasó”.

La testigo señaló expresamente: “Fue una tarde noche entre semana, lo recuerdo. Esa fue la última interacción que tuve con el representante. Hablamos de varios temas… hablamos de cómo se estaban dando las interacciones del Gobierno actual con el Congreso de la República… hablamos del escándalo de la Unidad de Gestión del Riesgo y finalizamos la conversación hablando de un artículo que había escrito el exministro Cárdenas respecto a la economía del país”.

Para esa época, Olmedo López y Sneyder Pinilla, exdirector y exsubdirector de la UNGRD, acudían a medios para anticipar que tenían información —y de paso lograr un acuerdo con la Fiscalía— luego que se denunciaran irregularidades en la contratación de carrotanques para La Guajira. Los exfuncionarios le dijeron a la Fiscalía que tenían pruebas contra otras personas y empezaron a ‘cantar’: salpicaron a Andrés Calle y a Iván Name, hoy en juicio, así como a varios congresistas.

La compulsa de copias de la Fiscalía, con las declaraciones de Pinilla y López, llegó el 16 de julio de 2024 contra Name, Calle, Julio Elías Chagüi, Karen Manrique Olarte, Liliana Bitar Castilla, Julián Peinado, Juan Diego Muñoz y Juan Pablo Gallo. Los últimos seis están en un solo expediente, en el despacho del magistrado Misael Rodríguez de la Sala de Instrucción, que presentó una ponencia que pide llamarlos a juicio y dictarles orden de captura a todos.

Este miércoles, la Sala se reúne nuevamente. Tras llegar a un empate en votos, la Sala llamó a dos conjueces y se espera que pueda haber una decisión sobre este caso. CAMBIO conoció que el detalle de esa reunión entre Manzur y Benavides puede jugar un rol especial en tanto que la cita evidenciaría la intención de una persona, que en ese momento aún no era investigada, de referirse al escándalo que luego sí lo alcanzó, haciendo al mismo tiempo una especie de valoración exculpatoria.

“No hubo nada”, le habría dicho Manzur a Benavides en esa reunión, un mensaje que en el contexto de la investigación se toma como una minimización de lo que se hizo. ¿Qué pasó? Como reveló CAMBIO, las pruebas en poder de la Corte apuntan a que Manzur fue quien pidió en 2023 un beneficio o ayuda al ministro Bonilla, a través de Benavides, a cambio de sus votos en operaciones de crédito en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público (CICP).

Según Benavides, fue Manzur quien pidió cupos indicativos para él y los otros congresistas y quien habría sugerido que los proyectos se tramitaran a través de la UNGRD. La tesis de la justicia, por el momento, es que luego de una contraoferta del Gobierno, se pactaron tres proyectos en Saravena, Cotorra y El Carmen de Bolívar por 92.000 millones de pesos en total, para lo cual los procesados entregaron contactos locales y luego se hicieron gestiones de parte de Sneyder Pinilla para tramitarlos. Luego, hubo múltiples gestiones de monitoreo y control de parte de Manzur y de Karen Manrique para presionar para que las iniciativas se materializaran.

La existencia de esta reunión en el centro comercial Santa Ana no fue detallada por la Sala de Instrucción en la sesión el 24 de julio de 2025, en la que la Sala, por mayoría, se abstuvo de dictar medida de aseguramiento contra los implicados. La razón de ello es que Benavides empezó a declarar en la Corte solo hasta agosto de 2025, razón por la cual solo desde esa fecha se conocieron los detalles del encuentro. 

Ahora, la Sala deberá valorar la actuación de Manzur y decidir no solo si hay motivo suficiente para llamarlos a juicio, sino también si los detienen o no. En el caso específico del representante cordobés, que ahora dio el salto al Senado, se revisará si ese encuentro y los detalles que dio Benavides son un elemento indicador de que la libertad de Manzur representa un riesgo para el proceso o no y se trata de elementos que evidenciarían una conducta desleal frente a la justicia. Los congresistas niegan haber cometido delito alguno.

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