
Consultas interpartidistas: más de un millón de votos nulos o no marcados
El registrador Hernán Penagos con una imagen del tarjetón para las consultas que se realizaron este 8 de marzo en Colombia
Uno de cada siete electores que fue a las urnas marcó mal o dejó sin tocar el tarjetón. ¿Estrategia de los adversarios que recurrieron al saboteo o fallas en el diseño?
Por: Armando Neira
Uno de cada siete electores que fue este domingo a las urnas pidió el tarjetón de las consultas interpartidistas y lo marcó mal o sencillamente lo dobló sin tocarlo y lo metió así en la urna. En cualquier otro escenario se estaría hablando de una enorme falla en el sistema electoral del país.
El número de votos no marcados o anulados fue tan sorprendente que llegó a superar, a fin de cuentas, la votación total de la Consulta de las Soluciones, que fue de 589.645 votos, y la del Frente por la Vida, que al momento de escribir este artículo tenía 564.466 votos.
En este caso, hay otras lecturas. Había muchos interesados en que las consultas fracasaran. El presidente de la República, Gustavo Petro, se paró en la mañana de este domingo frente a los fotógrafos exhibiendo los tarjetones del Senado y la Cámara, porque para él y su partido, el Pacto Histórico, la instrucción era abstenerse de participar en las consultas. “No venda el voto, no vote por su verdugo”, dijo Petro.
No era el único. En las antípodas, el candidato Abelardo De la Espriella también estaba en campaña para que sus seguidores no tomaran ese tarjetón. En una posición similar, aunque sin decirlo abiertamente, estaría el centrista Sergio Fajardo. La razón es que una consulta fuerte podría restarle puntos a las candidaturas de Iván Cepeda, representante de la extrema derecha, y al exgobernador de Antioquia. Los tres no participaron en las consultas, pero era natural que los resultados los afectaran directamente.
Cepeda no participó porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) no se lo permitió, al considerar que ya había estado en la consulta del Pacto Histórico y que la ley no permite que una misma persona participe en dos consultas.
De la Espriella no lo hizo porque en la Gran Consulta por Colombia, de centroderecha, lo consideran demasiado radical y le cerraron las puertas. Fajardo, por su parte, optó por ir en solitario al considerar que en procesos anteriores estos terminaron en confrontaciones que no lo impulsaron y se convirtieron en obstáculos insalvables. Así las cosas, para los tres lo mejor era que las consultas tuvieran una votación baja y abstenerse de participar.
De hecho, el presidente Petro llegó a acusar a la Registraduría de interferir en la decisión del elector porque esta entidad estaba dando información. “En la consulta de los precandidatos a la Presidencia no marque más de una casilla, su voto será anulado”, dice el cartel que, según el presidente, es una “propaganda exagerada de la Registraduría”.
“Busca aumentar votos por las consultas. Hay millones conmigo que no queremos votar por las consultas presidenciales. El voto fundamental es el del Congreso y también votar en doble casilla anula el voto”, señaló el presidente al deslegitimar las consultas.
Naturalmente, entre los participantes la reacción fue la contraria. David Luna le recordó al presidente la importancia de la pedagogía en estas elecciones legislativas y en las consultas.
“Parece que el presidente Petro no sabe lo que es pedagogía electoral. Y más interesante aún: da la impresión de que le inquieta (o le asusta) que los ciudadanos salgan a votar en las consultas”, señaló Luna.
La precandidata Vicky Dávila también cuestionó el mensaje del presidente, señalándolo de destruir la democracia y desprestigiar las elecciones.
Sea como sea, este domingo el país se encontró con un escenario inédito: electores que llegaban a las urnas y tachaban adrede el tarjetón para afectar a candidatos que no son de su preferencia o sencillamente optaban por no marcarlo.
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