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Roy Barreras, candidato presidencial. Ilustración Jorge Restrepo.
Poder

Los mil nombres de Roy Barreras: el zorro político que nadie descarta

Roy Barreras, candidato presidencial. Ilustración Jorge Restrepo.

Este médico caleño, expresidente del Senado y exembajador en Inglaterra, quien fue decisivo en el triunfo de Petro y en lograr que se aprobaran reformas fundamentales, como la tributaria, ganó la Consulta por la Vida. Con el triunfo asegura su llegada a la primera vuelta.

Por: Rainiero Patiño M.

La mayoría de las encuestas lo daban por perdido, pero siempre estuvo marcando la discusión nacional. Señalado en público y abrazado en privado. Criticado en solitario o aplaudido en plazas repletas. Zorro y estratega. Roy Barreras se impuso en la Consulta por la Vida.

Lo suyo es el movimiento. La maestría en eso que muchos de los más avezados y frenteros políticos citan como “dinámica”. 

Durante largas semanas y a pocas horas de las votaciones para elegir nuevo Congreso y definir la consulta interna de los movimientos de centro izquierda, Barreras mantenía su protagonismo. No importó que la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para CAMBIO lo mostraba en la tabla con un casi inexistente 0,9 por ciento en la intención de voto para la Presidencia de Colombia. 

Desde agosto de 2025, Roy advirtió que no participaría en la consulta interna realizada por la izquierda en octubre, en la que ganó Cepeda. Él ha dicho que no es de izquierda, sino liberal progresista. Pero siempre dejó abierta su intención de entrar en una consulta más grande en marzo.

Con el camino despejado después de que una decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) impidiera a Cepeda participar en la consulta del denominado Frente Amplio por la Vida, Roy llegó a la batalla del 8 de marzo con un solo adversario directo, Daniel Quintero, el exalcalde de Medellín.

Roy se presenta a sí mismo, con frecuencia, como el nieto de un campesino liberal e hijo de una madre soltera que logró ser médico. De ahí —dice—, su intención de “sanar las heridas de Colombia” desde la Presidencia. Los últimos cuatro años estuvo muy cerca del presidente Gustavo Petro, como antes estuvo de Juan Manuel Santos, de Álvaro Uribe y de Andrés Pastrana. Su camino es una suma de múltiples caminos.

Un viaje rápido por partidos y rebeldías

Nació el 23 de noviembre de 1963. Pero para el político Roy todo empezó en las reuniones de las juventudes galanistas del Valle del Cauca. Después de años ejerciendo la medicina y enseñando antropología médica a estudiantes, saltó a la arena. Su primer intento lo hizo en 1992, como candidato liberal independiente al Concejo de Cali, según documentó La Silla Vacía en una nota publicada en 2021. Se quemó.

En 1994 fue suplente de José Arlen Carvajal, quien llegó a la Cámara de Representantes por el movimiento Alternativa Liberal Popular. Un año después, Barreras lo reemplazó e interino en un debate sobre la disputa limítrofe con Nicaragua.

Roy Barreras y Gustavo Petro 2
Gustavo Petro y Roy Barreras, en la posesión presidencial del 7 de agosto de 2022 | Crédito: Colprensa

Su entrada a las grandes ligas de la discusión, sin embargo, la logró con su oposición al presidente Ernesto Samper. Allí fue uno de los pocos miembros del liberalismo que decidió acusar al mandatario por el escándalo del proceso 8.000. Esto lo llevó a acercarse a Humberto de la Calle, quien había renunciado a su cargo de vicepresidente.

En 1997, Barreras apoyó la campaña del Partido Conservador a la Alcaldía de Cali, pero perdió. Luego intentó la reelección en la Cámara, de la mano de Claudia Blum, otra liberal rebelde. Ninguno de los dos respaldó al candidato rojo a la Presidencia, Horacio Serpa. Por lo que tuvieron que crear un ala liberal alterna, arropados por De la Calle y Juan Manuel Santos.

La reelección de Barreras se ahogó. Pero ganó con sus movimientos con los azules cuando Andrés Pastrana llegó a la Presidencia. En nombre de esa fuerza, Roy se lanzó a la Gobernación del Valle, pero esta vez con el aval del incipiente Cambio Radical. Sumó otra derrota. En 2002, se presentó a la Cámara como independiente y apoyó a Noemí Sanín a la Presidencia. Tuvo otro fracaso.

La alegría del triunfo solo le regresó en 2006 cuando volvió a la Cámara con Cambio Radical y más de 15.000 votos. Allí se convirtió en un acérrimo defensor del presidente Álvaro Uribe. Eso lo hizo saltar al recién creado Partido de la U. Después llegó una de sus épocas doradas con el Gobierno de Juan Manuel Santos, donde fue decisivo en sacar adelante el Acuerdo de Paz, luego del fracaso del plebiscito.

En el gobierno de Santos, Barreras se posicionó como uno de los grandes respaldos del proceso de paz con las Farc y fue reelegido en el Congreso en 2014. Cuatro años después fue la cabeza de lista de La U y siguió en su línea rebelde al no apoyar a Germán Vargas Lleras a la Presidencia, como lo hizo su partido, y prefirió irse con Humberto de la Calle.

En 2021 dio un nuevo salto y esta vez aterrizó en el Pacto Histórico. Por encima de históricos líderes de la izquierda, tuvo un rol protagónico en la campaña que llevó a Gustavo Petro a la Casa de Nariño. Al lograr un cupo privilegiado en la lista cerrada de la coalición, fue electo como senador para el periodo 2022-2026. Y fue elegido presidente del Senado.

En mayo de 2023 el Consejo de Estado decretó la nulidad de su elección como congresista por doble militancia. Después Petro lo nombró embajador en el Reino Unido. Su regreso al país alborotó la la campaña presidencial, en abril de 2025.

Foto: Colprensa. Roy Barreras, candidato en la consulta Frente por la vida
Roy Barreras, candidato en la consulta Frente por la vida. Foto: Colprensa

Uno de los ejes de su discurso actual es la crítica a la polarización política en Colombia, porque sostiene que ésta daña la democracia y el debate público. Por lo que plantea que la búsqueda de la reconciliación nacional debe ser prioridad del próximo gobierno. De ahí su argumento de “sanar las heridas del odio”.

Para esto, el caleño propone construir acuerdos amplios entre izquierda, centro y sectores liberales y se presenta como un candidato de conciliación dentro del progresismo.

Barreras define su partido político, La Fuerza de la Paz, precisamente, como un movimiento de centroizquierda moderada que busca acuerdos amplios. Con matices, pero en lealtad con Petro y como coqueteo con sus votantes, dice apoyar las reformas sociales del Gobierno, aunque ha plantado oposición a algunas propuestas, como la idea de convocar una Asamblea Constituyente, que considera riesgosa para la estabilidad institucional.

En lo que ha sido insistente es en que, según su lectura de la realidad política, la izquierda no puede sola y lo necesita a él y a otros líderes, como el ministro del Interior, Armando Benedetti, para ganar la Presidencia. Por eso, en su discurso, ha repetido sin cesar el mismo parlamento: nadie mejor que Roy para construir mayorías en medio del odio político. “Un pájaro necesita de sus dos alas para volar”, dice.

En su defensa contra las estadísticas, Roy desvirtuó sus bajas cifras en las encuestas y se pavoneo en sus fotos de plazas llenas y manos estrechadas con poderosos caciques regionales.

Desde su trinchera también ha venido advirtiendo que el posible triunfo de uno de los extremos políticos puede condenar al país a un escenario de revanchismo, con conflicto social de gran magnitud. Con su nueva victoria en la consulta de centro izquierda, Roy aseguró un papel importante en el futuro de la disputa por ver quién llega a la Casa de Nariño.

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