
Apuesta por el norte del Cauca: todos ponen, todos ganan
Para Edward Prado, presidente de la ANUC en el norte del Cauca y gestor del Café Tabi, el objetivo de la alianza con el Gobierno y Asocaña es producir café de buena calidad y transformar el producto para que sea rentable y atractivo.
Por: Olga Sanmartín
Gran parte de éxito que ha tenido el programa ‘Apuesta por el Desarrollo Rural Integral del Norte del Cauca’ se dio por la participación activa que tuvieron las comunidades afro y campesinas de la región durante los encuentros que se llevaron a cabo a lo largo de más de dos años, primero con el sector de la agroindustria de la caña y luego con el Gobierno. Partiendo de las tradiciones y la diversidad étnica de la región, se estructuró una propuesta que asegura el desarrollo agropecuario de la zona y la sostenibilidad de las comunidades. Edward Prado, presidente de la Asociación de Usuarios Campesinos del Cauca, Anuc, en el norte del Cauca, y gestor del Café Tabi, se refiere a la participación y las expectativas de las comunidades y a su trabajo como caficultor de café de especialidad.
CAMBIO: Recientemente se firmó una alianza entre Asocaña, el Gobierno y las comunidades del norte del Cauca para impulsar al sector agropecuario de la región. ¿Cómo se llevó a cabo este proceso?
Edward Prado: Fue muy significativo. El 10 de mayo se firmó la ‘Apuesta por el Desarrollo Rural del Norte del Cauca’, convenio importante porque es la primera vez en Colombia que se establece una alianza entre el sector privado, el sector público y las comunidades locales para fortalecer cadenas productivas agropecuarias. En esta unión participaron la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca (Aconc), que representó a la comunidad afro y, en representación de los campesinos, la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro) y la Asociación de Usuarios Campesinos del Cauca (Anuc) norte del Cauca, que presido. Todos participamos activamente en el proceso de construcción de esta alianza.
CAMBIO: ¿Cómo fueron elegidos los productores incluidos en esta apuesta?
EP: Se realizó un estudio para identificar las cadenas productivas más relevantes en el norte del Cauca, destacándose las del café, la caña panelera y el cacao. El estudio también evaluó qué organizaciones estaban avanzando en encontrar valor agregado a estos productos, lo que llevó a la selección de los beneficiarios, elegidos por las propias comunidades. Por parte de la Anuc se benefician más de 400 familias en el sector del café. En las comunidades afro se favorecen 200 de ellas. En la producción de panela se apoyan unas 300 familias. A todas ellas, al impulsarlas a un renglón más industrializado sin cambiar los usos, costumbres, saberes y tradiciones que tiene cada organización.

CAMBIO: ¿Cuál es el objetivo principal del proyecto y qué impacto espera lograr?
EP: La idea es llevar estas cadenas productivas hacia una mayor industrialización, sin alterar las tradiciones y costumbres culturales. El objetivo principal es transformar la producción en el norte del Cauca y fortalecer sus organizaciones. Este proyecto tiene un enfoque a largo plazo, con una duración de diez años. Los primeros tres se centrarán en mejorar la productividad y transformar las operaciones para formar empresas populares. El Gobierno y Asocaña están comprometidos con este proyecto para mitigar los impactos negativos actuales en la región y apoyar la comercialización y exportación de productos de alta calidad.
CAMBIO: ¿Cuál es el aporte de cada parte?
EP: Asocaña y el Ministerio de Agricultura hacen la inversión económica y aportan su experiencia en el mejoramiento de materias primas (los cultivos), su transformación y la comercialización del producto, mientras que las organizaciones locales ofrecen su conocimiento en la producción. Este esfuerzo conjunto busca mejorar la calidad y aumentar la capacidad de exportación de nuestros productos.
CAMBIO: ¿Qué inversión se ha previsto para el primer año del proyecto?
EP: Es una inversión económica de 13.000 millones de pesos que aportan la industria azucarera y el Gobierno. Ella se destinará a fortalecer los cultivos existentes, instalar nuevos y renovar aquellos que ya están envejecidos. Esto es crucial para asegurar una producción de alta calidad en los próximos años, tanto en café como en caña panelera y cacao.
Este proyecto es una gran oportunidad para mejorar la vida de las comunidades en el norte del Cauca y fortalecer la economía local. La colaboración entre el Gobierno, el sector privado y las comunidades es fundamental para el éxito del programa. Estamos convencidos de que, con este esfuerzo conjunto, lograremos transformar el sector agropecuario en la región, aumentar la calidad de nuestros productos y abrir nuevos mercados tanto locales como internacionales.
CAMBIO: Además de su trabajo en la ANUC, usted es el gestor de Café Tabi, en el Cauca. ¿Cómo se inició ese emprendimiento?
EP: Café Tabi nació en 2019. La iniciativa tenía como objetivo presentar un café de especialidad en el municipio de Santander de Quilichao. Además, establecimos una tienda de café de especialidad para interactuar con los visitantes, mostrarles la calidad del grano y promover la cultura cafetera. Queríamos que las personas conocieran diferentes métodos de preparación de la bebida, como chemex, dripper y el sifón japonés, y que aprendieran a disfrutar de un buen café de especialidad. Hoy también ofrecemos clases de barismo, para enseñar a los jóvenes la cultura cafetera y su rol en ella. Además, montamos una planta de transformación de grano para realizar todo el proceso del cultivo, desde la finca Villa Daniela, ubicada en la vereda Palomera, a 1.750 msnm, donde cultivamos variedades exóticas como Pacamara, Tabi, Borbón Rosado y Cenicafé.
CAMBIO: ¿Cuál es la producción aproximada de Café Tabi y cómo se beneficia con el programa?
EP: Los varietales que cultivamos no tienen un alto rendimiento en términos de producción. En una hectárea, producimos entre 150 y 160 arrobas de café. Aunque el rendimiento no es alto, los precios de estos cafés son más elevados, lo que compensa la producción. Las plantas se siembran a distancias más amplias que los cafés comerciales de variedades como Castillo o Colombia. Con este convenio de fortalecimiento de la agrocadena, esperamos que nuestros cafés lleguen a mercados internacionales, aportando un valor agregado al trabajo que realizan los productores en el norte del Cauca. Buscamos que el trabajo de la caficultura en Colombia obtenga un buen valor. El año pasado vendimos algunos de nuestros cafés a 46 dólares por libra, lo que es significativamente más alto que los precios nacionales promedio. Esto demuestra el potencial de nuestros varietales y el valor que podemos ofrecer. Con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Asocaña vamos a sembrar 50 hectáreas de varietales de café de especialidad para explorar nuevos mercados y darles un impulso a estos granos de alta calidad.
CAMBIO: ¿Cuántas personas trabajan en Café Tabi y cómo se relaciona Café Tabi con la comunidad?
EP: En Café Tabi trabajan seis personas de manera directa (cuatro en la planta y dos en la tienda) y más de 20 personas indirectamente, que son los cultivadores de café que colaboran con nosotros. En total, esto involucra a 20 familias en la región. Estos trabajadores están directamente relacionados con la tienda de café y con la producción en general. Queremos que las personas vuelvan a apreciar el cultivo de café y descubran que es posible cultivar uno de alta calidad y darle un valor agregado. A pesar de la disminución en la mano de obra en el sector, nuestro objetivo es producir con buena calidad y transformar el producto para que sea rentable y atractivo. Estamos comprometidos con la sostenibilidad en el sector caficultor.
*Contenido elaborado con el apoyo de Asocaña.
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