
La innovación y la Inteligencia Artificial, aliadas para salvar vidas en la lucha contra el cáncer de mama
En el foro ‘Cáncer de mama: innovación que salva vidas’, organizado por CAMBIO, AstraZeneca y Daiichi Sankyo, expertos y médicos debatieron sobre los avances, los desafíos y el papel de la tecnología en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad en Colombia.
Por: Valentina Giannini
El cáncer de mama continúa siendo una de las principales causas de muerte entre las mujeres en Colombia. Aunque los avances médicos y tecnológicos han permitido mejorar el diagnóstico y el tratamiento, persisten grandes brechas en el acceso a servicios de salud, especialmente en regiones apartadas del país. Así lo evidenciaron los especialistas que participaron en el foro ‘Cáncer de mama: innovación que salva vidas’, organizado por CAMBIO, AstraZeneca y Daiichi Sankyo.
Cinco mensajes clave
La conversación sobre el panorama del cáncer de mama en Colombia fue un escenario para la convergencia de distintos actores de salud, tecnología y políticas públicas, que dialogaron sobre la enfermedad en el país, la tecnología como herramienta aliada y las principales brechas a las que se enfrentan las mujeres diagnosticadas.
- Aunque existen avances en materia de diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, persisten brechas que afectan el acceso a exámenes, medicamentos y procedimientos.
- Durante los últimos años, con la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, el panorama de la oncología ha evolucionado hacia tratamientos cada vez más personalizados.
- Según los expertos, la Inteligencia Artificial (IA) llegó para quedarse. Gracias a esta herramienta se ha fortalecido la precisión de los diagnósticos de cáncer, y se puede avanzar en mejoras en otros puntos de la atención oncológica, como la navegación comunitaria y clínica.
- La escasa formación de especialistas, así como su concentración en las grandes ciudades, complejizan la situación de las pacientes con cáncer que buscan acceder a servicios especializados en las regiones.
- La educación, la información de calidad y la pedagogía sobre el autocuidado son fundamentales para prevenir y diagnosticar de manera temprana el cáncer de mama.
Un panorama que sigue siendo preocupante
En la conferencia inicial, Devi Puerto Jiménez, subdirectora general de Investigaciones de Salud Pública del Instituto Nacional de Cancerología, presentó un balance sobre la situación actual del cáncer de mama en el país.
De acuerdo con la doctora, en 2022 se diagnosticaron más de 2,3 millones de mujeres con esta enfermedad a nivel mundial y en Colombia “hubo 17.000 casos nuevos en este periodo de tiempo, con una tasa de 50 mujeres diagnosticadas por cada 100.000 personas”. Fue enfática en que esta enfermedad “es un problema de salud pública”.
Además, mencionó que el cáncer de mama se relaciona con el estilo de vida y los contextos urbanos. “Se presenta mucho más en zonas urbanas que en zonas rurales, y se relaciona con dietas ricas en grasa, la obesidad, tener hijos en edades muy tardías, no haberlos lactado y fumar, entre otros factores de riesgo”, explicó.
Así mismo, indicó que si bien las cifras muestran que la incidencia de la enfermedad ha aumentado, la mortalidad se concentra en los países con menores índices de desarrollo. “En Colombia se presentaron, en 2022, 4.752 muertes por esta causa, una tasa ligeramente mayor a la tasa mundial”. Entre 2017 y 2021, el cáncer de mama fue la primera causa de incidencia y mortalidad por cáncer en mujeres en el país.
De acuerdo con la doctora, La Guajira registra la mayor incidencia, mientras que Atlántico encabeza las tasas de mortalidad. Frente a este panorama, enfatizó en que “la mortalidad por cáncer de mama en Colombia refleja las desigualdades del sistema”.
Para la doctora Puerto, a pesar de que se han identificado avances en el diagnóstico y tratamiento, persisten una serie de retos que afectan a las mujeres diagnosticadas y permiten que sigan existiendo brechas en el acceso a exámenes, medicamentos y procedimientos.
“Hemos avanzado muchísimo en diagnóstico y tratamiento, pero tenemos muchos desafíos aún por intervenir, como por ejemplo, esas disparidades regionales, los problemas de organización en la red, la fragmentación que tenemos en el sistema, tiempos prolongados de tamizaje o mujeres tamizadas que no acceden a un diagnóstico oportuno y nos falta coordinarnos y trabajar con equidad”, sostuvo la subdirectora general de Investigaciones de Salud Pública del Instituto Nacional de Cancerología.
Durante su intervención, la especialista también fue enfática en que “la detección temprana es la intervención más costo/efectiva para reducir la mortalidad asociada a esta patología”, pues, según ella, de eso depende el acceso oportuno a tratamientos y procedimientos que podrían llevar a una curación.
La doctora resaltó la importancia de fortalecer los programas de tamizaje, así como los esfuerzos del Instituto Nacional de Cancerología a través de programas de supervisión y pedagogía a personal especializado.
Las transformaciones en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama en Colombia
En un segundo momento del foro ‘Cáncer de mama: innovación que salva vidas’ se llevó a cabo la ‘Conversación IA: un aliado contra el cáncer de mama’, un diálogo entre profesionales, médicos y líderes en el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la medicina.
De acuerdo con los expertos, en los últimos años la investigación biomédica y la creación e implementación de nuevas tecnologías en el sistema de salud han permitido que los tratamientos para la enfermedad sean cada vez más personalizados.
Giovanny Montoya, director de Asuntos Médicos de Daiichi Sankyo Colombia, destacó que “la innovación y el desarrollo han permitido prolongar la supervivencia de los pacientes con cáncer de mama”.
“Con el entendimiento cada vez más profundo de la biología tumoral y la combinación de información proveniente de ciencias como la genómica, proteómica y metabolómica, hoy se pueden tomar decisiones informadas y personalizadas”, explicó Montoya.
Por su parte, Ximena Gómez, líder del Área Terapéutica de Cáncer de Mama y Diagnóstico de AstraZeneca, subrayó la relevancia de la tecnología en la detección y señaló que uno de los hitos que se han desarrollado en Colombia es el “advenimiento de una patología digital” que le “ayuda al patólogo a tener un mejor diagnóstico de este tipo de tumores, que tienen unas características muy específicas”.
Así mismo, mencionó tres puntos clave para el futuro de la prevención, detección y tratamiento del cáncer de mama en Colombia: cocreación, comunicación y coordinación. De acuerdo con la doctora, “lo importante es que haya un ejercicio donde todos los actores entren en un ejercicio de cocreación en el que el paciente sea el centro”.
Por otra parte, los expertos coincidieron en que uno de los retos más grandes no solo es innovar, sino garantizar acceso equitativo a los servicios de prevención y tamizaje. Por su parte, Gómez aseguró que la aplicación de las tecnologías de Inteligencia Artificial se ve obstaculizada por limitantes estructurales y específicos en el acceso a herramientas digitales.
Mientras tanto, el director de Asuntos Médicos de Daiichi Sankyo señaló que “el resultado esperado es el beneficio para los pacientes” y el reto tiene que ver con “hasta donde nosotros como sociedad estamos interesados en pagar por una tecnología”.
Así mismo, coincidió con Gómez y expresó que “esto se logra en la medida en que todos los actores del sistema vayan al mismo rumbo”. Según él, esto debe ser una decisión consciente por parte de instituciones académicas, laboratorios e instituciones gubernamentales.
La Inteligencia Artificial como aliada
De acuerdo con los expertos, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave para reducir tiempos y mejorar la precisión en los diagnósticos.
En este sentido, Fabio Torres, jefe de la Sección de Seno de la Fundación Santa Fe de Bogotá, resaltó que “la parte más importante es el diagnóstico temprano” y que la IA puede ser determinante para lograrlo.
“Si logramos llevar a zonas apartadas esta Inteligencia Artificial, derivarla a centros y que nos devuelvan un diagnóstico de manera muy rápida, vamos a tener ganancia en los tiempos de diagnóstico y vamos a reducir también el tiempo entre el diagnóstico y el primer tratamiento”, dijo.
Según Torres, “la IA es una herramienta que permite acelerar y acortar los diagnósticos y así influir sobre el inicio del tratamiento”. “Esta sería una manera de coger tumores más tempranos y acortar un poco la brecha de inequidad en el sistema de salud”, añadió.
Enfocada en el sector tecnológico, Valentina Agudelo, fundadora de Salva Health, habló sobre Julieta, la primera tecnología colombiana enfocada en el cáncer de mama.
“Lo que desarrollamos con Julieta es un examen que permite democratizar el acceso a la salud”, explicó. Según Agudelo, solo el 5 por ciento de las mujeres se realizan exámenes preventivos de manera proactiva y “el 23 por ciento de la población colombiana no tiene acceso a estos exámenes en su departamento de residencia”.
La emprendedora aseguró que la Inteligencia Artificial aplicada a la salud funciona en tres ramas: automatización, predicción y generación. “Automatización es la rama que más está viendo desarrollos en medicina a nivel mundial”, señaló, insistiendo en que su potencial puede ayudar a superar las barreras geográficas y estructurales del sistema.
De acuerdo con Agudelo, las aplicaciones de la Inteligencia Artificial permiten el acceso a herramientas diagnósticas, la priorización de pacientes y el acercamiento al personal adecuado. Así mismo, mencionó que en el caso particular de su dispositivo se creó “una alianza entre la liga contra el cáncer y la Fuerza Aérea” que permitió que mujeres de distintas zonas del país puedan acceder a un examen inicial que es clave para un diagnóstico posterior.
Según ella, la Inteligencia Artificial en la medicina sirve para “crear herramientas que no son operador dependiente y no necesitan estar conectadas”, lo que las hace más inclusivas y democráticas.
Por su parte, el doctor Carlos Felipe Escobar, director del Centro de Innovación HUB iEX, sostuvo que en Colombia “se está viendo una explosión de oportunidades de innovación” que permiten “la detección temprana, el acceso a tratamientos innovadores, a terapias personalizadas y a las herramientas de seguimiento y adherencia”.
“En cáncer de mama tenemos 69 innovaciones mapeadas en el país”, aseguró, y dijo que lo más importante ahora es mapear y conectar las iniciativas y “lograr diseñar más y mejores estudios que nos permitan construir rutas integradas con las soluciones para mejorar lo que podemos hacer”.
Hacia una política integral de cáncer de mama
El último panel del evento reunió a Alejandra Taborda, subsecretaría de Gestión Territorial de la Secretaría de Salud de Bogotá, a Lisset Rivera, directora general de la Asociación AMESE y a Lina Lozano, subdirectora de Análisis del Riesgo del Instituto Nacional de Salud.
Lozano fue enfática en afirmar que “el tema de las cifras es relevante”, y dijo que aunque “usualmente normalizamos las cifras” el cáncer de mama es una patología con una de las mayores tasas de diagnóstico y de mortalidad.
Las barreras de acceso que enfrentan las mujeres en la detección y diagnóstico del cáncer de mama
De acuerdo con Taborda, “en Colombia, una de las principales barreras es el acceso a los servicios de salud”. En ese sentido, la ubicación geográfica y los factores económicos son factores determinantes que afectan las posibilidades que tiene una mujer de acceder a servicios especializados. Así mismo, advirtió que la concentración de los especialistas está en las grandes urbes.
“Hay condiciones socioeconómicas que hacen que una persona tome tardíamente la decisión de consultar”, señaló. Además, dijo que “una de las principales formas de la prevención del cáncer de mama es el autoexamen”, pero no todas las mujeres “han tenido la posibilidad de informarse, y eso tiene que ver con los determinantes sociales”.
Lisset Rivera, directora general de la Asociación AMESE, una organización que brinda apoyo integral profesional y gratuito a mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, mencionó que una de las principales barreras a las que se enfrentan aquellas diagnosticadas con esta enfermedad es “el enredo administrativo”.
Según la directora, “recibir un diagnóstico de cáncer es muy difícil” y en medio de esa situación “lo que más necesita un paciente o un cuidador es acompañamiento y entender qué es lo que necesita hacer para tener un tratamiento oportuno”.
Por su parte, Alejandra Taborda, subsecretaría de Gestión Territorial de la Secretaría de Salud de Bogotá, dijo que lo que se busca en este momento es “fortalecer el sistema de salud en el territorio” y apostarle a la “atención primaria social”.
Así mismo, resaltó el programa Navegadores de Bienestar, “una estrategia que consiste en hacer un acompañamiento integral” que busca “disminuir barreras de acceso desde lo asistencial.
La subsecretaria concluyó diciendo que los dos pilares fundamentales para que el sistema de salud funcione y permita a los pacientes acceder a los servicios de manera oportuna son la gobernanza y la gobernabilidad, y fue enfática en decir que “los sistemas de salud están basados en la confianza”.
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