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Cultura

Álvaro Barrios, el iconoclasta que dibuja, pinta y cuestiona el arte a través de su obra

Recientemente se publicó el libro ‘Álvaro Barrios’, un compendio muy completo de su trayectoria como artista, acompañado de textos de los curadores y expertos en arte Jaime Cerón y Elías Doria, ambos profundos conocedores de la obra de Barrios.

Por: Eduardo Arias

La Galería El Museo, a través de Ediciones Jaime Vargas, acaba de publicar el libro Álvaro Barrios, que recorre toda la trayectoria de uno de los artistas más contundentes del arte colombiano actual, y que se ha mantenido vigente desde que se dio a conocer en los años 60 hasta la actualidad.

El libro, publicado en inglés, además de reproducir decenas de sus obras y de presentar un enorme panorama de la obra de Barrios, trae textos escritos por Jaime Cerón y Elías Doria, dos reconocidos expertos en arte y como curadores, quienes también han seguido la trayectoria de Barrios y son profundos conocedores de su trabajo.

Álvaro Barrios nació en Cartagena en 1945, pero desde que cumplió seis meses vive en Barranquilla, la que considera como su ciudad. Es pintor, dibujante y artista conceptual que en su obra ha integrado literatura, cómic, historia del arte y pensamiento conceptual. Figura destacada y reconocida del arte contemporáneo latinoamericano desde los años 60, Barrios ha explorado en terrenos como la apropiación de obras de otros artistas, el humor y la reflexión intelectual. Su trabajo dialoga con figuras como Marcel Duchamp, Tintín, Picasso, Dick Tracy, Jeff Koon y Mandrake y Tintín (por citar unos pocos de los muchos referentes reales y ficticios que atraviesan su trabajo). Ha combinado con gran habilidad las artes plásticas y la cultura de masas, lo que lo ha consolidado desde hace ya muchas décadas como una voz potente y singular del arte gráfico y también del conceptual en Colombia.

Su obra es muy conocida en América Latina y ha trascendido a Europa y Estados Unidos. La han estudiado críticos, curadores e historiadores y forma parte de discusiones esenciales sobre el arte conceptual latinoamericano.

“En el contexto colombiano, Álvaro Barrios es, con Doris Salcedo y con Beatriz González, uno de los artistas más importantes del momento actual. Un artista que todavía tiene una gran proyección y que está rompiendo con muchos estamentos en el campo del arte”, afirma Luis Fernando Pradilla, director de la Galería El Museo, y promotor de la publicación del libro.  

Por qué un libro en inglés

Pradilla explica que este libro es una actualización del que editó Jaime Vargas una década atrás. En ese entonces el galerista que representaba a Barrios era José Pérez. La obra, escrita en castellano, se agotó rápidamente. Cuando Pérez falleció, Pradilla tomó la representación dl trabajo de Barrios para Colombia y Madrid. “En ese entonces me di cuenta de la importancia del artista y de la necesidad de publicar un libro en un contexto mucho más internacional en idioma inglés”. Agrega Pradilla que, en este año, el Art Institute de Chicago, el Museo Guggenheim de Nueva York y el Reina Sofía de Madrid, entre otras instituciones, adquirieron obras de Barrios. “Es muy importante un libro que contextualice uno de los artistas más importantes que tenemos actualmente en Colombia”. Pradilla planea que en dos o tres años el libro se actualice de nuevo y se traduzca al castellano.

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Álvaro Barrios y 'La multiplicación de los cuadros'.

El universo Álvaro Barrios

Elías Doria se aproximó a la obra de Barrios cuando estudiaba antropología. “Me interesaron esos cruces entre etnografía y formas de relatar el Caribe, así como sus procesos de consolidación de lenguajes”. Él considera que la figura de Barrios no solamente cruza la historia del arte por su práctica como artista, sino también porque ha sido un referente y promotor del conceptualismo, y de ideas orientadas a la desmaterialización del objeto artístico.

Jaime Cerón, por su parte, dice que su aproximación a la obra de Barrios comenzó cuando estudiaba arte y se volvió cada vez más compleja a medida que su capacidad reflexiva se hacía más amplia. “Inicialmente, me llamaba la atención la manera en que convivían en su trabajo diferentes concepciones artísticas. El dominio de las técnicas tradicionales, como el dibujo, iba acompañado por procesos conceptuales que desbordaban la visualidad. Su obra era más un fruto del mundo de las imágenes producidas por la cultura que de la observación de la naturaleza, lo que es un rasgo identificado por la historia del arte desde la década del 60 y que es compartido por artistas de una edad cercana a la de Álvaro Barrios, en diferentes contextos culturales”.

Para Pradilla, Álvaro Barrios es una de las figuras que transformaron las reglas del juego del arte. “Desde muy temprano Barrios entendió que el arte no era un objeto estático, sino un territorio de imaginación, memoria y juego intelectual”, asegura.

Alvaro Barrios y sus collages

Barrios ha logrado integrar la alta cultura y la cultura de masas, así como el rigor intelectual, el humor, la crítica y la poesía. “Su influencia en Colombia es indiscutible, ya que abrió caminos cuando casi nadie hablaba de conceptualismo en el país”, dice Pradilla. Además, Barrios mostró que la obra gráfica podía ser un campo experimental y no solamente técnico y ha creado un lenguaje personal que ha trascendido a varias generaciones.

De acuerdo con Cerón, Álvaro Barrios comenzó su aproximación al arte de manera muy precoz y absorbió muchas ideas presentes en el campo de lo visual. No solo de la historia del arte, sino también de las películas, los comics y los movimientos artísticos de vanguardia. “Sus obras tempranas implicaron la articulación del dibujo de corte expresionista con el collage que generaba imágenes híbridas entre la realidad y el mundo imaginario, tanto el de las tiras cómicas como el de las fantasías oníricas”.

Álvaro Barrios el onírico

Doria afirma que el interés de Barrios por la apropiación de los cómics no viene del pop que estaba ya en boga a finales de los años 50 en el Reino Unido y en Estados Unidos, “como se piensa muchas veces de manera muy superficial”. Es el resultado de un impulso que desde muy niño sintió por el dibujo y las historietas de los diarios y hoy muchos califican como “una especie de infancia prolongada”.

Estas imágenes fueron transformándose en escenas más descriptivas que serían la marca de agua de su obra en las décadas de los 70 y 80. “Es en esas décadas cuando propone una estrategia altamente crítica con el mundo del arte que son sus ‘grabados populares’. Estos expandieron al máximo la circulación de sus obras al ser imágenes impresas en periódicos”, comenta Cerón. Barrios las validó con ironía al numerarlas y firmarlas como si se tratara de la edición original de un grabado. En ese periodo también exploró la tercera dimensión en objetos e instalaciones y también realizó montajes fotográficos. Ya en la madurez se su carrera se concentró más en la pintura, pero en una conexión directa con el comic para realizar comentarios irónicos sobre la historia del arte en diferentes periodos de tiempo”.

Álvaro Barrios o cuando el arte estaba en los periódicos

¿Barrios al fin qué es?

Humor, homenajes a otros artistas y apropiaciones, búsquedas plásticas de diversa naturaleza, irreverencia. ¿Cómo clasificar a Barrios? “A él le molestan un poco ese tipo de clasificaciones o etiquetas”, advierte Doria. Anota que ya en los años 70 Barrios mostraba una sofisticación y una conciencia absoluta de la apropiación como un horizonte teórico y conceptual muy claro. “Incluso la apropiación se puede entender desde su infancia cuando reinterpretó estas tiras cómicas y del filme En búsqueda del tiempo perdido”.

Lo cierto es que Barrios siempre se ha definido como un artista conceptual, dado que las reflexiones conceptuales y críticas han atravesado los diversos medios y formatos que ha empleado como soporte de su trabajo. “Es un artista que tiene un oficio tremendo. Si uno mira estas obras en formato pictórico, son de alguna forma dibujos expandidos que transitan hacia un lenguaje pictórico, pero que tienen un origen radical y fundamental en la gráfica”, dice Pradilla.

Como dice Cerón, “Barrios es un conceptualista que pinta”. Y no solo que pinta. Es importante recordar que fue uno de los pioneros del ejercicio de la curaduría en Colombia junto a la generación de Eduardo Serrano, Miguel González y Alberto Sierra. Además, en algún momento llegó a ser galerista en Barranquilla, donde también promovió lenguajes de corte conceptual. A lo anterior Doria agrega que el Álvaro Barrios curador, crítico y teórico no se desliga del Álvaro Barrios artista. En muchas de sus piezas aparecen el humor, así como las apropiaciones en torno a la obra de otros artistas o comentarios acerca de sus obras hacia ellos. Allí hay una crítica del arte hecha desde el arte mismo.

Barrios y el comic

“Gracias a él, hoy Colombia también está dentro del mapa del arte global. Abrió puertas que antes parecían cerradas. Vemos cómo durante los últimos 20 años el conocimiento del arte colombiano es mayor y eso se debió inicialmente a Fernando Botero, posteriormente a Doris Salcedo y yo creo que Álvaro Barrios ha ayudado muchísimo”, concluye Pradilla.

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