
Economía colombiana creció 2,2 por ciento en el primer trimestre de 2026
El Dane entregó las cifras del Producto Interno Bruto del primer trimestre de 2026.
Por: Juan David Cano
La economía colombiana arrancó 2026 con un crecimiento moderado. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló este viernes 15 de mayo que el Producto Interno Bruto (PIB) del país se expandió 2,2 por ciento durante el primer trimestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2025.
El dato se ubicó por debajo de las proyecciones que manejaban los analistas. Mientras que en el sondeo que hace el Banco de la República se esperaba un 2,5 por ciento, en la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo se proyectó un 2,4 por ciento. Ninguno de los dos atinó al resultado.
En valores corrientes, según las cifras del Dane, la economía colombiana totalizó 472,7 billones de pesos durante el primer trimestre de 2026. En el mismo periodo de 2025, esa cifra fue de 446,2 billones.
Aunque la cifra confirma que la economía sigue en terreno positivo, el dato refleja una desaceleración significativa frente al cierre de 2025: en el tercer trimestre del año pasado, el PIB había crecido 3,8 por ciento y, en el cuarto, 2,1 por ciento.
Aunque en el primer trimestre de 2026 fue de 2,2 el crecimiento, al analizar los datos intertrimestrales en las series ajustadas por efecto estacional y calendario, la economía colombiana solo creció 0,6 por ciento entre enero y marzo en comparación con el cuarto trimestre del año pasado.
Los motores del crecimiento económico en el primer trimestre
Tal como ocurrió a lo largo de 2025, la rama que más jaló la economía colombiana al inicio de 2026 fue el sector público. El grupo de administración pública y defensa, educación y salud creció 5,7 por ciento y aportó 0,9 puntos porcentuales a la variación del PIB del trimestre, la mayor contribución entre todas las actividades.
Dentro de esta rama, los componentes que más empujaron fueron la administración pública y defensa (8,2 por ciento) y la educación de no mercado (9,5 por ciento). De hecho, en la desagregación por estructura del Estado, el Gobierno central creció 9,6 por ciento, mientras que la organización electoral lo hizo en 104 por ciento, jalonada por el ciclo de elecciones que arranca en el país.
El comercio, transporte y alojamiento volvieron a destacarse como uno de los motores tradicionales de la economía, con un crecimiento de 2,9 por ciento y un aporte de 0,6 puntos al PIB. Dentro de esta rama, el comercio al por mayor y al por menor creció 6,3 por ciento, mientras que el alojamiento y servicios de comida cayó 1,8 por ciento.
Las industrias manufactureras tuvieron una recuperación importante: crecieron 2,9 por ciento y aportaron 0,3 puntos a la variación del PIB. Dentro de la industria sobresalió la fabricación de vehículos automotores, que se expandió 27,8 por ciento, y la refinación de petróleo, con un crecimiento de 8,0 por ciento.
Por el contrario, dos sectores volvieron a marcar terreno negativo: la construcción se contrajo 5,4 por ciento, restando 0,3 puntos al PIB, y la agricultura cayó 1,4 por ciento, restando 0,2 puntos. La explotación de minas y canteras, que venía en rojo desde hacía varios trimestres, tuvo una contracción más leve esta vez, de 0,1 por ciento.
La caída de la construcción se explicó principalmente por el desplome de la construcción de edificaciones residenciales y no residenciales (-8,2 por ciento). En el caso del agro, el cultivo permanente de café, que había venido creciendo a tasas de doble dígito, se contrajo 30,5 por ciento.
Las tasas de crecimiento de los demás sectores fueron:
- Actividades inmobiliarias: 2,0 por ciento.
- Actividades profesionales, científicas y técnicas: 2,2 por ciento.
- Actividades artísticas, de entretenimiento y actividades de los hogares: 3,2 por ciento.
- Actividades financieras y de seguros: 2,8 por ciento.
- Suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado: 2,6 por ciento.
- Información y comunicaciones: 1,3 por ciento.
Colombia, entre las economías que más crecen de la OCDE
Pese a la desaceleración, Colombia se mantuvo entre los países de mayor crecimiento dentro de la OCDE en el primer trimestre. Solo Costa Rica (4,1 por ciento), Corea del Sur (3,6 por ciento), España (2,7 por ciento), Estados Unidos (2,7 por ciento) y Lituania (2,5 por ciento) crecieron más que Colombia.
Por debajo se ubicaron economías como Suecia (1,9 por ciento), Francia (1,1 por ciento), Italia, (0,7 por ciento), México (0,2 por ciento), Alemania (0,3 por ciento) y Canadá (0,6 por ciento).
Consumo y gasto público siguen impulsando la economía
Por el enfoque del gasto, el Dane reveló que la demanda interna creció 2,3 por ciento durante el trimestre, una dinámica más moderada que la observada en 2025. El gasto de consumo final, que aumentó 3,4 por ciento, fue el componente que más aportó a la variación del PIB, con 3,0 puntos porcentuales.
Dentro del consumo final, el gasto de los hogares creció 2,7 por ciento. Por finalidad, el gasto de los hogares se concentró en recreación y cultura (4,9 por ciento), bienes y servicios diversos (4,5 por ciento), salud (3,8 por ciento) y transporte (3,5 por ciento). El único componente con cifras negativas fue restaurantes y hoteles, que se contrajo 0,6 por ciento.
Sin embargo, el dato más llamativo del enfoque del gasto sigue siendo el comportamiento del consumo del Gobierno general, que creció 7,8 por ciento en el trimestre. Dentro de este componente, el gasto de consumo individual de compras de mercado se expandió 13,7 por ciento, y el gasto de consumo final individual de no mercado, 10,8 por ciento.
Finalmente, en el frente externo, las exportaciones crecieron 3,5 por ciento (4,4 por ciento en bienes y 0,6 por ciento en servicios), igual que las importaciones, que también se expandieron 3,5 por ciento (3,3 por ciento en bienes y 4,5 por ciento en servicios).
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