Ir al contenido principal
Acentos
El acento es la forma como se pronuncia o se entona una lengua. Crédito imagen: Fotoilustración CAMBIO.
Economía

Hablar como 'gomelo’, una ventaja silenciosa a la hora de conseguir empleo

Un estudio reciente de la Universidad de los Andes concluyó que, en Bogotá, el acento asociado a las clases altas influye en las interacciones sociales y económicas, y puede reforzar las barreras de movilidad social. Pero, ¿hasta qué punto la manera de hablar moldea la percepción que tenemos de los demás?

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

Si usted redondea los sonidos, alarga las vocales y remata las frases con esa entonación pausada que muchos asocian con el acento ‘gomelo’ bogotano, puede tener una llave de oro: conseguir más fácil un trabajo, integrarse en ciertos círculos sociales y abrirse paso en espacios donde la forma de hablar también funciona como una credencial.

Este fenómeno puede parecer algo intuitivo en una sociedad tan desigual como la colombiana. Según el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) de 2025, Colombia figura como el tercer país más desigual del mundo, a partir de su coeficiente de Gini, solo superado por Sudáfrica y Namibia.

Pero ese acento tan particular, que prácticamente todos los colombianos pueden reconocer con solo escuchar un par de frases, esconde un fenómeno más profundo. Un estudio reciente publicado por la Universidad de los Andes concluyó que esa forma de hablar, asociada con personas de clase alta de la capital, funciona como una forma de ‘premio’: los perfiles con ese acento se perciben como más empáticos, confiables y empleables, y tienen entre 12,6 y 15,1 puntos porcentuales más de probabilidad de ser elegidos como amigos, socios, colegas o jefes.

“Una de las conclusiones del estudio es, precisamente, que esto puede convertirse en una barrera a la movilidad social”, explica Leopoldo Fergusson, profesor de economía, codirector de la iniciativa TREES (Teaching and Researching Equitable Economics from the South) de la Universidad de los Andes y uno de los investigadores del estudio ‘Los acentos como capital’.

El estudio documenta que los acentos de clase alta se asocian sistemáticamente con múltiples indicadores de estatus social y suscitan "un trato más deferente”, es decir un trato más amable, cortés condescendiente en el que, incluso, se cede ante el criterio ajeno.  

Según los investigadores, los acentos funcionan como señales lingüísticas culturalmente específicas que reproducen jerarquías sociales, con implicaciones para los mercados laborales y para los esfuerzos orientados a promover la movilidad y la integración. Por eso, sostienen, funcionan como una forma de capital.

Una conclusión que podría parecer obvia si se asume que los acentos transmiten indirectamente señales de educación, ingreso o experiencia, pero el estudio encontró que los acentos, por sí solos, moldean las interacciones sociales y económicas.  

“El acento es la puerta de entrada a una persona. Las primeras impresiones se forman con la forma en que alguien habla y eso determina el acceso a oportunidades. Codifican la clase social y un bagaje cultural, lo que la gente privilegia o prefiere cuando toma decisiones sobre con quien interactuar”, comenta Natalia Garbiras Díaz, profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard y otra de las autoras del estudio.

Según la economista, el gran reto del estudio fue aislar el acento de todas estas ‘claves sociales’ para entender su impacto en el mercado laboral y, por ende, en la desigualdad.

imagen de Bogotá
El sistema de estratos socioeconómicos tiene una influencia considerable en las interacciones en ciudades como Bogotá. Crédito imagen: Freepik.

¿Qué tanto importan realmente los acentos?

Las implicaciones de los acentos han sido estudiadas en varios contextos por sociólogos, lingüistas, y en alguna medida, por economistas, en búsqueda de relaciones con las interacciones sociales y económicas.

Lo particular de este estudio no sólo es que se hizo en Colombia, focalizado en Bogotá, sino que utilizó un experimento social para medir el efecto de los acentos. Los investigadores aplicaron una encuesta en línea a 6.000 adultos colombianos en la que les pidieron evaluar pares de perfiles con presentaciones en audio, uno con un acento asociado a una persona de clase alta y otro asociado a una persona de clase baja.

“No eran acentos hiperbólicos ni caricaturescos, porque no queríamos generar burla sino algo realista: lo que uno encuentra en la vida cotidiana cuando escucha hablar a distintas personas en la ciudad”, aclara Fergusson. Para ello, contrataron actores de voz profesionales, tanto hombres como mujeres, y les pidieron leer una presentación sencilla y neutral que podría presentarse a un entorno laboral:

> “Hola, te cuento un poco más sobre mí. Soy una persona con mucha imaginación y con intereses muy variados. Se me ocurren varias ideas y soy a la vez ingenioso y analítico. Soy perseverante con los planes que me propongo y los sigo cuidadosamente. Me caracterizo por ser minucioso y eficiente. Soy una persona extrovertida y sociable. Considero que estoy lleno/a de energía y muy entusiasta. Soy una persona calmada que sabe controlar el estrés. Sé mantener la calma, aún en situaciones de presión. A continuación, encontrarás una tabla que dará más información sobre mí”.

A estas grabaciones, aleatoriamente, les asignaron perfiles con otros datos como niveles de ingreso, nivel educativo, experiencia laboral, y otros atributos, y se aplicaron varias pruebas a los encuestados para conocer cuál de los perfiles les parece más confiable, o cuál creían que podría ser mejor amigo, un mejor colega de trabajo. Cuál podría llegar a ser jefe o a cuál le darían una oferta laboral.

“Encontramos que, manteniendo todo lo demás constante, el solo acento aumentaba la preferencia por el perfil cuando ese acento era de clase alta. En algunos casos eran incrementos pequeños, de 5 puntos porcentuales, pero en otros podían llegar a 13 o 15 puntos”, explica el economista.

Los acentos transmiten pertenencia a un grupo social y, con eso, señales sobre activos sociales y culturales como pueden ser las redes de contactos, formas de comportamiento o maneras de desenvolverse socialmente. Según Fergusson, eso tiene ventajas en sociedades segregadas donde ciertos códigos culturales son valorados positivamente.

Otro resultado que encontraron los investigadores es que el “premio” al acento de clase alta es aún más fuerte entre personas de mayores ingresos.

Garbiras, autora del estudio, comenta que el acento genera un sistema o red de puertas que se cierran y ese efecto se va acumulando a lo largo de la vida, lo que limita la movilidad social.

“Hay ciertas claves que la gente interpreta, que no solo comunican cierto capital económico o humano, y que pueden reproducir barreras difíciles de sobrepasar. Un acento determina mucho en una sociedad tan segregada como la colombiana, en la que hay enclaves culturales codificados en elementos de política pública, como los estratos socioeconómicos”, dice la economista.

Pero el experimento tenía un truco. Los actores no solo imitaron los acentos estereotípicos bogotanos, sino también los de Santiago de Chile, un acento cercano, pero no tan sencillo como para que una persona de Bogotá pudiera distinguir si tenía un modo de hablar asociado a una clase social específica. El hallazgo es que ese ‘premio’ de los acentos de clase alta desaparecía.

Esto permitió concluir a los investigadores que las percepciones relacionadas a estos acentos no se tratan simplemente de que las personas privilegiadas suenen más seguras o elocuentes, sino que tienen que ver con señales culturales que los oyentes saben interpretar dentro de su propio contexto social.

¿Qué hay detrás de los acentos?

Un gomelo, según el diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, es aquella persona, que en su vestuario, modales y lenguaje manifiesta gustos propios de una clase social alta. Una voz usada en Colombia y Ecuador.

Entre tanto, en el diccionario de colombianismos de la Academia Colombiana de la Lengua gomelo/a figura como una palabra coloquial bogotana que se refiere a un “joven de clase media alta o alta que se viste de forma llamativa y usa un lenguaje peculiar”.

Hablar de un gomelo, por ello, va más allá de solo un acento. Los acentos, la forma como se pronuncia o se entona, son parte fundamental de la identidad de las personas y de los grupos sociales, son representativos de quién es una persona. Por ello han sido ampliamente estudiados desde la lingüística y la sociología, que reconocen que los acentos son sistemas complejos.

Acentos y sonidos
Los filólogos advierten que la forma en que habla una persona cambia según el entorno social en el que se encuentra. Crédito imagen: Freepik.

“Es verdad que se pueden reconocer en el acento y en la forma de hablar circuitos sociales a los que pertenecen las personas. Pero no hay una homogeneidad en la forma en que hablamos. Se puede percibir que hablamos diferentes españoles pues cada persona tiene una experiencia diferente con el español, y se van tejiendo redes”, comenta Nicolás García, lingüista y filósofo de la Universidad de Antioquia.

El experto y docente explica que los acentos “son circuitos de interacción social” que emergen en las diferentes condiciones en las que se relacionan los individuos, pues las personas no hablan igual en su hogar, su oficina o con sus amigos. Su propio acento cambia según el entorno.

Además, los acentos son parte de los dialectos, que abarcan variantes geográficas o sociales de las lenguas en las que cambia pronunciación, el vocabulario, también la gramática y hasta la forma en que se usa el idioma.

Los acentos, como advierten los expertos, están relacionados con procesos sociales y económicos complejos en contextos culturales diversos. Los modos de hablar pueden decir mucho, o poco, de una persona, pero este tipo de ejercicios ayudan a profundizar en cómo los marcadores lingüísticos sutiles, como el tono, el ritmo o cierta pronunciación, refuerzan ciertas jerarquías sociales.

Finalización del artículo

Comentar este artículo

Aún no hay comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales