
El nuevo producto financiero que ayudará a proteger y restaurar los corales en Colombia
Una parte de la facturación mensual de una tarjeta financiera se destinará a apoyar económicamente a una organización que colabora estrechamente con una comunidad en el Caribe para “sembrar”, monitorear y cuidar corales nativos.
Por: Juan David Cano
Desde la isla Múcura, un territorio remoto en el Caribe colombiano, el banco BBVA presentó un producto con el que esperan, desde el sector financiero, proteger la biodiversidad de Colombia: su nueva tarjeta de crédito Coral.

La ubicación no fue elegida al azar. En este lugar, situado a dos horas en lancha de Cartagena, la organización Conservación Internacional trabaja de la mano de las comunidades nativas en un proyecto particular: la siembra de corales.
El banco destinará el 0,66 por ciento de la facturación mensual de cada tarjeta Coral a este proyecto, porcentaje que aumentará a medida que más colombianos se sumen a la iniciativa. Además, se ofrecerá una exención de la cuota de manejo durante los primeros seis meses.
“En BBVA estamos comprometidos con la protección y preservación de la biodiversidad en Colombia. (…) Sabemos que es el país más biodiverso por kilómetro cuadrado en el mundo, lo que implica una enorme responsabilidad para todos los que vivimos en él, y con la nueva Tarjeta de Crédito Coral nuestros clientes, actuales y futuros, podrán contribuir a la restauración del ecosistema marino”, aseguró Mario Pardo, presidente ejecutivo de BBVA en Colombia

Los corales no son rocas ni sedimentos, sino complejas colonias de organismos vivos. Su papel en la vida de los isleños es crucial: actúan como despensa natural, barrera protectora costera y motor económico a través del turismo y la pesca.
Conscientes de este tesoro submarino, los habitantes de la isla se convirtieron en guardianes voluntarios del proyecto de Conservación Internacional para, valga la redundancia, conservar y restaurar estos frágiles pero vitales sistemas marinos.
"No solo son esenciales para mitigar los impactos del cambio climático y actúan como una barrera natural contra fenómenos como los huracanes, sino que también representan una oportunidad para contribuir directamente a la restauración de los corales en Colombia”, dijo Fabio Arjona vicepresidente de Conservación Internacional Colombia y uno de los líderes detrás del proyecto de conservación.
¿En qué se usarán los recursos recaudados?
Los fondos recaudados de la tarjeta se destinarán a la intervención en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, ubicado en el Archipiélago de San Bernardo, Sucre. En esta área, se monitorea el ecosistema marino y los “jardineros de corales”, habitantes locales, participan en la siembra de corales mediante métodos como la fragmentación de especies específicas.

Estas especies se instalan posteriormente en guarderías de coral, espacios diseñadas para cultivar y restaurar arrecifes. El proceso incluye la instalación, mantenimiento y monitoreo de estas guarderías.
Se proyecta que en cinco años, cerca de 40.000 tarjetas estarán en circulación, generando aportes superiores a 550 millones de pesos anuales al proyecto. Estos recursos se destinarán a la construcción y mantenimiento de nuevas guarderías de corales, que permitirán restaurar entre tres y seis hectáreas de arrecifes.
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