
El legado de José María Acevedo, el fundador de Haceb, quien falleció a los 106 años
El fundador de una de las empresas manufactureras más importantes de Colombia falleció este 27 de octubre. José María Acevedo, quien empezó como mensajero, se convirtió en uno de los pioneros en la industria de los electrodomésticos en Colombia. Esta es su historia.
La historia de José María Acevedo es la de uno de los empresarios más longevos de Colombia. El carismático paisa, conocido por ser el fundador de la industria colombiana de electrodomésticos Haceb, falleció a los 106 años en la noche del 27 de octubre de 2025.
Hasta sus últimos días, Acevedo se mantuvo activo en su compañía. Su sencillez y vocación de servicio fueron elementos que marcaron su liderazgo empresarial y que le permitieron consolidar un pequeño emporio en un negocio dominado por grandes multinacionales.
Industrias Haceb, según datos de la Superintendencia de Sociedades, ocupó el lugar 199 entre las 1.000 empresas más grandes de Colombia por ingresos durante 2024, y facturó 1,2 billones de pesos, con utilidades por 27.035 millones.
Acevedo nació el 2 de agosto de 1919, en la ciudad de Medellín, y creció en una familia humilde. Desde niño enfrentó complejas dificultades económicas y sociales, por lo que solo pudo estudiar hasta sexto grado en el colegio. La necesidad lo llevó a comenzar a trabajar como mensajero, aun siendo un niño, en un taller de reparación de electrodomésticos. Paradójicamente, este sería el primer paso para convertirse en un gran empresario.

A los 16 años tomó un curso de electricidad por correspondencia y comenzó a desbaratar y volver a armar aparatos eléctricos. Era un hombre curioso que les buscaba defectos y le intrigaba entender cómo funcionaban.
Con 21 años fundó un pequeño negocio, ‘Taller Eléctrico Medellín’, la semilla de lo que años más tarde sería Haceb. Era un espacio de no más de 25 metros cuadrados, a pocos metros del Palacio Municipal de Medellín. Allí, Acevedo empezó a reparar, con alicate y destornillador, los electrodomésticos que le llevaba la gente. Y más adelante se propuso fabricarlos él mismo.
Sus conocidos y amigos siempre destacaron su sencillez, su trabajo constante y una filosofía de aprendizaje permanente: los pilares de la cultura organizacional de su compañía. Fue esta fórmula la que llevó a que el negocio creciera con los años y se convirtiera en una industria con más de ocho décadas de historia en el país dedicada a la fabricación de refrigeradores, electrodomésticos de cocina, lavadoras, calentadores y aires acondicionados.
La primera planta de Haceb se fundó años más tarde en la autopista sur en Medellín. Acevedo llevaba más de 20 años con su negocio y se aventuró a dar un paso más. Por eso, en 1962 fundó Industrias Haceb S.A. - Hermanos Acevedo, e inició la construcción de su primera fábrica, un proceso que tomó cinco años. En esa planta comenzó la producción industrial de Haceb.

Años más tarde, en los años 90, la industria se trasladó al municipio de Copacabana, Antioquia, donde se mantiene hoy el parque industrial de Haceb. Todos los días, Acevedo viajaba desde Medellín en un Renault 4 sin puertas hasta su planta, un carro que adaptó para las necesidades de su negocio y que lo acompañó por años.
Su empresa y su legado son hoy un parque industrial de 300.000 metros cuadrados que diseña, manufactura y comercializa anualmente cerca de 2,5 millones de unidades de electrodomésticos y llega, además de Colombia, a otros 20 países.
Hace un par de meses, cuando se celebró el cumpleaños número 106 de José María Acevedo, el gerente general de Haceb, Santiago Londoño, aprovechó para decir unas palabras y honrar su legado:
“Don José es un referente de inspiración para generaciones que ven en la industria y el tejido empresarial un medio para generar bienestar, progreso y fortalecer el desarrollo competitivo de Colombia. Su liderazgo auténtico y humano guía nuestro propósito de transformar la vida de las personas con soluciones relevantes y cercanas”.

En sus últimos años, Acevedo se caracterizó por andar siempre con boina y bastón. A su caminar pausado lo acompañaba casi siempre una sonrisa alegre que se refleja en casi todas sus fotografías. Su historia, y su legado, se mantendrán vivas en la memoria de los más de 3.500 trabajadores que están vinculados a su compañía, y también en los millones de colombianos que tienen un electrodoméstico marcado con un característico rombo alargado en su casa, el de Haceb.
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