
JEP dicta medida cautelar sobre la Casa del Florero y el Cantón Norte, sitios clave del Holocausto del Palacio: ¿qué implica?
La medida cautelar, solicitada por Helena Urán Bidegain, pretende la “resignificación” de la Casa del Florero y las caballerizas del Cantón Norte, lugares en los que se practicaron torturas. También cobija al Cementerio del Sur. Habrá una intervención en la carrera Séptima de Bogotá y las víctimas tendrán participación.
Por: Ana María Cuesta
El 13 de junio de 2023, Helena Uran Bidegain, quien ha dedicado gran parte de su vida a la búsqueda de la verdad sobre los fatídicos hechos de la toma y retoma del Palacio de Justicia de 1985, le pidió a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que dictara una medida cautelar sobre tres sitios clave para la verdad y la memoria histórica de ese episodio nacional marcado por crímenes y desapariciones.
Atendiendo a su solicitud, la Sección de Primera Instancia de la Jurisdicción Especial para la Paz acaba de dictar una medida cautelar encaminada a la resignificación de los siguientes sitios: la Casa del Florero y las caballerizas del Cantón Norte, lugares que usó la fuerza pública para retener, interrogar y en muchas ocasiones torturar a rehenes que tildaron de “sospechosos“; y el Cementerio del Sur, camposanto en el que terminaron los restos de varios de los desaparecidos.
“Hace casi tres años solicité que los lugares que fueron utilizados para cometer crímenes durante los hechos del Palacio de Justicia fueran visibilizados. Haciendo la investigación para mi libro, pude constatar que, primero, la Casa del Florero era el centro de operaciones de la masacre, desde ahí se determinaba a quiénes subían al segundo piso y ahí empezaban los interrogatorios más fuertes y de ahí, después, se determinaba a qué instancias más fuertes los llevaban. Al batallón Charry Solano a unos, a otros a las caballerizas. Otros también estuvieron en casas privadas de tortura“, expresó Helena Urán en diálogo con CAMBIO.
La medida cautelar no persigue propósitos forenses, como ocurre con otras órdenes de la JEP en sitios como La Escombrera en la comuna 13 de Medellín. Las órdenes van encaminadas a la resignificación y preservación de la memoria del mencionado episodio de la historia del país.
“Si se encuentran restos, maravilloso, pero yo sinceramente lo veo muy improbable. Lo mío apunta más a que estos lugares dejen de mantener la impunidad espacial, que cuenten lo que sucedió ahí, que sirvan para generar pedagogía en valores democráticos. ¿Por qué en una democracia no es aceptable que espacios públicos, o cualquier otro espacio, sea utilizado para cometer horrendos crímenes? ¿Por qué mantenerlo en silencio?”, añadió la hija de Carlos Horacio Urán, exmagistrado auxiliar del Consejo de Estado que salió con vida del Palacio de Justicia y fue ejecutado con posterioridad en los hechos de la retoma.
Crédito: Pablo David- CAMBIO.
Lo que implica la medida cautelar de resignificación
La medida cautelar de la JEP imparte una serie de órdenes al Museo Casa del Florero, al Ministerio de Defensa y a la Alcaldía de Bogotá, entre otras entidades.
Por ejemplo, en la Casa del Florero deberán realizarse “recorridos guiados de memoria por los espacios del museo utilizados por la fuerza pública durante los hechos de 6 y 7 de noviembre de 1985, como acción pedagógica y restaurativa orientada al esclarecimiento de la verdad y la reparación simbólica de las víctimas”, indica la providencia.
Los recorridos deberán ser concretados con las víctimas “a fin de evitar que se presenten prácticas de negacionismo, revictimización o alteración arbitraria de la verdad histórica ya acreditada”.
En dicha casa, desde el año pasado funciona una sala dedicada a la conmemoración de los hechos de la toma y retoma del Palacio. “En la Casa del Florero hay mucho que ajustar. Ellos decidieron que, en el segundo piso, en uno de los tres espacios donde llevaban a la gente a torturarla, van a dejar una sala permanente para hablar del Palacio de Justicia. Sin embargo, la vez que yo fui solo estaban las fotos de los desaparecidos de la cafetería y eso es un grave error que vuelve a generar más violencia, porque en el Palacio de Justicia hubo más de 100 víctimas fatales y los desaparecidos no solo fueron los de la cafetería. Hay muchos otros magistrados que hoy en día están desaparecidos, hay cuatro y no están, por ejemplo, en esa sala”, puntualizó Urán.
La JEP le ordenó a la Alcaldía de Bogotá que formule un proyecto de resignificación simbólica del espacio público en los separadores de la carrera Séptima y en los sectores aledaños al Cantón Norte, encaminado a la memoria y verdad histórica de los hechos del Holocausto. El Ministerio de Defensa también deberá instalar al menos “cuatro murales de memoria histórica en los espacios disponibles entre las rejas perimetrales del Cantón Norte que colindan con la vía pública”.
El ministerio también deberá instalar una placa conmemorativa en la entrada del Cantón Norte en la que “se reconozca que dicho lugar fue escenario de graves violaciones a los derechos humanos relacionadas con los hechos del Palacio de Justicia, garantizando un mensaje orientado a la verdad, la dignificación de las víctimas y la no repetición”, señala la providencia. Las víctimas deberán concertar con el ministerio el contenido del mensaje que llevará la placa.
El Ministerio de Defensa también deberá implementar, con el acompañamiento de las víctimas, una cátedra o módulo obligatorio en derechos humanos y memoria histórica sobre los hechos, “incorporando los estándares fijados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y los hallazgos de las comisiones de la verdad, como garantía de no repetición”.
Crédito: Alcaldía de Bogotá.
En el Cementerio del Sur también deberán instalarse murales de memoria e instalaciones móviles, destinadas a recordar que ese lugar se usó como “fosa común durante los años ochenta”.
El reconocimiento del horror
El Ministerio de Defensa también deberá preparar una exposición permanente sobre los hechos del Palacio de Justicia que deberá exhibirse en los diferentes museos del Ejército Nacional.
Tanto los murales que deberán instalarse en el Cantón Norte como en los museos del Ejército deberán reconocer al Cantón Norte como un lugar “vinculado a graves violaciones a los derechos humanos relacionadas con los hechos del Palacio de Justicia”.
También deberán promover “la memoria, la reflexión crítica, la no repetición y el respeto por los derechos humanos” y evitar “cualquier forma de negacionismo, revictimización o tergiversación de la verdad histórica judicialmente acreditada”.
Para Helena Urán Bidegain, la medida cautelar de la JEP resulta muy importante, pero insuficiente. “Hay un reclamo que le he hecho a la JEP. ¿Cómo es posible que a la JEP no se le haya ocurrido incluir al Palacio de Justicia dentro de sus macrocasos, teniendo en cuenta que es un punto fundacional de las violencias que sucedieron después?”, expresó.
Urán también advierte que la concertación con las víctimas que ordenó la JEP traerá futuras tensiones y que, sin duda, las medidas cautelares ordenadas generarán polémica. “Es importante esta decisión porque no ha habido una similar, pero es mucho más débil que lo que yo quería. Por algo se empieza. En un país tan militarista, seguramente la decisión creará revuelo y comenzará lo de siempre: que si debemos rendirle homenaje al M-19, que si darle las gracias, que las Fuerzas Armadas defendieron la institucionalidad… lo de siempre, que es una discusión muy pobre”.
ana.cuesta@cambiocolombia.com.
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