
Las dudas que genera un millonario contrato que la Alcaldía de Alex Char adjudicó a miembro del clan Barguil
Acudiendo a la tercerización de los contratos, en Barranquilla se adjudicó un contrato al hermano del representante a la Cámara, Nicolás Barguil y primo del exsenador David Barguil. Se trata del empresario Emiro Barguil, quien ya había sido mencionado por, supuestamente, utilizar su influencia política para obtener recursos públicos en el Caribe. Barguil, además, se presentó como consorcio, pero en realidad usó la figura del 'yo con yo'. Esta es la historia.
Por: Paola Herrera
“Me hacía mucha falta 'Barrios a la Obra' y estoy muy feliz de anunciarles que hoy arrancamos con toda su octava etapa. Vamos a intervenir un total de 20 kilómetros de vías en las cinco localidades de la ciudad. Quiero que todos los barrios queden pavimentados este año”.
Eso fue lo que dijo en mayo el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, en medio de un evento en el que relanzó uno de sus programas bandera, el cual ha impulsado desde su primera administración en la capital del Atlántico.
Un par de meses atrás, el mandatario local ya había allanado el camino para poder ejecutar este ambicioso proyecto con el que busca cambiarle la cara a la ciudad e ilusionar a los barranquilleros de que nunca volverán a andar en medio del barro.
Aunque la intención es loable, llama la atención la forma en que nuevamente el alcalde Char decidió hacer la contratación de esas obras de pavimentación para los diferentes módulos de Barrios a la Obra.
En lugar de que una secretaría de infraestructura o alguna otra entidad de la Alcaldía abriera la convocatoria, el mandatario, al igual que en sus administraciones anteriores, dejó estos nuevos contratos, cuyo valor se acerca a los 100.000 millones de pesos para pavimentar solo 20 kilómetros de vías, en manos de la polémica Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla (Edubar). Se trata de una sociedad mixta que también es conocida como el 'contratadero' de la ciudad y del departamento y que no tiene que cumplir con las normas de contratación estatal.
Esa intermediación permitió, además, que Edubar licitara y adjudicara uno de los contratos más jugosos, (el del módulo 1 que es solo una parte del megacontrato para hacer la construcción y reconstrucción de vías urbanas, canales y box culvert) a un consorcio del que hace parte uno de los miembros del clan Barguil de Montería, en Córdoba, quien ya ha sido mencionado en algunos escándalos en el Caribe por presuntos favorecimientos. Esa adjudicación tiene varias particularidades que ahora llaman la atención.
Edubar, el contratadero
Para entender esta historia primero hay que saber qué es y cómo funciona Edubar. Como se mencionó anteriormente, es la Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla que funciona como una sociedad mixta, es decir, que tiene tanto capital público como privado.
Desde hace varios años, ha sido la empresa favorita de los alcaldes de Barranquilla y gobernadores del Atlántico para canalizar por ahí los contratos de obras públicas en esa región del país, incluso de grandes cuantías y con tareas que deberían hacer otras entidades.
La diferencia es que con Edubar no hay que regirse con las normas de contratación estatal, porque al ser una sociedad mixta tiene un régimen especial que facilita los procesos, los hace más expeditos y no se ciñen a la Ley 80 de 1993 (el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública).
Sin embargo, hay un detalle que hay que resaltar y que podría ser una de las razones por las cuales muchos de los contratos de la Alcaldía de Alejandro Char se canalizan a través de Edubar.
Según una investigación de La Silla Vacía, el 74 por ciento de las acciones de esa empresa son públicas, es decir, están en manos del Distrito de Barranquilla y el departamento del Atlántico. Hoy, Edubar es gerenciada por Ángelly Criales Aníbal, cercana a Miguel Char, uno de los primos del alcalde de Barranquilla. Algunos sectores de Barranquilla han criticado que esa empresa sea manejada de esa manera.
El contrato con Barguil
En abril de este año, Edubar entregó los contratos para ejecutar las obras que el alcalde Char ordenó en los barrios. En este caso sí se abrió una licitación por 90.702 millones de pesos con el objetivo de mejorar y rehabilitar las vías urbanas en cinco localidades que fueron fragmentadas en nueve módulos.
El módulo 1, que tiene un valor de 8.433 millones de pesos, fue adjudicado el 26 de abril de 2024 al consorcio Vías Barem. Esa sociedad está conformada por una persona natural y otra jurídica, pero salta a la vista un detalle.
La persona natural es Emiro Carlos Barguil Cubillos y la empresa es Barmar Construcciones SAS, representada legalmente por el mismo Emiro Barguil, quien además es hermano del representante a la Cámara del Partido Conservador Nicolás Barguil Cubillos y primo del exsenador David Barguil.

Justamente, David Barguil está siendo investigado por la Corte Suprema de Justicia por la presunta injerencia en la entrega de contratos después de su campaña al Senado en 2018.
Según el medio de comunicación Cuestión Pública: “Familiares de David Barguil aportaron a sus campañas de 2010 y 2018, a través de empresas o a nombre propio, y luego se volvieron contratistas. Uno de estos aportes por 50 millones de pesos, lo hizo la sociedad Inversiones Barguil Cubillos Ltda. que es una empresa en la que están vinculados sus primos: Emiro Carlos, Nicolás Antonio y Luis Alejandro Barguil Cubillos”.
Pero, además, Emiro Barguil ha estado detrás de casi una decena de consorcios que se han ganado procesos en Córdoba y en Magdalena y ha hecho parte de uniones temporales que también se quedan con millonarios concursos para hacer obras públicas.
Volviendo al nuevo contrato que Barguil se ganó con la Alcaldía de Char, resulta extraña la figura que utilizó para ese fin. Y es que se presenta como un consorcio, pero en realidad es solo él quien se gana los 8.000 millones de pesos. Como se muestra en el documento de conformación del proponente plural conocido por CAMBIO, los miembros de la estructura manifiestan que han decidido asociarse para presentarse en el proceso que adelanta Edubar.
El problema es que esos miembros son el mismo señor Emiro Carlos Barguil, en uno de los casos actuando como persona natural y en el otro como representante de la empresa Barmar Construcciones.
Incluso, dice el documento: “Emiro Barguil y Emiro Barguil hemos convenido asociarnos”. Todo como si se tratara de personas o empresas distintas, cuando en la práctica es solo una especie de 'yo con yo'.

Revisando la conformación de la empresa Barmar Construcciones, que conforma el supuesto consorcio, se evidencia que los accionistas son Emiro Carlos Barguil y otras dos compañías: Pavsan SAS y Berah Construcciones SAS, en las que también está vinculado el señor Barguil.

A pesar de que el señor Emiro Barguil ha ejecutado con sus múltiples empresas otros contratos en la costa Caribe, la compañía con la que se presentó para ganarse la licitación de Barranquilla no tendría mucha experiencia en el objeto convocado.
Así lo demuestra otro documento conocido por CAMBIO en el que se refleja que Barmar Construcciones solo ha tenido tres contratos públicos que apenas superan, en valor, los 1.000 millones de pesos.

En contraste, en el informe de evaluación que hizo Edubar de la propuesta del consorcio de Emiro Barguil se referenciaron como experiencia otros contratos de la empresa Barmar. CAMBIO quiso verificarlos en la plataforma Secop, pero no logramos encontrarlos.

CAMBIO le preguntó a la Alcaldía de Barranquilla y a Edubar sobre la forma en la que escogió a ese contratista entre 27 que se presentaron para la licitación del módulo 1 del programa Barrios a la Obra. También indagamos sobre la conformación del supuesto consorcio que es de una sola persona y el nivel de ejecución del proyecto.
En primer lugar, la entidad dijo que, para lograr la articulación de todos los actores en sus aspectos humanos, sociales, logísticos y presupuestales, que han sido exitosos en los procesos de contratación de Barranquilla, se requiere de la dirección, gerencia y articulación de empresas como Edubar, “que ha sido un aliado estratégico para la ejecución exitosa de grandes proyectos de infraestructura que han llevado a la transformación histórica de la ciudad en los últimos 16 años”.
Sobre la adjudicación del módulo 1 del programa Barrios a la Obra al consorcio del señor Barguil, explicaron que fue la propuesta que obtuvo el mayor puntaje en el orden de elegibilidad, de acuerdo con el informe de evaluación publicado.
“Dicho proponente cumplió con todos los requisitos mínimos habilitantes jurídicos, técnicos y financieros establecidos en el pliego de condiciones. Se tuvieron en cuenta los criterios jurídicos, técnicos y financieros, así como los factores de ponderación establecidos en los pliegos tipo de Colombia Eficiente, documento que se usó en el proceso de selección”.
La Alcaldía aseguró que la empresa en mención, para poder resultar adjudicatario del proceso, y cumpliendo los lineamientos legales establecidos, acreditó la experiencia requerida en el proceso y agregaron que actualmente el consorcio se encuentra trabajando en tres frentes de ejecución, en los barrios La Luz y Rebolo.
Entre tanto, CAMBIO también intentó contactarse con el señor Emiro Barguil, pero al cierre de esta edición no ha sido posible.
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